Jesús, el Gran Poder
26.11.06 @ 00:14:59. Archivado en Homilía los domingos
Vendrá el Hijo por segunda, definitiva vez, sin relación ya con la debilidad ambigua teándrica, sino en toda su pujanza divina. Y hará definitivo su reinado con justicia, paz y amor. Y dará cumplimiento a los anhelos nuestros que son suyos, pues Él mismo los sembró en su primera venida, realizada en debilidad, en Belén, tierra de Judá, cuando nació en un pesebre, se dio como espectáculo al mundo y se entregó hasta la muerte, y una muerte de cruz. Su reino no es de este mundo, no está manchado con injusticias, guerras, odios ni oropeles triunfalistas de mitra y báculo mundanos. Su reino es totalmente espiritual, por eso nos envía a su Espíritu como sello en nuestro brazo –que ha de cumplir, bendiciendo y no maldiciendo, su santa voluntad- y en nuestro corazón, que ha de amar sin mesura.
José Mantero



