Santa María del Destierro
24.03.06 @ 00:57:24. Archivado en Homilía los domingos
Para multitud de cristianos, la jerarquía católica actual se comporta como quienes quisieron aniquilar al pueblo de Israel con su deportación a Babilonia. Así, los cristianos homosexuales, despreciados y puestos en el entredicho del veto por el Papa actual y su cohorte de irresponsables malgastadores de la gracia, actúan hoy como los tiranos de la historia sagrada. A estos les salió a la larga el tiro por la culata, dado que la experiencia del destierro dio cuerpo a las esperanzas de liberación que constituyeron los cimientos del nuevo pueblo de Dios, hasta el nuevo Éxodo que condujo a los israelitas a establecerse otra vez en la tierra santa, no como una multitud de individualidades estancas, sino como pueblo fuerte, unido por una fe y consolidado por una ley, la palabra del Señor. El viejo Israel murió en el destierro, y en el destierro nació el nuevo Pueblo de Dios. Lo mismo ocurrirá con nosotros, cristianos homosexuales desterrados por el error o la impiedad de Benedicto XVI: renaceremos en la nueva Iglesia del Señor. Y la realidad caduca de esta iglesia triunfalista morirá, está muriendo ya.
Mientras dura el destierro no podemos resignarnos a que nuestra fe languidezca y se agoste, sino que hemos de regarla. El tiempo cuaresmal nos recuerda que nuestra fe ha de ser cultivada., irrigada y abonada mediante la oración, el ayuno y la misericordia. El martes leíamos estas palabras de los sermones de San Pedro Crisólogo en el oficio de lectura:
Con este alimento hemos de fortalecernos en el destierro eclesial a que se nos somete a los cristianos homosexuales. Esto dará cuerpo y energía a nuestra lucha por construir la Iglesia que el Señor quiere sin exclusiones. De aquí tomamos fuerzas para denunciar los abusos de los impostores que en tantas ocasiones usurpan el lugar de los humildes trabajadores de la viña del Señor. Impostores que también han de ser objeto de nuestra compasión cristiana, de nuestra misericordia tomada de la de Dios y de nuestra oración, así como de nuestro ayuno y penitencia para que se den cuenta de su error y sean salvos.“Tres son, hermanos, los resortes que hacen que la fe se mantenga firme, la devoción sea constante, y la virtud permanente. Estos tres resortes son: la oración, el ayuno y la misericordia. Porque la oración llama, el ayuno intercede, la misericordia recibe. Oración, misericordia y ayuno constituyen una sola y única cosa, y se vitalizan recíprocamente.
El ayuno, en efecto, es el alma de la oración, y la misericordia es la vida del ayuno. Que nadie trate de dividirlos, pues no pueden separarse. Quien posee uno solo de los tres, si al mismo tiempo no posee los otros, no posee ninguno. Por tanto, quien ora, que ayune; quien ayuna, que se compadezca; que preste oídos a quien le suplica aquel que, al suplicar, desea que se le oiga, pues Dios presta oído a quien no cierra los ojos al que le suplica.
Que el que ayuna entienda bien lo que es el ayuno; que preste atención al hambriento quien quiere que Dios preste atención a su hambre; que se compadezca quien espera misericordia; que tenga piedad quien la busca; que responda quien desea que Dios le responda a él. Es un indigno suplicante quien pide para sí lo que niega a otro”.
En el destierro se está gestando la verdadera Iglesia; la otra, la vieja y ya caduca, se desprende poco a poco de la piel de la cristiandad, como la serpiente muda su cubierta exterior.
En el destierro somos invitados a mirar a Cristo crucificado que, como la serpiente de bronce izada por Moisés en el desierto, es medicina de Dios.
En el exilio, acojámonos a la intercesión de Santa María, la siempre virgen, Nuestra Señora del Destierro, y pidámosle que aliente nuestro anhelo de contemplar el rostro de nuestro modelo, su Hijo Jesucristo, ahora y después de este destierro. Oremos unos por otros, unos con otros, acercándonos al trono de la Gracia. Sintámonos hermanos e hijos de Dios, pues ¡lo somos!
NOTA.- Nos volveremos a encontrar nuevamente en este blog (que es su casa, por supuesto), si Dios quiere, el próximo martes; ya que durante el retiro de Cuaresma, que tengo con un grupo de hermanos este fin de semana, no habrá nuevos posts. Dios les bendiga a todos, y hasta el martes.
Comentarios:
Bendiciones.
gracias
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
José Mantero



