Apostábamos la semana pasada por una progresiva normalización de los mercados y señalábamos, en concreto a los grandes valores bancarios como una clara compra, dados los muy bajos niveles a los que habían llegado y dado el enorme negativismo ambiental con el sector bancario, negativismo que suele preceder a los rebotes. Las subidas del 4,25% en el Ibex, del 3,5% en el Eurostoxx, del 2,8% en el Dow, entre otras, han hecho bueno el pronóstico y, lo que es más importante, han puesto freno, cuando menos por el momento, a la espiral tan negativa en la que había entrado el sector bancario, al calor de rumores que la semana pasada nos atrevíamos a calificar de disparatados.
Sin embargo, al final de una semana en la que la FED dejó claro que va a actuar tan intensamente como sea preciso para evitar un absurdo contagio de los problemas del sector hipotecario al resto de la economía, el tono general, el ruido dominante en los mercados, sigue siendo negativo. Se piensa que las cosas deben estar muy mal para que la FED haya bajado los tipos medio punto, y que, por otro lado, los resultados ya conocidos esta semana de los grandes Bancos de inversión americanos (Lehman, Goldman, Bear Stearns y Morgan Stanley), aunque han sido, en general, mejor de los previstos, no recogen posibles daños adicionales que, según estas opiniones, van a aflorar o pueden aflorar en un próximo futuro. En definitiva, según esta visión, quedarían "minas por explotar", que afectarán a las Bolsas aun más negativamente.
Respetando estos puntos de vista, no les damos, sin embargo, la presunción de acierto de la que hoy en día gozan en la opinión dominante. Más bien, por el contrario, nos inclinamos a pensar que la actuación de los Bancos Centrales, el BCE no subiendo tipos el pasado 6 de septiembre y la FED bajándolos medio punto el pasado martes 18, es muy correcta y va a ser eficaz para restablecer la confianza, y que los impactos de la crisis en el sector bancario van a existir, pero no en la muy exagerada medida que algunos pretenden.
Como ya hemos señalado en otras ocasiones, el largo ciclo de crecimiento económico global ha creado un buen colchón en las economías, que hoy disfrutan de cuentas públicas en general muy saneadas, y ha fortalecido los balances bancarios, y este es un dato en el que debe situarse la crisis y su posible evolución futura.
Lo que ha pasado este verano ni era del todo imprevisible, por más que la intensidad y la violencia de los movimientos siempre nos sorprenda, ni tiene por qué provocar daños excesivos fuera de sectores muy concretos. Era inviable que el mercado de crédito siguiese con sus alegrías indiscriminadas alimentando operaciones hiper apalancadas y de fuerte riesgo. Era lógica, y además necesaria, una cierta corrección de las Bolsas, que desde agosto de 2.006 habían subido casi sin parar. Era absolutamente necesaria una corrección de los excesos en el sector inmobiliario de algunos países, entre ellos Estados Unidos y España.
Lo interesante es que, al llegar la corrección, y al hacerlo de forma muy ruidosa, los Bancos Centrales tienen margen de maniobra para bajar los tipos y dar liquidez al mercado, y las empresas, incluidos los Bancos, pueden ajustar sus planes de negocio a la nueva situación de los mercados de crédito. Va a haber empresas que desaparezcan, y sectores más castigados que otros, porque esta crisis es en cierto modo "quirúrgica", pero el escenario general no es tan negativo y entra más bien en los parámetros de una desactivación ordenada de los excesos cometidos en ciertos mercados de crédito. La idea de un "de-leverage" ordenado es a nuestro juicio la que mejor define el panorama de los próximos meses.
A nivel bursátil ,lo más relevante de este septiembre que finaliza es que, igual que en agosto, el Ibex vovió a rebotar en el 13.600, nivel que se está demostrando como un fuerte soporte, y el Eurostoxx no ha llegado nunca a poner en peligro la zona de los 4.000 puntos, que es el soporte fuerte. Es muy relevante que estos soportes hayan funcionado en medio de un negativismo ambiental enorme.
Siempre es arriesgado hacer pronósticos para el último trimestre, pero en principio seguimos inclinándonos por la idea de una banda amplia de negociación, en la que la parte alta de la banda (los niveles máximos de junio y julio) podrían volver a ser vistos tanto en el Ibex como en el Eurostoxx, sobre todo si acompañan los beneficios empresariales del tercer trimestre que vamos a ir conociendo a partir de ahora, y los datos económicos que irán apareciendo, como los de ventas de viviendas en Estados Unidos que conoceremos esta semana. El riesgo estaría ahora o en un desplome del dólar o en una fuerte subida adicional del crudo desde los niveles actuales, pero son movimientos que, en principio, y siempre sometidos al posible error, descartamos.
"El gigante bancario suizo UBS, es la última víctima de la crisis 'subprime'. La entidad ha anunciado hoy en un comunicado una devaluación de sus activos de 2.400 millones de euros así como unas pérdidas estimadas entre 360 y 480 millones de euros".
Lo ves, Ureta, hay que llevar el envilecimiento a Resultados. Ni de´leverage ni leches.
Ni de-leverage ni leches: cuando se gana, se gana y cuando se pierde,... se pierde.
http://www.columbia.edu/~xs23/catala/articles/2007/subprime/subprime.htm
pues el US$ y el brent ya ves como van, ...
Quizá, más que DE-LEVERAGE (= lo contrario de apalancar, o sea, "desapalancar", que sólo es posible devolviendo lo prestado), de lo que habria que hablar es de NO-LEVERAGE (= dejjar de seguir apalancándose e ir extinguiendo las relaciones en sus vencimientos con normalidad).
Es que me he mirado infinidad de páginas (todas americanas) donde sale el concepto y no saco nada en claro.
Además, las autoridades no lo están utilizando.
Yo me quedo con que la crisis es una CRISIS DE "INSOLVENCIAS" (= elementos concretos envilecidos) que hay que ir depurando, mediante "quita" y "write off".
Aceptar el "de-leverage" supone aceptar que hay una enfermedad profunda del sistema que tiende a pasarse y hacer burbujas crediticias de la nada. O sea, lo del "papel pelota" de toda la vida, pero a lo bestia. Sinceramente, creo que el mundo de los derivados no es así.
Sr. ureta:
¿qué significa realmente "de-leverage"?.
Martes, 9 de febrero
Juan Carlos Ureta
Luis Llopis Herbas
Grupo Cenyt
Juan Carlos Ureta
Institución Futuro. Think tank independiente
José Miguel Montes
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Ramón Tamames