UNA EXTRAÑA CRISIS
24.12.07 @ 09:00:39. Archivado en Comentario semanal
Aunque la semana pasada apostábamos por unas sesiones de fin de año tranquilas, hay que reconocer que en la penúltima semana del año no han faltado ni la volatilidad ni los nervios, aunque, al final, el cierre semanal de las Bolsas haya dejado, a diferencia de lo sucedido el viernes anterior, un buen sabor de boca, tras una semana dominada, en general, por el ambiente pesimista.
La rebaja general de todo el sector bancario que hizo el lunes 17 Citigroup (se supone que debe saber de lo que habla, ya que es una de las entidades más afectadas por el "subprime") unida a los comentarios también negativos sobre la crisis de Goldman Sachs (que sin embargo presentó buenos resultados) y a la persistente desconfianza hacia la actuación de los Bancos Centrales, a pesar de que, en nuestra opinión, están una vez más haciendo bien su trabajo, provocaron un gran desánimo inversor hasta el jueves, cambiando radicalmente la percepción el viernes.
No hay que descartar que el vencimiento trimestral de opciones y futuros tuviese algo que ver con las caídas del miércoles y jueves, ya que las posiciones sobre opciones y en productos estructurados que se referencian a los niveles del vencimiento final de cada trimestre son muy elevadas y generan mucha volatilidad al alza o a la baja en las sesiones previas al vencimiento. Sea o no así, lo cierto es que el viernes tanto los datos macro económicos como las noticias empresariales ayudaron. Así, el anuncio de que también Merril Lynch va a contar, como antes lo hicieran UBS, Citi, Bear Stearns o Morgan Stanley, con un inversor de apoyo, en este caso Temasek, el brazo inversor del Gobierno de Singapur, dio impulso a todos los valores financieros. Valores que son, sin duda, el sector más castigado y, por otro lado, como decíamos en nuestro comentario del pasado 1 de octubre, el sector clave para que las Bolsas salgan de su actual fase de incertidumbre.
Esta entrada de los llamados Fondos "soberanos" en el capital de grandes Bancos globales, entrada que ya anunciábamos en nuestro comentario del 29 de octubre, cuando calificábamos a los Fondos soberanos como los nuevos motores de las Bolsas, muestra bien a las claras que sigue habiendo una enorme liquidez en el mundo, y a la vez que esa liquidez ha optado por posicionarse en capital, en "equity", no en deuda. Este giro es muy importante, ya que hemos vivido una fase en la que la liquidez optaba por financiar emisiones de bonos y no por invertir en el capital de las empresas. La entrada de inversores chinos en el capital del gigante del capital riesgo Blackstone con motivo de su salida a Bolsa antes del verano marcó un claro giro en ese enfoque, de forma que todo indica que a partir de ahora los grandes inversores asiáticos y emergentes van a preferir invertir en acciones y no en bonos. El motivo es simple, los bonos dan un rendimiento limitado, y, como se ha visto, tienen riesgo, las acciones también tienen riesgo, pero su rendimiento potencial es mucho mayor.
Estamos así ante una extraña crisis, en la que el dinero no circula en los circuitos habituales, que son los bancarios y los de los mercados monetarios y de bonos, pero sí se mueve a la hora de apostar por la entrada en capital, como lo muestran las entradas sucesivas en el capital en varios Bancos globales por parte de inversores muy fuertes. Lo caul es aun más llamativo al tratarse de Bancos que no gozan, al parecer, de buena reputación entre los inversores occidentales tradicionales.
Habrá que ir digiriendo todas estas novedades para empezar a dibujar los perfiles del año 2008. A principios de septiembre nos atrevimos a aventurar en este comentario la idea de que estábamos ante un nuevo modelo de crisis. Pasados ya casi tres meses desde aquel comentario, y con la crisis aun muy presente en las Bolsas, seguimos pensando que estamos ante un modelo de crisis diferente a las típicas del siglo pasado. Una crisis en la que las correcciones de los excesos, incluso las correcciones de las burbujas, se hacen de forma mucho más ordenada que en otras épocas, aunque desde luego también con fases de alta volatilidad.
Si miramos, por ejemplo, lo que ha pasado en el dólar, cuya corrección lleva ya casi cinco años, con intervalos incluso alcistas como fue el 2005, tenemos un buen ejemplo. Muchos han anunciado, en diferentes momentos, que el dólar se desplomaría y que ello iba a provocar un derrumbe de las Bolsas. No ha sido así. El dólar ha corregido su exceso de sobre valoración de principios de esta década, incluso es posible que hoy esté ya en el límite de su corrección bajista, pero el proceso ha sido ordenado y no ha provocado en ningún momento efectos colaterales graves en otros mercados de activos.
Si aplicamos esta idea al sector inmobiliario, que es la raíz última de la crisis bancaria y de la incertidumbre actual, dados los posibles efectos de la caída inmobiliaria en el conjunto de la economía, podríamos concluir que estamos ante una corrección de los excesos del sector inmobiliario (no hablamos solo de España sino a nivel global y sobre todo en Estados Unidos) que va a llevar tiempo, pero que puede desarrollarse sin daños colaterales graves para el conjunto de la economía, aunque ciertamente provocará quebrantos en casos concretos y ralentizará el crecimiento económico.
Esta sería una versión "suave" de la crisis, que no es incompatible con una fase de volatilidad durante varios meses, pero habrá que ir viendo el 2008 para ver si es la versión que se afianza en los mercados. De momento, y a falta de muy pocas sesiones para que concluya este tan apasionante como complicado 2007, seguimos apostando por un fin de año tranquilo, aunque el viernes se conocerán los datos de venta de viviendas nuevas en el mercado americano, que podrían mover algo los mercados.
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Juan Carlos Ureta





