Montedemont (Puigdemont), el Montaraz

MONTEDEMONT (Puigdemont), EL MONTARAZ

Puig = Monte

Montedemont montaraz
que hasta el monte te has echado,
¿si no sabes escalar
para qué al monte te has montado?

La Constitución voraz
toda entera te has tragado,
y así el Estatut igual
todo entero has deshojado.

¡Montedemont montaraz
que hasta el monte te has echado!
Las empresas se te van,
¡vaya la que nos has armado!

Hasta tu prima se va
con su empresa a otro lado,
Montedemont montaraz,
presidente subsidiado.

¿Y aún te quejas, rapaz,
de que no te has enterado?
¡Cataluña triunfal
pero no contigo al lado!

No sé si es Oriol, Rufián
en asunto monetario,
o que es más Oriol Rufián
como gran parlamentario.

Y ya se sabe, Tardá,
es tardón y retrasado,
pues acaba de llegar
al XIX pasado.

¡Montedemont, ya que vas
a pasarte por Senado,
deja ya de perorar
que nos tienes muy cansados!

¡Baja del monte, Puig, ya
a Cataluña has llevado
a puntito de saltar
a un despeñadero claro!

* * * * * * *

PD. Puigdemont, ¿por qué será
que no has ido ni al Senado,
y al acercarte a votar
tu voto no has enseñado?

A la cámara enseñar
podrías, qué es lo votado…
¿Tú votaste “sí” al votar?,
¿votaste “no” a lo votado?

Pues te veo muy capaz
-tras de montar el fregado-
votar “nones” al votar,
que te tengo muy calado.

Sé que nunca lo dirás,
puesto que son treinta años,
así… te vas a ocultar
debajo de tu peinado.

Y tú habrías hecho igual,
desde tu ficticio Estado,
a treinta o más condenar
a quien te quitara un cacho…

¡Unilateral, venga a hablar!
¡Vaya lío que has montado!
¿A quién vas a traicionar?
Si hasta ya se ha enterado

la Cataluña triunfal
que hace aún horas veinticuatro
si te daban impunidad…
¡todo hubieras traicionado!

Ahora te vas a marchar,
pero el lío lo has dejado,
¡Lo tuyo es mentir… que hablar
no es cosa de tu agrado!

Y dialogar, dialogar,
con nadie has dialogado,
pues se te da a ti muy mal
hablar sin mentir un rato!

¿Y aún quieres mayor mal
aun cuando ya te han cesado?
¡Montedemont, pertinaz,
si sabes la ley te ha echado!

Juan Pablo Mañueco (2017)

España

Cataluña, 300 años enriqueciéndose por tener el mercado cautivo de España

Jesús Laínz: “Cataluña se hizo rica gracias a su pertenencia a España”

“A España le ha costado muchísimo dinero la industria catalana”.
“Franco favoreció económicamente a Cataluña y perjudicó a casi todo el resto de España”

Conferencia de Jesús Laínz

25 octubre, 2017

Jesús Laínz pronunció ayer en el Aula Cultural de ABC una conferencia de título ‘El privilegio catalán. 300 años de negocio de la burguesía catalana’ en la que analizó cómo el Estado español colaboró ininterrumpidamente con los empresarios catalanes, aún a costa de perjudicar a otras regiones.

El escritor santanderino, que fue presentado por el historiador Fernando García de Cortázar, abordó los privilegios que ha disfrutado la industria catalana durante los últimos trescientos años, un asunto sobre el que acaba de publicar un libro y sobre el que este periódico ya tuvo la oportunidad de entrevistarle.

Para Jesús Laínz, el 11 de Septiembre de 1714 no fue el comienzo de la opresión española, tal y como ha querido vender el aparato propagandista del nacionalismo, sino el inicio de una etapa de prosperidad que desde finales del siglo XVIII situará a Cataluña a la vanguardia de la industrialización en España. Una vanguardia que, amén de la industriosidad de la región, tuvo mucho que ver -y esta es la tesis del libro y de la conferencia- con el sistema proteccionista con que el Estado blindó la industria catalana por más de trescientos años.

Se protegió a toda la industria nacional, concentrada casi toda ella en Cataluña. Al menos la textil. Felipe V empezó con las prácticas arancelarias, pero es sobre todo Carlos III el que promovió el proteccionismo para proteger la industria catalana. Se obligó, por ejemplo, al ejército a comprar toda la ropa a Cataluña. El proteccionismo dinamiza enormemente la industria catalana. Una situación que llamó la atención de Sthendal. Laínz cita al francés en una reflexión “muy ilustrativa de la situación”:

«Cabe señalar que en Barcelona predican la virtud más pura, el beneficio general y que a la vez quieren tener un privilegio: una contradicción divertida. El caso de los catalanes me parece el caso de los maestro de forja franceses. Estos señores quieren leyes justas, a excepción de la ley de aduana, que se debe hacer a su gusto. Los catalanes piden que todo español que hace uso de telas de algodón pague cuatro francos al año, por el solo hecho de existir Cataluña. Por ejemplo, es necesario que el español de Granada, de La Coruña o de Málaga no compre los productos británicos de algodón, que son excelentes y que cuestan un franco la unidad, pero que utilice los productos de algodón de Cataluña, muy inferiores, y que cuestan tres francos la unidad.»
Stendhal, Memorias de un turista (1838)

Librecambistas versus proteccionistas

La lucha en todo el siglo XIX fue entre los que consideraban que era necesario el proteccionismo porque la industria española estaba retrasada y por lo tanto había que protegerla hasta que se pusiera al nivel de Europa, y los partidarios del librecambismo. El argumento de la protección de la industria duró casi doscientos años y desesperaba a los diputados librecambistas, que solían ser los liberales, “aunque no siempre”. Hubo regiones, por ejemplo, en las que todos eran proteccionistas, incluso los liberales. Por ejemplo Cataluña, por un obvio interés. Aunque dos de los principales librecambistas eran catalanes, y esto hay que subrayarlo. Laureano Figuerola, ministro de Hacienda durante la (Revolución) Gloriosa (1868) y creador de la peseta como moneda nacional, decía: “Mis paisanos se equivocan, empobrecen a toda la nación para enriquecerse ellos”. Y la burguesía catalana le acusaba de traidor… a España. También Joaquín María Sanromá, que era secretario de Figuerola y que también era catalán decía unas cosas tremendas sobre Cataluña por el empeño de su paisanos en conservar los aranceles.

Los librecambistas, por contra, decían: “Es injusto tener que comprar paños más caros y encima peores; están ustedes empobreciendo al pueblo español”. Criticaban los casi doscientos años “de provisionalidad” y pensaban que con el mercado cautivo nuestra industria nunca se preocuparía por mejorar la maquinaria y la producción y estaría permanentemente por detrás de la industria europea… “como así fue”, concluye Laínz.

Franco, benefactor de la industria catalana

El autor recuerda cómo hasta la crisis del 98 los catalanes eran los españoles con un “patriotismo más inflamado”, circunstancia que tuvo que ver con los intereses que sus élites tenían en las colonias. Tras el desastre, “los mismos que habían alimentado el furor patriótico, empezaron a echar la culpa de la derrota a los andaluces, a la España castellana y a una supuesta sangre beréber y semítica de la que estarían contaminados el resto de españoles”. Se produce la aparición del separatismo, un hecho que no disuadiría a Madrid de seguir protegiendo a la industria catalana.

De hecho, durante el régimen de Franco se produce un “excepcional desarrollo” de Cataluña. El Instituto Nacional de Industria (INI) promueve inversiones, se crea la SEATen Barcelona, Pegaso, petroleras, hidroeléctricas. A la muerte de Franco Cataluña, “consólo el 6% del territorio nacional tiene 45% de las autopistas”.
La democracia no cambia un ápice la situación y se siguen produciendo “inversiones, prebendas, privilegios, inmunidades y tolerando actuaciones ilegales e inconstitucionales”. Hoy, a pesar de todo ello, Cataluña está al borde de la secesión. Un escenario del que España saldrá indemne sólo si logra revertir el “adoctrinamiento masivo” en los medios y las escuelas. Es la receta de Laínz: colegios y televisiones “neutrales” y esperar “muchos años”.

España

España en marcha, desde el ayer y el hoy hasta el mañana

ESPAÑA EN MARCHA,
DESDE EL AYER Y EL HOY HASTA EL MAÑANA

I. ESPAÑA HASTA EL HOY

¡Sé que ya en la prehistoria
tu alojabas a cien pueblos
sé que guarda tu memoria
mil formas de ser iberos!

Sé que en tan gran trayectoria
que te ha poblado en el tiempo,
páginas hay más notorias
y otras que relucen menos…

Sé que entrar en gran Historia
por los renglones primeros,
fue por, de forma notoria,
mediterráneos puertos.

¡Fenicios primero y Roma
entraban en nuestro cuerpo,
haciéndose gente propia
sobre el solar de lo ibero!

¡Sé que mi Numancia propia
no quiso ser ese imperio!
¡Ni, igual, Arriaca otra gloria
sino seguir siendo pueblo!

¡Pero al fin fue la gran Roma
del tarraconense imperio,
la que a Hispania entera toma
ocupando todo el suelo!

Viene aún la España goda
Como Estado verdadero,
el cual no se cambia a Gotia
sino “hispano” nombra al viento.

Viene después España mora
que sí cambia el nombre nuestro,
pero España se corona
con varios hispanos reinos.

¡Asturias sigue la historia
de la antigua tierra goda
y llama a guardar memoria
de España a la Ispania toda!

León retoma el relevo
de luchar por mismo pueblo,
cual Navarra en Pirineo
y Aragón el mismo aliento.

Cataluña es ya la “Marca
Hispánica” de Carlomagno,
¡siempre habiendo más España
por aquel oriental lado!

Y aún otro reino falta
que es el reino castellano,
para mostrarte mi España
tu relieve completado.

Castilla y León, Navarra,
Aragón con los condados
van a buscar la Granada
que España habrán completado.

ESPAÑA, HACIA EL MAÑANA

¡Pero no quiero contarte
siete siglos que llevamos
siendo España por delante,
sí los que aún no han llegado!

Somos de hace dos milenios,
la tierra que ha caminado,
y que ser un mismo pueblo
desde siempre lo ha soñado.

¡Somos de hace dos milenios
la tierra que se ha mezclado,
y apellidos y momentos
en todo se ha amalgamado!

No escuchar de lenguas lleno
-¡Constitución lo ha plasmado!-
el solar del suelo ibero,
las ramas del mismo ramo,

sería silenciar con dedo
las lenguas que te han cantado.
¡El castellano y gallego
en el catalán y el vasco

hay gente que os ve muy dentro
del solar del mismo Estado!
Y pues en todos tus pueblos
hay lengua y el castellano

¿por qué no reconocemos
lo que España ya ha aclarado,
que somos plurales sueños
de nombrar todos lo hispano?

¿por qué no reconocemos
lo que España ya ha aclarado,
que somos plurales sueños
de nombrar todos lo hispano?

A las leyes, a hacer claro,
lo que todos ya sabemos,
que juntando todas manos
con más plural habla hablemos

y que más fuertes seremos
sabiendo que los hispanos,
más fuerza todos tendremos
siendo uno, otro y otro y tantos.

¡Siendo un político cuerpo,
al menos otros mil años,
con el alma de lo ibero
que nos viene de hace tanto!

¡Que nos viene de hace tanto!

Juan Pablo Mañueco, 15-10-2017

España

Puigdemont, petit tirano: ¡déjanos, al menos, en paz!

“DÉJAME EN PAZ, PETIT TIRANO”
(Cuando ya todas las leyes teóricas se han violado, pero aún no ha ocurrido nada irreparable en la práctica)

9-10-17

Puigdemont que ya has violado
toda ley, que te da igual,
y que te dejas de lado
Constitución general
Y el Estatut te has saltado
de modo profesional.
Y el Reglamento has burlado
del Parlament catalán.
Déjame en paz, petit tirano,
déjame en paz.

Ciudadanos desdichachos
que creéis en tal moral,
decidme que habrá quedado
si sigue ordenando el mal,
a la oposición callando
y sin dejarla enmendar,
él y quienes van dictando
aunque en minoría están.
Déjame en paz, petit tirano,
déjame en paz.

Minoría electorado
y minoría social,
un rodillo han aplicado
sin dejar parlamentar,
silencian a diputados
que son, más que él, sociedad,
pese a que él más diputados
por la ley electoral.
Déjame en paz, petit tirano,
Déjame en paz.

Las empresas ya han marchado,
mentíais, pero lo hacíais mal.
Así que se ha demostrado
que hacia el puro abismo vais.
Si mentir y obrar de lado
es vuestra norma vital…
Déjame en paz, petit tirano,
dejame en paz.

Ya que no te ha importado,
Constitución general
y que un golpe de Estado
estás intentando dar
yo te hago este llamado
por si te puede mediar.
Déjanos en paz, petit tirano.
¡Al menos, déjanos en paz!

Juan Pablo Mañueco (9-10-17)

España, Sin categoría

El sol del amanecer. Los sueños

“El sol del amanecer. Los sueños”

La segunda parte de “La sombra del sol”, Premio “Los Tres Grandes. (Cervantes, Cela y Buero Vallejo)”, de la Junta de Comunidades de Castilla-la Mancha.

Si “La sombra del sol” seguía las huellas de Cervantes, “El sol del amanecer. Los sueños” añade un nuevo reto, seguir los pasos también de Francisco de Quevedo y de otras figuras señeras de la literatura en castellano.

¿El argumento? Tres personajes siguen su viaje desde La Mancha y Madrid hacia Guadalajara y Sigüenza.

http://aache.com/tienda/664-el-sol-del-amanecer-los-sue%C3%B1os.html

Castilla, España, Novelas

LA CARTA MAGNA (Machado en el siglo XXI, ante el “así no” de Puigdemont)

LA CARTA MAGNA QUE PUEDE HACER que no todo se rompa en dos
(Respuesta al “así no” de Puigdemont, a quien le había recordado sus obligaciones ante la Constitución que había jurado y de donde emana su autoridad)

Tu carta –oh, noble Machado español
que desde el siglo veinte escrita llega-
siempre que no haya dos Españas ruega,
ni España el fuego abrase bajo el sol.

Esa España política, que ciega
con su arenga, ya fuera de control,
de cuando en cuando el solar español
si el fanatismo ciego se despliega.

Esa España política que embiste
cuando se digna usar de la cabeza
de mentira, odio, orgullo, se reviste

por negar al contrario y luego insiste
en decirle que “así, no” a quien destreza
muestra en señalar la Constitución

como única forma de que no todo sea partido en dos.

Juan Pablo Mañueco (2017)

España

El sol del amanecer. Los sueños

NOVELA NOVEDAD DEL DÍA, la semana próxima en librerías. “El sol del amanecer. Los sueños”

“La sombra del sol”, Premio “Los Tres Grandes (Cervantes, Cela, Buero Vallejo)” otorgado por la Junta de Comunidades de Castilla la Mancha, ya tiene publicada la Segunda Parte o continuación.

Se titula “El sol del amanecer. Los sueños”, Miguel de Cervantes, el hidalgo manchego Alonso Quijano y el cura seguntino Pedro Pérez prosiguen su viaje por Castilla y duermen en la Venta de Meco, donde tienen inquietantes y terroríficos sueños, que a menudo se transforman en pesadillas.

A la mañana siguiente, un heraldo trae a la Venta de Meco luctuosas noticias desde Guadalajara sobre la muerte del V duque de Infantado y VI marqués de Santillana, don Íñigo López de Mendoza, lo cual hace demudar el rostro del sacerdote Perdo Pérez, ya que veinte años atrás, cuando él era seminarista en Sigüenza, tuvo sus más y sus menos con la nueva VI duquesa del Infantado, Ana de Mendoza de la Vega y Luna.

La semana que viene esta novela estará a disposición de los lectores en librerías.

Juan Pablo Mañueco (2017)

Libros, Novelas

Juan Pablo Mañueco, tres nuevos libros en septiembre (17 en el año)

El escritor madrileño, afincado en Guadalajara, Juan Pablo Mañueco ha publicado en septiembre tres nuevos libros de versos de la colección “Cantil de Cantos”, conjunto de XV volúmenes poéticos, escritos en estrofas inéditas en la métrica universal, que irán apareciendo durante este año de 2017.

Tres nuevos libros de Mañueco en septiembre.

Los volúmenes aparecidos en septiembre son.

“Cantil de Cantos X: Veinte Rimas como Bécquer y otros redobles en romances dobles”, donde la estrofa inédita que se presenta en precisamente el romance doble-

Cantil de Cantos XI: La Mosquitea, poemas de humor y coplas a lo Manrique”, en las estrofas inéditas “lira alcarreña” y “octava ola o copla alcarreña”

“Cantil de Cantos XII: “Odre vario de estrofas inéditas”, donde se presentan las estrofas inéditas “décima santanderina”, “torrente aconsonantado” y “torrente asonantado”.

Además de estos quince libros de poesía, Mañueco ha publicado también en este año 2017 una obra de teatro y varias novelas, una de las cuales “La sombra del sol” obtuvo el Premio “Los Tres Grandes” (Cervantes, Cela y Buero Vallejo)”, otorgado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.

Juan Pablo Mañueco

http://blogs.periodistadigital.com/juan-pablo-manueco/2016/03/13/bibliografia-y-biografia-de-juan-pablo-manueco/

Críticas y reseñas literarias, España

Historia de España, desde el siglo XV hasta 2017

Historia de España, desde el XV hasta 2017
(Resumen en prosa, que a veces parece verso libre)

I. Siglo XV

Primero había un fortísimo país, que era el más potente del mundo, y que se llamaba Reino de Castilla.

Y había también un pequeño y poco poblado Reino de Aragón,
donde Cataluña era el más pobre y con menos habitantes de los tres territorios de la Corona de Aragón.

Después la débil Corona de Aragón entró en guerra con la poderosa Francia y necesitó el apoyo de Castilla para no perecer ante una guerra tan desigual contra los franceses.

Fernando de Aragón, rechazado por Enrique IV de Castilla,
que le negó el enlace matrimonial con su hija Juana –Enrique IV quería para su hija Juana cualquier enlace, menos con Aragón, pues sabía que eso implicaba la guerra contra Francia, el aliado tradicional de Castilla-, buscó a la desesperada casar con Isabel, la hermanastra del rey, para de esta forma hacer que fuera la sucesora de Enrique y Castilla apoyara a Aragón contra Francia.

La nobleza y los comerciantes de todo Aragón y Cataluña empujaron al joven Fernando para que consumara sus planes de contar con el apoyo de Castilla a cualquier precio, como fuera y con las tretas y los engaños y sobornos que fuese, pues de otra forma perecían.

Fernando de Aragón e Isabel la hermanastra de Enrique, desencadenaron una cruenta guerra civil que ensangrentó a Castilla –la Guerra de Sucesión castellana- , pero al final de ella la hija de Enrique IV, Juana, heredera legítima de Castilla, fue destronada y Castilla y Aragón se unieron: Francia dejó de ser amenaza para el escaso potencial de Aragón, ahora la poderosa Castilla le defendía.

II. Siglo XVI y XVII

La Casa de Austria sometió al reino rico, Castilla, a una presión fiscal agotadora durante dos siglos, que acabó esquilmándola y agotándola en esas dos centurias de esfuerzos sobrehumanos, para realizar Guerras absurdas por Centroeuropa, en beneficio personal y familiar de los Austrias.

Apenas prestó presión fiscal sobre Aragón, porque no era mucho lo que podía sacar de unos territorios económicamente irrelevantes.

III. Siglo XVIII

La nueva Casa de Borbón creó el mercado único español, y Cataluña comenzó a despuntar económicamente, al haberse librado de la opresión fiscal anterior y tener ahora el mercado español y americano para expandirse.

Lo mismo pasó con las Provincias Exentas (las vascas) protegidas por sus fueros económicos que los Austrias habían quitado a Castilla.

Aquellas Provincias, pequeñas y poco potentes, empezaron a crecer y desarrollarse también con los Borbones.

IV. Siglo XIX.

El sistema liberal del XIX creó una especie de consorcio
bancario, financiero y de intereses que voy a llamar “Triespaña”, el cual comenzó a gobernar desde Madrid en beneficio de Madrid, Barcelona y de las provincias vascas.

Las provincias de Triespaña comenzaron a crecer económica y demográficamente, en detrimento de las restantes provincias de España que iniciaron o acentuaron su declive, más postradas y desfavorecidas todavía ante las tres zonas beneficiadas.

V. Siglo XX

La capas más rancias de Cataluña y Vascongadas, envanecidas por su éxito económico, crearon y financiaron ideologías ultraconservadoras y nacionalistas que inventan unas glorias históricas que nunca existieron y despreciaron a los charnegos y maquetos (los inmigrantes), considerándoles inferiores.

El socialismo se posicionó en contra de esas ideologías ultraconservadores y xenófobas de los nacionalistas regionales.

VI. República española

En algún momento del principios del XX y sobre todo durante
II República española, el socialismo considera que aliándose
con las derechas nacionalistas puede vencer a la derecha
nacional española, y comienza una colaboración en principio anti-natura.

VII. Régimen de Franco

Franco prosiguió la política económica en beneficio de Triespaña (en esto no hubo variación alguna desde el XIX), superdesarrollando Madrid, Barcelona y Vascongadas y vaciando de riqueza y de gente al resto de España: todas las provincias de las dos Castillas, entre ellas.

Las lenguas regionales son prohibidas en libros, en prensa y en la Administración.

Pero también en castellano sólo se pudo decir “sí”, pero ni en libros ni en prensa ni en la Administración se pudo decir “no” en castellano.

Esto último, a menudo interesadamente se olvida, o no puede oírse, porque no hay medios de comunicación castellanos que lo difundan.

Pero es cierto.

También la cultura castellana le fue extirpada políticamente a Castilla, vaciando a esta tierra de contenido cultural propio, para atribuírselo a España.

Todavía no le ha devuelto a Castilla las señas de identidad culturales que le pertenecen, con lo cual Castilla resulta ser también la tierra más perjudicada en lo cultural por el Régimen anterior.

Lo cual tampoco suele decirse (o si se dice, es con escasa potencia de medios y voz, como aquí), pero también es cierto.

VIII. La Transición

La democracia española prosigue con la extraña alianza de la izquierda con los partidos nacionalistas de derechas y surge la discriminación “nacionalidades y regiones” del Estado español: habrá autonomías y tierras de primera y de segunda en España.

Nadie se percata o no difunde en esta época que durante el franquismo en los territorios la España olvidada sufrieron una descomunal sangría y opresión económica y política, que debería también corregirse y subsanarse…

Y que, por supuesto, también sufrieron la opresión política de todos, y la cultural y lingüística que se ha dicho.

IX. La Democracia

Los territorios ahora ricos (desde el XIX) siguen fomentando y
financiando sus propios partidos y medios de comunicación poderosísimos para difundir falsos sentimientos de ser ellos las “víctimas”.

Con ello, fanatizan a parte de su propia población en contra de unos supuestos opresores exteriores, y aparecen efectivamente como víctimas ante la opinión publicada española e internacional.

Las tierras verdaderamente víctimas de estos siglos y etapa franquista están tan despobladas y empobrecidas que ya no pueden financiar ni fomentar sus propios partidos ni sus propios medios de comunicación, que hagan saber sus carencias y hacer escuchar su voz al resto de España.

La izquierda socialista y comunista continúa con su extraño enlace con las derechas regionales, por la misma razón que a principios de siglo: consideran que con esta antinatural alianza pueden batir a la derecha nacional.

X. El siglo XXI

Las superpotentes Euskadi y Cataluña deciden que ya no les hace falta el depauperado y despoblado mercado español. Ahora su mercado es Europa.

O consiguen más privilegios económicos dentro de España (como viene ocurriendo en los dos últimos siglos), perspectiva que no les desagrada, o piensan ya en el mercado europeo, deshaciéndose de la rémora de unas tierras españolas deshechas e irrelevantes.

Y ciertamente, con el control de la Enseñanza y de los Medios de Comunicación, han conseguido millones de fanáticos dispuestos a seguir las consignas más peregrinas que les marquen sus líderes.

XI. Cataluña año 2017 (Casi prosa poética).

Vinieron primero por los del PP, pero yo no era del PP, así que no me preocupé.

Vinieron luego por los de Ciudadanos –pintaban en sus casas “Ciudadanos, esta no es vuestra tierra ni vuestro país”-, pero yo no era de Ciudadanos, así que no me preocupé.

Vinieron después a las sedes de los socialistas –que a veces, dejaban de lado sus estrategias electorales y comprendían cuáles eran sus verdaderas bases electorales, más que nada: emigrantes- y les rompían los cristales y las puertas y pintaban en sus sedes consignas contra ellos, pero yo no era socialista, así que no me preocupé.

Vendrán más tarde a las sedes de todos los que se opongan a su uniformidad impuesta, y harán lo que les apetezca porque las hordas fanatizadas no razonan, actúan contra todo lo consideren enemigos, pero yo no soy de ningún grupo, así que no me preocuparé.

Después quise hablar en una de las dos lenguas de Cataluña, que están en Cataluña desde la Edad Media, y desde luego más aún están desde que en el XIX comenzaron a llegar millones de castellanoparlantes a enriquecer a la plural Cataluña.

Pero las leyes de Cataluña niegan lo evidente: que Cataluña es plural, así que me miraron mal por usar una de las dos lenguas de los catalanes: la mía propia vernácula y que lleva aquí desde siempre.

Entonces, vinieron a por mí; pero ya no había nadie que pudiera defenderme.

Estrambote de esta Historia:

1/ En Cataluña sólo se conseguirá la paz interna, si alguien pronuncia estas bellas palabras:

“Catalunya, ama y respeta a Cataluña”, porque las dos comunidades lingüísticas sois propias, reales y enriquecedores de esta tierra.

2/ Y sí además esta verdad de hecho se recoge en la Constitución (cuando se reforme) y en el Estatuto de Cataluña (cuando quiera asumirse esta realidad, y se legalice oficialmente): “Las lenguas propias de Cataluña son dos: porque Cataluña es, en su interior, una realidad plurinacional o, por lo menos, plurilingüística”

JPMañueco (2017)

España

Palabras sobre el País Castellano (El conjunto de las dos Castillas). Texto de 1980

Estoy preparando la 2ª Edición de “El nacionalismo: una última oportunidad para Castilla”, libro que publiqué en 1980 y me encuentro con este artículo, que sigue válido plenamente hoy en día, en 2017.

PALABRAS SOBRE EL PAÍS CASTELLANO

AFIRMAR EL CARÁCTER ESPECÍFICAMENTE nacional que la Historia ha otorgado a Castilla, debería ser costumbre tan cotidiana y repetida entre nosotros que hiciera innecesaria la tarea de demostrarlo a estas alturas, cuando ya se ha aprobado la Constitución Española de 1978, donde se establece en España la existencia de “nacionalidades y regiones”. ¿Qué otra cosa puede ser Castilla sino el primero de los conceptos?

No obstante, el actual estado de postración en que se encuentra Castilla, nos impide la penosa obligación de comenzar por plantearnos cuestiones tan básicas como ésta.

Ello es particularmente doloroso, puesto que otros pueblos del España han quemado etapas en el camino de recuperar sus señas de identidad colectiva. Nosotros, por el contrario, a pesar de que constituimos sin duda la nacionalidad más evidente del Estado español, y la que mayores y más urgentes reivindicaciones tiene por realizar, nos mantenemos al margen del proceso, como adormecidos o permanentemente derrotados.

Pero dejémonos de vaguedades y especulaciones, y acometamos frontalmente el tema que nos ocupa: ¿Constituye o no Castilla uno de los países existentes en España?

Quienes admitan la estructura plurinacional del Estado español, asunto éste que desde la Constitución del 78 ya apenas se discute, puesto que en tales términos los recoge nuestra Ley de Leyes, habrán de concluir que Castilla posee todas las características que definen como tal a una nación, es decir: LENGUA Y CULTURA PROPIAS, TRAYECTORIA HISTORICA DIFERENCIADA Y COLECTIVA –y si se me permite congratularme y felicitarme por ello, grandiosa-, TRADICIONES, FOLCLORE Y COSTUMBRES AUTÓCTONAS; con una particularidad, la de que Castilla posee dichas notas con mayor intensidad posiblemente que otras nacionalidades y otros países de España, perfectamente reconocidos y “legalizados” ya como tales.

En efecto, nuestro carácter nacional castellano se presenta mucho más definido, desde cualquier punto de vista que se confronte, que el de otros países de España, los cuales, aun siéndolo, encontrarían mayores dificultades que nosotros para demostrar de inmediato, en toda su plenitud y extensión, las características nacionales que antes mencionábamos.

Por ello, la denominación de País Castellano referida a Castilla entera (desde el mar Cantábrico hasta Sierra Morena no hace sino reflejar una evidencia que conviene asumir rápidamente, sin que ello signifique en ningún modo oposición o menoscabo de España, que es también, según la Constitución Española, indisoluble en su unidad como “Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles”, la cual al mismo tiempo, “reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas”.

Urge tomar conciencia de Castilla y de su papel que ha de jugar, unida y fuerte, en la Nación española, porque de esta forma habríamos eliminado la primera y más dolorosa desnaturalización a la que hoy se nos quiere someter a los castellanos
¿Qué características nacionales tendrá Cataluña –me pregunto- , que no pueda presentar igualmente Castilla, aparte de un superdesarrollo económico al que nuestros emigrantes se han visto obligados a contribuir con su trabajo?
¿Qué poseerá Euskadi que no tenga también Castilla, aparte de unos privilegios fiscales y de unos paraísos tributarios de los que indudablemente nos convendría gozar de inmediato?

¿Qué características etnológicas tendrá Galicia, en fin, que no posea de igual modo Castilla, aunque las nuestras no sean reconocidas?

A nuestro entender, en el Estado español existen, al menos, cuatro nacionalidades diferenciadas por la historia: Castilla, Cataluña, Euskadi y Galicia.

Existen, por otra parte una serie de “comunidades de lengua catalana”, aunque con numerosas variantes dialectales, que ya en la Edad Media, se consideraban a sí mismas como lenguas distintas, por ejemplo ocurre con la lengua valenciana en el Reino de Valencia, y un conjunto de “comunidades de lengua castellana”, cuya atribución nacional, en ambos casos, es ciertamente más discutible y difícil de demostrar.

Particularmente, no quiero entrar en el caso de los territorios de lengua catalana, por dos razones: no es la tierra que yo me he propuesto enfocar, y, por otra parte, dichos territorios tienen también población, habitantes, y presencia culta y cultivada de la lengua castellana desde la Edad Media, por lo que quizá debiera concluirse que son territorios “plurinacionales” y “plurilingüísticos”, dentro sí mismos, desde siempre, y recogerse eso también o en la Constitución española o en las futuras leyes que la desarrollen.

En lo que se refiere, a las “comunidades de lengua castellana”, debería distinguirse entre Castilla, la nuclear y original, esto es, el País castellano, que para mí me apresuro a indicar que constituyen las dos Castillas, Vieja y Nueva, al norte y al sur del Sistema Central, y los lugares españoles y mundiales adonde llegó su lengua y cultura, que constituye, a mi entender el útil y defendible concepto de la “Castellanidad”… Algo distinto a Castilla, pero vinculado emocionalmente y culturalmente con la Castilla nuclear.

Sin embargo desde las alturas del poder y desde las mismas aturas de esta oposición bisoña e inexperta que nos ha salido, se postura la peregrina idea de que en el Estado español solo existen tres nacionalidades: Cataluña, Euskadi y Galicia (opinión que es ferozmente compartida pos los beneficiarios de dicha situación), siendo lo demás únicamente “regiones” o “zonas” del mencionado Estado.

Si admitiéramos, semejante injustificable distinción discriminatoria se produciría la desconcertante paradoja de que en España existieran 25 millones de apátridas, recién caídos del cielo seguramente, sin nacionalidad ni raíces nacionales conocidas.
Yo por el contrario, sé perfectamente cuál es mi País, y desearía que todos los castellanos nos aprestásemos a reclamar la máxima consideración territorial que le corresponde a Castilla y que hoy, discriminatoriamente, como tantas otras cosas, se nos niega.

Por los motivos que apunto, se me antoja importantísimo, además, que todos aquellos que amamos y sentimos a Castilla nos apresuremos a combatir esas otras expresiones, tan habituales para designarnos actualmente y tan atentatorias para la dignidad de una tierra que como la castellana desea comenzar a asumirse, cuales son las de “cuenca del Duero”, “zona Duero”, “región Centro”, “zona Centro”, zona “soriano-aragonesa” (puesto que a veces se habla de incluir a Soria en la órbita de Zaragoza), zona “Oeste” (por quienes pretenden crear una quimérica área que agrupe Zamora, Salamanca y Extremadura), etcétera.

¿A qué obedecen esas denominaciones geográficas que desde las estructuras oficiales o desde medios de comunicación se nos aplican, a veces? ¿Qué intereses subterráneos se esconden detrás de ese proceso que pretende rebautizar con epítetos geográficos a un País que ha recibido ya su nombre de la historia?

¿Admitiría Galicia, por poner un ejemplo, la denominación de “zona Miño”? ¿Se le ocurriría a alguien llamar a Cataluña la “región Nordeste”? ¿Aceptaría Aragón se conocido como el “el Centro Derecha”? Estimo que no, so pena de caer en lo grotesco.
Por lo tanto, en España, o se hace geografía durante otros cuarenta años, o se hace realidad, respetando los derechos de todas las nacionalidades que lo sean, sin exclusiones. Y la castellana puede probar dicha condición con la más sencilla facilidad y con todos los requisitos que se le solicite.

La despersonalización de Castilla no puede continuar por más tiempo. Los castellanos hemos de ser conscientes de que constituimos y hemos constituido una de las nacionalidades más decisivas de la historia de Europa: la castellana, aunque nos estemos aplastados nacional, regional, territorial, demográficamente y de todas las otras formas posibles, y, como resumen de todas esas marginaciones, si se me permite la expresión, “zonificados”.

Por todo ello, urge, como decía anteriormente, que tomemos conciencia de nuestro carácter nacional; urge que sustituyamos la expresión “regionalismo castellano” –que por otra parte también me parece legítimo, siempre que haga castellanismo por una Castilla entera– por el término que le corresponde en propiedad, si se quiere seguir al pie de la letra la Constitución: nacionalismo castellano, leal a España, pero sin complejos al respecto…

Y urge, en fin, que impidamos el mantenimiento de esas diferencias discriminatorias del tipo “nacionalidades y regiones del Estado español”, cuando ello pretenda establecer territorios de primera y de segunda categoría y discriminar a los territorios del Estado en estamento desiguales. Hay que hacerlo aunque ello no guste a las autonombradas “únicas nacionalidades”, tenaces defensoras de sus consolidados privilegios, pero nos es ineludible plantearlo urgentemente.

Y bien, hasta aquí algunas de las razones por las que considero necesario institucionalizar cuanto antes el nombre de País Castellano, para el conjunto de las dos Castillas, En números posteriores iremos revisando otras reivindicaciones (más decisivas por no ser tan básicas) de las muchas que deberá plantear nuestro País ante el Estado español, si realmente desea salir de la postración, del abandono, del olvido y del subdesarrollo –tanto económico como político- en que actualmente se encuentra.

El nacionalismo: una última oportunidad para Castilla (1980)

Castilla, España