Reflexión después de hablar, o la inversión de los términos
26.05.07 @ 17:24:51. Archivado en Sobre el blog
Reflexión después de hablar, o la inversión de los términos
Cuanto menos se reflexiona, más se habla. En el mundo abundan las personas que hablan y hablan... hasta que, al final, es cuando encuentran algo que decir.
Hablar consigo mismo, es definido como pensar. Y cuando se habla a uno mismo, cuando se piensa, no se nos pasa por la cabeza hablar a los demás.
Un refrán de origen judío declara: “El estúpido dice lo que sabe; el sabio sabe lo que dice”.
El calificado de pensador francés, Charles De Secondat Montesquieu, perteneciente a una familia de la “nobleza de la toga”, Montesquieu siguió la tradición familiar al estudiar Derecho y hacerse consejero del Parlamento de Burdeos, en uno de sus innumerables escritos nos exhorta a reflexionar: “Pensar crea silencio, y se alimenta del silencio, porque es un hablar a sí mismo.”
El también francés Alexandre Guitry, llamado Sacha Guitry, a través de su pensamiento nos dice: “Palabras, palabras, capaces sólo de desvelar el rostro limpio de las ideas. Sólo por casualidad, y después de mucho parloteo, se puede atisbar la luz de un pensamiento.”
San Bernardino de Siena en sus escritos “Predicaciones vulgares” mediante una sentencia nos hace llegar algo que no por evidente es menos cierto, “Dios te ha dado dos orejas y una lengua, para que oigas más que hables”.
Los políticos hablan, hablan y hablan luego se dedican a reflexionar, no debería ser así, debería ser invertido el orden, pensar, reflexionar en profundidad y después hablar, ¿resultaría más fácil convencer?.
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Dan ganas de revisar sus textos pero me da la impresión de que nos llevaríamos sorpresas desagradables.
Erudito,igual no pero que de listillo te has pasado tres pueblos sí
Saludos
Pobre de aquel que se considera en posesión de la única y primegenia verdad, que confundido está.
Muchas gracias por leerme con atención, un abrazo.
En sus “Predicaciones vulgares” san Bernardino de Siena tenía una bello pensamiento: “Dios te ha dado dos orejas y una lengua, para que oigas más que hables”.
http://www.4buenasnoticias.com/mattutino/26112004.html
Un saludo
(que tengo una tendencia inexorable a hablar demasiado), y después también a quien me lee.
La primera frase es atribuida – leo en el artículo – al comediógrafo y actor francés de origen ruso Sacha Guitry (1885-1957). Su observación es casi obvia, sobre todo si se piensa en la televisión: “Palabras, palabras, capaces sólo de desvelar el rostro limpio de las ideas. Sólo por casualidad, y después de mucho parloteo, se puede atisbar la luz de un pensamiento.”
Y aquí viene la otra consideración. Es de un autor más conocido, el barón de Montesquieu (1689-1755), que en un escrito nos exhorta a reflexionar: “Pensar crea silencio, y se alimenta del silencio, porque es un ‘hablar a sí mismo’”. Es precisamente esto lo que le falta a quien habla mucho a los demás, corriendo el riesgo de proponer sólo el vacío, el aire frito, la banalidad. Es esto por lo que son necesarias la meditación, la escucha, la lectura. En sus “Predicaciones vul...
Siempre he leido su blog atentamente. Hoy me he llevado una desilusión al comprobar que todo lo escrito en este mensaje es una copia. Me ha desilusionado comprobar que sabe, usted, emplear muy bien el "copia y pega".
En fin....
Artículo publicado por Gianfranco Ravasi en la sección "Il Mattutino" del diario L'Avvenire el 26 noviembre 2004
“Hay personas que hablan y hablan... hasta que, al final, encuentran algo que decir. Cuanto menos se reflexiona, más se habla. Pensar es hablar consigo mismo. Y cuando se habla a uno mismo, no se nos pasa por la cabeza hablar a los demás. He tenido ocasión de citar alguna vez un aforismo fulminante de la tradición judía: “El estúpido dice lo que sabe; el sabio sabe lo que dice”. Pues bien, leyendo ayer dos artículos me he apuntado un par de citas que van en la línea del dicho rabínico, y que me he apresurado a proponer en seguida, antes de nadie a mí mismo (que tengo una tendencia inexorable a hablar dema...
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