El blog de Juan Carlos Ureta

MAS ALLÁ DEL PLAN DE RESCATE

29.09.08 | 08:53. Archivado en Comentario semanal
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Aunque las discusiones del Senado norteamericano sobre el plan de rescate financiero propuesto por el Tesoro y por la FED han relegado a un segundo plano cualquier otra cuestión, lo cierto es que hemos vuelto a vivir una semana llena de acontecimientos, aunque de menor intensidad que la pasada.

La quiebra de Washinton Mutual, los rumores sobre Fortis, cuyo precio en Bolsa cayó cinco días seguidos hasta el mínimo de 14 años, 5,18 euros por acción, la al parecer inminente venta de Wachovia, cuarto Banco de Estados Unidos, en medio del desplome en Bolsa de su valor, la desaparición "de facto" del modelo de banca de inversión americano, cuyos únicos exponentes, Goldman y Morgan Stanley se transformarán en Bancos comerciales, la progresiva limitación operativa de los hedge funds, que van a contar con menos acceso a la financiación y van a tener mayores exigencias de transparencia, son novedades que configuran, en su conjunto, un sistema financiero muy diferente al que hemos tenido en los años de la hiperliquidez y de la burbuja de crédito. Con razón se ha dicho que el mercado financiero ha cambiado más en las últimas dos semanas que en los últimos setenta años.

En estas condiciones, y con unos mercados de crédito absolutamente paralizados a la espera del plan de rescate, las Bolsas no han podido sostener el buen tono del viernes anterior y han cerrado la semana con recortes del 3,3% en el S&P, del 2,1% en el Dow, del 3% en el Eurostoxx y del 1,5% en el Ibex. En otros frentes, el dólar, que empezaba la semana bajando fuertemente, recuperaba el pulso alcista en las últimas sesiones, y el crudo finalizaba la semana estable, tras la extraña subida del lunes a última hora, coincidiendo con el vencimiento de los futuros de septiembre, subida que levanta de nuevo la sospecha permanente de manipulación que pesa sobre el mercado del petróleo.

Si vemos la economía en su conjunto, el tema dominante en las próximas semanas y en los próximos meses va a ser lo que acertadamente se ha dado en llamar el "huracán de desapalancamiento". Es decir, el ajuste de los balances de Bancos, empresas y familias, que debe seguir su curso porque todavía queda mucho por hacer. Es necesario seguir reforzando el capital de los Bancos y es necesario seguir recortando los niveles de endeudamiento. De que ese proceso se haga o no ordenadamente depende, en gran medida, que al salida de la crisis sea o no traumática, y de ahí, a su vez, la importancia del plan de rescate y de su adecuada ejecución.

El plan de rescate es vital para desbloquear unos mercados de crédito que están congelados, y para evitar el caos en un proceso tan complicado como es el de arreglar los desaguisados que generó la larga etapa de abuso del crédito. Pero no hay que pensar que solucionará todo. Hay otras tareas pendientes en la economía y otros ajustes y medidas necesarias para los mercados financieros.

Alguna de esas medidas ya se han tomado, como la eliminación de las llamadas ventas en corto "desnudas", es decir, aquellas en las que no se entregaban los títulos, que son una auténtica anomalía y un disparate en términos de posibles riesgos sistémicos, ya que pueden generar problemas graves de liquidación y cuadre de títulos en el sistema, cuya dimensión , de no haberse prohibido la práctica, podría haber sido alarmante. Ha sido también muy positiva las investigaciones llevadas a cabo sobre algunas prácticas del mercado de futuros del petróleo. Gracias a esas investigaciones se ha estabilizado el mercado del crudo en su actual nivel del entorno de los 100 dólares, eliminando la a todas luces abusiva especulación que existió en los meses previos al verano. La obligación a los hedge funds de hacer públicas algunas de sus posiciones es también muy positiva y debería profundizarse en esa medida , ya que no parece normal que operadores como los hedge funds que están moviendo volúmenes muy fuertes en Bolsa, y además de forma muy rápida y apalancada, no estén informando al mercado de sus intereses, al menos para que se puedan entender algunos movimientos a corto que de otra forma crean una enorme incertidumbre, como fue el caso de la súbita bajada de Telefónica al cierre de la sesión del miércoles.

Por tanto, más allá del plan de rescate, cuya aprobación y puesta en marcha es mejor que la alternativa de no hacer nada, quedan otros frentes en el sistema financiero y en la economía global, y hay que seguir pensando en soluciones. Soluciones que pasan por una mayor capitalización de la banca, también de la europea, no solo de la americana. Que pasan también por un ajuste adicional en el precio de los activos inmobiliarios, como paso previo a reactivar la inversión en el sector. Y que pasan finalmente porque muchas de las prácticas que algunos operadores han realizado en los mercados financieros en estos últimos años sean erradicadas y sean objeto de investigación y de publicidad, aunque ello lleve consigo la desaparición de una parte de los hedge funds. Quedarán los buenos, y será mejor para todos.

Todos estos procesos forman parte del proceso principal, que es el desapalancamiento ordenado de la economía, evitando que el "huracán de desapalancamiento" cause daños mayores.

En este contexto va a empezar octubre, con el plan de rescate ya aprobado y con datos importantes a nivel macro, como los ISM manufacturero y de servicios, el índice Case Shiller de precios de viviendas, o el informe de empleo norteamericano de septiembre. Hay que recordar que el informe de empleo viene siendo realmente un dato con gran impacto en la Bolsa, en la medida en la que se considera un indicador adelantado del estado de la economía.

En la eurozona, además de importantes datos adelantados de confianza consumidora e industrial, como los PMI, sabremos también el dato adelantado de inflación en septiembre. Si se modera de nuevo la inflación, como ya pasó en agosto, el BCE, que se reúne el jueves, tendrá pocos argumentos para mantener su tono extremadamente duro en política monetaria, pero lamentablemente poco cabe esperar de un Trichet que los días 4 y 5 de septiembre hundió a los mercados con sus desafortunadas declaraciones, creando mayor inestabilidad en unos mercados de por sí ya muy inestables.

A corto, la aprobación del paquete de rescate hará pasar a segundo plano todas estas referencias, pero todas ellas son relevantes.

Si miramos en su conjunto lo que ha pasado en septiembre, vemos que ha sido un mes muy importante y, pese a todo, positivo. Las materias primas y el dólar se han estabilizado, siguiendo el proceso ya iniciado en agosto. En lo que se refiere al sector financiero, al haber llegado la crisis a extremos muy peligrosos, se han hecho de forma rápida muchos de los deberes pendientes. Freddie Mac y Fannie Mae, Lehman, Merril, AIG, la banca de inversión, los hedge funds, son nombres y términos que nos harán recordar en el futuro que de este septiembre salimos con un modelo financiero totalmente distinto y mejor.

Otro dato importante es que las Bolsas han empezado a discriminar, como lo pone de manifiesto la muy diferente evolución en Bolsa esta última semana de los diferentes Bancos y entidades financieras. Esta discriminación es positiva y nos atrevemos a pensar que a partir de ahora va a ir a más.

Es importante que las Bolsas hayan mantenido niveles de soporte esta semana, que el S&P haya cerrado por encima de 1.200, el Dow por encima de 11.100, el Eurostoxx por encima de 3.100 y el Ibex cerca de 11.400. Lo más importante ahora es que la confianza no se deteriore aun más, y, en ese sentido, nuestro deseo y nuestra expectativa es que las Bolsas y los mercados crediticios, al calor del plan de rescate y de los datos macro de la semana, contribuyan a esa recuperación de la confianza, aunque esto no suponga, ni mucho menos, dar por terminados los ajustes.

3 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por pisitófilos creditófagos 29.09.08 | 13:46

    Sorprende que el Sr. Ureta se alinee con las tesis "bancaculpistas", banco central incluido.

    No sorprende que lo haga el Sr. De Guindós, toda vez que su banco (y sus bonus) ha sido barrido del mapa.

    El Sr. Ureta debería estar con nosotros señalando con el dedo a los inmobiliarios. Al sistema financiero sólo se le puede acusar de haber hecho las cosas muy bien. El crédito hipotecario se ha expandido tanto gracias a la perfección de las técnicas de dipersión del riesgo. Y la política monetaria ultralaxa tenía otras indicaciones macroeconómicas.

    El único problema ha sido el nuncabajismo inmobiliario, verdadera fe destructiva.

  • Comentario por pisitófilos creditófagos 29.09.08 | 13:42

    El artículo de Mohamed El-Erian. consejero delegado de Pimco, sobre el desapalancamiento, del que se hace eco el Sr. Ureta, en realidad utiliza la palabra desapalancamiento para referirse a la consolidadción de entidades de crédito.

    Hablan de desapalancamiento para referirse al proceso de anular activos con pasivos en un proceso de consolidación contable, al disminuir el número de entidades; y, también, llaman desapalancamiento a lo que no es más que write off.

    ¿Tanto miedo hay a reconocer que esto sólo es un crash inmobiliario?.



  • Comentario por pisitófilos creditófagos 29.09.08 | 13:37

    ¡Qué manía con el "desapalancamiento"!.

    No va a haber ningún "desapalancamiento" (el Sr. Ureta confunde apalancamiento con endeudamiento). Lo que hay es un último "apalancamiento" salvador, el del lender of last resort, o sea, el del contribuyente.

    Sr. Ureta, ¿cómo cree usted que pinchan las burbujas inmobiliarias?.


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