Decíamos la semana pasada que lo más importante, a corto plazo, para las Bolsas era ir encontrando puntos de apoyo crecientes, de forma que se fuese superando el extremo negativismo que reflejan los índices tras las fortísimas caídas de estos dos meses. Si este era el principal objetivo semanal, podemos decir que se ha cumplido, al cerrar el Ibex por encima del 13.000, el Eurostoxx por encima del 3.700 y todas las Bolsas con avances semanales que van desde el 0,5% del Eurostoxx hasta el 4,6% del Nikkei, pasando por las subidas del 1,4% del Dow Jones y del S&P.
Estas subidas se producen en un contexto de noticias mixtas, tanto en el ámbito macro económico como en el de las empresas. Empezando por las empresas, hemos visto nuevas sorpresas negativas, como la revisión contable anunciada por AIG el lunes 11, o las posibles nuevas pérdidas de UBS por créditos fallidos. En particular el anuncio de AIG afectó mucho a las Bolsas el lunes ya que AIG es uno de los valores preferidos por los analistas, y figura entre los valores que forman parte de la cartera de Warren Buffet. Estas malas noticias, a las que habría que unir las pérdidas de General Motors, han eclipsado algunas otras buenas, como los beneficios de Coca Cola o la lucha por Yahoo. La pregunta es cuando por fin vamos a poder dar por finalizada la limpieza de balances de las entidades financieras, y por ahora no tiene una respuesta clara, hablando algunos de nuevas y cuantiosas provisiones.
En el lado "macro", los buenos datos de la encuesta ZEW o de las ventas minoristas en Estados Unidos en enero también se vieron ensombrecidos por el pésimo dato de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan del viernes, que marcó el nivel mínimo de los últimos dieciséis años. Sabemos ya que la economía de la zona euro creció solo al 0,4% en el cuarto trimestre, y que, sin embargo, Japón creció en ese periodo a un sorprendente 0,9%. Sabemos también que, en el conjunto del 2007, Estados Unidos creció al 2,5%, la eurozona al 2,3% y Japón al 2,1%, en una economía global que fue de más a menos en la segunda parte del año.
Desde esa perspectiva hay que analizar los discursos pronunciados esta semana por Bernanke y por Trichet, que parecen estar describiendo dos mundos diferentes. Bernanke habla de que las perspectivas económicas han empeorado, y afirma que los mercados laboral e inmobiliario pueden deteriorarse aun más, dando a entender una próxima bajada de tipos en la reunión de la FED del próximo 18 de marzo. Sin embargo Trichet afirmaba en varias comparecencias, la última el pasado viernes en Madrid, con tono airado ante la insistencia de algunas preguntas en la rebaja de tipos, que la estabilidad de precios es la mejor receta para el crecimiento, y que, por ello, hay que mantener los tipos de interés y no bajarlos si se quiere crecer.
Hace tiempo que nos llama la atención esta discrepancia entre ambas visiones. Una posible explicación sería que la economía de la zona euro y la norteamericana no tienen nada que ver, que están en situaciones radicalmente distintas. Esta explicación, en el globalizado mundo actual, no es aceptable: estamos todos en el mismo barco, hay una sola economía global.
Otra explicación es que la economía europea no dispone de indicadores adelantados tan perfeccionados como la americana y que, por ello, el BCE no tiene elementos para bajar tipos anticipándose. Sin embargo, lo cierto es que hay indicadores claros que apuntan a una desaceleración en la zona euro.
Otra tercera explicación, la más inquietante, sería la de que Europa no está teniendo buena suerte con sus banqueros centrales.
Desde el punto de vista empresarial, también vemos mucha más flexibilidad y dinamismo en Estados Unidos que en Europa. Frente al lamentable espectáculo de Societé Generale, donde la transparencia sigue brillando por su ausencia, esta semana veíamos como Warren Buffet hacía un movimiento para solucionar el problema de las aseguradoras de bonos, movimiento que dio un giro radical alas Bolsas, al centrarse en las llamadas "monoline", la última parada de la crisis y el último vocablo en el que se anclan quienes pronostican una crisis que algunos incluso se atreven a comparar de forma expresa con la que, hace ochenta años, dio lugar a la Gran Depresión. La "sacudida" de Buffet demuestra que en la América empresarial hay iniciativa y que cuando hay problemas, hay también movimientos rápidos y claros para solucionarlos. Se echan de menos, en la Europa corporativa, iniciativas de este tipo, que solo prosperan en un marco de libertad de movimientos y de economía abierta, pero que sin duda darían lugar a una limpieza y consolidación más rápida del sistema bancario y financiero europeo.
Desde el punto de vista bursátil, como decíamos al principio, los índices han salido esta semana de la zona de peligro, y lo deseable sería que el Ibex vaya consolidándose por encima del 13.000 y que el Eurostoxx vaya asentando una zona de negociación entre el 3.700 y el 4.000. Esta consolidación sería, a nuestro juicio, el mejor escenario en el medio plazo, ya que nos alejaría tanto de caídas por debajo de los mínimos de enero, que indicarían un posible mercado bajista más largo y profundo, como de recuperaciones rápidas que no cerrarían bien la herida abierta en las Bolsas en diciembre y enero. Herida que no es sino una consecuencia de la dimensión y extensión que hoy sabemos ha adquirido la crisis de crédito en la banca, dimensión y extensión mayor que la prevista el pasado verano.
Este escenario de consolidación progresiva cuenta a su favor con varios elementos. Por un lado los tipos de los bonos de largo plazo se mantienen relativamente bajos ( el bono del Tesoro americano a diez años cerró en el 3,78% el pasado viernes en Nueva York) por otro lado los precios de las materias primas están estabilizándose (tampoco sería bueno que se desplomasen) y finalmente la actuación de los Bancos Centrales, que ya está siendo clave para aliviar la situación de los mercados de crédito (el euribor a un año, que estaba al 4.7% a principios de año, se sitúa ya en niveles del 4,3%) y que deberá serlo también para ayudar a los consumidores a digerir la crisis. La previsión de tipos de intervención se sitúa para el segundo semestre en USA en niveles del 2,5% y en la zona euro en niveles del 3% o el 3,25%.
Otro factor que jugará su papel es el de los movimientos corporativos, dando lugar a nuevas "mega caps". Lo que está pasando en torno a Yahoo, con la entrada en escena de News Corp, o los rumores en torno a una posible operación de Google sobre Apple ponen de manifiesto algo que será la tónica dominante en otros sectores y no solo en IT o "telecos", a saber, un escenario de gigantes empresariales globalizados, como lo está la economía. Este es el nuevo escenario empresarial que saldrá de la crisis.
Entramos en una semana importante, con datos de inflación y nuevos anuncios de beneficios empresariales, en la que lo mejor sería, de nuevo, la consolidación progresiva de los niveles en las Bolsas.
Miércoles, 30 de mayo
Juan Carlos Ureta
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Jaime Noguera
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Juan Carlos Ureta
Kiko Rosique
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Grupo Cenyt
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