Romance de las lágrimas sobre la almohada

ROMANCE DE LAS LÁGRIMAS SOBRE LA ALMOHADA

Las almohadas de mi cama
todas las noches las riego,
con lágrimas de mis ojos
hasta que me rinde el sueño.

Anoche, anoche soñé
que estaba en medio de un sueño,
y cuando me desperté
vi que mi sueño era cierto.

Anoche, anoche soñé
que se descorría un velo
y cuando me desperté
vi que no fuera un ensueño.

Anoche, anoche soñé
noté los ojos abiertos,
y cuando me desperté
tú no me estabas queriendo.

Las almohadas de mi cama
todas las noches las riego,
con lágrimas de mis ojos
hasta que me rinde el sueño.

De noche me sobresalto
En cuanto me voy durmiendo,
Voy de un lado a otro lado
Como si estuvieras dentro.

Pero no son sueños largos,
en los que te voy sintiendo,
son sueños hechos de barro
y de vacíos recuerdos.

De noche lo que he pensado
se transforma en sentimiento,
y de lugares lejanos
retorna llorando el viento.

Las almohadas de mi cama
todas las noches las riego,
con lágrimas de mis ojos
hasta que me rinde el sueño.

Juan Pablo Mañueco.

https://www.youtube.com/watch?v=Om_pzj_HhB8

Castilla, España, Versos populares (para quienes no les gustan los versos)

El “Princesa de Asturias”, a Sabina y Serrat

LO AFIRMO TODO:
SABINA Y SERRAT MERECEN EL “PRINCESA DE ASTURIAS”

Poeta de la rima
y del güisqui on the rocks,
Los años caen encima,
ya se quiera o que no.
Aunque tu voz ya gima,
sí el Dylan español
eres. A nuestro clima
traída su canción.
Subido a la tarima
con bombín cabezón,
tu voz nos anima
a la luz de un farol
y en aquella cantina
en noche de alcohol.
Aunque hagas pantomima
y edad te meta gol,
la poesía arracima
sobre ti su canción.
Joaquín, sí, Sabina
de lo mejor que hoy
nos da la poesía.
Entre una col y col
lechuga y buena rima
que se agradece hoy,
cuando Calíope tima
a todo aquel lector,
que se hunde entre la sima
de verso que se hace hoy.

No niegues todo, Sabina.
No eres poeta de salón.
Hoy Calíope en ti rima
y en Serrat de arrebol.
En cambio se lastima,
con poetas de hoy,
que a Calíope asesinan
con su bodrio sin son.
No niegues todo, Sabina,
eres rojo de salón.
Esta canción ultima
los sones de su son
pidiendo a ti Sabina
y a Serrat, que igual es cima,
os den el galardón
del “Princesa de Asturias”
¡Así es como pienso yo!

Poetas con lujurias
ambos los dos, los dos.
Mientras que tantas penurias
prosea el mal poetón,
que unas frases espurias
cuenta sin ton ni son.
El de Asturias a Sabina
y a Joan Manuel. ¡A los dos!

Juan Pablo Mañueco

https://www.youtube.com/watch?v=Om_pzj_HhB8

España

El Dulzainero de Guadalajara (Un cuento en el Maratón de los Cuentos de GU)

EL DULZAINERO MÁGICO DE GUADALAJARA

YA HE DICHO ALGUNA VEZ (incluso en libro: “Donde el Mundo se llama Guadalajara”) que si el de Guadalajara fuese “Maratón de los Cuentos”, pero además de los “Romances Tradicionales y de las Canciones Medievales” , ganaría mucho en relevancia, contenido y promoción tanto el certamen como la propia ciudad de Guadalajara.

Pero como el maratón es lo que es (de cuentos), he escrito un ramillete de ellos (en verso, claro, que es como me apetece escribir más estos últimos años), lo cuales ya iré publicando en libro o en medios de comunicación.

Estreno aquí el cuento en verso “El dulzainero mágico de Guadalajara”, y salga el sol por donde quiera.

Un cuento que no es un cuento, sino una fábula y una parábola, aunque he quitado las partes más críticas. –es decir, me he autocensurado aplicando el código de lo “políticamente correcto”, que es el nombre de la censura en nuestros días-… y ya parece un mero e infantil cuento.

¡Qué peligro tienen los cuentos cuando son para adultos o niños espabilados! Que lo disfruten, lectores.

EL DULZAINERO MÁGICO DE GUADALAJARA

I. La plaga de mures o ratones

Cuentan que, al final de la Edad Media, un suceso
entristecía el ánimo de la ciudad de Guadalajara.
¡Qué espesa luz de sombra se esparció por sus suelos!
¡Qué espacio invadido fueron sus calles, callejuelas y plazas!

Los mures de la ciudad se habían multiplicado tan por cientos
que toda la ciudad estaba invadida por sus diminutos y veloces cuerpos.
Los mures, los ratones de la Campiña, buscaban grano, fruta y queso
con que saciar las hambres de sus numerosos y hambrientos huesos.

Mucha fue la tristeza que embargó a las gentes que sufrían
esta aterradora invasión subterránea que semejaba pesadilla.
Ni ley se respetaba, ni propiedad se guardaba ni norma se cumplía,
pues la invasión ratonil allí donde llegaba todo lo roía.

Y en esto, ¿que pasó?,
¿sabéis que sucedió?
¿qué fue que aconteció?
¿aquello terminó?

II. El dulzainero mágico de Guadalajara

Un dulzainero mágico bajó de las montañas.
Hay que dice que no fue un dulzainero sino que soplaba una flauta.
Y otros en cambio llaman caramillo o gaita a lo que aquel hombre sonaba.
Pero se comprometió a llevarse por una recompensa a todas las ratas.

Aceptado le fue el trato,
económico y barato,
pues acabar con aquel hato
de ratas y hacerlo de inmediato
era un negocio muy sensato.

El dulzainero empezó a tocar las chirimías de su dulzaina.
Y allá que se iban agrupando a su alrededor todas las ratas.
Salín de sus escondrijos y de sus cubiles y se agrupaban en la plaza.
Dejaban de devorar frutas, frutos, quesos y panes y la música escuchaban.

Después del dulzainero se fue soplando y sonando hacia el Henares,
¡Ved cómo le siguen ratones, ratoncillos y ratas por las calles!
Materia de ratas va limpiando la ciudad en tan extraño viaje.
El dulzainero entrará con ellas bajo el río Henares, ¡pero ellas ya no salen…!

III. El Concejo se niega a pagar o afirma que pagará con su habitual y desesperante retraso

Cumplida su misión, volvió el dulzainero
para cobrar su trabajo en forma de dinero.
Pero era mal año y meditó el Concejo
que era mucho pagar para un toque tan ligero.

Además que, desratizada la ciudad, no parecía para tanto el esfuerzo.
Y las arcas estaban temblando
después de las mordidas que unos y otros iban dando.
Todo ello, naturalmente, ajustado a Derecho,
que ellos mismos iban promulgando.

IV. Disgusto del dulzainero, pero le lanzan más papeleo

Gran disgusto se llevó el honesto dulzainero.
Protestó y volvió a reclamar su haber y su dinero.
¡Nunca lo hubiera hecho! ¡Qué osado el dulzainero!
¡Querer cobrar un trabajo que ya estaba bien hecho!

Al contrario, ha decido el Concejo
que hay que averiguar si tenía los papeles de trabajo en regla,
¿qué hay de su inscripción en el empadronamiento?
¡Esta no es una anárquica tierra!
¡No se puede respirar ni andar por ella de cualquier manera!

Además, la dulzaina empleada…
¿tiene las dimensiones reglamentarias?
¿dónde fue comprada?
¿es producto de la ciudad o dulzaina importada?
¿pagó las correspondientes tasas?

¡De momento, la dulzaina de las ratas quedará incautada!

Y el dulzainero puede reclamar, naturalmente, según las normas aprobadas
por los mismos que las establecieron y que ahora las administran y resuelven ante quienes les reclaman.

¡Reclamar, reclamar, ante el propio administrador que multa e incauta…
tiene un fallo tan grande que no se yo cómo se pudo establecer semejante trampantojos y durar hasta esta misma mañana

Pero es lo cierto que el dulzainero se quedó sin su dulzaina.

(…)

¡Pobre y desvalido e indefenso,
dulzainero,
que había salvado con su arte suave a todo el pueblo!

De forma que, en un receso
en la sala de juicios, vio el dulzainero
que un estante habían depositado el cuerpo
musical de su agudo instrumento.

¡Y lo tomó, y salió corriendo del juzgado y del pueblo
el asustado dulzainero
y se perdió tocando la dulzaina entre los brazos de viento!

VI Retorno del Dulzainero

Unos días después, volvió a aparecer un son distinto
en la dulzaina que empuñaba el dulzainero mismo.
Sonaba, y sonaba de forma tan de hechizo
que a su son comenzaron a salir de la escuela, de los campos, de sus casas,
todos los hijos
y las hijas de los habitantes de Guadalajara. Y se pusieron en camino.

Seguían el son del dulzainero,
movían alegremente sus cuerpos,
mientras se los llevaba corriendo, corriendo,
el hábil músico que soplaba su instrumento de viento.

Primero cruzaron una llanura, luego un cerro,
luego un más alto otero,
luego escalaron una montaña de cielo negro,
y luego se perdieron.
Se perdieron para siempre, nunca volvieron.

Hay quien dice que el dulzainero que vino los llevó al Henares.
Otro que era un reclutador de quintas para las guerras de otros lugares,
Otros dicen que fueron llamados a alguna campaña militar en otras ciudades.

(…)

VII. CODA

¡Esta es la historia, señores, del dulzainero mágico
de Guadalajara, detrás de él llegaron todos los males,
que alguien pague sus servicios y pare el trágico
destino de Guadalajara durante los últimos cinco siglos infernales!

Es lo que aconsejo a todos los ciudadanos,
Y también a todos los políticos.
Y colorín colorado,
esta fábula del “Dulzainero mágico de Guadalajara”
se ha acabado.

Video sobre el autor:

https://www.youtube.com/watch?v=Om_pzj_HhB8

España, Guadalajara

Castilla-La Castilla, nombre sensato de “Castilla-La Mancha”

Este poema aparece hoy (2-6-18) en el periódico “Nueva Alcarria”.

Espero que se lea. (He comprobado que sí se lee, pinchando sobre la foto, ésta se agranda)

Medítese al menos sobre el “la” que antecede a “la Mancha”: PONER UN ARTÍCULO DELANTE DEL NOMBRE DE UN TERRITORIO es la forma en que el idioma español o castellano indica que lo que sigue es UNA COMARCA (es decir, parte de un ente político mayor), como les ocurre a las otras comarcas que se citan en el poema.

En cambio, a Castilla, como entidad superior en sí misma, nuestro idioma no le pone artículo. Es la forma en que nuestra lengua diferencia a las regiones políticas de las comarcas geográficas.

¿Ven nuestros queridos políticos de PP, C´s, PSOE y Podemos, qué facilmente nuestra lengua diferencia las entidades con historia propia de las comarcas que se integran dentro de ellas, pero a otro nivel NO paritario sino interno?

Verdaderamente sencillo, como esta poesía.

Pues que se recoja en sus idearios. Y programas. Que se normalice lo que la lengua normaliza desde siempre. Gracias.

Juan Pablo Mañueco

Premio “Los Tres Grandes (Cervantes, Cela, Buero)” 2017, otorgado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, se llame como se llame, mi región. Pero si se llama sensatamente, mejor

https://www.youtube.com/watch?v=HdKSZzegNN0

Castilla, España

Algunos libros recientes Mañueco

Algunos libros recientes, publicados en 2017. Y Feria del Libro de Guadalajara.

“Veinte nerudas de amor y una canción propia”

Por cierto, esta es “la canción propia” de este libro, cantada en vídeo:

https://www.youtube.com/watch?v=RPlHSeF_tsY

Anaquel en la Biblioteca de la plaza de Dávalos en Guadalajara, con

-Veinte nerudas de amor y una canción propia

-Guadalajara, te doy mi palabra.

-Castilla, este canto es tu canto. Parte I.

-Castilla, este canto es tu canto. Parte II.

-Veinte Rimas como Bécquer y otros redobles en romances dobles

Feria del Libro de Guadalajara, mayo 2018

Feria del libro de Guadalajara, mayo 2018.

-Novela. “La sombra del sol”. Premio Castilla-La Mancha 2017

Poesía. Abecedario Imaginario.

Feria del libro de Guadalajara, mayo 2018

Novelas:

-La sombra del sol

-El sol del amanecer. Los sueños.

-El sol del camino. Los siglos

Libros

Macbeth

MACBETH EN LA COMUNIDAD DE MADRID

Macbethiana es la política en bandos,
pues puñales en el aire y comandos
ensangrentados buscan a enemigo,
para asesinarle con fuego amigo.

Macbethiana política en el tiempo
todo. Para traición no haya destiempo.
Culpable o puro igual asesinado.
Su mano habrá el asesino lavado.

Macbethiana la lucha en los partidos
en todo antes siglo y después venidos.
La traición y el puñal ensangrentado

del Macbeth que viaja contigo al lado.
Contigo viene, al lado ya está contigo
puñal que te asesine, siendo amigo.

Juan Pablo Mañueco, del libro Cantil de Cantos.

España

Retrato, Juan Pablo Mañueco

RETRATO

I La Castilla inmersa en todos mis sentidos

Mi niñez fue una casa en el Henares, tras de Hita,
donde Arcipreste casi inició literatura.
Nada tiene extraño fuese mi pasión futura,
ni que amase el habla de la Castilla infinita.

Bajaba yo a la escuela, nevada la figura,
y allí estaba Castilla también, fiel a la cita.
De Ruy Díaz me hablaban y de su gesta escrita,
de Infantes de Salas, de romances de aventura.

De romancero viejo y nuevo, el cual habita
entre los siglos, entre las brumas de la oscura
edad de tiempo que aun hoy mismo dulce perdura
como una lluvia de días que aún se precipita.

De don Juan Manuel de enxiemplos de autoría insegura.
Santillana en lírica italiana y bien descrita
sierra castellana. Y de Manrique, que medita
sobre la vida ida y muerte que vendrá futura.

La Celestina que un grandioso teatro incita.
Garcilaso de la suave rima cuya altura
y elegancia suavemente el verso las murmura
como una gota de azúcar que la tinta agita.

San Juan de la Cruz de la más celeste ventura.
Teresa de Ávila que en verso y prosa palpita.
Más el gran fray Luis de la lira por Dios bendita.
Todo a vez sonando, de Castilla en la espesura.

De un tal Lope, Cervantes y Quevedo, exquisita
la pléyade de genios rayando a tanta altura
que me dejaron en la cumbre de tal madura
constelación de arte, con el ánima contrita.

II. La Castilla perdida y recobrada

Luego lo perdí todo, mi infancia desgarrada
se descarrió a sendas por donde emigró Castilla,
dejando en ella dolor, color de pesadilla.
hacia tierras que en letras no me decían nada.

Después, cuando mi mocedad llegó hasta la orilla
de la adolescencia, aprendí a amar la otra mirada
de nueva tierra en que vivía, pero extasiada
sólo había quedado mi alma en la de Castilla.

Cuanto más sabía, más edad sabia dorada,
me semblaba total y planetaria maravilla
de la lengua, cultura y el arte de Castilla
que tenía por sublime sin que envidie nada.

Algunas gotas de buena excelencia extranjera
he incorporado a la esencia de mi propio mundo,
pues amo también cuanto sea bien fecundo
y digno de hacer conmigo la vital carrera.

Así os digo que escribo en aquello que me fundo,
y que mi voz -entre tanta- quiere mensajera
ser, aunque sea otra más y no muy delantera.
Le pongo mi acento al viento, en su son vagabundo.

Nada más que eso quiero… Es cuanto alma anhela y quiera.
Sumar mi voz al torrente del sonar del mundo,
sin premio más que llenar con tiempo mi segundo
ni desear gloria, que es burbuja pasajera.

Mi ánimo y mi temple está en lo terso y moderado,
mi cuerpo grande, mi andar fue más raudo y blanquea
mi barba. Pero esta plata por buena la vea,
pues quiere decir que viaje algún tiempo ha durado.
¡Quiera el cielo que más blanca y larga ella aún sea!

Juan Pablo Mañueco, del libro “Cantil de Cantos”

Castilla, España, Libros

Por tierras de Machado. Sobre la leyenda negra castellana

POR TIERRAS DE MACHADO

I. La visión Machadiana del soriano

“Pequeño, ágil, sufrido, los ojos de hombre astuto,
hundidos, recelosos, movibles; y trazadas
cual arco de ballesta, en el semblante enjuto
de pómulos salientes, las cejas muy pobladas”.

Estás pintando bien a un claro -aunque humano- bruto.
Flaco al menos, demacrado… No se da panzadas
con riqueza que roba a otros. Otro más astuto
lo inculpara al cejijunto, de hebras mal domadas.

“Abunda el hombre malo del campo y de la aldea,
capaz de insanos vicios y crímenes bestiales,
que bajo el pardo sayo esconde un alma fea,
esclava de los siete pecados capitales”.

No es reprensión de corte y alabanza de aldea
la tuya… Se nota no aprecias estos terruños
ni a esta gente que siempre el vicio y el mal planea.
¿Te nombran su poeta bestiales tan garduños?

“Los ojos siempre turbios de envidia o de tristeza,
guarda su presa y llora la que el vecino alcanza;
ni para su infortunio ni goza su riqueza;
le hieren y acongojan fortuna y malandanza”.

II. Leyenda negra castellana

Verdaderamente, una gente mala, Machado.
Tienes bien aprendida canción nacionalista
que más de medio siglo antes de ti ya ha creado
visión perversa a Castilla que repele a vista.

Por tus años, escribía Julio Senador
su “Castilla en escombros”, regeneracionista,
y Macías Picavea había escrito… Amor
a Castilla viera. No en tu descripción de artista.

Si una España, otra aún más fuerte leyenda negra
-desde el XIX- Castilla hundida arrastra.
De ella bebes, Machado. ¡Tu poetizar se integra
y aún asciende a cumbre tal perversa pilastra!

Por la parte que no va entrecomillada:

Juan Pablo Mañueco.

Castilla, España

Feria Libro Guadalajara y algunas novedades del año

Dos fotos de la firma de veinte libros novedad en el año de Juan Pablo Mañueco, en la Feria del libro de Guadalajara 2018.

Dos de esos libros nuevos de esta temporada:

Y una foto de Juan Pablo Mañueco, en la época que se refleja en su novela editada en 2017, “Castilla y el primer Villalar de 1976”,

Portada de la novela aludida:

Castilla, España, Guadalajara, Libros

Feria Libro de Guadalajara, 2018

Feria del libro de Guadalajara. El viernes 11 de mayo, de 12 a 2 de la mañana, firmo los veinte libros novedad que he publicado este año,

Aquí va la noticia, y dos carteles al respecto:

https://www.facebook.com/notes/aache-ediciones-de-guadalajara/muchas-firmas-en-la-feria-del-libro/10155607101613224/

Castilla, España, Guadalajara, Libros