Pocas semanas para disfrutar y vivir la Bolsa como la que acaba de terminar, pese a haber sido festivo el jueves en las Bolsas americanas con motivo del Día de Acción de Gracias. Y fue precisamente la sesión anterior a esa festividad, la del miércoles 21, la que marcó el punto más interesante de la semana, al bajar los tipos del bono del Tesoro americano a diez años, el T bond, niveles inferiores al 4%, tras acercarse el barril de petróleo de nuevo a los cien dólares y caer el dólar a niveles cercanos a 1,5 con el euro.
En esa sesión el Dow Jones se colocó en mínimos de los últimos siete meses, los bancos europeos se desplomaron y la sombra de una fuerte caída estuvo de nuevo muy presente entre los inversores. Las claves estaban en el informe de Goldman Sachs, publicado el lunes 19 diciendo que el recorte del crédito tras crisis "subprime" podía derivar en una grave recesión global, pronosticando así un auténtico "crash" crediticio, y en la difusión de la opinión de la FED según la cual al economía americana podría bajar su ritmo de crecimiento en los próximos años desde el 2,5-2,7 por ciento previsto en junio al 1,8-2,5 por ciento. El "downgrade" realizado por la propia Goldman sobre Citi, estimando que el Banco americano podía tener problemas adicionales, y el reconocimiento por Frediie Mac de que también le había afectado la crisis hipotecaria (lo sorprendente sería, en este caso, que no lo hubiese hecho) pusieron la guinda a un ya de pro sí muy negativo sentimiento inversor, y provocaron los mínimos semanales en la sesión del jueves 22.
No deja de ser llamativo que, tras tantos pronósticos fallidos, se de tanta relevancia a estudios que, en todo caso, siempre suelen plantear escenarios hipotéticos y siempre someten, como no podría ser de otra forma, sus conclusiones a todo tipo de cautelas y de salvedades.
Por eso es mucho más interesante observar lo que pasa en la realidad. Lo que hemos visto esta semana ha sido, el mismo lunes, como un gran Banco francés con cierto componente "público" (recordemos lo dicho el 29 de octubre sobre los nuevos motores de la subida y los llamados fondos soberanos) se hacía con el 20% de un Banco mediano español, Bankinter, uno de esos Bancos tan denostados por los Informes de los grandes Bancos de Inversión, pagando una sustanciosa prima por la compra y anunciando que quiere elevar la participación hasta el 30%. Hemos visto también, en el llamado "black friday", el viernes que se toma como referencia en Estados Unidos para pulsar la vitalidad del consumidor americano, ya que en él empieza la temporada de compras navideñas, que las ventas han sido superiores a las estimadas y se espera que también el lunes 26, el llamado "cyber monday" porque en él los "on line retailers" hacen ofertas especiales, las ventas on line sean muy fuertes. Ni asomo, por tanto, al menos por el momento, de la esperada catástrofe del consumo, pese a todos los tambores de anuncio del fin del mundo.
Así, con las valoraciones de las Bolsas frente a los bonos cada vez más atractivas, con los grandes valores empezando a liderar el ciclo, y con una seria expectativa de que la FED baje los tipos el 11 de diciembre (esta semana veremos el Beige Book y la revisión del PIB del tercer trimestre en USA) el escenario de fin de año en las Bolsas está totalmente abierto, pero podría dar sorpresas a los "bajistas", sobre todo si el BCE cede finalmente a la evidencia y baja tipos, presionado por un cada vez más insostenible cambio euro-dólar.
Si a ello unimos las operaciones corporativas, con nuevos protagonistas (los "private equity" y el capital riesgo no serán ya el motor principal) que previsiblemente tendrán lugar tanto en esta recta final de año como en el 2.008, tenemos por delante un fin de año interesante a nivel bursátil. Nos gustaría volver a insistir en el sector bancario, sobre todo europeo, que en el 2.008, precisamente porque los más rápidos y ágiles aprovecharán sin duda las secuelas de la etapa de turbulencias para tomar la delantera, en un sector en el que ya los tres primeros Bancos mundiales por capitalización son chinos. Como decía el conocido inversor al que aludíamos en nuestro comentario de la semana pasada, todo es cuestión de precio, y, aunque la circulación de la liquidez en los mercados interbancarios y de crédito se haya parado, sigue habiendo mucho dinero en el sistema.
Martes, 9 de febrero
Juan Carlos Ureta
Luis Llopis Herbas
Grupo Cenyt
Juan Carlos Ureta
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