Pederastia y silencio jerárquico argentino
21.11.06 @ 00:20:03. Archivado en sexo de sacristía
Hace unos días, Daniel Ramos, amigo y colaborador, me notificaba un desagradable descubrimiento: había un pederasta en un seminario católico argentino. Dani estaba decidido a denunciarlo, a autoridades eclesiásticas católico-romanas de allá, y a medios de comunicación; y lo hizo, sin que hasta ahora nadie haya acusado recibo de su carta-denuncia, que a continuación reproduzco. ¿Continúan determinadas autoridades eclesiásticas católico-romanas silenciando-permitiendo el crimen pedófilo entre sus filas?
"Estimados hermanos y hermanas:
Me dirijo de forma exhaustiva a todos ustedes, las autoridades eclesiásticas/medios de comunicación escrita con las/los que he logrado contactar, en cumplimiento del que considero mi deber en conciencia: comunicarles un caso de pedofilia entre los seminaristas de su arquidiócesis ante el cual, por amor a Cristo y a Su Iglesia, no puedo callar.
Soy ciudadano español, y en mi país ejerzo como administrador adjunto de un grupo virtual de cristianos gays. Hará unos meses se dio de alta en el grupo un joven bonaerense de 21 años que firmaba como “Alois Rat” y quien se mostró deseoso de buscar a otros miembros del grupo con los cuales ponerse en contacto. Confiando en sus buenas intenciones, le agregué a mi lista de contactos, descubriendo que era seminarista; desde entonces hemos mantenido varias conversaciones virtuales, en las cuales, por cierto, Alois no dio nunca muestras de ningún tipo de preocupación espiritual, llegando incluso a poner como condición para nuestros diálogos que no abordasen cuestiones tocantes al Evangelio. Por el contrario, se limitaba a ufanarse de sus abundantes escarceos homosexuales (que por otro lado condena como pecaminosos, pero a los que cede como “concesión a su debilidad”) y a mostrar una avidez increíble por conseguir más e informarse de dónde encontrar pornografía gay en la red. Sé de quien lo excluyó de sus contactos por esta monotemática obsesión por el sexo.
La sorpresa ante tamaña hipocresía se convirtió en indignación cuando, a propósito de los escándalos de pedofilia entre el clero, me comentó que a partir de los doce años son los niños quienes provocan a los curas y se les insinúan; y que él mismo mantenía relaciones con un muchacho de 14 años, acto por el que no mostraba la menor señal de arrepentimiento, asumiéndolo como algo absolutamente normal pese a conocer su carácter delictivo. Estaba claro que Alois confiaba en poder seguir manteniendo oculta su conducta sexual antes que a renunciar a esa vida clerical para la cuál no manifestaba la menor vocación.
Muy apenado por él pero decidido a impedir que un nuevo pedófilo logre ingresar en las filas de los ministros de Dios, aprovechándose de su condición para ganarse la confianza de los padres de sus infortunadas víctimas y para obligar a éstas a dejarse hacer, seguí manteniendo el contacto con él para recabar más datos, que pongo en su conocimiento:
- Nació el 12 de Diciembre de 1984
- Su familia es de origen italiano (por lo que intuyo que su nombre es un pseudónimo)
- Me dijo que se preparaba en el “seminario arquidiocesano” (luego he sabido por un amigo que hay varios seminarios que ostentan ese título en Buenos Aires), donde por cierto y si no recuerdo mal tenía por encargo catequizar a monaguillos (¡!).
- Y lo más importante, me envió dos fotos * que les adjunto: en una se le ve con el que parece un compañero de seminario (sin duda ajeno a su escandaloso comportamiento) y en otra aparece solo.Estoy persuadido de que para extirpar tamaña iniquidad de entre las filas del clero católico y conforme a las directrices del Magisterio Vaticano, el Arzobispado de Buenos Aires no reparará esfuerzos en localizar a este infortunado hermano nuestro para mostrarle que su lugar no está en el ministerio ordenado y hacer cuanto esté en su mano por la salud de su alma. Más considerando también la sentencia de nuestro Redentor (“nada hay tan oculto que no acabe saliendo a la luz”: Lc XII,2a) y para escarmiento de otros posibles casos que igualmente hayan escapado a la atención de los formadores de los futuros presbíteros, deseando que dejen los seminarios por propia voluntad sin tener que llegar a este punto.
Atentamente, y buscando en todo la mayor Gloria de nuestro Señor y edificación de su amada Esposa:
Daniel Ramos Seisas, a 15 de Noviembre del año 2006.
Bilbao (España)".
Estamos a 21 de Noviembre. A día de hoy, Daniel aún no ha recibido acuse de su carta. Creo que no lo recibirá jamás.
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José Mantero









