Todavía recuerdo hace unos meses mi comida con él, intentó ser cercano, normal e interesarse por los problemas que como jóvenes teníamos. Me llegaron hace poco cartas agradeciendo los regalos que le hice en nombre de tantos y tantos jóvenes europeos.
Y hoy Benedicto XVI cumple 82 años, ¡muchas felicides Santo Padre!, siga siendo cabeza de la Iglesia así, aun en momentos de crítica siendo tan inteligente como me demostró en julio y siendo consciente de que todo depende de Dios porque a Papa no se llega sabiendo: "Humilde siervo de la viña del Señor..."
Como le dije en Sydney, le esperamos todos los jóvenes españoles con los brazos abiertos.
F. Mateos
Miércoles, 30 de mayo
Juan Fernandez Krohn
Universidad Pontificia Comillas
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Antonio Aradillas