La Santa Sede abrió el proceso de beatificación de Antoni Gaudí el 9 de julio de 2003. Hace casi diez años, pues, que Gaudí entró oficialmente en el Vaticano. Había mostrado interés por su figura previamente, en marzo de 2000, al autorizar a la Archidiócesis de Barcelona la apertura de la instrucción de dicho proceso. Entonces, el 10 de marzo de 2000, el Arzobispado dio una conferencia de prensa, protagonizada por el titular, cardenal Ricard Maria Carles, el secretario general, Enric Puig, y el vicepostulador de la causa, Lluís Bonet.
La inusitada presencia de medios de comunicación les mostró el interés catalán e internacional por conocer la clave de la interpretación de Gaudí y sus obras, la verdad sobre el caso Gaudí, quién era en realidad y cuál es su mensaje a todos los hombres de todos los tiempos, hasta entonces quizá difuminado, oscurecido, tergiversado, olvidado o sepultado bajo eslóganes de turismo barato o por tácticas de amagar la fe para hacer más fluido el diálogo entre fe y cultura.
¡Ah, qué tiempos los de la ruta Ho Chi Minh de la Autónoma! Pocas clases, pero las ratas de hemeroteca gastábamos las tardes royendo prensa antigua para aprender comunicación de masas y llegar por nosotros mismos a las conclusiones de los clásicos, de McLuhan: el medio –una estampa con una oración para pedir un milagro, la nave de una catedral litúrgica, una exposición en una capital cultural de primer nivel sobre la obra del artista nacional- es el mensaje; y, además, la aldea es global.
“La Vanguardia” del 11 de marzo de 2000, p. 34-35, titulaba la noticia: “La condición de seglar y el universalismo de Gaudí aceleran el proceso de beatificación”. E informaba el subtítulo: “El Vaticano autoriza el inicio de la causa que puede llevar a la santificación del arquitecto”.
Tres años después, cuando, acabada la fase de instrucción barcelonesa, el asunto se trasladó a la Congregación para las causas de los Santos, “La Vanguardia” (10 de julio de 2003, p. 30) titulaba: “El Vaticano abre el proceso de beatificación de Gaudí”. Y el subtítulo ampliaba: “La Congregación para las causas de los Santos examinará la validez jurídica de las actas del proceso”.
Hace unos días, el 25 de noviembre de 2011, “La Vanguardia” titulaba así la noticia de la inauguración de la exposición Gaudí, tras la rueda de prensa en la Sala Stampa: “El Vaticano rinde tributo a Gaudí y a la cultura catalana”. Y el subtítulo explicaba de qué se trata: “Exposición en la plaza de San Pedro sobre el arquitecto de Dios y la Sagrada Familia”.
Jueves, 31 de mayo
Pedro Tarquis
Antonio Aradillas
Juan Fernandez Krohn
Universidad Pontificia Comillas
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo