Luis Aznar, director del Secretariado de Juventud de Orihuela-Alicante destaca que fue una tarde inolvidable..., para dar muchas gracias a Dios, "hemos sembrado... los frutos ya quedan en manos del Señor. Espero además que esta experiencia anime a otras diócesis a vivirla, es una experiencia muy buena para animar la fe de nuestros jóvenes, como dice el lema de nuestro secretariado, da vida."
Marcos Andreu(RD).- Contigo, sí, fueron las palabras que querían marcar la jornada y concierto de Martín Valverde y Nico Montero organizada desde el secretariado Diocesano de infancia y juventud de la Diócesis; afirmación a Cristo, con Él todo es posible, Contigo Sí, era también la afirmación a cada joven de nuestra Diócesis para recordar, que hoy como siempre con todos y cada uno de nosotros cuenta Cristo para continuar el anuncio gozoso de su evangelio.
El sábado 23 de Mayo la diócesis de Orihuela- Alicante lo hizo vida en una tarde de música, oración y de Iglesia.
A lo largo de toda la tarde fueron uniéndose los diferentes grupos, tanto diocesanos como de diócesis cercanas de Murcia y Valencia. En la preciosa iglesia de Santiago de Orihuela a las 5.30 de la tarde comenzó la acogida de participantes cada cual con una pañoleta “color esperanza” y con las palabras CONTIGO SÍ. Dos palabras resonaron llenas de alegría y esa tarde de Pascua; celebra la vida y la esperanza. Una acogida, llena de música, baile, que finalizó encomendando las actividades previstas con una sencilla pero profunda oración a la Virgen María.
Finalizada la acogida, los asistentes mayores de 18 años, marcharon a la Iglesia de las Salesas donde de la mano de Nico Montero compartieron y reflexionaron cómo ser y vivir la fe en la actualidad. El testimonio de Nico Montero, desde su experiencia de creyente y trabajo con los jóvenes, animó a los asitentes a vivir sin miedo y con autenticidad su fe cristiana en la vida de cada día, aportando la luz del evangelio allá donde estuvieran.
Los menores quedaron en la misma iglesia de Santiago con el Coro Diocesano de Murcia que dieron su testimonio de cómo la música ha sido y es medio por el cual le ayuda a vivir y crecer en su fe y ser testigos después en todos los ambientes donde viven.
Tras estos talleres, ambos grupos se congregaron en la puerta del ayuntamiento de la ciudad, allí, les esperaba el Obispo Diocesano, D. Rafael Palmero, que a la cabeza de una pancarta donde se leía CONTIGO SI, CONTAMOS CONTIGO, iniciaron la marcha por las calles más céntricas de la ciudad hasta la capilla del colegio Diocesano Santo Domingo donde tuvo lugar un rato de oración y adoración al Santísimo que estuvo marcado por las palabras de san Pablo en la Carta a los romanos: Nada nos separará del Amor de Dios. Un grupo de músicos de la misma diócesis ayudaron a todos los jóvenes a reflexionar y a orar delante del Señor en la Eucaristía. El Obispo animó a todos los reunidos, jóvenes, familias y religiosos a escuchar la voz del Señor, a vivir con alegría la fe, a descubrir la presencia cercana de Cristo en este sacramento.
Tras la adoración, un rato para compartir la cena con los grupos para llegar a las 9 de la noche hasta el teatro Circo de la ciudad donde el concierto de Martín Valverde, Nico Montero y el Coro Diocesano de Murcia hicieron vibrar a los 1000 participantes congregados en ese momento. No sólo la música de ambos cantantes, sino la palabra y la fuerza de su fe fueron capaces de hacer del teatro una explosión de alegría, de fe, de Iglesia y entusiasmo para la pastoral juvenil de la diócesis. Aunque celebrábamos en ese día la víspera de la Ascensión del Señor, casi ya se adelantó un Pentecostés en el teatro de la ciudad. El teatro circo se puedo en pie cuando una pareja de jóvenes, que acaban de contraer matrimonio, aún con los trajes de la celebración quisieron unirse al concierto y prolongar allí su celebración. Con las canciones de "Nada nos separará del amor de Dios" de Martín Valverde y "El Señor es mi pastor" de Nico, que por primera vez cantaron a dúo, todos los jóvenes, en pie, volvieron a repetir con una fuerza “que venía de lo alto” que con Cristo nada nos falta y nada, ni nadie nos puede separar de Él. La aportación de los asistentes al concierto se destinará a la ayuda de la Casa Véritas, casa Diocesana que atiende a enfermos de Sida para su ayuda e integración. Ha sido el gesto de fraternidad y comunión con los que nos necesitan y forman parte también de nuestra familia diocesana.
Ahora continúa esta jornada allá donde cada joven, cada familia, sacerdote o religioso continúa su vida con un poco más de esperanza y de fe en Cristo unido a su Iglesia diocesana. Este verano la continuarán en una peregrinación juvenil hacia la Trapa del Beato Rafael en Palencia para continuar hasta Javier, donde juntos, caminaremos como Iglesia del Señor. Con Él ha sido posible.
Miércoles, 30 de mayo
Juan Fernandez Krohn
Universidad Pontificia Comillas
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Antonio Aradillas