Salutación diaria del optimista

SALUTACIÓN DIARIA DEL OPTIMISTA

¡Nuevo día, buen día, buen día, hola!
Es este nuevo día un día nuevo
para mí. ¡Es mío! Y yo, igual, a él me muevo
mientras luz del sol ya el monte arrebola.

¡Nuevo día, buen día, buen día, hola!
El reencuentro es gozo dulce. Y bebo
el sol del cielo, brisa en que me elevo
a un nuevo día; nueva vida y ola.

¡Nuevo día, buen día, buen día, hola!
Un nuevo amanecer es… Ya compruebo
que ha vuelto a mí la vida. Aureola

del sol, ¡me siento bien! Y yo renuevo
mi deseo de estar bien… Por ello: ¡hola
nuevo día, buen día, buen día, hola!

JPMañueco

Castilla, este canto es tu canto. Parte II.
https://librosdeguadalajara.blogspot.com/search/label/Castilla%20este%20canto%20es%20tu%20canto.

En línea:

https://www.casadellibro.com/libro-castilla-este-canto-es-tu-canto-parte-ii-las-ciudades-los-paisajes-y-los-estilos/9788415537557/2391084

España, Sonetos

(La) Musa eres tú

(LA) MUSA ERES TÚ

(A todas las musas mujer, varón, estados intermedios y espíritus puros que este poema están leyendo, mientras yo escucho el “Eh, Sabina” de Joaquín Sabina)

Me preguntan bastante por las musas…
Me dicen: “¡Eh, Mañueco!, ¿que tal el soneto
que ayer ya me dijiste casi neto?
¿Te ayudaron? ¿O acaso eran confusas?”

“¡Eh, eh, eh, eh, Mañueco! ¿qué soneto
escribiste ayer tarde, ellas inclusas?
¡Eh, eh, eh, eh, Mañueco! ¡Tan profusas
son las tuyas que no hay forma estés quieto!”

“¡Eh, eh, eh, eh, Mañueco, qué marca usas
de musas hacedoras de soneto;
dime si siempre guárdalas reclusas…”.

“¡Eh, eh, eh, eh, Mañueco, algún aprieto
si te pregunto cuándo estén conclusas
rimas que alojen nuevo algún soneto…?”

-No ninguno, ¡estrambote yo te auguro
que hagas fortuna cual musa tú mismo!,
¡pues sólo a tu voz, verbo y tu murmuro
hecho he yo este soneto…! Y lo crismo.

Después de ti llegó, silencioso, un gran mutismo.

JPMañueco

Para disfrutar, goçar e folgar más, aquí abajo.

https://aache.com/cantil-de-cantos/

España, Sonetos

Guía de los castillos de Guadalajara

GUÍA DE LOS CASTILLOS DE GUADALAJARA,

TODOS LOS CASTILLOS de la provincia de Guadalajara EN UN LIBRO-GUÍA DE VIAJE.

-FOTOGRAFÍA grande -tamaño página- y espléndida del castillo.

-Guía en PROSA de cómo llegar a él por carretera y de sus características principales.

-Descripción en VERSO explicativo de su historia y significado. La poesía al servicio de la descripción arquitectónica y de la actividad económica turística.

GUADALAJARA, la primera provincia de España que dispone de una GUÍA DE VIAJE POR TODOS SUS CASTILLOS en fotografía, prosa y verso.

————————

Algún día las demás provincias españolas tendrán una guía como ésta, acaso… Si saben y pueden hacerlo.

GUADALAJARA, ya la tiene. Y si tu localidad dispone de Castillo -íntegro o en ruinas- está en la Guía.

Tienda en línea:

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Guía de los CASTILLOS DE GUADALAJARA.
Autor: Juan Pablo Mañueco.
Editorial: Aache.
Género: Guía de Turismo, muy flexible y manejable para usar sobre el terreno y planificar viajes-visita dos a dos castillos, tres a tres, cinco a cinco… durante todos sábados, domingos o fines de semana que se quieran .
PVP: 10 euros.

Vídeo de menos de 1 minuto sobre el libro-guía

https://youtu.be/InyNvLilGtk

Libros

La cultura: una última oportunidad para Castilla

PRÓLOGO A LA SEGUNDA EDICIÓN DE ESTE LIBRO

“PON LO TUYO EN CONCEJO, y unos dirán que es blanco y otros que es negro”. Esta verdad, que la experiencia demuestra de continuo, nos refiere el Genio del idioma castellano en el capítulo XXVI de la Segunda Parte de su don Quijote. Y ese aserto verídico ha vuelto a cumplirse con este libro que tienen ahora los lectores en sus manos.

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https://www.amazon.es/Castilla-primer-Villalar-1976-Pr%C3%B3logo-ebook/dp/B01GQPMCIK

Pero curiosamente han sido muchos más quienes me han hablado singularmente bien de la primera edición de este libro que quienes lo han hecho negativamente. Desde eximios escritores como Miguel Delibes, Ramón Carnicer Blanco, Jesús Torbado y otros de menor relumbrón, pero no menor valía castellanista, a simples castellanos de a pie con los que me he ido topando a lo largo de mi vida.

Existencia, subsistencia y crónica autobiográfica la mía que, por cierto, cuando se publicó la primera edición de este libro, era de duración tan breve cuanto ahora ya se va aproximando a la que gozaban las dos primeras personalidades mencionadas, en el momento en que me expusieron sus estimulantes palabras.

Han pasado casi treinta y nueve años desde que, en abril de 1980, se publicó la primera edición de este libro. Y su trayectoria ha sido, en muchos puntos, admirable.

Me granjeó la amistad y el comentario elogioso de Miguel Delibes en un programa de TVE, “Esta es mi tierra”, que se emitió en mayo de 1981. Y hasta sostuvimos varia correspondencia sobre el tema castellano que se tradujo en algo que no solía hacer, pero que en este caso, excepcionalmente, hizo: la confección de un prólogo para la segunda edición del libro.

Luego resultó que la Editorial que había sacado el libro, Editorial Prialsa, quebró por razones que aún no he llegado a entender, porque el periódico que, específicamente, editaba, “Guadalajara. Diario de la Mañana”, además de ser el único diario de la provincia, contaba con suficiente publicidad y lectores para haberse mantenido.

Pero disputas internas en la cúpula de poder del diario, entre dirección y empresa, dieron con él al traste y también con la Promotora de Informaciones Alcarreñas que lo editaba.

No hubo segunda edición del libro, porque los vientos de la vida me llevaron por otras inquietudes y trabajos.

Sólo en 2017 -año tan apasionantemente libresco para mí que publiqué, uno tras otro, como el ciclista avanza por las rampas de un puerto de máxima categoría y luego se lanza a la tumba abierta del descenso sin calibrar las consecuencias del esfuerzo, ¡hasta veinte títulos distintos, en novela, poesía y teatro!-, el prólogo Miguel Delibes tuvo el acomodo del papel de imprenta.

Vio la luz en una novela que me pareció apropiada para acoger tan especial delicadeza y exquisitez de la lengua castellana, como salida de la pluma del narrador vallisoletano.

“Castilla y el primer Villalar de 1976”, novela de 2017

ME REFIERO A MI NOVELA “Castilla y el primer Villalar de 1976” (2017), donde se cuenta lo que sucedió en aquella primera conmemoración de los comuneros de Castilla, aún prohibida por las autoridades de la época.

En aquella fecha, domingo 25, por cierto, nos juntamos unos centenares de jóvenes entusiastas –de todas las provincias de Castilla, desde Santander a Ciudad Real, desde Salamanca a Soria, Cuenca o Madrid- para ver qué salía y sucedía con esto de que Castilla volviese a caminar por las sendas de la libertad.

De ello se habla en la referida novela y a aquellos tiempos se alude también en este libro de hoy, por lo que me pareció adecuado dar salida a aquel prólogo al frente de la antedicha narración, a la que guardo un entrañable afecto.

La he visto calificada de “novela histórica” en las librerías, siendo así que ninguna investigación tuve que hacer para redactarla sino sólo darles cuerda a los recuerdos de mi memoria.

Y por eso también precisamente, porque el Prólogo del maestro vallisoletano, ya ha visto la luz del papel en otro lugar distinto a la que sí va a ser la segunda edición del libro para el que se concibió, no lo encabezaré presidiendo este texto digital, porque sería como hacerle descender un peldaño que su pulcra prosa no merece bajar, descender ni arriar de su grandeza.

Otras repercusiones de la primera edición del libro.

LA ÉPOCA ERA APROPIADA. La Transición estaba en plena ebullición, efervescencia y borboteo, de forma que la salida de este libro me procuró resultados que todavía me sorprenden.

http://aache.com/tienda/638-la-sombra-del-sol.html

Abril de 1980, en los talleres de Prialsa, una rotativa de prensa poderosa, apta para sacar diariamente un periódico y con unas dimensiones del tamaño de un camión de los grandes, hasta el punto de necesitar hangar propio para cuando paraba sus motores y bastante paciencia en los oídos de quienes la auscultaban cuando adquiría velocidad de crucero, situada en la calle de San Miguel de Guadalajara, urgió las vueltas de sus planchas de hierro para que los pliegos de un libro estuvieran a punto.

Prialsa no se dedicaba a la publicación de libros, pero aquel manuscrito de un trabajador de la casa había hecho tilín, gracia y disparado la visión de negocio de los jefes.

Compañeros de la redacción, entre los cafés que tomábamos abundantemente en el “Mesón Alcarreño” –todavía felizmente existente, como he reflejado en “Viaje por Guadalajara”, novela mía de 2014, quizá la mejor de mi producción narrativa, para mi gusto- y los periodos que pasábamos junto al monstruo rugiente, volteador, giroscópico y rotativo- compusieron, fotolitaron, revelaron, imprimieron, cortaron, cosieron y encuadernaron los 2.000 ejemplares de la primera edición del libro.

Y lo consiguieron tan a tiempo que aún llegó a la cita, “rendez-vous”, señalamiento, reunión, encuentro y convocatoria más festejo, de Villalar de los Comuneros de aquel año.

http://aache.com/tienda/542-viaje-por-guadalajara.html

Eran otros tiempos. Y otro Villalar. Aún no se había producido la partición autonómica de Castilla, por lo que allí estábamos castellanos de todas las Castillas –que como se sabe o debería saberse, culturalmente son la misma-, desde el mar Cantábrico hasta castellanos de Madrid, castellanos del este soriano, del sur toledano y del oeste salmantino. Todos sintiéndonos lo mismo.

La consecuencia de aquella concentración aún iniciática –nada que ver con el marasmo rutinario y acomodaticio en que después ha caído- fue que esa misma noche del 23 de abril de 1980 el libro ya viajaba hacia todas las provincias de Castilla, y a la Castilla peregrina de la emigración: hacia Barcelona, hacia Bilbao, hacia Valencia… Con un mensaje de castellanía, de dignidad y de unidad.

Lluvia, abundancia y exceso de felicitaciones por el libro e inesperadas invitaciones para dar conferencias y charlas

EN POCOS DÍAS, EL libro estaba en boca de muchos. Al parecer había dado en el clavo de lo que bastantes pensaban y no habían atinado a escribir.

También los periódicos del norte y del sur de Castilla, por lo general únicos y con escasa competencia –Valladolid, Salamanca, Toledo-Talavera, Cuenca, Guadalajara, Soria, Ávila, Ciudad Real, Madrid, TVE (la del solitario canal, que hacía famosa de inmediato cualquier cosa que apareciese por él), radios de diversas provincias…– se hicieron eco del libro y, en mayor o menor medida, alojaron críticas, por lo general elogiosas y ninguna deslucida sobre él.

Recuerdo que los más activos en su elogio fueron los inmigrantes castellanoparlantes en Barcelona y Tarragona. Castellanos de todas partes de Castilla, que no tenían duda de que lo eran ya desde su origen, pero lo mismo o más en su destino.

Sabido es que en Cataluña, se llama castellano a todo aquel español que hable en castellano y desde luego a todo originario de ambas Castillas, pero en el caso de quienes habían adquirido el libro en la emigración barcelonesa tampoco ellos tenían duda de lo que eran, inclusive, por contraste, habían aumentado -o bien en algunos casos visto nacer- su castellanía.

Me llamaron por teléfono: querían doscientos ejemplares para su uso y distribución interna y querían que el autor fuese a la presentación del libro entre ellos y les aclarase algunos conceptos.

Ambas cosas hice, cuajando una duradera amistad, que incluso propició la colaboración entre ellos y yo en libros posteriores, durante los primeros años ochenta, que entre la emigración castellana –el dolor de haber perdido lo que quizá en el propio hogar no se valoraba, porque nadie hablaba ni tampoco la escuela de ella: Castilla- se devoraban con presteza, alimentando el recuerdo y la añoranza de la raíz cultural desandada.

Los tiempos -dicho sea de paso, como oblicuo, al soslayo y entre el refilón del párrafo- ya eran muy parecidos a los de ahora: una comunidad, la castellanoparlante, que había tenido que partir a la emigración durante los tiempos de Franco y que además se sentía acorralada por la mitología falsaria y la propaganda poderosísima puesta en circulación por el catalanismo sectario de la época. Tanto en la propia Cataluña como en el resto de España.

La bolsa de Barcelona “sona” y “sona” mucho para pagar muchas propagandas en Cataluña y en cualquier parte de España y del mundo. De manera, que hay quien les ha comprado su propaganda mitológica, hay quien se ha dejado comprar por ella, y hay quien la ha absorbido inadvertidamente, desde la escuela y desde los medios de comunicación menteca(p)tadores, que ya eran muchos entonces. En Barcelona, en Madrid y en etc.

Casi igual que hoy, más de dos generaciones después: sólo que la entrega de la enseñanza y los medios de comunicación autonómicos a esa ideología parcial y excluyente, ha hecho más conflictiva la situación para los más débiles de entonces y de ahora: los castellanoparlantes.

Los cuales o se han subido al carro del vencedor intolerante y fanático, pasándose al adversario y ganándoles en intransigencia y odio a Castilla –que ellos llaman, sin diferenciar, “España”-, o se han marchado de aquel nido de intolerancia quienes han podido hacerlo –al modo de Albert Boadella, catalán tolerante, que también los hay-.

O bien, por último, continúan sufriendo la situación de víctimas como mejor pueden capear la tormenta del avasallamiento –ellos sí-, el chaparrón de la violencia lingüística –ellos sí- y el diluvio de la indiferencia –también ellos- de los partidos de derechas, centro o izquierdas en España y en la propia Cataluña, que han visto lo que sucedía y han cerrado los ojos por un puñado de votos con que completar mayorías en el Congreso de los Diputados de Madrid.

Mundo al revés: catedráticos que se desplazan a ver al muchacho adolescente

TAMBIÉN A LAS POCAS FECHA de aquel libro, mi teléfono sonaba para las entrevistas más sorprendentes.

Gente anónima de Guadalajara que quería hablar conmigo, porque el libro se había exhibido en algún escaparate de la calle Mayor (con las páginas abiertas por algún lugar que el librero quería destacar) y que querían hablar con el autor.

Gente que se presentaba en “Guadalajara. Diario de la Mañana” para hablar con el periodista y escritor que decía unas cosas tan sorprendentes sobre Castilla.

Estudiantes de periodismo de provincias de la diáspora castellana que habían accedido al mencionado periódico en la hemeroteca de la Facultad, y que me informaban que en sus clases se comentaban esos artículos tan infrecuentes que llegaban desde Guadalajara, diciendo lo que en los medios oficiales –de allí y de aquí- no se decía.

Y un buen día lo más inesperado. Al otro lado del teléfono, una voz que yo no conocía.

Era Millán Bravo Lozano, leonés castellanista –condición doble que en aquellos años cumplían muchos intelectuales de la primera hornada castellana- que entonces rozaba los 50 años, catedrático de Filología de la Universidad de Valladolid, latinista y lógico de fama internacional.

Millán no conducía, pero había hecho todos los transbordos ferroviarios pertinentes desde Valladolid y estaba ya en Guadalajara, mientras me telefoneaba, quería conocerme…

Conocer al escritor casi imberbe, añado yo, semilampiño y desde luego bisoño, aprendiz y principiante… Lo cual me congratulo en seguir siendo, porque en este oficio –que encima no es el mío, sino afición-, como en otros muchos, hay que seguir siendo neófito a lo largo de todos los días de la vida.

Pero entonces, yo lo era más… Por eso, anduvimos recorriendo la ciudad de Guadalajara el latinista internacional y el inhábil escribidor novato, mientras que le ensañaba la inclinada Arriaca y él me decía que en determinados círculos intelectuales de Valladolid se hablaba mucho de mí.

-Pero, hombre, Millán ¿cómo va a ser así…? Yo vivo en Guadalajara, libre de toda ambición de sonar en ningún campanario, y si escribo alguna que otra cosa sobre Castilla es porque me une un afecto por su cultura que, lógicamente, no tengo por ninguna otra cultura del mundo, ya que es la mía, en la que me he criado y cuyos resortes conozco, reconozco, disfruto y gozo. Nada más.

-Nada más y nada menos, porque lo que has expresado en tu libro prueba lo que dices. Lo hemos comentado en las tertulias de Valladolid, Gonzalo Martínez Díez, Miguel Delibes y otros.

-Me vas a tener que decir quién es ese primer nombre que me has citado, porque yo no le conozco.

-¿No conoces a Gonzalo?

-Ya te digo que yo vivo felizmente en mi aldea alcarreña y capitales como Valladolid, que siempre me ha parecido una mezcla de Londres nebuloso junto a un río y París cosmopolita con edificios capitalinos junto al mismo curso fluyente de agua, las conozco de visita, pero no porque me haya introducido jamás en sus ambientes culturales.

-Pues eso tenemos que arreglarlo. ¿Podemos hablar confidencialmente en algún lugar discreto?

Fuimos a la calle Bardales, emporio y preludio que era entonces de una especie de “Barrio Húmedo” alcarreño, y le invité a entrar en el Pub “Bar-dales” que entonces estaba de moda y era sitio discreto, cómodo y de amplios y arrellanados butacones, que invitaban al sigilo e incluso a la conspiración.

Millán se sinceró y me dijo

(…)

Continuará el Prólogo a “La cultura: una última oportunidad para Castilla” hasta terminar

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Castilla, España, Libros

´Contra la Leyenda Negra castellana. Señalando su origen y empezando a romperla´

Un libro digital para iniciar 2019 que considero MUY INTERESANTE: la definición de lo que es la LEYENDA NEGRA CASTELLANA, el cómo se gestó y cuándo, su desarrollo y crecimiento posterior, su impregnación a la Generación del 98 y, a través de ella, su triunfo completo y su enseñanza en la escuela y en los medios de comunicación hasta el punto de constituir lo que hoy se piensa de Castilla -fuera de ella, en la periferia española, y también por parte de los propios castellanos-.

Y sin embargo, Castilla es casi por entero contraria a lo que sostiene su triunfante Leyenda Negra…

Castilla es casi lo opuesto a lo que se piensa sobre ella -en la periferia e incluso dentro de ella, ya digo-, y este libro lo analiza y prueba.

Título del libro: CONTRA LA LEYENDA NEGRA CASTELLANA.

Autor: Juan Pablo Mañueco

Género: Ensayo.

Páginas: 70

Precio: 2,99 euros.

Echad un vistazo al libro. Se puede leer gratis el Índice completo y las primeras páginas del libro.

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Hasta aquí -arriba- la información suficiente del libro. Añado abajo la descripción detallada del producto, para quien quiera informarse más sobre él:

CONTRA LA LEYENDA NEGRA CASTELLANA

Juan Pablo Mañueco. Libro digital. 70 páginas. Ilustraciones. 31 de diciembre de 2018

Ensayo completo que recoge el Prólogo al libro en papel “Otros campos de Castilla. Parte I: Contra la Leyenda Negra castellana” (2018), al que se le ha sumado un compendio adicional de Historia de España desde el siglo XV al XXI, en los que se explica cómo se gestó la Leyenda Negra anticastellana triunfante y el porqué Castilla resurgirá de su actual postración, muy probablemente

Su subtítulo viene a ser: “Señalando el origen decimonónico y desarrollo desde entonces de la Leyenda Negra castellana, y empezando a romperla”

Se trata de un análisis de cómo se gestó la Leyenda Negra contra Castilla a mediados del siglo XIX desde diversos puntos de la periferia española, y cómo fue desarrollándose hasta contaminar poco a poco la visión habitual que se había tenido de Castilla a lo largo de los siglos, en cuanto a su significado en España y a su valor territorial, cultural y paisajístico.

Esta Leyenda Negra castellana, después de 50 años desde su creación y desarrollo, llegó a extenderse con el Desastre del 98 al pesimismo de los componentes de esta Generación en dichos años.

Todos los componentes del 98, ninguno de ellos castellano, usaron a Castilla como espacio de reflexión acerca de su verdadero interés (España), tiñendo la tierra castellana de la amargura y pesimismo del momento.

El Desatre del 98 pasó, pero Castilla quedó salpicada para siempre de esa atroz imagen literaria de desesperación, sin que se haya producido todavía a comienzos del XXI el necesario proceso de desnoventayochización de Castilla.

El pesimismo sobre España y Castilla del 98 incluyó también elementos de la Leyenda Negra Anticastellana que, de esta forma, se expandió por la propia Castilla a través de una literatura de una calidad muy alta y que, presuntamente, amaba a Castilla y se interesaba por ella… Aunque, en realidad, tomó y portaba los contenidos que se están exponiendo y su interés real no era Castilla -por cuya postración concreta ninguno de ellos se interesó ni quiso solucionar- sino España.

EL ensayo explica cómo la Castilla espléndida del santanderino castellanista Marcelino Menéndez Pelayo, el español más sabio de dos siglos -una Castilla variada de paisajes, montañosa y feraz y rica en lo cultural, siempre-, va siendo sustituida por la imagen sesgada de lo castellano que llega desde las periferias.

Dicha imagen eclosiona con escritores del 98 como el vasco Ramiro de Maeztu, creador de los tópicos paisajísticos de la Castilla llana, parda y seca -el páramo, sólo- que luego sería ampliado por otros escritores del 98 como Azorín y llevada a la máxima altura poética por Antonio Machado, pero con los contenidos oblicuos, reductores y tendenciosos aludidos.

A continuación “Contra la Leyenda Negra castellana” expone la realidad plural de los paisajes de Castilla y el significado verdadero castellano para entender su Historia propia, la de España, Europa y el mundo.

Además, se entra en confrontación con los escritores periféricos que gestaron la Leyenda Negra contra Castilla, contra los autores del 98 que diseminaron esas ideas negativas de lo castellano por toda la propia Castilla y con las generaciones posteriores (27, posguerra, actualidad…) que han seguido bebiendo de un manantial equivocado: el anticastellano.

Igualmente, se señalan los escritores castellanos del 98, del 27 y de las generaciones posteriores que sí se han mantenido en consonancia con la imagen de Castilla habitual (la representada por Menéndez Pelayo en el XIX y comienzos del XX) y se esbozan sus nombres y estilos, aunque esta tarea será la fundamental de la continuación del libro “Otros Campos de Castilla”, en su segunda parte.

Por último se expone a qué llamamos Castilla en la actualidad, se reacuña el concepto de “Castellanidad”, matizando el concepto de “Hispanidad”, creado por Ramiro de Maeztu para ir contra Castilla y a favor de España, que luego fue promocionado por el franquismo.

Asimismo se entrega una muy interesante e incisiva Historia de España en verso, desde el siglo XV al XXI.

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Un BUEN REGALO para ti o para aquella persona interesada a quien tú desees hacérselo llegar como regalo.

Castilla, España, Libros

Villancico de Irueste (Guadalajara)

Villancico “A Irueste, fieles”
(Se canta con la música de “Adeste Fideles”)

A IRUESTE, FIELES, ALEGRES, TRIUNFANTES.
Veníos, veníos, a Irueste.
Al Nacido ved, rey de los ángeles.
Veníos y adoremos, veníos y adoremos.
veníos y adoremos al Señor.

Cante ahora el coro de los ángeles,
cante ahora la corte celestial.
Gloria, Goria en el cielo a Dios.
Veníos y adoremos, veníos y adoremos.
Veníos y adoremos al Señor.

A Irueste, fieles, alegres, triunfantes.
Veníos, veníos, a Irueste,
Al Nacido ved, rey de los ángeles.
Veníos y adoremos, veníos y adoremos,
veníos y adoremos al Señor.

Adeste fideles
(Latín)

Adeste, fideles, laeti, triumphantes.
Venite, venite in Bethlehem
Natum videte, Regem angelorum
Venite adoremus, venite adoremus
Venite adoremus Dominum.

Cantet nunc io Chorus angelorum,
Cantet nunc aula caelestium
Gloria, gloria in excelsis Deo
Venite adoremus, venite adoremus
Venite adoremus Dominum.

JPM

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España

Villancico de Guadalajara

VILLANCICO DE GUADALAJARA

En este final del año
voy a cantar villancico,
con almirez lo acompaño.
iré a ver al Niño chico.

Anda, canta, anda,
cántate otra vez,
cántate hasta nueve
y luego hasta diez.

La blanca Guadalajara
nevada está en cada calle,
aquel que mal la pisara
el suelo al resbalar raye.

Anda, canta, anda,
cántate otra vez,
que ya llevas dos
llegarás a diez.

Por la Calle Mayor Baja
se han escapado los pajes,
dicen que con ellos viajan
tres reyes con tres mensajes.

Anda, canta, anda,
cántate otra vez,
que con esta misma
has llegado a tres.

Al llegar hasta la Plaza
Mayor hay mucho colgante
y mucho adorno que abraza
subiendo todo adelante.

Anda, canta, anda,
cántate otra vez,
que ya llevas cuatro.
¿Pararás en diez?

Por Plaza del Jardinillo,
van subiendo los camellos,
las mulas y el borriquillo
peinándose los cabellos.

Anda, canta, anda,
cántate otra vez,
que ya llevas cinco,
casi estás en diez.

Cuando se estrecha la calle
un rey con otro se junta,
y que dónde el portal se halle,
Melchor a Gaspar pregunta.

Anda, canta, anda,
cántate otra vez,
que si llevas seis
pronto estás en diez.

Ya aparece San Ginés,
después de Santo Domingo,
Niño, María y José,
yo mismo ya los dintingo.

Anda, canta, anda,
cántate otra vez,
que llegando a siete
casi estás en diez.

Bajo el arco del santuario
ha ocurrido el natalicio,
el portal es escenario
del Infantil Gran Bullicio.

Anda, canta, anda,
cántate otra vez,
que pasamos de ocho,
sólo a dos de diez.

A los pies de este gran Niño
acabado de nacer,
zambomba, almirez, cariño,
ya los puedes ofrecer.

Anda, canta, anda,
cántate otra vez,
que ya estás en nueve,
casi das en diez.

Este blanco villancico
de Guadalajara es,
cuéntalo hasta cinco,
luego cuenta diez.

Y si aún queda hueco
y aún sabes contar,
Juan Pablo Mañueco
su autor puedes nombrar.

Juan Pablo Mañueco

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Castilla, España, Guadalajara

Veinte nerudas de amor y una canción propia. Poema 4

POEMA 4

SOBRE LO TEMPESTAD DE CADA DÍA pérfido, me enlazo a ti, amor

El día se levanta lleno de ventiscas y aguaceros,
que van rolando hacia borrascas que cuelgan desde las nubes negras.
Escala invertida de penumbras brunas, de umbrías incertidumbres hechas
incertidumbre de luz y de precipitarse las cortinas de lluvia, desde lo arriba del cielo.

¡Lo arriba del cielo, lo águila de la palabra “aire” de par en par abierta
por una ráfaga de viento, hasta caer en picado sobre la tierra…! En gestos
de dominación y de aguas abatiéndose desabrigadas y de roncos truenos,
hasta golpear en los senos de la casas, tocando en sus ventanas y puertas.

¡Sostenme para que no me vaya, como un árbol arrancado a destiempo,
átame con tus cabellos para que no sufra el robo que a las hojas se lleva,
patrocina mi vida para no embarcarme en la tormenta, pasajero!

No quiero sombras de penumbra y negrura, sino atarme a ti con líneas fuertes de poema.
No quiero sombras de penumbra y negrura, sino atarme a tus pechos.
No quiero sombras de penumbra y negrura, ni siquiera en mitad de la tormenta…

Parece que se despeña el orbe, el universo se abalanza sobre cada milímetro de masa sideral del firmamento.

Puesto
que
la primera inexorable ley de la termodinámica, luminiscente como una estrella,
impone a todas las cosas de la Tierra
que la energía ni se cree ni se destruya, sino sólo se transforme
en su forma
y mude en su fisonomía,
yo…

¡Me enlazo a tu boca, como un zafiro de fulgor infinito, sobre lo tempestad del día!

Juan Pablo Mañueco. “Veinte Nerudas de amor y una canción propia”. 2017.

http://aache.com/tienda/652-veinte-nerudas-de-amor-y-una-canci%C3%B3n-propia.html

Castellanas y otras estrofas nuevas, Libros

De tanto florecer campo amarillo, de ´Otros campos de Castilla´

DE TANTO FLORECER CAMPO AMARILLO
del libro “Otros campos de Castilla”

De tanto florecer campo amarillo
en surcos paralelos de la tierra
coloreada en punta, caña encierra
un perfume violeta en cada ovillo.

La banda de lavandas es pasillo
que muestra un corazón que ha aflorado
a estival julio, en ansia abrasado
mostrando al sol solar todo su brillo.

Cuando el cielo ya estrellas se ha vestido,
aromas de la Alcarria cada anillo,
exhala a astros: cantueso y de tomillo.

Brihuega de tal forma ha florecido
que zumba lo silvestre, entre rumores
de amor, alcarria, julio, campos, flores…

Juan Pablo Mañueco

“Otros campos de Castilla”.

http://aache.com/…/703-otros-campos-de-castilla-parte-i.html

Castilla, España

Elegía por una alcarreña, E.M.H., in memóriam

ELEGÍA POR UNA ALCARREÑA, E.M.H., IN MEMÓRIAM

Como el sol, que deslumbra a quien lo mira,
el universo está envuelto en misterio.
Nacer, vivir, morir algo es tan serio
que su imprevisto diario nos admira.

Cuando de tu cuerpo alma se retira
abandonando humano cautiverio,
quédame en el recuerdo aún criterio
de aquello que me diste: aquí suspira.

De paz en esta rima es el deseo
y memoria final que de ti guardo
en el llegar de tu último aleteo.

Que te sea este verso floral nardo
y azucena real, aunque lo ideo
más perdure en tu nombre, a su resguardo.

Diciembre, 2018.

Juan Pablo Mañueco

Gracias por todo, E.M.H.

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