Jóvenes cristianos en acción

El acompañamiento personal (I)

24.02.07 | 10:11. Archivado en PASTORAL JUVENIL
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La guía espiritual, la dirección o el acompañamiento personal es uno de los pilares que la pastoral juvenil y de adolescencia no puede descuidar. Para ello se necesitan laicos, religiosos y sacerdotes que hayan sido acompañados bien y que dediquen tiempo y más tiempo a esta labor. El tú a tú. El alma a alma. ¡Cuántas horas habremos gastado algunos en hablar con otros jóvenes!

Un tanto por ciento reducido de adolescentes y jóvenes son personalmente acompañados periódicamente por otra persona con mayor experiencia en humanidad y en fe, en el proceso de su maduración humana y cristiana.

a)Son frecuentes los acompañamientos puntuales. En un momento concreto de angustia, el joven puede abrir su interior simplemente por desahogarse o en búsqueda de ayuda ante un determinado problema como decepciones amorosas, conflictos entre sus padres o con sus padres, fracaso en los estudios, para contar algo que considera que esté mal moralmente... Pero un acompañamiento puntual es insuficiente. Es necesario un acompañamiento habitual.

b)Los acompañamientos mutuos entre adolescentes o jóvenes son también frecuentes. Un colega o un amigo se convierte en mi “otro yo”. A él le cuento todo. Pero existe un problema y es que él tiene más o menos la misma experiencia en la vida que yo, la misma madurez cristiana que yo. Por lo tanto es un acompañamiento que no me hace madurar. Para acompañar de verdad es necesario ser adulto o, al menos, joven adulto (alguien con más experiencia y que esté dispuesto a ayudarme)

c)Otro tipo de acompañamiento es el llamado parcial. Uno se deja acompañar en un área determinada de la vida, por ejemplo, el rendimiento en los estudios, las actividades en el Grupo, las relaciones en la pandilla. Como mucho se revisa un pequeño plan de vida. Pero no así todo lo referente a cada uno: la vida familiar, la vida sexual y afectiva, los sentimientos y actitudes religiosas, el carácter, los objetivos y valores que rigen su vida. Para que sea efectivo, el acompañamiento debe ser completo: debe abarcar todas las áreas importantes en la vida del adolescente o del joven.

d)También se puede dar un acompañamiento exterior. Uno cuenta cosas sin mucho relieve existencial. Lo más superficial, en cambio lo más íntimo: los complejos, los temores, las aspiraciones, los sentimientos de culpabilidad, las debilidades muy secretas... todo esto queda en el cuarto oscuro de la intimidad no comunicada. No hay acompañamiento de verdad sin apertura de la intimidad. Es éste un paso que para algunos es difícil de dar, pero es necesario para la efectividad.

Cuando el chaval ve algo en ti que puede necesitar, en el que se siente acogido y no se le va a juzgar. Entonces se abre y las palabras que inteligentemente van cayendo hacen poner su vida en contraste con Otra. Así se le acompañana en el camino, no se le dirige ni se le dice lo que tiene que hacer, ese sería un mal acompañante.

Propiciar este aspecto desde la confianza, el amor, la realidad. Acompañantes "con gancho" a los que los jóvenes se les acerquen y se abran. A partir de ahí silencio, contacto con el Espíritu y escuchar mucho. "Para eso Dios nos ha dado dos orejas y sólo una boca"


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