¿HA PASADO LO PEOR?
21.04.08 @ 08:51:07. Archivado en Comentario semanal
Pese al mal comienzo de la temporada de publicación de beneficios, que la semana anterior nos depararon la enorme decepción de General Electric, esta semana los resultados empresariales se han convertido, tal y como pronosticábamos en nuestro anterior comentario, en el mejor aliado de las Bolsas. Los anuncios de beneficios, como los de Intel, IBM o Google, entre otros, e incluso los anuncios de pérdidas, como las de Merril Lynch o Citigroup, se han recibido muy bien , y en la semana el Ibex pasó de las proximidades del 13.000 a casi el 14.000, el Eurostoxx pasó del 3.650 al 3.800 y el S&P se acercó de nuevo a la barrera del 1.400.
Tal vez lo más curioso hayan sido las fuertes subidas del jueves y viernes, precisamente los días en los que Merril y Citi anunciaban pérdidas trimestrales de dos mil y cinco mil millones de dólares respectivamente, tras nuevas provisiones por "subprime". Es precisamente esa reacción positiva de las Bolsas ante las pérdidas trimestrales de Merril y de Citi la que invita a preguntarse si lo peor de la crisis bursátil y financiera ha pasado ya. Hablamos, por supuesto, de la Bolsa y de los mercados financieros, y no de la economía real, en la que se da por supuesto que las peores noticias están por llegar.
Ante esa pregunta hay dos líneas claramente diferenciadas de pensamiento. Por un lado, gestores y analistas muy prestigiosos como Mark Mobius o Bill Miller, entre otros, creen que efectivamente hemos visto ya los mínimos de esta crisis. Apoyan su tesis en la fortaleza de las economías emergentes (China de nuevo ha vuelto a crecer en el primer trimestre por encima del 10%) y en el colapso de un gran Banco de inversión, Bear Stearns, ya que normalmente las crisis de los mercados bancarios suelen acabar con la caída de alguna gran entidad financiera. La reacción alcista de las Bolsas desde mediados de marzo vendría a avalar esta posición.
Sin embargo, voces no menos autorizadas, como la de George Soros, opinan que estamos ante una reacción alcista de las Bolsas , que estarían celebrando la determinación de la FED para evitar una recesión, pero que, pasadas unas semanas o tal vez unos meses, las caídas volverán, y con fuerza, de forma que veremos mínimos inferiores a los de fin de enero y mediados de marzo. Estas voces piensan que lo que ha sucedido es muy grave y que esta vez, en lugar de ver una recuperación de las Bolsas similar a la que vimos tras la crisis de verano de 1.998, cuando las Bolsas, tras la intervención de la FED bajando tipos y resolviendo la crisis del hedge fund LTCM, iniciaron la subida que las llevó a los máximos de marzo de 2.000, lo que vamos a ver es una evolución de las Bolsas similar a la de los años 2.001 y 2.002, de forma que los mínimos vendrán en la segunda o tercera oleada de bajadas.
¿Cuál de las dos tesis es acertada? Con honestidad, es muy difícil decirlo en base a datos objetivos a fecha hoy. Cualquier hipótesis que hoy se haga introduce inevitablemente un elemento subjetivo, una toma de posición sobre la evolución de la economía y de los resultados empresariales que, hoy por hoy, no puede estar fundamentada en datos ciertos, sino en puntos de vista sobre el desarrollo futuro de esta crisis, sobre todo sobre su desarrollo en la llamada economía real, en la que como decíamos los peores impactos están todavía por llegar.
Como ya hemos dicho en otras ocasiones, esta es la primera crisis que nace y evoluciona bajo lo que podríamos llamar el "modelo siglo XXI", un modelo que incorpora como elementos novedosos la dimensión de la economía actual, que es por lo menos el doble que la de hace una década, y la sofisticación de unos sistemas financieros globalizados y muy flexibles y rápidos en sus ajustes. Siendo esto así, la forma en la que se produzcan los impactos en la economía real es en cierto modo una incógnita. Está claro que el impacto va a ser fuerte, pero no está claro si va a ser muy intenso y de corta duración temporal , uno o dos trimestres, con salida en V, o si, por el contrario, se va a prolongar en el tiempo en forma de U, dañando en mayor medida las expectativas de recuperación de beneficios.
Conviene recordar brevemente que, como decíamos la semana pasada, en este momento existe ya a nivel financiero un diagnóstico claro de la crisis y se conocen las líneas de solución de la misma, que entre otras cosas pasan por una recapitalización del sistema bancario, tal y como ya lo han hecho UBS, RBS, Societé, Citi o Merril, y por un rebalance de las familias hacia menores niveles de endeudamiento. Es cierto también que las Bolsas se han anticipado mucho y han descontado ya en sus precios una parte importante de los problemas, y de ahí las reacciones vistas ante las pérdidas de Citi o Merril.
Pero sigue la duda sobre el impacto de la crisis en el crecimiento de la economía y, por derivación , en los beneficios futuros de las empresas y en las cotizaciones en Bolsa. Y ahí los niveles de precio juegan un papel fundamental. Podemos pensar que, a ciertos precios, como los mínimos de los Bancos o de las "telecos" vistos semanas atrás, lo peor ya está descontado. No es lo mismo Telefónica por debajo de 18 euros que por encima de 20 euros, y no es lo mismo Santander a 11 euros que a 14. Por la misma razón que las cotizaciones cuando cayeron a plomo estaban reflejando una intensidad de la crisis que tal vez no tenga lugar, sin embargo si siguen las alzas las cotizaciones pueden llegar a reflejar un escenario económico mejor del previsible. La reacción de Nokia esta semana es muy expresiva al respecto.
Esta es la visión que nos lleva a pensar en lo que hemos llamado "zona de estabilización", con alternancia de periodos de subidas y de bajadas, zona que casi ha recorrido por completo esta semana el Ibex y a la que hay que poner límites más bien amplios por debajo y por arriba, sin excluir en algún momento una nueva visita a los mínimos de fines de enero del Ibex o de mediados de marzo en el Eurostoxx.
Con el Ibex a las puertas del 14.000, el Eurostoxx en 3.800 y sobre todo con el S&P ante la resistencia del 1.400, la ruptura clara de esos niveles nos llevaría probablemente a un "rally" técnico ya que muchos chartistas consideran ese nivel del S&P como nivel de ruptura definitiva al alza. La fortaleza de dos sectores claves en este ciclo, el bancario y el tecnológico, apoyaría esa idea.
No obstante, en general preferimos fijarnos en los datos fundamentales y, desde esa perspectiva, hay algunas nubes en esta agradable primavera bursátil de la que disfrutamos. La debilidad de la economía americana mostrada por el Beige Book, unida a un petróleo a 116 dólares , así como las nuevas pérdidas que al parecer puede anunciar en Royal Bank of Scotland esta semana pueden impedir la superación de las resistencias a corto plazo. Esto no alteraría de forma esencial la idea de la estabilización en una banda de precios, como escenario más probable de progresiva normalización de las Bolsas a medio plazo.
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Juan Carlos Ureta






