La inaprehensible pequeñez de Dios
19.10.06 @ 00:33:30. Archivado en Religión
La Sagrada Escritura es un canto a la pequeñez del Creador. Es precisamente esta característica, esa contra-grandeza, la que nos hace descubrir como radicalmente novedoso al Dios en quien creemos.
Yahvé bajaba cada tarde a conversar con el hombre, su creación, en el huerto de Edén, al oriente. Es el Dios que se apea de aquella antropomórfica grandeza de las divinidades olímpicas, para descender al encuentro con el barro al que dio vida su aliento.
José Mantero



