Cátedra de la Cruz
22.10.06 @ 01:09:53. Archivado en Homilía los domingos
“Ahora vamos rumbo a Jerusalén, y el Hijo del hombre será entregado a los jefes de los sacerdotes y a los maestros de la ley. Ellos lo condenarán a muerte y lo entregarán a los gentiles. Se burlarán de él, le escupirán, lo azotarán y lo matarán. Pero a los tres días resucitará” (Mc 10, 33, 34).
Jesús les anunciaba su Pascua, el paroxismo de la aparente –pero realmente dolorosa- derrota en el triunfo verdadero de la locura de la cruz; pero ellos iban pensando en algo tan distinto: salir de pobres, descollar, ser servidos. Sin ningún empacho, se atreven a pedir a su maestro un puesto de honor en el reino, uno a su derecha, otro a su izquierda. La demencia de la soberbia humana quiso echar el cebo a la sabiduría del Verbo.
José Mantero



