Botellón, criptonihilismo y evasión

Permalink 25.04.07 @ 12:46:31. Archivado en EDUCACIÓN, PASTORAL JUVENIL

El vacío es el gran enemigo, la experiencia de esta nada en la interioridad resulta insoportable, de ahí la necesidad de salir, de evadirse...

Lo llaman, eufemísticamente, la cultura del botellón, pero, en sentido estricto, nada tiene de cultura, ni en sentido etimológico, ni en sentido lato. La palabra cultura designa cultivo del alma (cura animae) y cultivo del cuerpo (cura corporis) y su objetivo final es el desarrollo pleno de la persona, su máximo desarrollo como ser humano. La tendencia a utilizar este vocablo para referirse a manifestaciones que nada tienen que ver con su significado conduce a graves equívocos.

Se aglutinan en una plaza, beben sentados en la cera, toman éxtasis, se emborrachan, vocean, ríen y, en ocasiones, se empujan, se agreden mútuamente, molestan gravemente a los vecinos y vulneran su derecho al descanso, derecho reconocido ya en la Declaración de 1948. Como consecuencia de ello, una alfombra de cristales y de residuos de todo tipo copa toda la calle horas después y el ayuntamiento de turno tiene que doblar el servicio de limpieza para poder reinventar, de nuevo, la calle y resucitarla de la mugre que cubre. Lo llaman cultura, pero es la expresión más nítida de la barbarie, del vandalismo, de la crisis del civismo y del descalabro de lo que algunos han venido a llamar la ética mínima.

También es la expresión de un fracaso educativo, porque esas manadas de jóvenes no proceden del mundo del trabajo, del almacén o del taller, tampoco del ámbito rural. No provienen, tampoco, de familias socialmente desestructuradas o del ámbito de la marginación. Son el fruto de nuestro sistema educativo, el producto de un mundo que ha dimitido de sus responsabilidades.

La gran mayoría de ellos han sido escolarizados, se han arrastrado por las aulas hasta los dieciséis años en las instituciones educativas a cargo del erario público y, sin embargo, no han integrado en su ser las normas elementales de respeto al prójimo, de cortesía y de buena educación, de cuidado respecto al propio cuerpo, de civismo fundamental. Son el resultado de un fracaso, de un estrepitoso fracaso que afecta a todos, pero, principalmente a sus padres. Han vegetado en las aulas y, aparentemente, han progresado adecuadamente; muchos de ellos, ya están en bachillerato y en universidad. El botellón es, por un lado, la expresión de un fracaso educativo, pero, por otro, el síntoma de un mundo decadente.

No soy partidario de diagnósticos apocalípticos, pero la ingenuidad del analista que mira con complicidad un fenómeno de tales características, con condescendencia y casi con nostalgia, me parece una frivolidad. La cuestión no se resuelve acordonando la zona, mandando a miles de guardias urbanos y de policías para entorpecer el encuentro. Ni siquiera llega a ser una medida disuasiva, sino todo lo contrario: promete bronca, espectáculo y, además, en caso de carga policial, siempre habrá alguna alma en pena que convertirá a los jóvenes en víctimas propiciatorias del sistema capitalista y neoliberal. Seamos serios por el amor de Dios.
Con todo, el fenómeno del botellón no es baladí. Responde a la necesidad de reunirse, de cultivar la vida social, de establecer vínculos y relaciones. Hasta aquí, ningún problema. Pero hay algo más en el fondo de este fenómeno. Aparentemente tiene la forma de fiesta, pero no es una fiesta en sentido estricto, ni siquiera una forma civilizada de ocio, sino un puro mecanismo de evasión, de salida, de escape. La fiesta, en el sentido más noble del término, es una conmemoración de la existencia, del gozo de vivir, requiere de comunidad, de lazos, de gusto por la vida. El botellón es un mecanismo de evasión de la nada, del absurdo, de un mundo sin futuro.

En el fondo, es una expresión del gregarismo humano, cuyo fin solamente sólo consiste en desaparecer del mundo, en fugarse de la existencia a través de fármacos que catalizan este viaje hacia ninguna parte, a esta aparente felicidad que solamente es una provisional estado de bienestar que estúpidamente se identifica con la felicidad. Necesidad de olvidar, de marcharse, de salir de un mundo que no gusta, que carece de sentido. Emborracharse, drogarse, volar, desaparecer de una realidad hostil. El botellón es, en este sentido, uno de miles mecanismos de evasión que se expresan en nuestra cultura.

Antes los jóvenes se manifestaban por las calles para defender sus derechos, para transformar la universidad, el mundo del trabajo, la sociedad, se congregaban para luchar contra la injusticia, para hacer realidad la utopía. Hoy, apenas saben como se escribe Marx, Engels, Proudhon, Saint Simon, Fourier. Algunos pequeños grupos utópicos todavía tienen valor para vindicar una sociedad alternativa, pero la gran masa invade las calles y las plazas a altas horas de la madrugada para desaparecer, durante unas horas, de un mundo hostil y pétreo que no da salidas, donde resulta imposible hallar algún sentido.

Se impone la tarea de articular una pedagogía del sentido en los ámbitos educativos formales, de enseñar a amar la vida y a respetarla. No basta con transmitir conocimientos, habilidades y actitudes. Resulta necesario presentar narrativas de sentido, ideales para los que merezca la pena luchar, trabajar, esforzarse. El vacío es el gran enemigo. La experiencia de esta nada en la interioridad resulta insoportable. De ahí la necesidad de salir, de evadirse, de expulsar fuera de sí a esta nada que corroe por dentro.

Vivimos en un mundo aparentemente feliz, pero el nihilismo está ahí, latente, escondido y, en ocasiones, aflora a la superficie. Este criptonihilismo requiere de mecanismos de evasión y de distracción. Sólo la educación puede salvarnos de tal desafío. Nada más. Pero para ello, debemos revisar con hondura cómo educamos y qué ideales y horizontes de sentido presentamos a las generaciones venideras. La tarea que se nos presenta puede calificarse de titánica.

Francesc Torralba

Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/90014

Comparte esta información
  • delicious
  • meneame
  • digg
  • yahoo
  • talk bubble

Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
lo siento pero no estoy para nada de acuerdo con lo que se dice en este articulo. no tiene relacion con el sistema educativo y aunque muchos piensen lo contrario el botellon muestra muchos aspectos positivos de la persona en si.
Enlace permanente Comentario por yo misma 06.05.07 @ 19:03
Simplemente, gracias Francesc
Enlace permanente Comentario por Ivan Ortega 30.04.07 @ 13:13
Todo esto me recuerda a la insoportable levedad del ser.
Enlace permanente Comentario por Bitácora 25.04.07 @ 20:46

Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.

Hacer comentario:
Normas de etiqueta en los comentarios
Desde PERIODISTA DIGITAL les animamos a cumplir las siguientes normas de comportamiento en sus comentarios:
  • Evite los insultos, palabras soeces, alusiones sexuales, vulgaridades o groseras simplificaciones
  • No sea gratuitamente ofensivo y menos aún injurioso.
  • Los comentarios deben ser pertinentes. Respete el tema planteado en el artículo o aquellos otros que surjan de forma natural en el curso del debate.
  • En Internet es habitual utilizar apodos o 'nicks' en lugar del propio nombre, pero usurpar el de otro lector es una práctica inaceptable.
  • No escriba en MAYÚSCULAS. En el lenguaje de Internet se interpretan como gritos y dificultan la lectura.
Cualquier comentario que no se atenga a estas normas podrá ser borrado y cualquier comentarista que las rompa habitualmente podrá ver cortado su acceso a los comentarios de PERIODISTA DIGITAL.
Tu email no se mostrará en la página.
etiquetas XHTML permitidas: <p, ul, ol, li, dl, dt, dd, address, blockquote, ins, del, span, bdo, br, em, strong, dfn, code, samp, kdb, var, cite, abbr, acronym, q, sub, sup, tt, i, b>
URLs, email, AIM y ICQs serán convertidos automáticamente.
Opciones:
 
(Saltos de línea se convierten en <br />)

Blogs
Desde las Puertas del Sur

Desde las Puertas del Sur

Una visión cristiana y de izquierdas sobre la ley reguladora del aborto.

Alfonso Saborido Salado

Ole maños, ole

Ole maños, ole

Primer partido de la pretemporada y nueva salida

Ignacio Pablo Cerdán

Diálogo sin fronteras

Diálogo sin fronteras

Cuarenta años de protestas a la Humanae Vitae

Carmen Bellver

Ríase, aunque sea de mí

Ríase, aunque sea de mí

42 grados a la sombra: Una condena pasable.

Chris Gonzalez -Mora

Desde México: el blog de Ricardo Próspero

Desde México: el blog de Ricardo Próspero

En México, niños y niñas son víctimas de abuso sexual en ritos satánicos

Ricardo Próspero Morales

Soy físico y Católico pa más INRI

Soy físico y Católico pa más INRI

Ahora Pagola ya no es arrianísimo sino nestorianísimo.

Julián Moreno Mestre

El Blog de Otramotro

El Blog de Otramotro

Riqueza y pobreza humana

Ángel Sáez García

Punto de vista

Punto de vista

Santiago Grisolía, criticado

Vicente Torres

Tu jefe te vigila

Tu jefe te vigila

Mi hucha desde que está el PSOE

Carlos Ferrer

El Blog de Francisco Margallo

El Blog de Francisco Margallo

Dios laico y virtudes públicas en Ortega

Francisco Margallo

Un niño de la guerra dando guerra

Un niño de la guerra dando guerra

SEPES: o la utopía de la compra de suelo privado

Emilio Castellote Madrid.

Familia Salvatoriana

Familia Salvatoriana

Eutanasia.... un debate inexistente

José María Rodanés Martínez

Crónicas Bárbaras

Crónicas Bárbaras

Sana contaminación

Manuel Molares do Val

Esto es lo que hay

Esto es lo que hay

La fruta más sabrosa

Miguel Ángel Violán

Tres foramontanos en Valladolid

Tres foramontanos en Valladolid

Regreso a la orilla. Llora la Dehesa.

C. Bustamante y J.M.Arévalo

Iglesia en América Latina

Iglesia en América Latina

Catequistas: medios que facilitan el acompañamiento comunitario

Daniel Salsamendi

El buen vivir de Juan Luis Recio

El buen vivir de Juan Luis Recio

Tessa ataca en Galileo

Juan Luis Recio

Artículos Incorruptos

Artículos Incorruptos

Los errores de los Muertos.

José Luis Palomera Ruiz

Cajón de sastre

Cajón de sastre

¿Otra entrevista inútil?

Rufino Soriano Tena

El club de los amigos malos

El club de los amigos malos

Cuando una bomba explotaba cada noche en La Habana y Fidel Castro se convertía en el mayor terrorista de latinoamérica*

Julio San Francisco

Haz de PD tu página de inicio | Sugerir enlace | Informa a un amigo | ¿Quiénes somos? | Cartas al Director | Publicidad | Buzón de sugerencias | Denuncias | Publicidad
Periodista Digital, SL CIF B82785809
Avenida de Asturias, 49, bajo - 28029 Madrid (España)
Tlf. (+34) 91 732 19 05
Aviso Legal | Cláusula exención responsabilidad

redaccion@periodistadigital.com Copyleft 2000

b2evolution Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons License.
Noticias Periodista Digital | Periodista Latino | Reportero Digital | Ciudadano Digital | Chistes, Videos y Poesias