¿BXVI se acerca a Lefebvre?
13.02.06 @ 00:38:18. Archivado en otras confesiones cristianas
Con la carta apostólica Ecclesia Dei, Juan Pablo II excomulgó al famoso arzobispo contrario al Vaticano II, Marcel Lefebvre. La última pena canónica, ejecutada mediante la publicación de este motu proprio el 2 de julio de 1988, significó la culminación de un proceso de tiras y aflojas entre El Vaticano y la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X, unas relaciones rotas expresamente por Monseñor Lefebvre cuando, el 30 de junio del mismo año, confirió ilegítimamente la ordenación episcopal a los sacerdotes Bernard Fellay, Bernard Tissier de Mallerais, Richard Williamson y Alfonso de Galarreta. El cisma se había consumado, pues, antes de que el Papa Wojtyla se decidiera por el castigo extremo.
Lefebvre murió el 25 de marzo de 1991, siendo sucedido al frente de su iglesia cismática por Bernard Fellay, quien aseguró años más tarde que, en caso de producirse un encuentro con el actual Papa Benedicto XVI, le pediría dos cosas: primera, que todo sacerdote tuviera en todo lugar permiso para celebrar la misa según el misal tridentino, sin necesidad de requerir la autorización del obispo local, como ocurre en la actualidad; en segundo lugar, le pediría “retractar el decreto de excomunión relativo a las consagraciones de los cuatro obispos”. La cosa está difícil para ambas partes, teniendo en cuenta que los lefebvrianos no parecen propensos a ceder, y Benedicto únicamente revocaría la decisión tomada por su antecesor si no viera sombra de duda sobre la fidelidad a Roma de estos sacerdotes, que sienten desigual grado de apego a sus principios: desde la asociación Sede Vacante, los más recalcitrantes, que niegan legitimidad al actual pontífice, a los menos extremistas, que aceptan a BXVI como el Papa legítimo, aunque prefieran continuar con su disciplina litúrgica y sus "cosillas".
La reunión tuvo lugar el 29 de agosto en Castelgandolfo. Filtró la noticia el obispo lefebvriano británico Richard Williamson, contrario a todo compromiso con El Vaticano. Sea como fuere, el superior Fellay parece tener otro talante, más cercano al acuerdo que al permanente desencuentro. La cita parece haber dado algún fruto, puesto que Ratzinger aborda hoy el asunto con los responsables de la curia romana. Al Papa, verdadero autor de la excomunión de Lefebvre cuando era el cardenal prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, se le nota cierta sensibilidad favorable a perdonar a los lefebvrianos. Muy loable. El deseo(uno de ellos, al menos) es que muestre parecida predisposición a la hora de encontrar caminos de reconciliación eclesial con los hermanos a los que arrinconó antes de ser elegido Papa; me refiero a los teólogos llamados progresistas (no necesariamente de la cuerda de su antiguo colega Hans Küng, el burgués gentilhombre), especialmente a los teólogos y pastores de la liberación.
Sería un signo elocuente de buena voluntad vaticana que se produjeran otros encuentros en la cumbre eclesial, con estos otros hermanos, que nunca fueron –como los reaccionarios hijos de Lefebvre- cismáticos. Pero mucho me temo que el esfuerzo de entendimiento no se dé en esa dirección, verdaderamente más enriquecedora para la Iglesia. Porque siempre es más propenso al cisma un cristiano reaccionario, Lefebvre es la prueba. Y la actual iglesia católica está llena de grupos cismáticos en potencia, que un día pueden desencadenar otras tantas rupturas de la túnica sagrada: Neocatecumenales, Opus Dei, Legionarios de Cristo… Cuando a una mente conservadora (ni buena ni mala en sí misma) se le suma prepotencia, soberbia y ciertos rasgos sectarios (culto a la persona del fundador, música petarda propia, usos y costumbres secretas…), tenemos al alcance de la mano al cismático perfecto.
Ojalá que la buena voluntad de Benedicto XVI remedie lo que ejecutó la mente prodigiosa de Ratzinger. Para bien de las iglesias.
Comentarios:
En cuando al extremo opuesto es decir,
los teologos o pastores de la liberacion necesitan primero sanar de la enfermedad que les aqueja, contra la tradicion,"el complejo antirromano" que padecen contra la liturgia tridentina que jamas podra se prohibida ni revocada. Segundo necesitan convertirse autenticamente a la sana doctrina de cristo que se centra en la humildad, la obediencia y la caridad....
Por otra parte estan los de la liberación quienes consideran que todo da lo mismo, mas que no entender lo que es la excomunión simplemente no les interesa,la evitan solo querque creen que hacer o decir cualquier cosa es licito. Para ellos todo da igual, por eso hay uno que dejo el ministerio para dedicarse a la gastronomia.
Por último queda el medio que dice fui a un...
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José Mantero



