Mientras se van completando detalles del interior de la nave, dedicada al culto por Benedicto XV el pasado 7 de noviembre de 2010, las grandes obras continúan sobre todo en el exterior.
Suben la torre de María, alrededor del hiperboloide del ábside; y la torre central de Jesucristo, sobre el crucero y rodeada de las torres del cuatro evangelistas.
Gaudí no hizo una maqueta de esta torre, la más alta de la basílica, pero dijo que se hiciera siguiendo la de las sacristías, formadas por doce paraboloides. Lo que se ha hecho es alargar 60 m. la maqueta de las sacristías, estirándola desde los 25 m. iniciales hasta los 85 m. de la torre. Las directrices de los paraboloides, que forman las ventanas, quedan más verticales.
Ahora se está haciendo la base de esta torre de Jesucristo.Es una gran sala circular, que quedará situada sobre el techo de las bóvedas del crucero de la nave. En su suelo se abren el hiperboloide central y los veinticuatro que lo rodean. Las aberturas laterales de esta gran sala darán la luz natural a los hiperboloides, que la entran en la nave desde el techo.
En la jornada de puertas abiertas del tercer sábado de enero, desde las 9 h. hasta las 18 h., han conseguido entrar en la Sagrada Família 51.000 personas, de ellas los 11.430 turistas esperados según las estadísticas y 39.570 catalanes.
Sumados a los 19.980 que habían accedido el primer sábado, a los 39.950 que entraron el segundo sábado, a los 6.000 que habían participado en la eucaristía de acción de gracias celebrada por el cadenal Martínez Sistach, a los 3.500 que pese al frío y las dificultades
acústicas han asistido a la interpretación de El Pessebre y a los 3.000 que gozan de la hospitalidad de mosén Lluís: ¡105.650 catalanes ya han podido entrar sin pagar en su catedral católica, diseñada por Gaudí y dedicada al culto por Benedicto XVI!
A 12,50 euros la entrada, son 1.320.625 euros, a los que cabría sumar los 301.625 euros de las entradas de los 24.130 turistas que han tenido la suerte de llegar en las horas en que las barreras de peaje estaban levantadas. Una excelente inversión para los responsables de la basílica, no lo duden.
Estará contento Gaudí,que renunció a sus honorarios y salió a la calle a mendigar limosnas para levantar la Catedral de los Pobres, como la denominó Torras i Bages por la afición del arquiecto a acoger a los pobres en sus puertas y escalinatas. Comentaba el sabio artista: ¿Y dónde estarán mejor que en el templo, que es la caridad cristiana?
Anoche, a medida que las figuras del belén de la pequeña Maria, de cuatro años, tomaban la palabra siguiendo el Poema del pessebre que su padre Joan Alavedra le escribió las Navidades de 1934, y que ella salvó dentro de un maletín al pasar la frontera del exilio, llegaba a la Sagrada Família un helado viento tunecino, donde varias docenas de personas acaban de dar su vida luchando contra la dictadura.
Se interpretaba El Pessebre, la obra cumbre de Pau Casals. Tuvo tres momoentos espectaculares: el coro de los camellos, el llanto del Niño Jesús y el glorioso Hosanna final, en que los ángeles inflaman el universo de amor y de adoración al Niño que nace:
Vibran mil harmonías en los cielos (...)
y un beso inmenso atraviesa la naturaleza.
Los brazos buscan los brazos hermanos.
Reyes y pastores se aprietan fuerte las manos
y el labio dice una palabra pura:
-¡Gloria a Dios!
-¡Gloria a Dios y a toda criatura!
Y al final, ángeles y hombres cantan juntos:
¡Paz en la tierra!
¡Nunca más ninguna guerra!
¡Nunca más pecado!
¡Paz a los hombres de buena voluntad!
¡Paz!
Esta coral conjunta de los ángeles y los hombres, la parte más conocida de El Pessebre, interpretado en todo el mundo como himno internacional del final de las dictaduras, de la libertad y de la paz, resonaba espléndida en la basílica de Gaudí, produciendo una inefable emoción.
¡Es su marco ideal!: el Templo de la paz, como ya había sido clarísimamente definido por Verdaguer y Maragall, cuando era sólo una obsesión dentro de la mente de Gaudí, que entonces comenzaba la Fachada del Nacimiento, su magno belén de piedra. El Templo de la paz descrito en Efesios 2, 14-22. Edificado sobre el cimiento de los profetas y los apóstoles, siendo su piedra angular el mismo Cristo Jesús, sobre la que se alza bien compacta toda la edificación, en la que todos entran a formar parte para ser morada de Dios por el Espíritu, anuncia la paz a los de lejos y a los de cerca, pues por él todos tenemos acceso al Padre en un mismo Espíritu.
La nueva evangelización no puede ser una cruzada -la imagen del otro lado del espejo de la yihad-, sino la convocatoria de todos los pueblos del planeta en la paz del Evangelio. Ha sido acertadísima la decisión de adoptar como icono del reciente dicasterio creado por Benedicto XVI para la nueva evangelización la basílica de Gaudí, el Templo de la paz, concebido por el genial arquitecto místico para reunir toda la familia humana en la paz del Evangelio.
El 17 de diciembre de 2010 se cumplieron cincuenta años del estreno del oratorio navideño El pessebre de Pau Casals. Compuesto entre 1943 y 1954 en Prada de Conflent, durante el exilio del gran maestro, que se mantuvo firme en su decisión de no dar conciertos en los países que hubieran reconocido el régimen de Franco, El pessebre ha sido interpretado en todo el mundo como uno de los símbolos internacionales de la cruzada contra el Franquismo y todas las dictaduras y la guerras, en favor de la libertad y la paz.
La recién terminada basílica de Gaudí, otra excelsa muestra de la alta cultura católica y otro gran símbolo internacional de la lucha por la paz y la libertad, era el lugar más adecuado para celebrarlo, pero desde su dedicación al culto por el Papa no podía albergar ningún acto antes de la eucaristía de acción de gracias, que celebró el cardenal Martínez Sistach el pasado 18 de diciembre. Por ello, la audición de El pessebre se tuvo que retrasar a esta tarde, 21 de enero.
Será una maravillosa conjunción de arquitectura -música en el espacio- y música -arquitectura en el tiempo-.
Antoni Gaudí con la Fachada del Nacimiento y Pau Casals conn El pessebre expresan lo mismo en sus respectivos artes: el gozo supremo del universo -ángeles, hombres, animales, plantas y rocas- por el nacimiento del Salvador, que conlleva su liberación, el fin de las dictaduras y la instauración de la paz.
El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya ha suspendido la prohibición del burka en edificios municipales de Lleida, que había decidido el ayuntamiento de aquella capital, del PSC, con el apoyo de CiU y el PP, la abstención de ERC y la oposición de los comunistas. Ha hecho caso del recurso de la asociación musulmana Watani, que sostiene que esta normativa municipal supone "una discriminación por motivos religiosos".
Exigiendo que todas las personas "tenemos que ir sin ningún tipo de elemento que nos prohiba la comunciacion", el ayuntamiento de Lleida perseguía la igualdad entre hombres y mujeres.
Pilar Rahola califica la decisión de desastre, al sumarla a la alarmante lista de decisiones judiciales que amparan comportamientos islamistas radicales: la reducción por el Supremo de las penas de los miembros de Tabligh, que querían atentar en el metro de Barcelona; y la absolución por la Audiencia de los yihadistas Lopez Royo y Fath Allah Sadaq, que habían inundado internet de cometnarios a favor de la yihad, que contrasta con lo que hubiera pasado si hubieran sido comentarios a favor de ETA. "¿Tenemos leyes -se pregunta Rahola- aún demasiado débiles ante este nuevo fenómeno? En cualquier caso, son pésimas noticias."
Por supuesto, la exigencia de tapar integralmente a las mujeres no se vende como terrorismo o segregación o esclavitud sexual, sino como "religión", y así ha sido aceptado por los jueces. Rahola advierte que la retórica radical siempre utiliza la palabra "libertad", pero "se trata de organizaciones estructuradas que intentan trasladar la sociedad del siglo XXI al VIII: un ataque frontal a los principios occidentales. (...) Usan la libertad para intentar destruirla".
El nuncio Fratini va a iniciar con el gobierno de Catalunya una negociación política para que más de cien obras de arte litúrgico del Museo Diocesano de Lleida sean llevadas a Barbastro,a petición del obispo de aquella diócesis. Se trata del "Arte de la Franja", cuya procedencia original son las parroquias aragoneses que durante siete siglos formaron parte de la diócesis de Lleida, hasta que hace quince años ésta fue partida. Para esta negociación, el nuncio no ha dudado en aliarse con Marcelino Iglesias, secretario de organización del PSOE, y con Ramón Jáuregui, Ministro de la Presidencia del PSOE, miembros del partido y del gobierno que los medios de comunicación de la Conferencia Episcopal Española señalan continuamente como perseguidores de la Iglesia, hasta el punto de que en su reciente viaje el Papa comparó la situación actual al anticlericalismo de los años 30.
El nuncio desea ardientemente que estas piezas del Museo Diocesano de Lleida pasen a Barbastro, argumentando que las parroquias de origen ahora son de Barbastro, a pesar de que el Museo las había adquirido legítimamente a aquellas parroquias hace más de un siglo. Sería una incomprensible excepción en la praxis universal de la Iglesia.
En efecto: la Iglesia siempre ha respetado los títulos de propiedad civil; y, además, forman parte de las colecciones de muchos museos eclesiásticos piezas de arte litúrgico que originariamente sirvieron en parroquias de otras diócesis. Y de museos que dependen exclusivamente de la propia Iglesia, sin ninguna interferencia de la ley civil. Es lo que pasa con los Museos Vaticanos, que guardan varias docenas de obras de arte litúrgico procedentes de, por ejemplo, diócesis aragonesas y catalanas. ¿Por qué el nuncio pretende que el Museo Diocesano de Lleida haga algo que ningún museo de la Iglesia practica, comenzando por los Museos Vaticanos? Si los Museos Vaticanos y todos los demás museos exclusivamente bajo jurisdicción eclesiástica repartiesen sus piezas de arte litúrgico a las diócesis en que sirvieron para el culto en su momento, la negociación política del nuncio Fratini tendría credibilidad.
La última vez que vi a Juan Pablo II fue el 7 de septiembre de 2004, en la audiencia que conceció en el patio de Castelgandolfo a los peregrinos que habíamos asistido a la beatifciación de Pedro Tarrés, celebrada en Loreto tres días antes.
La voz de aquel anciano castigado por el Parkinson, en ambas ocasiones, era ininteligible. ¿Era el mismo papa que clamaba en la Unesco el 2 de junio de 1980: Soy hijo de una nación que ha vivido las mayores experiencias de la historia, que ha sido condenada a muerte por sus vecinos en diversas ocasiones, pero que ha sobrevivido y que ha continuado siendo ella misma. Ha conservado su identidad, ha conservado su soberanía nacional. ¿Era el mismo Karol Wojtyla del que habíamos sido papaboys en un lejano 1982?
Sí, pero había avanzado mucho en su camino de plenitud. Y el último tramo nos parecía como muy duro: desprendido de la juventud, de la salud, de la articulación de sonidos, subiendo al Calvario la cruz que Dios había diseñado a su medida. Pero, ¿qué necesidad había de entender sus palabras? ¡Ninguna! porque Karol Wojtyla ya era casi sólo amor; él mismo ya era casi sólo la Palabra.
Desde entonces -Juan Pablo II murió siete meses después, el 2 de abril de 2005-, tenemos la foto de la audiencia en el salón, enmarcada sobre un canterano. Durante el buen tiempo, la acompañan flores del jardín; y, algunas veces, cuando es imprescindible pedir la intercesión de un santo, una pequeña vela encendida. Ya ven: en casa beatificamos a Juan Pablo II desde siete meses antes de su muerte. Y, aunque comprendemos que los trámites del derecho canónico son lentos, nos parecen muchos los seis años que el Vaticano ha tardado en hacerlo.
El segundo sábado de enero de 9 h. a 14 h. se levantaron por segunda vez las barreras de peaje de 12,50 euros para entrar en la Sagrada Família. 43.300 personas lo aprovecharon, obligando a la guardia urbana a cortar la calle de Mallorca y al Patronato de la basílica a no cerrar las puertas hasta pasadas las 14 h., momento en que tenían previsto volver a cobrar.
De los 43.300 visitantes, aproximadamente 6.350 eran los turistas señalados por las estadísticas y 36.950 eran catalanes. Éstos, más los 13.630 que habían conseguido entrar el primer sábado de enero, los 6.000 que habían asistido a la eucaristía de acción de gracias celebrada por el cardenal, y los más o menos 3.000 que gozan de la hospitalidad de mosén Lluís, suman 59.580 catalanes que ya han entrado sin pagar. Por 12,50 euros, son 744.750 euros; una excelente inversión para los responsables de la basílica, no lo duden.
En su glosa de esta semana, el cardenal Martínez Sistach citaba textualmente las palabras de un fascinado por la obra de Gaudí Benedicto XVI: En un humilde y gozoso acto de fe, levantó una inmensa mole de materia, fruto de la naturaleza y de un inconmesurable esfuerzo de la inteligencia humana, constructora de esta obra de arte. Ella es un signo visible del Dios invisible. ¿Hay algo más gratuito a los hombres que Dios? Para un catalán, entrar gratis en su catedral católica no es sólo ahorrarse 12,5 euros, sino que tiene un profundo sentido teológico: la gratuidad perfecciona la Sagrada Família como signo visible del Dios invisible. www.youtube.com/watch?v=KLfIG5Xmp1o
El nuncio Fratini está presionando a los obispos de las diócesis catalanas para que apoyen por escrito el acuerdo que, el pasado octubre, firmaron en la Nunciatura el nuevo obispo de Lleida y el obispo de Barbastro sobre la pretensión de éste de llevarse del Museu Diocesà de Lleida más de cien obras de arte para que pasen a ser propiedad de la diócesis de Barbastro. En aquel documento, el obispo de Lleida se comprometía a apartarse del proceso civil y a "no impugnar, no recurrir, no comparecer, ni tan sólo como apelado" en el proceso judicial.
Así pues, en vistas a un proceso judicial en que el Vaticano apoya a una de las dos partes contra la otra, hasta el punto de emprender una negociación política con el gobierno español y con el gobierno catalán, para cubrirse las espaldas exige a los obispos de las diócesis catalanas el amordazamiento previo, manifestado fehacientemente. ¿Y por qué de todos y sólo los obispos de las diócesis catalanas; y no, por ejemplo, sólo de los de la provinicia eclesiástica tarraconense -a la que pertence Lleida- o de todos los de España?
Pues porque el Vaticano sabe, y en la práctica actúa así, que la Iglesia catalana existe como tal, que Catalunya es una unidad pastoral, cosa que había sido reconocida jurídicamente en forma de una única provincia eclesiástica durante diecinueve siglos.
¿No sería coherente que le volviera a dar un reconocimiento jurídico, como conferencia episcopal catalana o, al menos, región eclesiástica?
Pasan los años y no cesa la obstinación del obispo de Barbastro pidiendo el traslado de más de cien obras de arte litúrgico del Museu Diocesà de Lleida a su palacio episcopal, edificio en el que ha gastado en los últimos cuatro años 10,3 millones de euros para adecuar un espacio de 900 metros cuadrados como museo. Allí ha colocado veinticuatro fotografías de obras del Museu Diocesà de Lleida; algo así como los hombres de Altamira pintaban en las paredes las imágenes de los bisontes que querían cazar.
Mientras, en el territorio primígeno de la diócesis de Barbastro, en el que durante siete siglos era de la diócesis de Lleida y que le fue transferido hace quince años, y en el que ha quedado en la diócesis de Lleida -en manos de un nuevo pastor cuyo objetivo prioritario es asimismo el traslado de dichas obras de arte de Lleida a Barbastro-, la segunda islamización avanza imparable, encabezada por imanes que también tienen muy claro su objetivo prioritario.
Gracias al Papa y a la excelente retransmisión de TV3, el patronato de la Sagrada Família pensaba alcanzar su sueño de que los catalanes acudieran a la basílica de Gaudí, pagando las correspondientes entradas. Poco después de la dedicación al culto, las declaraciones del presidente del Patronato, Joan Rigol, fueron eufóricas: "Hemos notado un aumento del 25% de entradas, y el 60% eran catalanes". En 2009, la basílica había recibido 2.392.164 turistas; en 2010, las cifras eran más bajas, pero la dedicación al culto por Benedicto XVI invirtió la tendencia y en el conjunto de 2010 se han contabilizado 2.137.349, sólo un 3% menos que el año anterior.
Sin embargo, la desbordada afluencia a la eucaristia de acción de gracias del pasado 18 de diciembre -a la que se podía acceder sin pagar- y el éxito masivo de mosén Lluís invitando a todos a alabar a Dios en la basílica demuestran que hay muchos catalanes que no están dispuestos a pagar para entrar en la nueva catedral católica de Catalunya.
El Arzobispado de Barcelona, pues, tomó una decisión gaudiniana, y por ello acertada: abrir gratis las puertas de la basílica de Gaudí cinco horas cada mañana de los cuatro sábados de enero. Ayer, la primera matinal gratuita, entraron sin pagar 19.980 personas: los 6.350 turistas esperados según las estadísticas y 13.630 catalanes. A 12,50 euros, son 249.750 euros: 79.375 de los turistas que tuvieron la suerte de coincidir, y 207.875 euros de catalanes que entraron sin pagar. Si sumamos los 6.000 catalanes que acudieron a la misa del 18 de diciembre y los dos o tres mil que gozan de la hospitalidad de mosén Lluís, estamos hablando en total de unos 22.000 catalanes, es decir 275.000 euros de bolsillos catalanes. Una excelente inversión para los responsables de la Sagrada Família, no lo duden.
Joan Rigol, bajo el sol hivernal que entraba maravillosamente por los hiperboloides, declaró que habría mas iniciativas para que los ciudadanos "puedan sentir próxima la basílica".
La Iglesia puede comenzar a recuperar la confianza de los ciudadanos en el segundo semestre de este año, cuando el cardenal Rouco, que cumplirá 75 años el 20 de agosto, presente la preceptiva renuncia. 
El presidente de la Conferencia Episcopal Española es percibido por los ciudadanos más que como un pastor espiritual como un líder político nacionalista, uno de cuyos principales objetivos es la catalanofobia. Así, Rouco ha gastado millones de euros y de prestigio en insultar y difundir el odio étnico a los catalanes. La Iglesia ha llegado a ser, junto a los partidos políticos, una de las instituciones en la que menos confían los españoles, situación inmerecida que puede comenzar a revertir en los próximos meses, a medida que recupere su voz propia, no supeditada a las directrices de los partidos políticos.
El arquitecto, diseñador, pintor y escritor Òscar Tusquets, autor entre otras obras de la remodelación del Palau de la Música Catalana realizada durante la presidencia de Millet y de importantes publicaciones, visitó la Sagrada Família y quedó tan deslumbrado por su belleza arquitectónica que ha querido revisar públicamente su postura contra la continuación del templo, del que ahora afirma que es el mejor edificio religioso de los tres últimos siglos, en un artículo en El País (4.1.2011).
"¿Cómo pudimos equivocarnos tanto?", se pregunta recordando que había sido uno de los profesores de la Escuela de Arquitectura de Barcelona que habían instigado a principios de los setenta el manifiesto contra la continuación del templo. Esa campaña consiguió el apoyo de la intelligentsia de la época y de grandes arquitectos internacionales como Alvar Aalto o Le Corbusier.
"Si hace 50 años se nos hubiera hecho caso -afirma Tusquets- esta maravila no existiría hoy".
Tusquets reconoce que Gaudí previó perfectamente la prosecuc
ción después de su muerte, dejando maquetas a escala 1/10 con formulaciones geométricas tan precisas que ha sido posible reconstruirlas a partir de fotografías y de los pedazos rescatados tras su destrucción durante la persecución religiosa de 1936.
"Si la arquitectura es ante todo espacio y luz -confiesa entusiasmado-, el interior de este templo es Arquitectura en mayúscula, emocionante y grandiosa Arquitectura frente a la cual las excentricidades de hoy parecen verdaderos juegos de niños".
Jasmine, nacida a las 00.15 horas del 1 de enero de 2011 en Mataró es el primer catalán del año. La bebé es el quinto hijo de una familia de origen marroquí. Poco después, a las 00.17, horas nació en Tortosa Belkhir, un niño, hijo de otra familia marroquí. Precedió en 3 segundos a Kaasem, nacido en Lleida a las 00.20 horas y tercer hijo de una familia de origen argelino. A las 00.50 horas nació Ivan, hijo de una familia no musulmana de Santa Coloma de Farners. Bienvenidos todos y felicidades a sus padres.
Es posible que otros nacimientos se adelantaran legalmetne para poder cobrar los 2.500 euros del cheque-bebé, suprimidos con el camibio de año; por lo que estos cuatro nacimientos no son datos relevantes para hacer una estadística.
La demografía ha sido, es y será uno de los factores determinantes de procesos históricos importantes, como la caída del Imperio Romano o la imposibilidad del estado hebreo de acabar con el problema palestino. Repasando la historia de la Iglesia, la demografía tuvo su papel en la salida de Israel de Egipto, o en, por ejemplo, la expansión del catolicismo en Quebec, en Holanda y en otros países donde los católicos pasaron de ser minoritarios a mayoritarios. ¿No deberiamos revisar nuestra opinión sobre los líderes católicos que propugnan tener hijos y que incluso proponen a las parejas jóvenes el proyecto vital de una familia numerosa? Pensamos que son unos misóginos o unos tercermundistas muy poco sofisticados. Pero quizá están dotados de un cierto carisma profético.
El halcón que nidifica en la torre de Sant Bartomeu de la Sagrada Família ha criado él sólo con éxito a su polluelo. Compartía prácticamente al 50% las tareas del nido con su hembra, pero ésta murió el 21 de abril de 2010 a causa de un impacto. Cayó al suelo con un ala rota y una herida abierta y le ocurrió algo parecido a lo que le pasó a Gaudí tras ser atropellado por el tranvía. Los transeúntes llamaron a los guardias forestales, pero eran ya las 19:30 y contestaron que a esa hora no podían pasar a recoger al animal. Al final, algunos ciudadanos lo llevaron a una clínica veterinaria, donde, por tratarse de una especie protegida, llamaron de nuevo a los forestales, que reiteraron que no podían hacerse cargo hasta el día siguiente. Algunos ciudadanos se dirigieron a un clínica veterinaria especializada en animales exóticos, y tuvieron que pagar la visita y la hospitalización del halcón hembra.
La pareja de aves tenían tres crías, dos de ellas hembras y una macho -la menor-. Las autoridades trasladaron las dos hermanas a un centro y quedó sólo el pequeño polluelo macho, que ha sido criado con éxito sólo por su padre.
Históricamente, los halcones anidaban en los campanarios de Barcelona, pero desaparecieron en 1973 por la caza. Reintroducidos en la ciudad en 1999, en 2004 se formó la pareja que nidificó en la torre de Sant Bartomeu, donde han nacido desde entonces 16 polluelos.
Deseamos a nuestro querido halcón de la Sagrada Família, que tan bien se ha portado como padre,un feliz 2011
y que esta primavera encuentre una nueva pareja.
El cambio democrático de Catalunya ha traído un avance histórico de la incorporación del poder político en manos de mujeres. Por primera vez desde el siglo XIII, la presidenta del Parlament es una mujer, Núria de Gispert; y, también por primera vez,la vicepresidenta de la Generalitat es una mujer, Joana Ortega. Ambas militan en el partido democristiano Unió Democràtica de Catalunya.
Joana Ortega añadió la frase "con la ayuda de Dios" a la fórmula de promesa del cargo.
Núria de Gispert manifestó que se sentía muy honrada y feliz por ser la primera mujer desde el siglo XIII que preside el Parlament, un hecho importante para las mujeres y para los hombres que dedicó "a todas las mujeres de Catalunya, a sus hijas y a las hijas de sus hijas, para que puedan, gracias al trabajo hecho, llegar a romper el techo de cristal que nos impide acceder a la libertad real".
El éxito de estas dos democristianas pioneras de la igualdad entre hombres y mujeres contrasta con la imagen de menosprecio del talento femenino que algunos quisieron ver en la liturgia de dedicación al culto de la basílica de la Sagrada Família, la ceremonia más solemne celebrada en Catalunya en los últimos sigos y que batió records de audiencia televisiva.
Josep-Lluís Carod Rovira, el político más atacado por los medios de comunicación de la Conferencia Episcopal Española, ha sido sustituido como Vicepresidente de la Generalitat de Catalunya por una creyente. La democristiana Joana Ortega añadió a la fórmula de promesa de su cargo "con la ayuda de Dios". También lo hizo otro de los once miembros del gobierno de Artur Mas, la consellera de Justicia, la independiente Pilar Fern
ández Bozal.
Es normal, y forma parte de la "laicidad positiva",que los creyentes invoquen públicamente la ayuda de Dios para el nuevo gobierno de Catalunya, cuya prioridad absoluta es sacar al país de la crisis económica más grave de los últimos cincuenta años. Siendo el estado español completamente ineficiente a este respecto, el presidente Artur Mas pretende movilizar todos los escasos recursos públicos y privados de Catalunya con dicho objetivo. Y ha trazado una meta muy ambiciosa: reducir el paro a la mitad.
Artur Mas, presidente electo de la Generalitat, ha invocado a Dios en su primera entrevista televisiva. Preguntado sobre la posible victoria en las elecciones de 2012 por mayoría absoluta del Partido Popular -cuyas prioridades son la lucha contra lengua catalana y mantener la recaudación fiscal del estado español en Catalunya-, ha contestado: "Dios no quiera que el PP lo consiga. Sería muy perjudicial para Catalunya".
Para encontrar un precedente, hay que remontarse a la primavera de 2008, al final de la pertinaz sequía. En Montserrat, durante el funeral del abad emérito Cassià Maria Just, el conseller de Medio Ambiente, el comunista Francesc Baltasar, se dirigió a la Virgen con estas palabras: "Sabes que soy agnóstico, pero si puedes hacer alguna cosa, hazla".
En los meses siguientes, una fina lluvia caída en las cabeceras de los ríos sin causar ningún daño llenó todos los pantanos del país al 100%. Veremos qué ocurre en las elecciones de 2012.
Jueves, 31 de mayo
Pedro Tarquis
Antonio Aradillas
Juan Fernandez Krohn
Universidad Pontificia Comillas
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo