
25.12.06 @ 11:57:43. Archivado en Gente Genial
El sábado pasado el diario El Mundo publicó en Crónica un interesante reportaje sobre los discursos del Rey a lo largo de las últimas tres décadas (gestualidad, mise en scène y estructura del discurso). Victor Rodríguez, uno de los autores del trabajo, me convocó como experto junto Antonio del Olmo y Timoteo Álvarez para someter a examen los mensajes reales.
Como es lógico, a lo largo del visionado de los videos, intercambiamos opiniones y se hicieron multitud de comentarios que ocuparían bastante más del ya de por sí extenso reportaje (dos páginas), por lo que hay un comentario que deseo hacer:
En el discurso de 1975 se aprecia que se hicieron bastantes tomas, las cuales finalmente se editaron de forma algo torpe, y cuyo burdo collage se emitió tal cual. Pues bien, en un determinado momento, el príncipe Felipe, quien se encuentra de pie detrás de la Reina, se siente cansado después de tanto tiempo de estar erguido y se agacha; la Reina se da la vuelta y, en lugar de reprender a su hijo, le pasa el hombro por detrás y le sonríe. En ese momento, don Juan Carlos se encuentra tratando un tema de calado (la continuidad de la Corona y el final del Régimen), aunque, por supuesto, en el lenguaje oscuro y polisémico propio de la época. Se percibe claramente en el video que todo esto sucede sin estar preparado, pero lo cierto es que en aquella época en la que la formalidad y el convencionalismo rayaban en la exageración, podían haber repetido la toma para evitar mostrar la informalidad del príncipe. Sin embargo, no lo hicieron. Aunque todo tuvo lugar como resultado de la casualidad, en ese primer discurso del Rey se marca un claro antes y después. Es como una señal del entonces incipiente camino hacia un sistema de libertades que comenzaba en la propia familia, y por lo tanto entre la ciudadanía.
Tal vez a alguna persona este comentario le parezca exagerado; de hecho, no es infrecuente que algunos participantes en mis seminarios muestren renuencia a aceptar la efectividad comunicadora de las señales no verbales, pero lo cierto es que los gestos de don Felipe (un niño en aquel entonces) y de su madre coincidieron con el inicio de la configuración de un paradigma de tolerancia que se consolidó entre la ciudadanía. Fue un trabajo en el que participaron millones de hombres y mujeres en toda España. Eran los signos de los tiempos, es cierto, pero también había una voluntad decidida de avanzar por el camino de la democracia.
No se trata de añorar ese trabajo de la ciudadanía. Se trata de no esconderlo en un bául porque ésa es precisamente nuestra auténtica memoria histórica: la que entre todos hemos construido a partir de aquel entonces. A los españoles de todas las épocas les han impuesto creencias, inoculado odios, infundido temores. Nadie impuso aquí la democracia; la reclamamos en su día y la levantamos aunados y con coraje.
Addenda: Me permito recordar a los más jóvenes que durante la etapa franquista, la televisión emitía incansablemente reportajes sobre la guerra y la República. De esta forma se adoctrinaba a la población. No dejen ustedes que les adoctrinen.
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12.11.06 @ 22:01:43. Archivado en Gente Genial
En el AVE de vuelta a Madrid el pasado jueves ponían una peli de adolescentes que no dejaba de tener su intríngulis intelectual. En un momento dado, alguien citaba un par de versos de una canción de Dolly Parton:
- “Descubre quién eres y después hazlo a propósito”.
Es un lugar común el hecho de clasificar a la Parton en la categoría de mujer-no-inteligente-del-todo.
El anterior criterio de clasificación es erróneo de todo punto: “Descubre quién eres y después hazlo a propósito” es la mejor y más práctica declaración de autoestima que jamás yo haya escuchado.
Reprise: Descubre quién eres y después hazlo a propósito.
Sigue el consejo. Te lo agradecerás.
(Nota culta: Dolly Parton es una cantante Folk nieta de un predicador itinerante e hija de una india semi cheroki. En un capítulo de los Simpson, Flanders y ella se enamoran).
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11.11.06 @ 23:04:47. Archivado en Gente Genial

Leo La fuerza del optimismo, de Luis Rojas Marcos. Me gusta. Divulgativo, motivador, útil.
Me llama la atención el que el autor cite a David Hume como “escocés”, a Kant como “alemán”, a otros filósofos como “ingleses” (Hobbes), “franceses” (Sartre) o “daneses” (Kierkegaard) mientras que Ortega es… ¡madrileño!, Campoamor… ¡asturiano! y Unamuno… ¡bilbaíno!
Esto sí que es separatismo y no lo que hay por ahí.
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29.10.06 @ 21:44:46. Archivado en Gente Genial

Unos colegas de Bilbao acaban de lanzar al mercado una revista (Mental Power) que trata de motivación deportiva. No conozco a ninguno de los redactores ni de los promotores, así que cuando digo que se trata de una excelente iniciativa y de que ya iba siendo hora de que alguien se arriesgase a una aventura así, creo que podréis dar por cierto lo que digo (de manera pertinente con esto último, una parte sustantiva de la revista trata de la asunción de retos y de la autosuperación, lo que no es otra cosa que hablar de la aventura de vivir).
Como digo, la revista se centra en el entrenamiento de los deportistas, pero yo no puedo dejar de verlo bajo mi prisma profesional, es decir, totalmente vinculada con todos los aspectos del desarrollo personal, seas o no deportista.
Bienvenidos. Y que sea para bien.
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16.10.06 @ 23:46:58. Archivado en Gente Genial

Anoche estuve en la ceremonia del Premio Planeta. Hoy por la mañana –lunes– apenas había taxis en las inmediaciones del hotel Princesa Sofía, donde me encontraba alojado. Había un señor inglés en la cola, justo delante de mí, quien me ofreció compartir su taxi, puesto que los dos nos íbamos al aeropuerto. Lo acepté más que de buen grado y le expresé mi reconocimiento. Este señor era un cronista deportivo que se dedicaba a ver partidos de fútbol y a comentarlos para los lectores de su revista; el día anterior había asistido al Barcelona-Sevilla y ahora regresaba a Londres.
A lo largo del breve trayecto compartimos una mutua simpatía prácticamente desde el primer instante en que intercambiamos las primeras frases de cortesía. Nos explicamos el uno al otro nuestras profesiones, en las que coincidíamos en lo fundamental (esto es, el contar a los demás cosas que habíamos visto y que nos parecían particularmente interesantes). También hablamos del tiempo, y, por extensión, de los significativos cambios climáticos. Compartimos algunas figuras retóricas (“los habitantes de Amsterdam verán mutados sus pies en pedales, dada su insistente afición a las bicicletas” y “Sevilla es una ciudad con una temperatura maravillosa siempre que ésta no sea demasiado elevada”, entre otras. Algunas ocurrencias nos hicieron estallar en carcajadas. A ambos.
Insistió en hacerse cargo de la factura del taxi y apenas discutimos a propósito de este asunto, puesto que parecía hacerle feliz el tener la ocasión de mostrar su sincera generosidad. Dejó una buena propina al conductor.
Nos despedimos sin siquiera haber dado a conocer ni nuestros nombres ni los medios de comunicación en los que trabajamos. No seguimos el manido ritual del intercambio de tarjetas. Él se quedó en la terminal B y yo seguí con el taxi hasta el Puente Aéreo, a taxímetro parado. Una vez llegados, el conductor –un hombre joven y sumamente agradable, quien había permanecido en silencio a lo largo de todo el trayecto – me comentó:
- Es algo estupendo que dos desconocidos puedan hacer buenas migas en tan poco tiempo.
- Sí –respondí; y además es una forma estupenda de empezar la semana.
Nos dimos la mano para despedimos.
El mundo debería ser así. Siempre.
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08.10.06 @ 15:45:01. Archivado en Gente Genial
Hace unos minutos he tenido la oportunidad de ver a una señora joven detenida junto al comienzo de un paso cebra mientras le decía a su hijo de unos cinco o seis años de edad:
- ¿Lo ves? Ahora hay que comprobar que no viene nadie. Después de eso será cuando podamos cruzar.
Muy a mi pesar compartimos un país en el que las normas, las leyes, y por extensión, los modales, la educación, los valores de la convivencia, no merecen la menor confianza.
Un país maduro, seguro de sí mismo, con una sociedad levantada sobre la mutua confianza, sería aquel en el que esa misma señora pudiese decir a su hijo:
- ¿Lo ves? Esto es un paso de cebra. Cruza sin miedo, porque los coches circulan despacio cuando ven la señal, así que se detendrán cuando te vean atravesar la calzada.
Pero puede venir Farruquito. O un compañero ambicioso. O un jefe malévolo. O un profesor obcecado en ser catedrático. O un político sumiso. O un periodista sin escrúpulos, más sumiso todavía que el político.
Cuando cualquiera de esos personajes hace acto de presencia, la confianza se desvanece. Puedes ser arrollado en el paso de cebra, en tu empresa, en tus opiniones, en tu fe, en tus proyectos.
Un país en el que todavía queda gente que bosteza a boca abierta y con exhibición de esófago, donde las más elementales normas de la cortesía son pasadas por alto, es un país al que le queda por delante un largo recorrido.
No es una cuestión de política. Sino de educación, de convivencia.
Quiero un país en el que si llaman a mi timbre de madrugada, el visitante no pueda ser otro que el lechero. No un farruquito. Ni un juzgado.
Y voy a conseguir tener ese país. Entre todos lo vamos a conseguir.
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04.10.06 @ 21:40:17. Archivado en Gente Genial

Hace semanas que pugno por redactar un nuevo proyecto para proponer a mi editor. Al igual que Gaudier Brzeska, cuando se vió obligado a esculpir una madonna en una sola noche por haber alardeado ante un marchante durante una cena que ya la tenía terminada cuando ni siquiera había empezado la obra (Gaudier robó aquella noche una pieza de mármol del cementerio y sobre ella dio forma a su escultura), yo también alardeo ante mí mismo de saber cuál es el tema, la trama, el desenlace, las emociones que anhelo compartir con los lectores. Mas eludo el reto, día tras día, y refugiado en las otras obligaciones a las que me someten las clases, Hacienda, los reportajes remunerados, demoro la propuesta, doy vueltas al asunto, mareo la perdiz, dudo como Poe en El Cuervo, pasmado ante la negritud del helado pasillo en aquella lúgubre noche de diciembre en la que le visitó el espeluznante pájaro.
La imagen que acompaña a este post es un busto de Gaudier que representa a Ezra Pound, poeta maldito, judío de raza, torrente de sabiduría, cuya lectura me indujo a escudriñar los Cuatro Libros Fundamentales de Confucio (¡cuánto le debo a Alianza Editorial, creedme!). La foto me pareció oportuna para este confuso texto traído por los pelos, desprendido del ordenado caos de mi mente, del temible desorden con la que mi sensatez abusa de mi confianza.
Escribo estas líneas mientras escucho la banda sonora de Mi Mapa del Mundo, de Pat Metheny. Nota tras nota, acorde tras acorde, su guitarra expresa lo que yo mismo conozco, pero que no soy capaz de expresar.
Gracias por acompañarme en esta noche de turbulenta paz, de serena inquietud. Gracias a Poe, a Gaudier, Confucio, Ezra y, sobre todo, gracias a todos vosotros.
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24.09.06 @ 21:56:57. Archivado en Gente Genial

El budismo zen deja recaer la responsabilidad de la iluminación sobre el propio practicante; en términos occidentales, esa iluminación o satori vendría a ser algo semejante a una “culminación beatífica” antes de la muerte. El cristianismo, en cambio, requiere que estires la pata si es que quieres alcanzar el Paraíso.
Si dejamos las cosas así, podríamos pensar que para las personas resultaría más beneficioso el budismo zen que el cristianismo, ya que la beatitud la puedes alcanzar en vida, sin necesidad de pasar por el incómodo tránsito del fallecimiento. No obstante, y para decirlo sin ambages, no creo que eso de estar todo el día con las piernas anudadas y pasando hambre pueda ser algo a lo que podamos calificar como “vida” propiamente dicha. De hecho, las cuatro quintas partes de los seres humanos están deseando tener la oportunidad de abandonar ese ascético (y forzado) ayuno.
Recomponiendo la comparación, pienso ahora en una de las grandes y olvidadas aportaciones del cristianismo como es la redención, una idea genial y prácticamente ignorada. La Redención, con mayúscula, nos permite recomponer nuestras vidas tras cada metedura de pata, a continuación de cada una de nuestras tozudas debilidades, a partir, de cada traición, defección o cobardía en la que incurrimos con más frecuencia de la deseada.
La redención es algo equivalente al perdón, pero a lo bestia. Sin embargo, e igual que sucede en la propuesta del budismo zen, la responsabilidad también recae sobre cada uno de nosotros. En Million Dollar Baby, el cura de la parroquia, harto de las dudas místicas de Clint Eastwood, le suelta esta andanada:
- ¿Cómo vas a creer en el perdón de los pecados si no eres capaz de perdonarte a ti mismo?
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02.09.06 @ 00:39:44. Archivado en Gente Genial

De entre las muchas formas que los terrícolas utilizan para relacionarse con sus congéneres, una de las más estatuidas es sin duda la modalidad de Amena Cena en Casa de Amigos o ACCA, la cual no debe confundirse con la Cena Aburrida en Casa de Amigos, cuyo acróstico pasaremos por alto.
Hay dos tipos especialmente interesantes de ACCAs: a) Aquellas en las que los anfitriones consiguen reunir a cineastas, profesores universitarios, políticos, diseñadores de moda, algún banquero y/o cualquier otro sujeto, con indiferencia de sexo, raza o religión a quien se haya conocido previamente in efigie (o sea, cuya foto haya sido publicada o que haya aparecido en televisión); b) Las cenas en las que los organizadores desearían reunir a deslumbrantes plumas editoriales, afamadas estrellas y poderosas mentes del mundo de las finanzas y de la política, pero que, en realidad, a los únicos que pueden convocar es a personas normales y corrientes como tú y yo.
Te lo pasas mucho mejor en el primer tipo de reuniones: a mí no me produce ninguna emoción especialmente significativa el asistir a fiestas a las que invitan a personas como yo: ya me tengo muy visto.
Pero me encanta que me inviten a cenas en las que no tenga la menor obligación, moral o formal, de mostrar la menor brillantez.
Es entonces cuando te das cuenta de lo delicioso que resulta la relación con terrícolas de pura cepa como tú.
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31.08.06 @ 21:53:22. Archivado en Gente Genial

El mundo se encuentra repleto de listillos convencidos de que todos los demás somos idiotas.
Los listillos del tipo más corriente anotan en un post-it los mensajes nucleares de las trolas que te van a contar por teléfono.
Mientras los escuchas te das cuenta de que están leyendo esas trolas a las que ello se refieren como "argumentos".
Los listillos en busca de idiotas no saben que los idiotas forman un grupo finito: no hay un número infinito de idiotas, aunque algunos idiotas son eternos.
Los listillos, cuando se les acaban lo idiotas y ya no pueden seguir haciéndose los listillos, pasan a formar parte del grupo de los Idiotas Eternos.
Idiotas para siempre.
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29.08.06 @ 15:33:12. Archivado en Gente Genial

“Tienes que aprender a venderte mejor”, “Para conseguir lo que quieres tienes que quererte más”, “lo primero de todo es la autoestima”. Estas frases están al cabo de la calle hoy en día. Una vez liquidada la época de la progresía, y en consecuencia, reconvertidos los líderes en cincuentones capitanes y capitanas de empresa y/o líderes políticos, la España actual parece descubrir de golpe que el amor por uno mismo es la panacea de todo éxito personal y social.
Sin embargo no parece que exista una razón científica para dar por cierto lo anterior. Hasta la fecha no se han conseguido resultados inequívocos de las numerosas investigaciones acerca de la supuesta relación causal entre autoestima, felicidad y éxito social, entre otros motivos, debido a que “autoestima” es un concepto que abarca tal complejidad de apreciaciones parciales y subjetivas, que no resulta tan fácil la estandarización de los resultados de las investigaciones, aunque sí se ha demostrado una relación directa entre autoestima y facilidad para iniciar relaciones con otras personas (estudio D. Buhrmester et al; en Journal of Personality and Social Psycohology, 1988).
A lo largo de mi propia experiencia como formador en Comunicación Humana nunca he tenido ocasión de llevar a cabo un estudio relacionado con este tema y siempre me he valido de los resultados obtenidos por otros investigadores de distintos entornos geográficos, por lo que incluso en el plano académico, los resultados hay que sujetarlos con pinzas, puesto que se encuentran plagados de variables culturales a diestro y siniestro, pero lo que sí puedo afirmar es que la variable fuerte que determina el nivel de autoestima (sea cual fuere el argumento de medición aplicado) es el alcance de experiencias de éxito experimentadas por cada persona, mientras que el sexo, la posición social o la edad resultan prácticamente indiferentes y operan como variables débiles, no significativas.
En pocas palabras: es sumamente probable que el éxito no provenga de la autoestima, sino que suceda exactamente lo contrario.
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29.08.06 @ 00:43:13. Archivado en Gente Genial

En el post anterior hablábamos de las fulguraciones solares. Hoy toca volcanes, esa especie de furúnculos terrestres que emergen desde las bolsas de magma que se encuentran bajo nuestros pies aquí y allá a lo largo de todo el planeta; en España hay bolsas magmáticas a diestro y siniestro; es por eso que la fuente de As Burgas, en el centro de Orense, brota a 70º? (la foto que he puesto es precisamente la de esa fuente).
La fusión de la placa terrestre produce magma que asciende hacia la base de la corteza continental. Es algo así como una paella en la que en lugar del arroz, lo que se cociese fuese la tierra. Si le diese por pasarse del punto de cocción, fulminaría al vecindario.
Todo eso sucede porque el planeta no está terminado del todo. Diga lo que diga el Génesis, la cosa todavía se está cociendo (y nunca mejor dicho).
A medida que me hago viejo voy teniendo menos y menos miedo a la muerte. Es curioso. ¡Qué sorprendente resulta la comunicación con uno mismo!
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28.08.06 @ 00:45:41. Archivado en Gente Genial

El cuatro de noviembre de 2003 los astronautas de la Estación Espacial Internacional tuvieron que refugiarse en el módulo de servicio, una especie de receptáculo blindado de poco más del tamaño de un ataúd: una fulguración solar había liberado una energía equivalente a miles de millones de bombas atómicas (el tiempo que tarda la luz del sol en llegar a La Tierra es de 8 minutos y 20 segundos). Unos días antes, una descomunal aurora boreal había iluminado de forma fantasmagórica el cielo de Alaska y los transformadores del sur de Suecia dejaron sin luz a cincuenta mil personas durante un buen rato.
Una fulguración solar consiste en la liberación de parte de la energía que se encuentra almacenada en el campo magnético solar. Las temperaturas llegan a alcanzar varias decenas de millones de grados. Es como cocinar un pollo al ast, pero a lo bestia.
Fue preciso modificar los pasillos de las rutas aéreas comerciales (a partir de determinada altura, la radiación puede producir cánceres severos). Ese infierno solar duró aproximadamente dos semanas entre finales de octubre y primeros de noviembre.
Eso es lo que sucede por ahí arriba.
NOTA: la imagen que ilustra el post fue tomada por el satélite SOHO en radiación ultravioleta. Si queréis aterrorizaros un poquito más, visitad este sitio web: www.casleo.gov.ar/Explosion%20Solar.htm Yu-yu Total garantizado, palabra.
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25.08.06 @ 12:00:09. Archivado en Gente Genial

Prometeo es el Titán amigo de los mortales, que roba el fuego de los dioses en el tallo de un hinojo y lo entrega a los humanos. Zeus se pilla un rebote de órdago y manda encadenarlo a una roca donde diariamente un águila devora el hígado del pobre Titán. El castigo se convierte en un suplicio eterno, porque el hígado de Prometeo se reproduce cada día. ¡Toma ya! ¡Cuidado que hay que tener mala uva!
El mito de Prometeo se asocia a la profesión periodística no por lo del hígado, sino por el hecho de la transmisión de conocimiento. Es evidente la relación con el mito de Satanás (un bello ángel que pretende alcanzar el conocimiento de Dios, por lo que es arrojado a los infiernos). Aquí tienes un VIDEO de Hermida con un escuetísimo reportaje sobre el extraño monumento al Ángel Caído que se encuentra en el Parque de El Retiro de Madrid.
En el blog del periodista Gabriel Jaraba viene un ameno artículo relacionado con este asunto. Jaraba lo relaciona además con los mítos de Sísifo y Supermán. Al leerlo, caigo en la cuenta de que Supermán es periodista y que Spiderman es reportero gráfico, satanizado por el mismo medio de comunicación en el que trabaja.
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25.08.06 @ 00:09:02. Archivado en Gente Genial

No quiero ponerme demasiado pesimista si no es necesario, pero lo cierto es que la enfermedad mortal más conocida es la vida. Basta con contraerla y ¡zas!, cascas sin remisión.
Tanto es así que incluso en un terreno tan poco especulativo como es el científico, el universo siempre intenta arruinar todos tus experimentos a no ser que no le permitas el más ligero margen de duda.
Soluciones emergentes: 1) Vive apasionadamente; 2) Vive emocionalmente; 3) Vive inteligentemente.
En el caso de que ninguna de las soluciones emergentes anteriores funcione… ¡vive!
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22.08.06 @ 16:14:03. Archivado en Gente Genial

Deberíamos hacer esto de vez en cuando, ¿no?
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22.08.06 @ 16:08:24. Archivado en Gente Genial

Hermida nos muestra en este video algunos mensajes enviados a través del tiempo (parece ser que uno de esos mensajes es de un primo suyo, pero no queda claro ese asunto).
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22.08.06 @ 00:31:19. Archivado en Gente Genial

En el post Serpientes, hachas, esvásticas, cruces, hoces, martillos y demás despropósitos unos lectores entendieron que mi postura era antinorteamericana y otros, al mismo tiempo, que era anticomunista. ¡Y a todo esto, con el mismo texto! Algunos psicólogos atribuyen este fenómeno a un Compromiso Cognitivo Prematuro”, al que yo suelo referirme como CCP.
Los CCPs son los responsables de que hablemos sin escuchar al otro y, por supuesto, de que el otro no nos escuche. ¿Por qué tendríamos que hacerlo? ¡Si ya sabemos lo que va a decir! De modo que preferimos quedarnos acurrucados en un rincón abrazando a nuestra ignorancia tal y como una criatura indefensa se abrazaría a su muñeco de peluche durante una noche de tormenta.
Agradezco de corazón los comentarios que he recibido y que me han hecho ver que toda precisión es poca cuando los CCPs andan de por medio. Prometo ser más concienzudo de ahora en adelante (pero tampoco sin exagerar).
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20.08.06 @ 01:32:54. Archivado en Gente Genial

Recibo un mensaje en el que se me informa de que acaba de publicarse Psicodelia, hippies y underground en España en una edición conjunta entre Libros Zona de Obras y la SGAE (buen trabajo, chicos; esto cada vez se va pareciendo más a un país civilizado y no al simulacro cultural de costumbre).
El libro es un concienzudo trabajo de investigación acerca de la vanguardia cultural en el campo de la música entre 1965 y 1980. La obra es de Pepe García Lloret y yo tengo la fortuna de ser uno de los músicos elegidos en la selección de los 120 “fundamentales” intérpretes/autores de la época. Menciona en concreto una de mis grabaciones: Xohana, que podéis escuchar aquí ; por cierto: Xohana es un tema que Brian Turner , pinchadiscos de la WFMU (emite en el dial 91.1 FM de Nueva York) incluyó en un playlist suyo el año pasado. Menudo honor, chicos y chicas. Estoy regocijado de lo más de lo más.
Cosas para aprender:
1. Al revés de lo que sucede en el corto plazo, lo bueno del pasado siempre termina por emerger en el caso de que haya un margen temporal lo suficientemente amplio.
2. A veces no hay tiempo suficiente como para que tú puedas testificar que lo bueno que has hecho en el pasado pueda ser reconocido y tampoco pasa nada del otro mundo si nadie reconoce lo bueno que hayas podido hacer: la vida está para otra cosa. Y tú sabes para qué
COROLARIO: HAZ LO QUE SABES QUE TIENES QUE HACER.
Eso es todo.
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19.08.06 @ 14:31:02. Archivado en Gente Genial

Lo bueno de escribir por encargo es que ya sabes de qué va el asunto. Lo malo es que te juzgan con un rigor que linda con lo enfermizo.
Lo bueno de escribir con total libertad es que sólo te juzgas tú. Lo malo, que nunca sabes del todo de qué va el asunto.
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19.08.06 @ 13:45:00. Archivado en Gente Genial

En este VIDEO Hermida nos cuenta lo que hay que hacer con las manías propias y ajenas.
Por si acaso no puedes abrir el video (es un Quicktime) e impregnarte con la sabiduría del ponente, el resumen de todo el asunto es: NADA.
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18.08.06 @ 23:57:32. Archivado en Gente Genial

Los nombres galeg-o y gal-iza provienen del gaélico goidelic -mujer vieja-, o más bien "diosa" (Cail-laech) como ya nos informaba Robert Graves en su famosa obra La Diosa Blanca.
Hay dos altares celtas en Sobreira, cerca de Oporto, en el que el nombre de la Diosa Blanca ha sido latinizado como Galaica. Podéis ver en detalle todo este asunto en este artículo que está la mar de bien documentado y que a Álvaro Cunqueiro le hubiese encantado leer (¡qué pena que ese hombre se nos haya ido antes de Internet!).
Ya en la época cristiana, los celtas irlandeses utilizaban las esvásticas como amuletos de protección frente al dolor de muelas, el mal de ojo y los paganos, trío peligroso frente al que siempre conviene encontrarse a buen seguro.
Antes que ellos, los eméritos legionarios romanos decoraron con esvásticas sus mosaicos, tal y como podéis ver si queréis tomaros la molestia de daros un paseo por Mérida, provincia de Badajoz, España, ciudad imperial glosada por Ridley Scott en su película Gladiator, donde un delirante Narciso, repentinamente convertido en general romano interpretado por Russell Crowe, protagoniza el truculento asesinato del emperador Cómodo. Las cosas con las que hay que tragar, válgame Dios.
Antes de los romanos habían sido los griegos, y al mismo tiempo que estos, los nepalíes, chinos, siux, vascos, esquimales y tantos otros quienes habían usado este común símbolo. La esvástica es tal vez un signo de representación de la rueda solar y del ciclo de la vida (algo que la mitología nórdica representa con la serpiente Ragnarok: ¿o por qué demonios os figurábais que el padre de la novia del Capitán Trueno, la bella Sigrid, se llamaba precisamente Ragnar, eh?).
A mediados de los años veinte, unos monjes austríacos tomaron la esvástica como portada de una revista que editaban con un inequívoco sesgo nacionalista y progermánico llamada Ostara (el título completo de la cabecera era Ostara, Briefbücherei der Blonden und Mannesrechtler) la cual sirvió de inspiración para uno de su lectores, un acuarelista llamado Adolf Hitler.
El resto creo que ya lo conocéis: cuarenta millones de muertos, la inmensa mayoría mujeres, niños y ancianos, destrozados bajo el psicótico fuego de norteamericanos, británicos, alemanes, italianos, rusos y japoneses, aparte de otros comparsas situados a un nivel más bien rastrero que ni me molesto en mencionar.
Por eso me pongo tan intransigente cuando me vienen a dar la vara con los nacionalismos. Menuda pesadez, por favor, es que ya está bien de tanta vulgaridad.
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18.08.06 @ 22:39:23. Archivado en Gente Genial

Breogán es el ser mítico cuyo redentor regreso invocan los gallegos en el sobrecogedor Himno Galego. Según las sagas celtas, no obstante, Breogán era en realidad un bala perdida, una especie de rolling stone, posiblemente fenicio, que hacía la ruta del cobre a las Islas Casitérides (hoy, Reino Unido).
De niños, en Galicia, nos tomábamos al pie de la letra el asunto de Breogán (quien da nombre a las dos Bretañas, la francesa y la inglesa, así como a mi patria chica de Os Bergantiños.
De niños queríamos ir a Carnac, que se encuentra en la Bretaña francesa (viaje imposible en aquel entonces) porque atribuíamos a aquellos paisajes de menhires el poder generador de nuestra raza. Hace unas semanas, me monté en mi BMW, la equipé con el saco de dormir y la tienda y me largué a Carnac, el ombligo del universo celta.
El viaje fue como el Camino de Santiago pero al revés, tanto en el espacio como en el tiempo. La foto que véis es precisamente la de los alineamientos de menhires de Carnac (se supone que la mítica aldea de Asterix y Obelix está ahí). Compartí trayecto con tres Harleys que venían desde España y que después siguieron hacia Noruega, y también con una custom inglesa en la que iba una parejita lituana. En un pueblo cerca de Vannes pasé una tarde deliciosa compartiendo cervezas y bocadillos con unos apostadores de caballos quienes seguían los acontecimientos a través de la televisión. El dueño del local se ponía y quitaba una gorra según sirviese cervezas o recogiese las apuestas.
Lo fantástico eran los topónimos: Combrit, Kercambre, Carnoet, en los que yo reconocía mis coruñeses Cambre y Carnota. Es sencillamente pasmoso que más o menos a lo largo de seis mil años se hayan conservado y compartido esos nombres. El mundo es un pañuelo y el tiempo, creedme, apenas un concepto social para poder ir tirando.
Me fastidian los políticos cuyo horizonte temporal queda constreñido a la inmediata legislatura. Por favor, un poco de respeto.
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18.08.06 @ 02:36:29. Archivado en Gente Genial

El helecho es harto primitivo y regular hasta el pasmo. Los árboles que con él comparten tierra han evolucionado bastante más. Frente a la regular disposición de las hojas del helecho, superviviente de aquellos viejos tiempos en que los enormes saurios se los zampaban como si tal cosa, los árboles en general se presentan ante nuestros ojos con cierta presencia caótica: no es regular su estructura, su individualismo es más que visible, cada corteza del tronco es de su padre y su madre y, en fin, las hojas campan por sus respetos según les plazca.
Los árboles de hoy en día son caóticos en su aspecto y sus propósitos. ¿Se trata de un buen diseño o es más bien el resultado de la falta de previsión disimulada con unos cuantos toques de belleza?
Lo cierto es que nos maravillan los bosques por su imprevisibilidad espacial, su caos redentor, sus naceres y sus morires, que tanto agobian a los redactores cursis de los telediarios, pues qué voy a decir yo que tanto a lo largo de la vida se me han quemado árboles y ahora, con más años de los deseados, veo la supervivencia de esas fieras de savia y madera, que no se someten a la muerte así como así. ¡A ver si aprendemos de ellas!
¡Ah, los bosques! Tengo un bosque en Los Bergantiños que me viene de antiguo. Me lo han quemado al pobre, a lo largo de mi vida, dos veces. Más me han quemado a mí, y aquí estamos los dos, el bosque y yo, pasando de la muerte con descaro, henchidos de esa tozudez caótica a la que nos referimos bajo el eufemismo de vida.
Uno sobrevivimos a base de imaginación y otros por simple tozudez. Cada cual sobrevive como se lo imagina, pero tampoco hay que exagerar.
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18.08.06 @ 02:13:16. Archivado en Gente Genial

Todo es cuestión de saber congeniar la apariencia con la astucia. En lo alto, un águila gira la térmica con la acaba de encontrarse. A su alrededor, siempre por debajo, las golondrinas, esa especie de rayos aerodinámicos emplumados, no le hacen el menor caso y lo manifiestan con descaro, giro tras giro y trino en pecho: son demasiado rápidas para ese letal mastodonte aéreo.
Cierto día, hace unos cuantos millones de años, las golondrinas decidieron aplicarse a sí mismas la estrategia de ser diminutas e histéricas para poder sobrevivir. Muchos de nosotros seguimos con la esperanza de poner en práctica triquiñuelas similares, aunque con poco éxito. Las golondrinas en cambio, y sin comprometerse a hipoteca alguna, pastan en el aire toneladas de insectos voladores que ni siquiera tienen ocasión de comprender el sentido de sus propias vidas (servir de forraje para esas aeronaves enanas con aspecto de flecha errática: si fuesen seres humanos las medicarían con Valium).
Las golondrinas van demasiado vivas; se pasan de activas e imaginativas a lo largo de los siglos como para ser admitidas en sociedad. Van de aquí para allá.
Van a su aire.
Cien o doscientos metros más abajo, un muchacho pugna por sacar una trucha del río.
¿Os suena todo esto?
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18.08.06 @ 01:57:34. Archivado en Gente Genial

Los árboles del bosque de ribera, mecidos o agitados según la intensidad de las repentinas brisas de las tardes de verano. Mucho me da que los árboles se ven reforzados con el meneo: hacen su gimnasia y aprenden el truco; graban por tanto la información en los dispositivos de la memoria que residen en sus semillas. Se hacen más fuertes: información crítica seminal (supongo que debe tratarse de algo así: un propósito contenido en el Gran Plan Que a Casi Todos Nos Impone Tanto). Vida y muerte, pero en versión verde.
Otros nuevos arranques de aire se encargarán de arrancar y expandir esa información. Gimnasia y sexo.
Orgía vegetal.
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25.07.06 @ 21:49:48. Archivado en Gente Genial

Domingo a primera hora de la tarde, me doy la orden a mí mismo de parar de trabajar, así que me enfundo en cuero, arranco la moto y me echo a la carretera, hacia el oeste y a contramano de quienes ya empiezan a regresar a Madrid por temor al enorme atasco que se avecina (en Madrid casi todo es enorme: algunas calles, los horarios de trabajo , la ambición y la estupidez, entre otras muchas cosas).
Así que me largo con la moto, como ya digo. En cierto lugar de La Vera, provincia de Cáceres, la dejo en el pueblo y subo por mi garganta más o menos secreta hasta el lugar mismo que podéis ver en la foto que ilustra este post. Me despeloto y me meto en el agua, vivificante bajo la furia del sol de julio. Dejo mecer mi cuerpo llevado por la mansa corriente como Leopold Kessler al final de la película Europa de Lars von Triers, aunque en la película, Kessler es llevado por la corriente mientras está muerto y vestido, y yo, en pelota viva, vivito y coleando.Pero en lo esencial se trata de lo mismo.
Muy cerca del lugar en el que me remojo se encuentra Yuste, el sagrado y mágico lugar donde el emperador Carlos, aquel españolizado alemán ebrio de Dios, se hizo enterrar bajo el altar de la iglesia. Jamás existió sobre la tierra nadie con más poder que Carlos, católico irredento, a quien no le tembló la mano a la hora de poner de rodillas al mismísimo Papa y, ya puestos, permitir a sus soldados alemanes y españoles el saqueo de Roma. ¡Menudo carácter! ¡Hay que ver lo bruto era!
Total, que allí me teníais, retozando en el río en pelota picada mientra reflexionaba sobre los sutiles pormenores de la construcción europea, con sus Carlos, sus Hitleres, sus Napoleones y todos esos personajes tan interesados en mostrar su punto de vista a bayonetazo limpio. Así que me volví donde la moto, y ya caída la noche, me embutí de nuevo en el cuero y regresé a casa.
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20.06.06 @ 21:51:50. Archivado en Gente Genial

Hay bastasnte diferencia entre “comunicar” y “tener razón”-una aparente obviedad, pero que no veo yo que la tengamos demasiado presente en nuestras vidas diarias.
Cuando expones una nueva idea, la gente que te escucha -o te lee- se pone inmediatamente a discurrir razones por las cuales lo que dices nunca se podrá llevar a cabo.
Su prioridad consiste en "tener razón".Por eso resulta tan difícil comunicarse con el prójimo.
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19.06.06 @ 23:23:30. Archivado en Gente Genial

Cuando yo era un chavalín y mi padre me llevaba al fútbol, las despiadadas gradas de cemento te helaban el trasero en invierno y todo aquello olía a faria y coñac, o por lo menos eso era lo que me parecía en aquel entonces.
Hoy veo a las muchachas que acuden a los estadios en los que se juegan los partidos del mundial y que, aparentemente, van a animar a sus selecciones nacionales. Se supone que cuanto más llamativas se muestren, más animan a los jugadores.
Pero eso no es cierto, evidentemente: los jugadores no las pueden ver desde la cancha.
¿Entonces? Bueno, tal vez no traten de animar a los jugadores, sino a la afición.
Pero eso tampoco es cierto, ya que, los aficionados, miran al terreno de juego, y si las miran a ellas, se distraen de sus cometidos.
Entonces, ¿para quiénes se exhiben estas provocativas chicas?
Y la respuesta es: ¡para verse a sí mismas! En la prensa, aquí, en este mismo blog.
Mi padre y sus amigotes de faria y coñac se quedarían pasmados (trata de imaginarte esto en los años cincuenta; tremendo, ¿eh?).
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12.06.06 @ 22:53:01. Archivado en Gente Genial

Quienes tenemos los suficientes años recordamos no sólo a los grises y los secretas de la última de las tres dictaduras del siglo pasado, sino también a los confidentes (porteros, taxistas, acomodadores, funcionarios, revisores, vagos y malandrines varios) que se sentían héroes al denunciar a los infelices perdedores que no tenían acomodo en aquel simulacro de sociedad. Recuerdo en los saltos cómo los vecinos se asomaban a los balcones e indicaban a gritos a los grises los portales dónde se escondían los manifestantes. A aquella gente le parecía fenomenal eso de denunciar. No se denunciaba por motivos políticos, según creo, sino por ser distintos, incomprensibles, raros. A finales de los años cuarenta, en la playa de Riazor, en La Coruña, anónimos denunciantes notificaron a las denominadas Fuerzas del Orden que… ¡había unas mujeres en bañador en la playa! Las detuvieron a todas y después resultó que una de ellas era la esposa del gobernador civil.
Ahora vas al cine y antes de que empiece la película te ponen un cartel en el que te piden nada menos que examines a los espectadores que allí se encuentran por si acaso están grabando la película. Te piden que hagas de confidente. Te piden –casi te lo exigen– que trabajes para ellos.
El siguiente paso es conseguir que te denuncies a ti mismo.
Esto va a peor.
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11.06.06 @ 22:26:14. Archivado en Gente Genial

En la foto,la actriz Rae Dawn Chong caracterizada como Ika en En busca del fuego, una epopeya ambientada hace 80.000 años.Poca gente siente hoy la ilusión de acometer una tarea determinante para su vida y la de quienes le rodean; sin embargo, nunca antes en toda la Historia existieron tantas oportunidades como hoy para convertirnos en auténticos héroes.
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10.06.06 @ 21:10:57. Archivado en Gente Genial

ESTE POST ES BASTANTE LARGO (DOS FOLIOS) PERO HAZ UN ESFUERZO Y LÉELO ENTERO. TE RESULTARÁ ÚTIL TANTO PARA TU VIDA PROFESIONAL COMO PARA TU VIDA PERSONAL.
Estas son las fotos que tengo en el corcho que se encuentra delante de mi escritorio. Cumplen la función de motivarme cuando estoy desmotivado, de dinamizarme cuando esto estoy medianamente motivado y de ponerme como un cohete cuando ya estoy motivado del todo. Os comento los temas que corresponden a cada número que he colocado. Espero que os resulte útil la idea.
Nº 1: Es un grupo de cinco fotos. Las de la derecha las escaneé de la revista Mente y Cerebro en un número monográfico sobre bullying. La que se encuentra arriba a la derecha muestra una típica escena de acoso escolar y la de abajo, tres pollos chulos esposados después de haber obligado a un alumno de un curso inferior a comerse colillas y restos de tiza para divertirse. La escena tuvo lugar en Alemania hace dos años; los alemanes no se andan con bromas: los abusones van a la cárcel o al reformatorio. Paradójicamente, en este aparente país de libertades en el que nos encontramos, todavía se sigue pensando que “son cosas de niños”. Tengo colgada esa foto para recordarme a mí mismo que no debo temer a los matones. Fíjate en el niñato esposado que lleva una bolsa: ¡su mamá le puso una merienda para ir a la cárcel! No temas a los abusones; tan sólo desprécialos. ¿O es que no ves que su mamá les tiene que poner la merienda a los pobrecitos?
Nº 2: Son dos fotos de boxeo.La de la izquierda es de Muhammad Ali (Cassius Clay) justo después de noquear a Sonny Liston: tengo esta foto para comprender que la fuerza de Ali jamás estuvo en sus puños, sino en su coraje. Si entrenas con tenacidad y tienes fe en tu proyecto, lo conseguirás. Da igual si tu proyecto es un tema de negocios, de literatura o de lo que sea (ojo. esta técnica no sirve para ligar con una pareja rezumante de sex appeal y todo eso). La foto de la derecha es “El Hombre-Cenicienta”, Jim Braddock, el boxeador cuya vida fue llevada a la pantalla por Russell Crowe en la película Cinderella Man. Sobre la foto he escrito el diálogo que mantuvo con su entrenador justo antes del combate por el título de campeón del mundo:
ENTRENADOR: ¿Quién tumbó a John Corn Griffin en el tercer asalto?
JIM BRADDOCK: Yo.
ENTRENADOR: ¿Y quién fue el que ganó a Art Lasky, eh?
JIM BRADDOCK: También fui yo.
ENTRENADOR: ¿Desearías estar en cualquier otra parte?
JIM BRADDOCK: No.
Hazme caso: piensa en las cosas buenas que has hecho. Piensa en un entrenador ideal que te pregunta por esas cosas buenas y no por aquellas de las que podrías avergonzarte. Olvídate de la gente que te critica y que quiere que te sientas mal. Al infierno con ellos. Júntate con gente optimista o no vayas con nadie hasta que no sientas que te encuentras con la suficiente preparación. Entrena. Todos los días. A todas las horas. Entrena. Entrena. Entrena.
Nº 3. Es Herman Melville Tengo esa foto por la única y exclusiva razón de que es el autor de esa obra maestra llamada Moby Dick, un libro que fue un fracaso y cuya genialidad nadie comprendió en su tiempo: no te desanimes si no te comprenden. Sigue trabajando. Si las cosas no salen como querías que saliesen, para el tiempo que sea necesario e identifica los errores que has cometido. Ponte manos a la obra. ¡Ahora!
Nº 4. Es el Capitán Haddock, el amigo de Tintín (en cada país tiene un nombre distinto). Lo tengo delante para que no me resulte difícil comprender que no hay que ser perfecto para ser querido. Eso es todo.
Nº 5. Es Vincent Price en una de sus primeras películas de terror. Price es el que puso su voz al principio del archiconocido tema Thriller, de Michael Jackson. En esta foto, Price ofece una pose ridícula ante la mano de un monstruo que no da miedo ni da nada. Tengo esta foto delante de mis narices para darme cuenta de que la mayor parte de las cosas a las que les tenía miedo eran una bobada.
TODO LO QUE TIENES QUE HACER AHORA ES PONER LAS FOTOS QUE TU ELIJAS Y ESCRIBIR, PARA CADA UNA DE ELLAS, EL MOTIVO POR EL QUE LAS HAS SELECCIONADO. ¡ÁNIMO! ¡LO VAS A CONSEGUIR!
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09.06.06 @ 19:01:04. Archivado en Gente Genial

Hay una anécdota de cierto guitarrista de fama quien, habiendo asistido al concierto de un joven guitarrista clásico, le dijo una vez concluida su interpretación:
- Usted ha estado bien. La lástima ha sido que ha ejecutado el tema con las uñas cortadas, pero no se las ha limado.
Hay que eliminar de nuestras agendas a quienes nos hacen críticas demoledoras pero que no nos ofrecen alternativa alguna excepto la desesperación.
¡ A por ellos!
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09.06.06 @ 18:52:13. Archivado en Gente Genial

Una cosa es que me compre ropa de deporte porque quiero hacer ejercicio, en cuyo caso me bastará con adquirir prendas apropiadas a la actividad deportiva que quiero desarrollar, y otra cosa bien distinta es que me compre ropa de marca porque en realidad lo que quiero es presumir de deportista.
Lo primero es una preferencia (quiero hacer deporte y por tanto adquiero la ropa precisa) y lo segundo, una metapreferencia: lo que quiero es presumir, pero invoco la excusa del deporte. La metapreferencia viene a ser algo así como un simulacro de la realidad.
Lo mismo puede suceder con la gastronomía (no tener apetito, pero ir a restaurantes especialmente caros), en el amor (no amar a la pareja, pero fingir que todo va bien), en los estudios (estar clavado delante del libro, pero pensando en las musarañas), en el trabajo (ir al lugar de trabajo, pero no pegar ni chapa siempre y cuando no haya riesgo de que te descubran) en la política (escuchar en la radio lo que dicen los comentaristas políticos y después repetir como un loro lo que han dicho)y una larga lista repleta de otros simulacros, unos más ingeniosos que otros.
Francamente, yo prefiero no hacer las cosas antes de fingir que las hago. Puede que esa actitud me impida la obtención de algunos caprichos, pero hace que muestre hacia mí mismo un digno respeto, un respeto que hace que me sienta bien.
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07.06.06 @ 00:14:15. Archivado en Gente Genial

Recibo un estimulante mensaje de José Antonio García a proposito de un post titulado "Cobardes" que publiqué el mes pasado (puedes leer aquí tanto el texto de mi post como el comentario de José Antonio).
Mi comunicante ha practicado boxeo, como yo. Concretamente, la modalidad de full contact, y es tan interesante lo que cuenta acerca de "la cobardía" como autopercepción errónea, que me ha sugerido algunas reflexiones que quiero compartir con todos vosotros.
En efecto,yo empecé a practicar kick boxing ya siendo mayorcito.Iba a un gimnasio más o menos finolis.Un día
me anoté en el Adecan (que hoy es un almacén de pinturas) donde Luis Ochoa enseñaba full contact. El primer día que Luis me sacó a pegarme fue con un bombero (sic) y toda mi concentración consistía...¡en que no se me notase elmiedo que me inspiraba la mole que tenía delante de mí!
Total, el caso es que en aquel primer combate me llevé unas cuantas gallas, pero también coloqué alguna que otra. Me había pegado más veces antes, pero aquí la cosa iba bastante más en serio. Lo interesante de todo este asunto es que pude comprobar que los golpes, cuando estás metido en el combate, "no duelen". Se trata de otra dimensión de eso que llamamos "dolor".
En la vida cotidiana sucede algo muy parecido: a menudo evitamos enfrentamientos con otras personas en la creencia de la experiencia será "dolorosa".
Eso es absolutamente falso. Las palabras "no duelen". Te enfurecen, te reconfortan, te repugnan, te excitan, te calman, te mantienen indiferente, te aburren, te inspiran, te convencen, te sugieren y mil cosas más, pero sólo pueden dolerte si tú colaboras para que ese dolor tenga lugar.
Piensa por un instante antes de decir que no estás de acuerdo con lo que acabas de leer y plantéate este asunto: ¿en qué medida colaboras para que las palabras de los demás verdaderamente te duelan? ¿en qué medida utilizas la energía de tu mente y de tu cuerpo para sufrir? ¿En qué medida desperdicias esa energía que podrías utilizar para neutralizar aquellas cosas que verdaderamente te hacen sufrir?
[Sí, el de la foto soy yo. ¿A que no te lo imaginabas?]
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05.06.06 @ 23:48:01. Archivado en Gente Genial

El señor Spock (el de la foto), uno de los personajes de la serie Star Trek, es una especie de marciano que carece de emociones. Según los guionistas, es un tipo de lo más inteligente porque como ni siente ni padece, se supone que toma decisiones equilibradas, sensatas, certeras y prácticamente infalibles.
Desde hace años evito a las personas presuntamente racionales que justifican la humillación y los pisoteos variados como resultado de las decisiones objetivas e inapelables que conciben sus dignísimas mentes.
Evito a esas personas porque las desprecio.
Y al cabo del tiempo, alguien me comenta, como de pasada, donde están y cómo están: en ninguna parte, solas.
Así que dejemos de preocuparnos por esos malditos marcianos, ¿vale?
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05.06.06 @ 23:19:15. Archivado en Gente Genial

El mantenimiento de unas negociaciones tensas durante un período prolongado de tiempo es algo que produce enorme inquietud entre la gente normal y corriente.
En realidad, apenas unas pocas personas, entre miles, entienden el significado de lo que significa la palabra “negociación”. Muchos creen que consiste en un sinónimo de “regateo” creencia que resulta rematadamente falsa (el regateo es una práctica inútil, trufada con algo de teatralidad, en la que las parte fingen verse dolidas, indignadas y humilladas ante cada uno de los correspondientes dolores, indignaciones y humillaciones con las que la contraparte acompaña a su última propuesta. Al final acuerdan un precio que, más o menos, ambos habían acordado antes de haber abierto la boca).
Pues bien, cuando yo me siento agotado noche tras noche, y me voy a la camita a sabiendas de que llevo casi una semana sin publicar aquí un maldito post, establezco una negociación conmigo mismo, una negociación que básicamente consiste en esta proposición:
- Si te vas ahora a tu camita rica… ¡mañana hará más de una semana que no publicas un post!
Mi Yo Presente, por lo tanto, negocia con mi Yo Futuro el estado de ánimo que éste tendrá mañana, cuando, agotado al fin del día, lloriquee porque ayer no hizo lo que tenía que haber hecho.
Y por eso escribo estas líneas, para que no sigas mi ejemplo y hagas cada día y en cada momento, lo que tienes que hacer.
Por tu bien. Por el bien de tu Yo Futuro.
Sin regateos.
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31.05.06 @ 23:33:06. Archivado en Gente Genial

El psiquiatra Maslow denominó “experiencia cumbre” a aquella realización personal con la que alcanzamos una auténtica cota como seres humanos.
José Bergamín vivió esa experiencia cumbre cuando vio torear a Rafael de Paula en Valladolid. El público había hecho callar el pasodoble que interpretaba la banda de música durante la faena: la música resultaba irreverente, chabacana, incluso ofensiva, ante la magia que Paula derramaba a borbotones en el coso.
Unos viven esa experiencia mientras contemplan un cuadro, advierten un acorde escondido entre la exhuberancia de una composición que habían escuchado con anterioridad. O bien una frase, un consejo, un reproche oportuno, un impulso para la acción, un freno al ímpetu irracional, un orgasmo más allá de todo lo que se había experimentado con anterioridad, una revelación religiosa, un resoluto deseo de venganza, una caricia, un firme apretón de manos, una lágrima, un éxito impensado, un tenaz deseo de vivir, una descarada indiferencia ante dificultades que a otros los dejarían vencidos de antemano.
Pero si queremos vivir esa experiencia cumbre, lo primero que deberemos hacer es conseguir acallar el tuntún desacompasado de nuestros corazones cuando les da por sonar como orquestillas de latón.
O cuando otros los hacen sonar así de mal.
Pues no de otro modo conseguiremos ser auténticamente libres para interpretar la música de nuestros corazones al compás que de verdad le corresponde.
[la foto está tomada al final del verano de 2005, en el estanque del Retiro, un atardecer de esos que te hacen pensar, ya sabes]
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31.05.06 @ 16:07:17. Archivado en Gente Genial

Los zoólogos llaman “Macho Alfa” al jefe de la manada. El Macho Alfa entre los gorilas suele ser un pedazo de ejemplar que luce canas en el dorso (se les llama igualmente “Espaldas de Plata”).
También hay “Hembras Alfa”: en los corrales, las “Gallinas Alfa” son aquellas que tienen prioridad de picoteo, y por lo tanto tienen derecho a la alimentación preferente. Entre los conejos, los Alfa son los que pueden alimentarse con los mejores brotes cercanos a la madriguera, mientras que los conejos más débiles tienen que ir más lejos y son víctimas de los depredadores. Los conejos más fuertes (hembras y machos) y mejor alimentados imponen sus genes a la especie. Así va la cosa.
Algo así también sucede a diario en tu oficina.
Trato a diario con Machos y Hembras Alfa. No es que sean “malos” o “prepotentes” o cualquiera de esos otros desajustados adjetivos que les adjudican sus amargados subordinados. Sencillamente, es que no pueden ser de otra manera: han salido así después de cien mil años de evolución.
Y lo verdaderamente curioso de todo este asunto es el que se llevan de maravilla conmigo. No les critico. No me someto a su ímpetu. Sencillamente, les comprendo.
A veces con admiración y a veces con compasión. Sin prejuicios.
Y eso es algo que a todos nos gusta: que los demás admitan que somos como somos.
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31.05.06 @ 15:01:38. Archivado en Gente Genial

Los científicos nos enseñan que el optimismo y el pesimismo dependen del comportamiento de la glándula pineal y de la composición de determinados cócteles hormonales. Esta interpretación de las emociones resulta desagradable, incluso angustiosa, para determinadas personas.
Sobre todo para las pesimistas.
Sin embargo, cuando alguien te dice que se lo ha pasado bien contigo, o cuando tú y esa persona decís algo exactamente al mismo tiempo y os miráis el uno al otro con ojos iluminados por la sorpresa (los ojos iluminados por las sorpresas agradables suelen brillar de una forma inusualmente atractiva) entonces las hormonas hacen de las suyas y el pobre hipotálamo cae rendido a los pies de un optimismo irrefrenable.
Así que cuando me lo paso bien conmigo mismo, y además, lo reconozco, no lo oculto, e incluso, caiga quien caiga, lo proclamo, mi hipotálamo emite destellos de confianza, entusiasmo y ganas de vivir.
Nunca deberé olvidar que la persona más próxima a mí mismo soy yo, y que, por lo tanto, nunca sonseguiré seducir a nadie si considero que lo que le ofrezco no es algo estupendo: no seduciré a nadie si previamente no me he seducido a mí mismo.
Y esto no tiene nada que ver con la autosugestión: yo no quiero ser objeto del deseo, sino fuente de felicidad.
Los buenos seductores distinguen perfectamente entre lo uno y lo otro.
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27.05.06 @ 15:09:58. Archivado en Gente Genial

Vamos a los Pirineos de Huesca, nos subimos a una montaña alucinante, rematada por una especie de cilindro de roca bordeado por trescientos metros de precipicio, y cuando regresamos al coche... ¡nos damos cuenta de que las llaves han quedado dentro!
Cerca del coche han parado para comer un grupo de catalanes. Se unen a nuestro problema y colaboran aportando ideas. Discutimos un buen rato en un entorno de creatividad hasta que tomamos la mejor decisión: desmontar una ventanilla trasera del Honda. Cada cual aporta las herramientas que le parecen propicias. Todos en grupo descartamos unas y escogemos otras. La escena me recuerda al grupo de creativos que improvisaron la solución para rescatar a los astronautas del Apolo XIII cuando se prendió fuego en el módulo.
En el ir y venir de ideas y de operativa de rescate, se habla de Carod (algunos de ellos eran afines a las ideas de este señor) y yo bromeo cuando les digo que "No puedo perder la Esperanza". Todos las bromas, comentarios,ideas, son expresadas con tacto, acogidas con sensatez. En algún momento también se habla en serio del eje Madrid/Barcelona y observo que lo que los participantes de verdad desean es el aportar sus puntos de vista (igual que en la dinámica real de la recuperación de las llaves del Honda).
Te sientes a gusto cuando suceden cosas así.
[la foto muestra el momento final en el que se consiguió desmontar la ventanilla]
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26.05.06 @ 00:20:12. Archivado en Gente Genial

Suenan dos teléfonos a la vez y los dos son tuyos. Los miras: son fierecillas impertinentes sobre tu escritorio. Te urgen para que termines de una vez el trabajo que debías haber entregado una semana atrás. Nada más que eso. No hay para tanto: lo estás haciendo bien. Como sueles hacerlo siempre: bien.
Mientras los teléfonos suenan, recuerdas que llevas varias semanas sin ir al gimnasio y justo en ese momento el tictac de la vida te golpea las sienes como la caja base de una percusión en una improvisación de blues (son envidiables esos tipos, los bateristas, capaces de crear emociones a porrazo limpio).
De repente tiene lugar un fenómeno imprevisto en el escenario espacio-tiempo: los segundos dejan de ser borbotones de la vida y se transforman en autopistas interminables: tienes tiempo para todo muchacho, ¿nunca te habías dado cuenta?
Venga, no hay para tanto.
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23.05.06 @ 23:13:03. Archivado en Gente Genial

Te quedas de piedra ante la soberbia de esos profesores que no enseñan, no comparten conocimiento, no sirven para nada. Advierto su terror cuando, tras una mesa redonda, en el turno de preguntas, se mantienen a la defensiva, obcecados en la idea de que lo único que desean los alumnos es sorprenderlos en un renuncio, pillarlos. Se sobreponen como pueden. Invocan a la autoridad, a la cátedra:
- Su pregunta viene envenenada, porque yo soy economista –declara el infeliz catedrático, como si eso significase algo en concreto, y añade–: aunque le voy a contestar desde un punto de vista schumpeteriano…
¿Por qué tiene que contestar el muy bobo desde un punto de vista schumpeteriano en lugar de hacerlo desde su propio punto de vista? ¿Por qué finge que enseña en lugar de enseñar, de educar, de compartir? ¿O es que no tenía nada que compartir?
¿Tuvo este tipo un problema con su mamá cuando era pequeñito? ¿No le daban bien la teta? ¿Se olvidó de echar el pestillo en el lavabo y lo pillaron haciendo cosas feas?
¡Y ni siquiera se preguntaba el muy idiota por qué los estudiantes se levantaban a puñados de los asientos y abandonaban su supuesta clase magistral!
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21.05.06 @ 13:32:24. Archivado en Gente Genial

El asalto al Palacio de Invierno de 1917 culmina una acción de masas dirigida por Lenin y ejecutada por el proletariado en armas, el cual, basándose en la teoría revolucionaria y su correspondiente capacidad de organización, se configura como modelo para las futuras insurrecciones comunistas que se irán integrando en el proceso revolucionario mundial.
Hasta aquí la parte histórica.
Y ahora lo que sucedió de verdad: los zares no fueron víctimas de la ira bolchevique, sino de su propia incompetencia como líderes, mientras que la mayoría revolucionaria inauguró una etapa de destrucción del pensamiento humano sólo comparable a la de la Inquisición, pero con muchas más bajas.
Esos zares cotidianos, perdedores tozudos, no comprenden hoy en día que la riqueza de las llamadas clases dominantes no es más que un subproducto de la riqueza de los nuevos estratos emergentes, los productores-consumidores con tarjeta de El Corte Inglés.
Y los bolcheviques supérstites, residuos fantasmales de aquellas ilusiones de éxito y viudos de nuevas propuestas, nunca terminan de hacerse a la idea de que las arañas del Palacio de Invierno carecen por completo de valor en El Rastro.
Si un programa económico se limita a hacer saldo de la riqueza ajena, pronto sentirá la ira de quienes no obtendrán ni un céntimo en la subasta.
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12.05.06 @ 18:11:04. Archivado en Gente Genial

Estoy en Huesca, donde he venido a dar un seminario de Comunicación dentro de los actos organizados por la Asociación de Comerciantes. La sesión tuvo lugar de seis y media de la tarde hasta las diez de la noche. Muchos de los participantes, entre su jornada laboral y el curso, ese día trabajaron algo así como doce horas. Tal vez más.
Muchas de las clases que doy a alumnos de master tienen lugar el sábado por la mañana o a última hora de la tarde, hasta las diez de la noche.
Yo digo a esas personas:
- ¿Os dais cuenta de que podríais estar en cualquier otro sitio, a esta misma hora, en lugar de estar aquí?
Les digo la verdad de lo que pienso, que son excepcionales. Hacen lo que la mayoría de la gente no se atreve a hacer: escribir y protagonizar el guión de sus propias vidas, apasionarse: convertirse en las personas que ya son.
Y encima se lo pasan bien.
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08.05.06 @ 22:33:47. Archivado en Gente Genial

Los antiguos llamaban hybris al pecado de la soberbia contra los dioses (la glorieta del Ángel Caído que se encuentra en el parque de El Retiro, de Madrid, y que es el único monumento europeo dedicado a Satanás, evoca exactamente ese pecado).
Pero si bien Dios puede compadecerse en ocasiones, la venganza de los hombres contra la soberbia resulta despiadada, temible.
Primero impiden que el soberbio pose junto a ellos en la foto. Cada vez lo alejan más de sí. Farfullan consignas secretas a sus espaldas y le hacen temer conjuras que se imagina, pero de las que nadie le da razón. Por último, el otrora orgulloso, se muestra al punto desconcertado: las fotos lo muestran solitario, compungido.
Y lo aherrojan entre las tinieblas políticas, donde es el llanto y el crujir de dientes.
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07.05.06 @ 15:16:02. Archivado en Gente Genial

Hay personas que por las mañanas se levantan de muy mal humor. Al desayunar se animan algo, pero sólo de forma superficial. Hacia el mediodía ya se van encontrando mejor, por la tarde están de lo más animados y, en fin, te los puedes encontrar a las cuatro de la mañana en una discoteca suplicando a los empleados que le dejen bailar una última canción.
Al día siguiente por la mañana vuelven a despertarse presas de un aborrecible mal humor. A estos personajes los llamamos “Búhos”. En el extremo opuesto están las “Alondras” esos hombres y mujeres que se levantan cada mañana provistos de un formidable buen humor, pero que a medida que transcurre el día, se van viniendo abajo, de modo que hacia eso de las ocho de la tarde empiezan a lloriquear pidiendo por su camita.
Si un Búho y una Alondra se encuentran en un ascensor a las ocho y media de la mañana, aunque no se conozcan de nada y no abran la boca, se caen inmediatamente mal el uno al otro:
- ¡Menuda cara de amargado tiene este sujeto! –piensa la Alondra.
- ¿De qué demonios se sonreirá este estúpido? –se pregunta el Búho.
A diario nos desencontramos con personas cuyo dial emocional no sintoniza con el nuestro en un determinado momento. Gente que se muestra pesimista cuando estamos radiantes y al revés. Personas que nos contagian su abatimiento y su desconcierto, haciendo que los incorporemos y después los transmitamos a otras personas.
El malestar del mundo es, ante todo, una epidemia emocional.
Pero la cadena contagiosa se rompe cada vez que yo proclamo que no sucumbiré ante la tristeza, sino que será mi voluntad de ser feliz la que la desleirá como un terrón de azúcar en agua hirviendo.
De modo que ya puedes ir poniéndote de buen humor.
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06.05.06 @ 08:42:59. Archivado en Gente Genial

Nos pasamos la vida negociando. Negociamos al comprar un coche y al vender una casa. El lugar donde pasaremos las vacaciones con la familia no es algo que se discuta: también se negocia.
Hay gente que no soporta los procesos de negociación –sobre todo si son largos– y que es la que cuando tienen que negociar un precio, procurar conseguir una ventaja o llegar a cualquier tipo de acuerdo, pulsan la opción SÍ A TODO.
Yo no sé si conseguiré o una ventaja o un acuerdo razonable (por su propia naturaleza, un acuerdo razonable siempre es una ventaja); pero no sacaré nada en limpio con la opción se allanarme.
Y mucho peor si la situación consiste en una negociación conmigo mismo.
Pero este enigmático punto lo abordaremos otro día.
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05.05.06 @ 22:02:27. Archivado en Gente Genial

A veces, cuando ligas, estalla bajo la forma de fuegos artificiales ese repentino momento al que, para simplificar, me referiré como MII o Mutuo Impulso Incontenible, que ya sabéis lo que es (no confundirlo con el IIU, que es el Impulso Incontenible Unipersonal, que es lo que hacía Onán).
Cuando el MII hace acto de presencia, entonces hacemos lo que tenemos que hacer y después nos quedamos hechos una piltrafa mirando al techo con cara de idiotas y una mano puesta en plan El Caballero de la Mano en el Pecho (¿a que sí?).
Por lo que a mí respecta, es precisamente ahí cuando llega el momento de empezar a hablar. El resto de la gente lo hace al revés: primero le da al pico hasta el aburrimiento, después hace el amor y por último, se quedan callados, a veces, para siempre. Yo no. Es una cuestión de prioridades personales.
Vale, pues lo que no soporto en esos momentos es la modalidad Mujer-Filósofa, que es la que agarra, va y te suelta:
- ¿Crees que podríamos enamorarnos? –y acto seguido, sin darte tiempo a que respires, añade-: pero, después de todo, ¿qué es el amor?
Eso es como si alguien te pide la receta del revuelto de champiñones y tú le dices que hay que picar el ajito y la cebollita bien picado y ponerlo en la sartén con un poco de aceite y que cuando comience a dorarse pones el champiñón y luego cascas un huevo y lo revuelves todo y entonces ella te preguntase:
- Sí, puede que esté rico, pero, después de todo, ¿qué es una sartén?
A esa gente habría que enviarla a un correccional.
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04.05.06 @ 12:54:46. Archivado en Gente Genial

Leo Imitación de la Vida , de Fannie Hurst (la de la foto) porque es uno de los libros que hemos salvado entre unos cuantos padres del holocausto de la biblioteca del colegio de mi hijo. Se ve que en las bibliotecas se aplica ahora el concepto Ikea de la renovación estética: si el libro tiene mal aspecto, se tira, y en paz. Quiero expresar mi agradecimiento a Ikea: no creo que hubiese llegado a leer a la Hurst de no haber sido por esta bibliocarnicería.
En el mundo antiguo se practicaban las hecatombes de caballos (o de hombres, como la parusía, en la India primitiva). La Inquisición pasó a la quema pública de libros, algo que ya supone un cierto avance intelectual, porque implica la quema in efigie de las ideas, y eso es, digamos, postmoderno (se sigue haciendo, ¿no?).
Hoy el avance ha sido brutal: los libros se tiran a los contenedores. Toma ya.
¿Por qué escribo esto? Porque Scott Fitzgerald (sí, el del Gran Gatsby) hizo una lista de autores cuyas obras no durarían más de diez años. En la lista figuraba Fannie Hurst y su Imitación de la vida.
Fitzgerald tenía razón: hoy en día no hay razón para leer a la Hurst… en Estados Unidos. Aunque a algunos Cumbayá les fastidie, lo cierto es que la liberación femenina en el mundo anglosajón es una realidad mayoritaria (aunque no total, por supuesto) mientras que en España… ejem, estamos poco menos que en la Edad de Piedra: todavía hay negocio para las editoriales que publican obras lacrimógenas sobre la realidad femenina.
Estoy absolutamente en contra de semejante estrategia. Lo que conviene estimular es el poder personal de los seres humanos, su dignidad, su autoestima. Sean hombres o mujeres. La explotación literaria de la autocompasión supone un atraso.
Como sigamos con esta falta de entendimiento, nunca vamos a salir de pobres.
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01.05.06 @ 11:44:29. Archivado en Gente Genial

Quienes creen en la buena suerte dicen que todo consiste en encontrarse en el sitio adecuado y en el momento preciso.
Se deduce en consecuencia que la mala suerte es todo lo contrario, entonces, ¿qué querrá decir eso del sitio y momento inadecuados?
Pues cosas así:
-No has estudiado lo que te hubiese gustado.
-O no te ha gustado estudiar lo que te hubiese convenido.
-No has dicho lo correcto, o lo has dicho demasiado pronto, o bien has soltado demasiado tarde algo que más te valía callar.
Etcétera.
Siempre estamos a la espera de que nos den respuestas a mil cosas: qué hacer, qué no hacer, por qué esto y por qué lo otro.
Tal vez, en lugar de buenas respuestas, lo que necesitamos son buenas preguntas.
Como por ejemplo:
En este preciso momento y aquí, ¿estoy haciendo lo mejor que podría estar haciendo?
Pero los efectos saludables de la pregunta sólo se manifiestan si eres tú quien determina qué es lo mejor, no si te sometes sin rechistar a la opinión de los demás.
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30.04.06 @ 21:04:42. Archivado en Gente Genial

Hoy ha muerto John Kenneth Galbraith, quien fuera asesor de todos los presidentes demócratas de Estados Unidos desde Roosevelt hasta Clinton.
Galbraith no era estadounidense, sino canadiense, aunque siempre se tuvo a sí mismo como escocés y fiel a su clan de origen . Mientras escribo estas líneas, tengo junto a mí la Teoría de la Clase Ociosa, de Veblen , divertida e ingeniosamente prologada por Galbraith. El prologuista explica ahí que los granjeros escoceses asentados en Canadá eran presbiterianos, trabajadores y ahorradores (recordad la proverbial tacañería de esta raza) y, para decirlo rápido, acostumbraban a tener más dinero que los colonos ingleses, quienes lógicamente, pertenecían a la iglesia anglicana. Pero los anglicanos, pese a disponer de menos dinero en el banco, se sentían superiores… porque su trabajo no les ensuciaba las manos (es decir, que se dedicaban a tareas administrativas, aunque peor remuneradas).
¿Quiénes eran los más ricos? Yo creo que ni los unos ni los otros.
Séneca, en De la Brevedad de la Vida, mostró su repugnancia hacia la clase ociosa de la Roma imperial (se escandalizaba ante los ricos que se hacían llevar a la piscina en los brazos de sus esclavos).
Si tuvieses que elegir, ¿quién te gustaría ser? ¿Un presbiteriano escocés, un anglicano inglés o un ricacho amiguete de Nerón?
Yo creo que nadie es más rico sino quien se posee a sí mismo.
Con pasta o sin pasta.
(A J. K. Galbraith, in memoriam).
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30.04.06 @ 16:06:13. Archivado en Gente Genial

Ayer os contaba que por la mañana me había ido con la moto por ahí y que por la tarde tenía previsto asistir a la exhibición de Artes Marciales a beneficio de Aldeas Infantiles. El show tuvo lugar en el pabellón deportivo de Hortaleza y a pesar del macropuente del dos de mayo, estaba hasta arriba, lleno hasta la bandera.
La gente aplaudía a rabiar con las exhibiciones de Kempo, Defensa Personal, Taekwondo, X-treme y tantas otras, pero… ¿sabéis cuándo aplaudían más? Os lo diré: cuando los ejecutantes eran niños o mujeres. Y no sólo por las habilidades físicas que demostraban, sino por su actitud.
Piensa en ti por un momento. ¿Cuáles son tus emociones cuando ves a alguien que lleva a cabo algo admirable? Pueden ir desde la indiferencia hasta la admiración más rendida, es cierto, pero, ¿qué es lo que sucede cuando vemos a alguien a quien considerábamos de antemano incapaz, inadecuado, poco experto o como queramos llamarle cuando le vemos realizar una hazaña? Lo que sucede es algo tan sencillo como esto: nos emocionamos.
Y eso era lo que sucedía cuando veíamos a niños cuando rompían una tabla de madera situada a tres metros de altura de una patada o al comprobar que una chica de menos de cincuenta kilos de peso podía tumbar a un acosador violento que casi la doblaba en talla. A la gente le estallaban las palmas de las manos.
Había cierto momentos especialmente dinamizadores: cuando los ejecutantes, tras realizar un difícil, impensable ejercicio, gritaban de rabia y satisfacción, sintiéndose mejores de cómo lo habían sido hasta unos instantes antes.
Bruce Lee se hubiese sentido un aficionado al lado de aquellos niños y de aquellas mujeres. ¿Por qué? Porque el heroísmo no es la capacidad de poder hacer algo, sino la voluntad de superar la incapacidad de hacerlo.
Ahí está todo el truco. Y vale para las artes marciales, pero también para el amor, la profesión… o la vida.
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29.04.06 @ 23:09:42. Archivado en Gente Genial

¿Soledad? No: sábado del macropuente. Me meto en los cueros, saco la moto, la caliento y me dirijo hacia El Escorial, concretamente, hacia la Cruz Verde. Ya veremos a quiénes vemos por allí. Al poco de salir de Madrid comienzo a oler la jara, la furiosa hierba, la primavera a todo meter.
En las últimas curvas antes de la Cruz Verde (las de casi 180 grados) me junto con una pandilla de Harleys. Es muy excitante ir entre el ruido de más motos. Van suaves, erguidos, muy estilo Harley. A los pocos segundos nos adelanta una pandilla de máquinas japos, competitivas, nerviosas, un pelín apresuradas. Algunos pilotos de las motos japos llevan niñas de paquete muy arrimaditas. Cada uno con su bola, todos vamos bien. Por un instante pienso que los pilotos con niña arrimadita van mejor, pero me quito la idea de la cabeza y me concentro en el trazado de las curvas de asfalto, no en las otras curvas que ya sabéis.
Llego a la Cruz Verde. Motos de todas las formas y colores: cegadores cromados de imitaciones de Harley. Motos recién compradas, motos resabiadas, de todo. El bar está hasta los topes, de modo que paso y sigo en dirección a Robledo de Chavela, me cruzo con un par de motos solitarias, tipo nude bike, tumbadas de tal modo en las curvas que no sé cómo es que no echan chispas los estribos. Yo no me atrevo ni a la mitad de la mitad de eso.
De repente, pasado Robledo, atasco de kilómetros y kilómetros. Ahora me explico por qué Madrid está tan vacío: se han venido todos a esta carretera dejada de la mano de Dios. Aguanto la tortura, pero me la alivio cuando puedo adelantar sin peligro alguno a diez, quince, veinte coches de una tacada. Por fin, en Pelayos, me rindo: no puedo seguir con tanta gente a mi alrededor. En el camino de vuelta me uno a una pareja de motos con matrícula francesa (dos BMW 1200) y disfruto un buen rato a una marcha sensata, pero ligera, y ya me vuelvo a Madrid.
Intento trabajar un rato (sí: el sábado al mediodía) pero mi inspiración está por los suelos después de tanta curva, así que me hago algo de comer, una colada más (la primera colada me la había hecho antes de salir con la moto) me plancho algunas camisas para la semana próxima y me largo a la exhibición de Artes Marciales que organiza mi amigo Luis Ochoa en el polideportivo de Hortaleza a beneficio de Aldeas Infantiles, pero eso os lo cuento mañana, porque fue lo mejor del día y merece post aparte.
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29.04.06 @ 00:59:08. Archivado en Gente Genial

Escucho temas de Dyana Kurtz mientras escribo estas líneas y Madrid se vacía de seres.
Puente sacrosanto de la santa independencia: Dos de Mayo. Todos huyen. Fiesta Nacional de Madrid.
Armado con el descaro que la puntual soledad que esta ciudad fantasma me aporta, me apropio del aire y del asfalto, de los neones y, sobre todo, del silencio. Apenas algunos coches (conducidos por seres de otro mundo, sin duda alguna) me recuerdan mi carácter humano: intruso en Madrid.
Y me concedo el lujo de este texto en la confianza de que nadie advierta mi travesura.
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28.04.06 @ 00:49:48. Archivado en Gente Genial

Aunque la gente tienda a disimularlo, el amor, y todo lo que el amor supone, es algo sencillamente delicioso. No me toméis por cursi, por favor. No es más que la condenada verdad.
Sin embargo, la inquietud ante la eventualidad de ser víctimas del rechazo, el temor a no resultar deseables y, sobre todo, el pánico ante un hipotético escenario de desamor (algo que, después de todo, no era más que la situación de partida) nos convierte en marionetas del fracaso: perdedores anticipados, autoprofetas del desastre.
Ahí comienza el pesimismo, la indiferencia fingida, las desconfianzas, acusaciones, sospechas y todo el cuadro clínico inherente al momento en el que el sistema nervioso central se viene abajo, dinamitado por la tristeza.
No se trata de una enfermedad.
Sólo se llama miedo.
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27.04.06 @ 12:45:13. Archivado en Gente Genial

En otra ocasión ya he hablado aquí de Victor Mature y de su osadía cuando declaró:
"Yo no soy actor y tengo sesenta y cuatro películas para demostrarlo".
Pocas personas tienen el descaro de decir algo así (en realidad,Mature no se burlaba de sí mismo, sino de muchos papanatas de Hollywood).
Cuando el rodaje de "Demetrio y los gladiadores", había una escena en la que Mature -o sea, Demetrio- veía la luz del cristianismo y se convertía a la nueva religión. El director, Delmer Daver, le dijo:
"Mire Victor, usted se está convirtiendo al cristianismo en ese momento. Siente la llamada del Dios Verdadero. Su rostro deberá expresar en la pantalla esa emoción única del descubrimiento de la espiritualidad y..."
Pero Mature le cortó en seco:
"Oiga, amigo, yo tengo tres registros: miro hacia la derecha, miro hacia la izquierda y miro al frente.¡ELIJA!".
Por paradójico que a algunos les pueda parecer, eso es autoestima en estado puro. Ojalá fuésemos capaces de burlarnos de nosotros mismos de vez en cuando, y además, de hacerlo con ese poderío (será cuestión de proponérselo, ¿no?).
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24.04.06 @ 22:01:52. Archivado en Gente Genial

Mi nuevo libro es distinto a todos los anteriores, distinto a todo lo anterior: escrito para los Soñadores Fértiles, ávidos de vida, ya sabéis, ese fantástico suceso a la que los tales soñadores reconocemos como éxito y no solamente como rutina, evidencia o asunto de poca monta.
Juro que el libro se ha escrito a sí mismo, y no es metáfora ni amaneramiento literario; digo más: se ha escrito a sí mismo y me ha escrito a mí, a quienes ya van convirtiendo sus sueños en realidad y a los que no cejan por ver cumplida su misión de ser quienes desean ser.
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24.04.06 @ 06:54:17. Archivado en Gente Genial

Los cobardes lo somos o lo dejamos de ser en función de ciertos criterios que los demás nos aplican: soy cobarde cuando no hice, según ellos, lo que debía, no fui capaz de rebelarme contra una sugerencia inapropiada o no pude obedecer una orden justa.
Nunca soy cobarde cuando evalúo mis recursos, admito mi debilidad y me propongo con convicción y rigor cambiar el estado de las cosas; a veces,a mí mismo, a veces a aquello que me rodea y me lastima.
Nunca soy cobarde cuando lucho por dejar de serlo.
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22.04.06 @ 00:27:01. Archivado en Gente Genial

En Arte y Oficio del Teatro, Alan Ayckbourn escribió lo que denominó "las 101 reglas obvias del teatro"; una de ellas es:
"A la gente no le gusta mostrar sus sentimientos".
¡Qué despiadada verdad! Por lo que a mí respecta, reconozco que solamente muestro el cincuenta por ciento de mis sentimientos: los malos.
Admito que cada vez me cuesta más expresar mi afecto hacia las personas que amo. Y lo más curioso es que es prácticamente seguro que si superase ese reprobable defecto obtendría mayores y más sinceras muestras de cariño.
Así que voy a intentar practicar un poco este fin de semana, a ver qué tal.
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21.04.06 @ 12:07:03. Archivado en Gente Genial

De todos los tipos aborrecibles el Malvado-No-Egoísta el que me resulta más detestable de todos.
Los malvados egoístas tienen como objetivo la obtención de una ventaja para sí, aunque la consecución de la misma implique el tener que pisar algún que otro callo, propinar unos cuantos codazos o, si es preciso, dejarte sin empleo.
Pero el No-Egoísta es infinitamente peor. Es el tipejo estúpido que lleva la contraria porque no sabe remar en equipo, que usa simulacros de lógica retorcida para desmerecer al prójimo y que, en fin, su impulso vital consiste en ver a los demás hechos polvo.
Y ahora, las buenas noticias:
Los malvados descerebrados son personas en las que puedes confiar a pies juntillas: jamás cambian. Puedes prever su comportamiento a leguas de distancia.
Y te proporcionan un dulce placer cada vez que les vuelves la espalda.
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20.04.06 @ 09:40:00. Archivado en Gente Genial

La publicación de la imagen de la derecha me ha resultado sencillamente irresistible y por eso quiero compartir con vosotros un par de reflexiones.
Lo que refleja la imagen se llama marketing-en-estado-puro (es una fotocopia que me he encontrado en el parabrisas del coche). Hace una proclama y busca convencer a los anónimos destinatarios del mensaje de las bondades del servicio ofrecido. ¿Hacemos eso en nuestra vida diaria?
Ni por asomo. La típica falsa humildad carpetovetónica nos impide que hablemos bien de nosotros mismos. Hace que nos comparemos continuamente con el prójimo y que nos sintamos acomplejados, o bien por el contrario, que sin el menor motivo para ello, andemos presumiendo de todo aquello de lo que en realidad carecemos. ¿Es que no podría haber un término medio? ¿Es que acaso no puedo hablar bien de mí mismo sin alardear? Cuando vamos a una entrevista de trabajo, ¿hablamos mal de nosotros mismos? ¿Y cuando queremos seducir a otra persona nos esforzamos en que le queden bien patentes nuestros defectos o nuestra parte más encantadora?
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19.04.06 @ 11:22:16. Archivado en Gente Genial

Una gran parte de las mujeres no son conscientes de su propia energía física. A muchas las han entrenado para que se sientan "poca cosa", "inferiores" o cosas por el estilo. Tengo el convencimiento de que en un gran número de casos la supuesta inferioridad es aprendida, y que es el resultado de un trabajo de socialización enfermiza que empieza muy temprano, llevado de la mano por la machacona insistencia de adultos obsesionados con hacer crecer a las niñas (¡y a los niños también!) con la peor de las debilidades concebibles: sin confianza en ellas mismas.
Tengo la suerte de trabajar junto con Luis Ochoa, quien, aparte de ser un experto entrenador de Defensa Personal, también fue hace ya mucho tiempo, mi profesor de boxeo. Luis y yo entrenamos a mujeres para que crean en sí mismas. Esto no es sólo palabrería: las animamos a mostrar la actitud adecuada cuando tienen que enfrentarse a un problema y no, como hace la mayoría, fingir esa actitud.
Hoy todo el mundo habla de la "importancia de la comunicación no verbal", pero eso es lo único que hace: hablar. Empecemos ya: menos pose y más actitud.
(En la foto de la derecha, nuestra amiga Cristina, alumna de Luis en Full-Contact. ¿A que no da la impresión de andarse con bromas?)
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17.04.06 @ 12:03:07. Archivado en Gente Genial
Las marquesinas de las paradas de autobús estallan bajo las patadas de fines de semana de fracaso. Los servicios municipales las reponen,lunes tras lunes.
Inquieto, el asesino de cristales, no ve llegada la hora en que se dejará caer el autobús por la parada. Son las tres, las cuatro de la madrugada. Los cristales de las marquesinas se deshacen bajo la furia del fracaso, siempre antes de que asome de nuevo la tozuda línea del alba, nunca cuando ya es de día, nunca cuando ya es demasiado tarde.
Los cristales de las marquesinas de los autobuses se fragmentan de noche, del mismo modo que los latidos de algunos torpes corazones no son tales, sino los implacables martillazos que propina la incompetencia para vivir.
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14.04.06 @ 17:49:21. Archivado en Gente Genial
En la mañana del 28 de septiembre de 1982, un crítico cinematográfico del diario El País salía del hotel en el que se alojaba en San Sebastián para asistir al famoso festival de esa ciudad, pero no pudo alcanzar la calle antes de que un joven director, furioso a causa de la despiadada crítica que dicho periódico sacaba en la edición de aquella mañana, le arrojase un cubo de agua por encima, dejándolo empapado.
Diez años más tarde, el airado aguador, quien no era otro sino Fernando Trueba, subía al escenario del Kodak Theatre y recogía su Oscar.
Yo no digo que sea imprescindible el comunicarse con el prójimo a base de baldeos… pero piensa por un momento: ¿a que por lo menos te viene a la cabeza un par de personas a las que les arrojarías no un cubo, sino un barril de agua por encima de la cabeza?
El éxito es un acontecimiento de origen multifactorial, es cierto; pero dos de tres factores determinantes para alcanzarlo son los siguientes: a) no abstenerse de lanzar el cubo de agua cuando es necesario; b)hacerlo en el momento oportuno y c) ¡lanzárselo a la persona adecuada!
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09.04.06 @ 23:10:15. Archivado en Gente Genial
Observo,cada vez con mayor frecuencia, la utilización de un lenguaje agresivo entre los sexos (la publicidad asume tal confrontación y presenta hombres estúpidos cuando proclama las excelencias de una lavadora o un maquillaje o bien mujeres descerebradas cuando estimula a la adquisición de automóviles cuyos motores generan energía a partir de los ciento treinta caballos de potencia).
Como sin duda ya sabéis, la publicidad no inventa nada: se limita a reflejar en sus propuestas la opinión consolidada de los distintos segmentos de población hacia los que se dirige.
¿No podríamos ser un poco más delicados los unos con los otros?
(Lo verdaderamente inaudito de todo este asunto es que sea preciso hacer reflexiones de este tipo en pleno siglo XXI).
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09.04.06 @ 22:56:46. Archivado en Gente Genial
Aunque mucha gente no lo cree así, España es un país que resulta muy poco extravagante. Nadie puede negar el interés de las corridas de toros, las Fallas o A Rapa das Bestas pero dado que estasactividades se llevan practicando desde tiempos prehistóricos, nos las tomamos como cosa natural.
Es decir, que no nos resultan extravagantes en sentido estricto, sino que se nos manifiestan como naturales (e incluso imprescindibles en función de la Comunidad Autónoma de que se trate).
Debo decir que la mayoría de los españoles expresa un profundo rechazo por todo lo que considera inusual, insólito o inaudito, es decir, por todo aquello que aporte una novedad. Unamuno lo dejó muy claro: eso de inventar es cosa de los demás.
Concluyo por tanto que las novedades, en general, a diferencia de otros pueblos, resultan insufribles a los españoles.
Si todo se refiriese a toros, hogueras de primavera o rapado caballar, no importaría gran cosa. Lo malo del asunto es que el temor al cambio alcanza a todos los órdenes de la vida social hispana: miedo a cambiar de creencias, miedo a cambiar de actitudes, miedo a aportar ideas, miedo a todo.
Miedo a nosotros mismos.
Ya va siendo hora de cambiar este estado de las cosas.
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09.04.06 @ 22:51:31. Archivado en Gente Genial
Para que una amenaza sea tal, debe cumplir estos tres requisitos:
Uno: que quien la recibe perciba como auténtico mal aquello con lo que se le amenaza: si me dices que si no hago lo que tú deseas tendré que sufrir tu ausencia, cuando no tengo el menor interés en volver a verte, tu amenaza es inane de todo punto, débil, infeliz y estúpida.
Dos: que quien percibe la amenaza entienda sin equívoco alguno que tú eres capaz de causarle tal mal: si me dices que si no hago lo que tú deseas no querrás volver a verme nunca más, siendo así que no percibo en ti el valor de prescindir de mí, tu amenaza carece de todo valor, puesto que no valoro tu capacidad de llevarla a cabo.
Tres: que el destinatario de la amenaza dé por cierto que quien la profiere se encuentra decidido a cumplirla: si no creo en ti, si nunca lo he hecho, si no tengo el propósito de hacerlo en el futuro, tu amenaza no existe.
Y si no se cumplen las tres condiciones, yo sigo siendo yo. Indemne.
No temamos a las falsas amenazas.
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05.04.06 @ 20:26:51. Archivado en Gente Genial

Los astilleros suelen encontrarse en sitios donde haya agua en abundancia, dulce o salada. A nadie se le ocurriría construir un astillero en Jaén, en la mitad de un olivar.
A no ser que seas Juan Sánchez Galera (a la derecha, en la foto). Un día observó que los depósitos de agua que los tractores arrastran para regar los olivos, están hechos de poliéster, el mismo material que se usa para muchas embarcaciones de recreo. Esos depósitos se fabricaban en una nave industrial en las inmediaciones de Jaén. Sánchez Galera se hizo la primera pregunta clave:
- ¿Podríamos conseguir el casco de un barco si aplicásemos el molde adecuado?
La respuesta a esa pregunta, diez años más tarde de haber sido formulada, es ésta: Astraea, un astillero de 2.000 metros cuadrados ubicado en medio de un mar de olivos y que produce cerca de 200 barcos al año. El prototipo de regatas Astraea Brenta 24 es un velero de competición de 7,5 metros de eslora que tras ganar la Copa del Rey en 1997 ha sido designado flota de competición, por lo que se organizan regatas exclusivas de este modelo.
Recuerda: cuando se te ocurre una idea y la comentas, los cerebros de quienes te escuchan se ponen inmediatamente en funcionamiento para encontrar razones que demuestren que lo que tú propones es irrealizable.
A veces hay que ser un poco duros de oído si queremos convertir nuestros sueños en realidad.
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04.04.06 @ 19:40:19. Archivado en Gente Genial

El día uno de noviembre de 1938, un caballo desahuciado, montado por un jinete tuerto y con una pierna rota, ganó la carrera de Pimlico (Estados Unidos) dejando en segundo lugar a War Admiral, un caballo ganador en todas las carreras en las que había participado anteriormente. War admiral era un purasangre hijo del mítico Man O´War, un caballo a cuyo funeral habían acudido…¡dos mil personas! El caballo ganador en Pimlico se llamaba Seabiscuit, y el jinete tuerto que lo montaba, Red Pollard, un muchacho canadiense que había perdido la vista de un ojo tras innumerables y rastreros combates de boxeo (Tobey Maguire representó el papel de Pollard en la película Seabiscuit; en la foto de la derecha, el auténtico Pollard poco antes de haber sido abandonado por sus padres).
Para llevar a cabo esta hazaña fue necesario contar con un equipo de seres muy especiales: alguien que pusiese el dinero, alguien que cuidase del caballo, alguien que lo montase… y por supuesto, ¡el caballo!. De la montura y de su jinete ya he hablado. El financiador de la aventura fue Charles Howard, un antiguo fabricante de bicicletas arruinado pero que rehizo su fortuna gracias a la entonces floreciente industria del automóvil, y el entrenador, Tom Smith, un vaquero entrado en años que se encontraba en el paro.
Tomen nota de esto, por favor: todos los protagonistas de esta historia, caballo incluido, eran perdedores. Nadie hubiese dado un céntimo por ninguno de ellos.
Pero todos resultaron finalmente vencedores. Contra todo pronóstico.
¿Les apetece una receta? Ahí va: la tenacidad consiste esencialmente en un rotundo y persistente acto de rebeldía.
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03.04.06 @ 22:26:21. Archivado en Gente Genial

Sir Christopher Zeeman es el matemático que inventó la Máquina de Catástrofes que lleva su nombre (en la ilustración, Zeeman durante una conferencia impartida en la Universidad de Warwick, Reino Unido).
La Máquina de Zeeman, por decirlo de forma rápida, advierte de los peligros de pasarse de la raya: puedes hacer el idiota durante veinte curvas mientras conduces por una carretera de montaña… pero te la pegarás en la curva número veintiuno.
También puedes pasarte de listo en una relación amorosa, en tu soberbia como jefe, en tu indisciplina como empleado, como estudiante sumido en la indolencia o como político o directivo injustificadamente sobrado de confianza en sí mismo.
Y de repente, toda tu vida se vendrá abajo sin que seas capaz de advertir en ese momento por qué has tenido tanta “mala suerte”.
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29.03.06 @ 17:04:40. Archivado en Gente Genial

Cuando me encargaron por primera vez que diese una charla a enfermos afectados por una grave enfermedad, lo primero que pensé fue: "¿Seré capaz de tener la suficiente energía como para poder compartirla con todas estas personas?".
Pronto tuve la respuesta: eran precisamente aquellas personas, revestidas de un coraje que yo ni siquiera podía haberme imaginado quienes eran capaces de infundirme su poder y no al revés. Algunas siguen luchando contra su sufrimiento, mientras que otras ya han vencido definitivamente a la enfermedad, pero siguen participando en los mismos grupos de pacientes para aportar su experiencia, su visión y su fuerza a otras personas contra cuyas puertas el diablo del dolor ya ha hecho sonar los nudillos. Unas son creyentes y otras no. Unas gozan de cierto prestigio social y profesional y otras menos.
Pero todas ellas son admirablemente valientes. Héroes y heroínas de verdad, prescriptores de auténtico entusiasmo por la vida y a quienes me siento honrado de emular.
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29.03.06 @ 16:50:54. Archivado en Gente Genial

El claxon se incorporó a los automóviles con el propósito de evitar males a peatones y otros semovientes; se trató por lo tanto de un invento ideado con buenos propósitos. Eso se ha acabado.
Desde hace mucho tiempo el claxon tiene el uso casi exclusivo de reñir al prójimo: sirve para reñir a conductores que luzcan una "L" en la parte posterior de su vehículo, o al de delante si va demasiado despacio, o al de atrás si te ha pitado porque vas demasiado despacio, o si dudas acerca de cuál es la salida a Méndez Álvaro en medio del laberinto endiablado de la M-30, vayas despacio o no. También sirve para reñir a alquien que se incorpora demasiado deprisa a una glorieta o sale de ella demasiado despacio o demasiado deprisa. La velocidad es asunto harto opinable por lo que se ve.
Pero lo más bestia que he visto ha sido en la calle Doctor Castelo de Madrid: un atasco de coches a claxonazo limpio contra una ambulancia mientras subían a ella a una anciana inconsciente, en camilla y con mascarilla de oxígeno.
Apaga y vámonos.
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27.03.06 @ 21:23:55. Archivado en Gente Genial

El filósofo Hegesias predicaba la conveniencia del suicidio, y algunos de los que le escuchaban, en efecto, se mataban. Las autoridades, no teniendo al filósofo por persona admirable, y menos aún los familiares de los suicidas, le prohibieron que diese a conocer sus desconcertantes pensamientos, motivo por el cual su fama ha sido moderada.
Hegesias era un persuasor notable, y celebro que se le retirase de la vía pública.
Hoy no te atacan con propuestas tan contundentes como la de Hegesias, sino con pesimismos, futuros aterradores, inminencias de desconsuelos, en fin, miedo. El mensaje de los pesimistas siempre es el mismo: "No creo ni en ti ni en tu futuro".
Procuro ser tolerante, pero no consiento las actividades de estos asesinos de la ilusión.
A los pesimistas, ni agua.
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26.03.06 @ 13:09:36. Archivado en Gente Genial

Donde hay dos personas, hay un conflicto. Lo malo es cuando estás solo y ésa soledad, precisamente, es el conflicto.
Somos legión quienes únicamente tratamos de llegar hasta la orilla y evitar la tiranía de las implacables olas que o bien agotarán nuestras fuerzas y nos vencerán, o bien nos arrojarán sin piedad contra los despiadados arrecifes (ya saben a lo queme refiero: jefes, compañeros insoportables, parejas insensatas, sueños incumplidos, todo eso).
Somos miles, cientos de miles, millones de seres humanos braceando con más o menos desesperación, siglo tras siglo, en el intento de llegar a una tierra firme que la mayor parte de las veces se encuentra en dirección contraria a la que nadamos.
En ese proceso natatorio nos golpeamos los unos a los otros, nos ofendemos, nos herimos.
Nademos pues, señoras y señores, de forma más apaciguada, más elegante. Ahorremos fuerzas, comprendámonos, démonos mutuo estímulo.
Vivamos mejor.
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26.03.06 @ 12:56:53. Archivado en Gente Genial

Cada vez me encuentro con más y más gente segura de sí misma. Algunas personas tienen un ego de tal volumen que cada vez que respiran nos dejan sin aire a quienes nos encontramos a dos kilómetros a la redonda.
A mí eso me resulta un poco sospechoso. Me temo que está directamente relacionado con los libros de autoayuda o algo así.
El tipo más insoportable de todos es ese que proclama: "Yo digo las cosas muy claras". Si dice las cosas muy claras, ¿para que tiene que decir que las dice claras? Lo lógico y natural sería que las dijese y nada más.
A veces nos comportamos de una forma tan tonta que no tiene explicación. Es posible que yo sea una de esas personas soberbias que circulan por ahí, pero pueden creerme cuando les digo que el resto de los soberbios no me las dan con queso. ¡Por favor! ¡Qué insoportables son los ángeles! ¿A que sí?
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26.03.06 @ 12:50:07. Archivado en Gente Genial

Cuando te cambias de proveedor de internet pueden pasar muchas cosas. Esas cosas tienen algo en común: todas son malas. No tienes contacto más que con robots cuando llamas por teléfono, en plena desesperación, mientras esperas el router que habrá de volver a ponerte en contacto con el mundo real (o sea, con Internet). Otros robots te envían SMSs contradictorios, anunciándote una fecha de alta distinta de la que proclaman los robots de voz, y tu anterior proveedor, en plena histeria vengativa, te corta toda conexión, no tanto para competir con quien habrá de convertirse en el nuevo suministrador del servicio como para dejarte bien clarito... ¡que eres un traidor y un renegado!
¿No sería mejor que contratasen a adultos para dirigir las compañías telefónicas? Yo tenía entendido que la contratación de bebés para presidir los consejos de administración estaba penado por la ley.
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26.03.06 @ 12:43:06. Archivado en Gente Genial

Un viejo y sabio proverbio empresarial reza así: "Cuando tengas que echar la culpa de algo a alguien, elige únicamente a bebés, animales y objetos inanimados, es decir, a aquello que no pueda defenderse".
Como ahora mismo no tengo ningún bebé a mano, diré la verdad acerca de mis escasos posts de las últimas semanas: ¡me he cambiado de proveedor de Internet! Eso significa que ha desaparecido mi página web, mis cuentas de correo, en fin, que he dejado de existir. Tengo que salir de mi estudio para ver el correo en un cibercafé, no tengo dónde guardar las imágenes de los posts... ¡en fin!
Debido precisamente a este motivo, hoy que es domingo por la mañana y estoy aquí en un ciber de la calle Sáinz de Baranda, dedicaré el siguiente post a la idiotas estrategias de castigo de las compañías telefónicas.
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20.03.06 @ 17:00:13. Archivado en Gente Genial

La zoología nos enseña que el embuste forma parte esencial de los mecanismos de supervivencia ne los eres vivos. Desde el diminuto insecto que adopta la apriencia de una hoja a fin de disimular su presencia antes sus potenciales agresores, hasta las complejas estrategias de caza de algunos felinos, el engaño constituye una herramienta básica para la preservación de la vida.
Nosotros no nos encontramos al margen del catálogo animal, pero a diferencia del resto de los seres vivos, tenemos la pasmosa habilidad de mentirnos a nosotros mismos. El cretense Epiménides sentenció: "Todos los cretenses mienten" (hábil paradoja que ha fascinado a filósofos y matemáticos y en cuyo enredo se dejó atrapar el ingenuo de San Pablo en su famosa epístola) y ahora yo digo: "los españoles no mentimos"; y no lo hacemos porque no hace falta que lo hagamos: ya mienten nuestros representantes por nosotros, asíq eu todo lo que tenemos que hacer es repetir las consignas que nos procuran, despreciar a quienes odian nuestros prescriptores de opinión y, sobre todo, carecer del criterio propio en la mayor medida posible.
Porque nadie puede engañar convincentemente al prójimo si no se engaña a sí mismo de antemano.
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20.03.06 @ 16:49:04. Archivado en Gente Genial

El hecho de que tengamos un trabajo justamente retribuido en el que, de forma tácita, se incluye el sometimiento, no ya a la incompetencia de nuestros superiores, sino tanto a sus varibles estados de ánimo como a los resultados de los comportamientos que esos jefes y jefas mantienen al mismo límite del marco legal, nos convierte en algo más que cómplices: nos transforma en ciudadanos de tecera clase.
Hemos sido entrenados durante mucho tiempo para fingir que somos libres en el marco de una simulación democrática en la que subsiste, día a día, una sutil tiranía más o menos mutante: me indigna el desprecio con el que se habla acerca de los periodistas en determinados círculos del poder económico. Me indignan las amenazas, en ocasiones veladas, en ocasiones explícitas, que invocan expresiones tales como "si me haces eso, te aseguro que tendrás dificultadas para ganarte la vida en tu profesión".
Los grandes criminales nunca han conseguido dinamitar del todo una sociedad. Es el conjunto de los "Pequeños Hombrecitos", quienes con sus minidosis de marrullería y veneno cotidianos amedrentan, humillan y abusan de quienes luchan por salir adelante y convertir sus sueños en realidad, y que pretenden hacerlo, además, con la conciencia tranquila.
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12.03.06 @ 14:14:29. Archivado en Gente Genial

Platón fue el inventor de la Inquisición. Denominó a la institución “Concilio Nocturno”, una especie de sociedad más o menos secreta que debía condenar a cinco años de prisión, en primera instancia, a quienes no creyesen en la divinidad de los astros. Si una vez cumplida la pena, persistían en su actitud, Platón proponía que se aplicase a los herejes la pena de muerte, pues se apartaban de la “tradición antigua”(Leyes, IV, 715,e).
¿Les parece una chifladura de filósofo antiguo? No lo crean. Polibio justificó la existencia de las penas infernales para quienes no creyesen en los dioses. Los cristianos, una vez vencida la dogmática pagana, no hicieron otra cosa sino seguir la tradición. Galileo tuvo que sufrir la consecuencias de tanto dogma obligatorio.
No era cosa nueva: Julio César, cuando fue designado Pontífice Máximo (es decir, “Papa”) se cachondeaba en público, en el mismísimo Senado, de las trolas que ellos, los dirigentes del cotarro, contaban al populacho. El populacho ni siquiera era libre en lo que concernía a sus creencias: pero creía en ellas a pies juntillas, como si fuesen algo evidente, lógico, incontestable.
Eche un vistazo a su alrededor: ¿no se encuentra un poco cansado de escuchar a tanto supersticioso?
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12.03.06 @ 13:28:19. Archivado en Gente Genial

El periodista Álvaro Cunqueiro, además de ser hincha del Celta, era devoto de la cultura céltica y escribía de lo que le daba la gana, pues era mindoniense, o sea, de Mondoñedo, que es de lo más celta que uno pueda ser, dicho sea con todo respeto hacia nuestros parientes de la Verde Erín. Recuerdo haber leído de mozo un texto suyo en el que afirmaba que los monjes irlandeses, alcanzado cierto grado de santidad, podían hablar con los salmones... ¡en latín!
Cierto día en que yo acompañaba a mi padre a pescar al río Mandeo, no muy lejos de Betanzos, las truchas se burlaban de mi progenitor, y cuando él lanzaba el señuelo río arriba, los peces brincaban no sin poco descaro corriente abajo y viceversa. Dándose por vencido al ver que ninguna picaba, mi padre exclamó:
-¡Es que las truchas saben latín!
Pensé, en aquel entonces, que se trataba de un chiste y nada más. Su padre –mi abuelo – le había enseñado esa expresión, y él la repetía. Años más tarde, y de la mano de Cunqueiro, comprendí que se trataba de uno de los mensajes milenarios que los celtas nos llevamos transmitiendo de generación en generación: son mensajes poéticos que tienen poco que ver con el imperialismo británico, francés o español. Es otra cosa. Ahora leo los comentarios de mi amiga Cé a mi último post cuando dice:
- Labhraim gaeilge beag beagán
Y creo haber comprendido que ella está diciendo algo así como que yo “hablo un poquito de gaélico” y que eso le parece bien.
No se trata de un repentino don de lenguas. Sólo es cosa de Internet.
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07.03.06 @ 01:00:41. Archivado en Gente Genial

Conservo unas fotocopias de un manual de gaélico que me regaló una amiga irlandesa hace tiempo y que guardo en una encuadernación primitiva y casera. Las radicales diferencias entre los signos escritos y la pronunciación se me antojaron inexpugnables y no pude aprender ni una sola palabra. Recuerdo un amigo de juventud, norteamericano, cuyo padre era irlandés, y que cuando quería meter prisa a los niños, exclamaba: "capote!, capote!", pero no tengo ni idea de cómo se escribe correctamente. Eso es todo lo que sé de gaélico. También tengo -en alguna parte de mi caótica biblioteca- una novela de una autora irlandesa sobre los Tuata De Danan, a quienes atribuye origen gallego (un poco atrevida la teoría, ¿no?). A finales de los años setenta o muy primeros ochenta, un grupo de mozos gallegos e irlandeses zarparon de Noia (A Coruña) con destino a Irlanda en una embarcación de cuero y madera para demostrar que existía esa ruta en la Edad de Hierro, pero creo que se hundieron a las primeras de cambio. Por cierto, el escudo de Galicia está representado por el Grial rodeado por siete estrellas: "campus stellae" - Compostela. Cuando yo era niño la gente decía que en Sigüeiro (una población a mitad de camino entre A Coruña y Santiago) se producían extraños fenómenos lumínicos en determinadas noches; los relojes se detenían y también los motores de los coches que se encontrasen en marcha; la gente que lo decía no sabía por qué lo decía; se limitaban a repetir la conseja. Pero sin saberlo, se referían a la misma visión que tuvo el monje Pelagio (curioso parecido con el otro mito: Pelayo, origen hispanocristiano por antonomasia)cuando descubrió la tumba del apóstol Santiago, por cierto, en las ruinas de un templo romano edificado sobre un centro druídico y todo ello, sepultado bajo una maravillosa catedral románica a la que acudían en peregrinación incluso los germanos más septentrionales.
El BCE acaba de subir los tipos básicos en la eurozona 0,25 puntos.
Vamos a ver las estrellas.
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02.03.06 @ 21:08:43. Archivado en Gente Genial

De todos los fantasmas, monstruos y quimeras, ninguno hay más cierto, próximo y temible que el odioso vampiro. Lo que pasa es que como ahora calza zapatillas deportivas y ya no viste una capa con solapas descomunales, uno lo toma por humano normal y corriente, pero a poco que te descuides te vacía la sangre a espetaperro. Vamos, que te deja seco.
Son los Vampiros del Tiempo.
¿Qué unidades de medida utilizamos para la vida? Unidades de tiempo. Eso quiere decir que cuando alguien te llama por teléfono y te dice: “¿tienes un minuto?”, ya te puedes hacer una idea de lo primero que te va a quitar: tiempo, o sea, vida.
Es como esa gente a la que nuestros mayores se referían como “personas que no saben despedirse” de las que no hay modo de desprenderse después de una cena, de un concierto, de un lo-que-sea.
Cuando yo trabaja en la ONU, tenía un compañero italiano que decía lo de ¿tienes-un-minuto? y que, como picases, ya te podías ir sacando el saco de dormir, porque aquello no paraba nunca.
Ahora piensa por un momento: ¿por qué nos roban el tiempo? Por el mismo motivo por el que nos roban las ideas, la ilusión o la confianza en nosotros mismos: porque les damos permiso.
No demos permiso a los vampiros.
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02.03.06 @ 21:05:37. Archivado en Gente Genial

Cuando era joven (o sea, el año pasado) aborrecía a los gurús suecos Riddeerstrale y Nordstrom, pero ahora que me he hecho mayor, me parecen sencillamente adorables. Una de las cosas que he aprendido de ellos es que un alcohólico sólo es una persona que al beber consigue que su problema se desplace milagrosamente hasta el día siguiente y –añado yo- eso tiene la ventaja de que, debido a la concurrente resaca, la ingeniosa autovíctima tiene que volver a tirar de botella, con lo cual le tiempo pasa-y-pasa mientras el problema crece-y-crece, etcétera.
Pero lo peor de los alcohólicos es su maldita manía de desear que tú también seas alcohólico (de hecho, como sucede en un gran número de adicciones, incluyendo el sexo). Quieren compañía. Por lo tanto, quieren que hagas lo mismo que ellos hacen.
Miro a mi alrededor y veo alcohólicos a diestro y siniestro. Muchos de ellos son abstemios (sic). Quieren que hagas lo mismo que ellos hacen. Que pienses lo que ellos piensan o simulan pensar. Que odies lo que ellos odian.
No nos dejemos arrastrar al maldito vicio.
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26.02.06 @ 17:13:37. Archivado en Gente Genial

Línea 9 del Metro de Madrid a las 08:15. Abarrotado. Prensa gratuita, Faulkner, Follet, libros de moda de fácil y apasionada lectura. Está bien: no tengo nada que objetar.
Miro a los que leen mientras yo no leo. Me estimula el espectáculo. Recuerdo cuando los desconocidos,antaño, charlábamos en el andén mientras esperábamos al siguiente tren. Ese hábito ha desaparecido: la desconfianza nos posee. No hablamos con extraños. Leemos. Pensamos en nuestras cosas. Eso es todo.
¿Todo?
De repente, irrumpe en el vagón un mendigo profesional:
- Tengo hambre-ustedes tienen trabajo-por caridad-apiádense de mí-etcétera.
El mendigo es español. Nadie le da un céntimo. El tren ralentiza su velocidad a medida que se aproxima a la siguiente estación. El hombre, joven, y con un aspecto moderadamente saludable, se dirige hacia una de las puertas del vagón. No ha obtenido de los viajeros ni una sola moneda. Está furioso. Exclama:
- ¡Hijos de puta!
Y en ese momento se arma la de Dios es Cristo en el vagón. La gente le impreca, arroja a la cara del mendigo escupitajos verbales; le le imponen a gritos que se busque un trabajo. La mujer que leía Santuario cierra de golpe su libro (edición vieja, visiblemente prestada de biblioteca); también sepulta al mendigo profesional entre reproches. La mujer no va bien vestida ni mucho menos. La miras y adviertes que tiene que hacer muchos números para llegar a fin de mes. Su aspecto no refiere correctos hábitos alimentarios. NO es atractiva. Sufre.
Pero también pelea.
Y lee.
Yo quiero a mi alrededor personas así. Personas que dicen lo que quieren, que dicen lo que han pensado y no lo que las inducen a decir.
O lo que es peor: lo que las inducen a pensar.
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26.02.06 @ 17:09:41. Archivado en Gente Genial

Línea 9 del Metro de Madrid a las 08:15. Abarrotado. Un ejecutivo torneado en gimnasio con pendiente y gabán pijo, estudiantes, inmigrantes eslavos, centroamericanos, asiáticos, africanos, cincocontinentales camino de hablar nuestro idioma con ese acento chulo que tanto mortifica a quienes no viven/aman Madrid.
Cerca de mí, una mujer lee Santuario –Faulkner– y otra, Los pilares de la tierra –Follet.
Otros devoran libros forrados (cada vez hay más gente que oculta sus intereses de conocimiento: forran los libros para que no puedas saber qué es lo que les apasiona). Mi amigo Luis Perdices, quien se gana la vida como catedrático de Historia del Pensamiento Económico, tiene, como yo tengo, el buen gusto de viajar en transporte público; sabe que la exclusiva de hoy, tal como advirtiera Walter Lippman, envolverá el pescado de mañana: forra por lo tanto sus libros con papel de periódico. Yo sigo su ejemplo, aunque los forro en papel de pintar, del barato, que ya no venden en las papelerías, pero que lo puedes adquirir en Leroy Merlin a un precio tirado.
En Un mundo Feliz –Huxley– no se previó el que los esclavos leyésemos en el Metro, ansiosos de conocimiento, y por tanto, de libertad.
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26.02.06 @ 16:59:37. Archivado en Gente Genial

En el anterior post dije que me había estallado en la cara el artículo de Robert Sapolsky. (dado que usted muestra en este mismo momento la cortesía de leer estas líneas, tiene la oportunidad de comprobar que he conseguido sobrevivir al impacto de dicha deflagración).
Ahora en serio: yo quería seguir hablando de libertad, y por lo tanto pensé en la ilustración que más convenía a este post. Me vino a la cabeza Rosa Luxemburgo, tal y como usted puede ver.
Rosa era una periodista de raza, comprometida con todo rigor. Tenía formación en Economía y Derecho. Hablaba once idiomas.
Lenin y Marx se le antojaban revolucionarios de pacotilla, incapaces, cortos de miras. Dictadores obcecados. No tuvo la oportunidad de demostrar la validez de sus opiniones: la policía alemana la asesinó. Su cadáver fue arrojado al Canal de Berlín. Jamás se encontró su cuerpo.
¿No les parece irónico? Los perros capitalistas llevan a cabo un trabajo sucio que, en un principio era competencia de las hienas a sueldo de la dictadura del proletariado.
Ha transcurrido casi un siglo desde entonces. Se da por supuesto que la cuestión de la libertad es un asunto plenamente superado. ¿De verdad nos creemos semejante patraña?
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26.02.06 @ 16:55:21. Archivado en Gente Genial

“Libertad” fue en su momento la palabra clave. ¿La escuchan ustedes hoy en día con mucha frecuencia? Yo no.
Tanto es así que apenas se puede escuchar ni siquiera en lo que se refiere al debate lingüístico, entorno en el que resulta más habitual el escuchar la expresión “derecho a” que la de “libertad de”.
La libertad anda un poco corta de salud debido a la falta de uso.
Me estalla en la cara el sobrecogedor artículo de Robert Sapolsky que este mes publica Investigación y Ciencia. Me revienta los tímpanos la expresión “trabajo estupefaciente” (una cadena de montaje, lo mismo cada día, un jefe estúpido, un yo indefenso, un dictador de cualquier género que me birla mi propio futuro).
Echemos un vistazo a nuestro alrededor. ¿Estamos totalmente seguros de ser libres?
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19.02.06 @ 14:19:23. Archivado en Gente Genial

Al igual que el resto de los colegas que aportan sus textos al sitio de Periodista Digital, yo mantengo un reference-blog en flickr al que ustedes pueden acceder aquí.
He subido bastantes fotos. El robot de flickr te permite saber cuántas personas han visto cada foto (es decir, no cuántas personas han leído tu post, sino cuántos han querido ver una imagen relacionada con los conceptos a los que tú aludes en tu post, que no es lo mismo).
Los robots de búsqueda, como Google, Yahoo y todos los demás, identifican conceptos, a través de esas herramientas cibernéticas que son las meta tags. No les voy a poner toda la estadística de mi blog en flickr, sino tan sólo las de las cinco fotos más vistas y aquellas cuyos conceptos no han conseguido estimular a nadie para que les echase un vistazo (tengan en cuenta que yo no titulo mis fotos siempre en español, puesto que algunas de ellas las rotulo en inglés y otras en francés, en función del concepto al que aluden y otros parámetros cuya consignación aquí resultaría un tanto tediosa).
LAS TRES MÁS VISTAS: “Pitigrilli” (41 visionados), “Decisión/decision” (36 visionados), “Odio/Hate” (20 visionados) y “Blondies/Rubitas” (16 visionados)
CONCEPTOS ACERCA DE LOS QUE EL PÚBLICO NO HA MOSTRADO EL MENOR INTERÉS: “Magritte” y “Oasis”,con cero visionados.
Le invito a que extraigan las oportunas reflexiones. Por mi parte, empiezo a creer que el sexo no es tan importante como creíamos.
(He ilustrado el post con una de las fotos que albergo en flickr; la que ven la hice en Tenerife hace año y medio).
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19.02.06 @ 13:25:36. Archivado en Gente Genial
Todos los madrileños tenemos permanentemente conectada la Play Station 2 cargada con Need For Speed. El juego en el que participamos se llama M-30 CHALLENGE: TÚ VS GALLARDÓN.
Para jugar, basta con que te montes en el coche y te des un garbeo por la M-30. Las grúas y perforadoras que surcan la famosa carretera de circunvalación permiten que accedas a un psicodélico escenario que emula las torres perforadoras de pozos de petróleo en la película Gigante. Con una pizca de imaginación, lo mismo se te aparece James Dean empapado en petróleo mientras grita "¡Soy rico! ¡Soy rico!" mientras esquivas a furiosos mensajeros motorizados, engañosas señales de tráfico, bifurcaciones falsas, agresivos ejecutivos con las fosas nasales fuertemente irritadas y cosas así.
Ahora en serio: es una ciudad fascinante. Los de aquí nos sometemos a esta y otras torturas (como por ejemplo, los cortes de tráfico a causa de manifestaciones de todo tipo) con una estoica resignación que asombraría a otros pueblos del planeta Tierra en el caso de que llegasen a tener conocimiento de todo lo que estamos haciendo para construirnos a nosotros mismos, sin apenas darnos cuenta, en una delirante macro-aldea de proyectos, ambiciones, oportunidades y, con mucha frecuencia, logros.
¿Qué quieren que les diga? A mí me parece divertidísimo.
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17.02.06 @ 22:22:29. Archivado en Gente Genial

Este bendito país ha venido sufriendo durante años a cómicos que no tenían gracia, trabajadores que no trabajaban, empresarios que no emprendían y maestros que no enseñaban. Estos reyes desnudos podían exhibir su descaro gracias a la existencia de un mercado aturdido por la escasez. Si lo desean, y como ejercicio curioso, pueden extender las anteriores situaciones a científicos, padres y madres de la patria, actores, gurús de pacotilla, mentalistas de ocasión y cualquier otra profesión que les acuda al magín; tengo la certeza de que podrán relacionarlos con algún personaje que ustedes conocen.
A últimos de los 80 y en los primeros 90 del pasado siglo, aparecieron financieros que arruinaban, rojos de derechas y pacifistas beligerantes. Y la gente seguía picando.
Ahora, en este inaudito siglo XXI, España entera se va desprendiendo, poco a poco, de la caspa villana que antaño toleraba tamañas contradicciones: el mercado consiente cada vez menos las tomaduras de pelo.
El mercado es implacable, amigos.
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13.02.06 @ 21:03:35. Archivado en Gente Genial

Todavía queda una marea de sujetos que creen a pies juntillas en que el incumplimiento de las obligaciones laborales constituye un signo inequívoco de astucia.
Amparados en el subterfugio que invoca la apropiación de la fuerza del trabajo por parte del capital, se aplauden a sí mismos cuando no pegan un palo al agua y, a pesar de ello, cobran su salario.
Me refiero a los chupatintas.
Unos trabajan para las administraciones públicas y otros para empresas privadas, pero la pasta de la que ambos están hechos es prácticamente la misma.
Antiguamente, estos simulacros de seres humanos no conseguían otra cosa que la inquina por parte de quienes les abonaban la nómina.
Hoy en día cada vez nos resultan más fastidiosos a medida que los demás nos vemos obligados a cubrir el rastro de desastres que su incompetencia va dejando a lo largo de las semanas, los meses y los años.
¿O es que ninguno de ustedes nunca ha tenido que sufrir a un maldito charlatán en una redacción durante una noche de cierre?
Afortunadamente, cada vez hay menos,pero quedan puñao.
[La ilustración es Vago, de Emmanuel Jorge García. Visiten sus Dibujos de personajes de alambre . Estoy seguro de que les interesará]
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12.02.06 @ 15:01:11. Archivado en Gente Genial

Una clásica definición del concepto de la elegancia masculina reza así: "Un hombre elegante es quien puede cruzar el hall de una gran hotel internacional sin llamar la atención en lo más mínimo".
Si aplicamos este concepto a nuestra cotidiana vida social y política, podremos comprobar que estamos rodeados por zafios patanes de matorral, todavía picados de pulga a pesar de haber desertado de los corrales que vieron nacer a sus padres y, sin ningún género de duda, paletos hasta la náusea. Unos se expresan en castellano y otros en gallego, catalán o vascuence, aunque la mayoría no se expresan, sino que se limitan a repetir consignas -pobrecitos míos- adocenados y por tanto faltos de propia conciencia y verdadera opinión.
Hasta aquí las buenas noticias. Ahora vienen las malas:
Los cantamañanas de airado gesto existen, precisamente, porque la población sigue el camino que su tribu de origen le marca. Se muestran mansos y fingen una indignación cuya razón de ser desconocen. Como si reinase Fernado VII, vamos. Cuánto mal gusto, señores. Cuánta gente incapaz de cruzar el hall del Ritz sin llamar la atención.
¡Cuánta gente gritando vivan-las-caenas!
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09.02.06 @ 20:21:24. Archivado en Gente Genial

Estoy seguro de que, no con poca frecuencia, se encuentran ustedes con ancianos malencarados, quienes, apostados en un extremo de un paso de cebra, en el momento en el que detectan que usted aminora la velocidad de su vehículo para permitirles el cruce de la calzada, exhiben de repente una inusitada energía, expresada a través de imperiosos gestos, mediante los cuales exigen al civilizado conductor que siga adelante y no frene.
Estos señores fingen que su resolutiva actitud refiere poder (ordenan no detenerse) cuando en realidad, están procediendo a una auténtica DEJACIÓN DE SU DERECHO A CRUZAR.
La gallardía española conduce a inusitadas mutilaciones de la dignidad, eso sí, gallardamente mixtificadas mediante ademanes de seguridad, resolución, un sí es no de dignidad herida y raudales de falta de sentido práctico y confianza en las leyes.
Me voy a fijar de ahora en adelante a ver si soy capaz de identificar más tipos de españoles en vías de extinción y exponerlas en este lugar. Y ya que hablamos de esto, en mi post anterior les invité a especular acerca de la identidad del personaje que aparece en la imagen y no han dicho ustedes ni mu. Como la cosa siga así, me voy a ver obligado a desvelar la verdad acerca de todo este asunto.
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03.02.06 @ 22:23:29. Archivado en Gente Genial

Tengo el honor de desafiarles a que contesten a las cinco siguientes preguntas a propósito de la foto que ilustra el post:
1. ¿En qué entorno geográfico tuvo lugar la escena?
2. ¿Cuál era la ideología y actividad principal de la persona que aparece en primer plano en la imagen?
3. ¿De qué edificio se trata?
4. ¿Qué ocupación profesional tiene el individuo con gorra que aparece al fondo?
5. ¿Cuál es el combustible que alimenta la humareda?
¡Ánimo!
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01.02.06 @ 19:16:48. Archivado en Gente Genial

En el documentadísimo artículo de Carlos Azcoytia en Grupo Gastronautas acerca de los garbanzos, podemos aprender, que esta legumbre (introducida en España por los cartagineses) fue símbolo de mal gusto, rito funerario, potente afrodisíaco o detractor de la virilidad, dependiendo del autor y de lo que anduviese de moda por su correspondiente siglo. Recuerdo haber leído en un artículo de Néstor Luján en Historia y Vida –hace más de veinticinco años- el que Plinio el Viejo atribuía la locura de los hispanos (sic) al frenético consumo de esta flatulenta especie.
Sea como fuere, los cartagineses llegaron a España en el 550 a. C. para instalar guarniciones en el litoral con el objeto de ayudar a los Fenicios en su disputa contra los Tartesios.
Pero sabemos que en el sur de Francia, los garbanzos se consumían desde la Prehistoria.
Más claro, imposible.
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29.01.06 @ 19:46:05. Archivado en Gente Genial

Hace unos días publiqué un post acerca de la peculiaridad lingüística de mi familia, cuyos miembros nos expresamos en castellano, catalán, gallego y vascuence (no todos al mismo tiempo ni por el mismo orden alfabético). Repasando los comentarios de algunos lectores me encuentro otra vez con la ciega intransigencia de alguno de ellos y, con toda franqueza, debo decirles que me parece sencillamente insoportable todo este asunto.
¿No dijo alguien que había que mirar al mapa? ¡Miren al maldito mapa de una vez por todas!: ¿todavía no se han dado cuenta de que esto es una frontera de algo más de 1.000 kilómetros de ancho?
Todos estamos metidos en el mismo ajo político, económico y cultural.
Cualquier negociador que se precie sabe que lo primero que debe hacer es el ser capaz de distinguir si se trata de un escenario de cooperación o de competición. John Nash obtuvo el Premio Nobel de Economía en 1994. Incluso rodaron una película sobre su vida (Una mente maravillosa), pero se ve que las claves de su doctorado en Pricenton (sobre “Juegos No-cooperativos”) no ha conseguido cruzar los Pirineos.
Y todo esto consiste en un juego de cooperación, estúpidos.
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28.01.06 @ 22:31:56. Archivado en Gente Genial
Leo Grandes generales del ejército romano, de Adrian Goldsworthy y agradezco a cada página el que este jovencito (nació en 1969) haya destilado a Apiano, Suetonio, Plutarco y al mismísimo Julio César para transmitir al lector la esencia misma de lo que es un líder, vocablo al que en el María Moliner, por cierto, se le añade la aclaración: “se emplea particularmente refiriéndose a países extranjeros”.
No sé si me explico.
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22.01.06 @ 10:29:57. Archivado en Gente Genial
“ Inteligencia Emocional” (IE) es un término acuñado por el psicólogo Peter Salovey en 1986. En pocas palabras, la Inteligencia Emocional consiste en un conjunto de habilidades sociales que permiten que una persona identifique las emociones propias y ajenas mediante la utilización de la razón consciente; este kit de habilidades había sido descrito anteriormente como “inteligencia social” y también como “inteligencia intrapersonal”. Si les interesa el tema, este mes se publica un interesante reportaje sobre este asunto en Mente y Cerebro
En la década de los años 90, el periodista Daniel Goleman publicó un libro sobre el tema del que se vendieron millones de ejemplares en todo el mundo… y se siguen descargando otros tantos a través de Emule, dicho sea de paso.
¿A qué obedece semejante avidez de información acerca de la Inteligencia Emocional? Desde que tenemos uso de razón nos enseñan a hablar, escribir, sumar, restar y todas esas cosas que te permiten ir tirando.
>> Sigue...
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20.01.06 @ 20:14:35. Archivado en Gente Genial
Hace años escribí un reportaje con motivo de un seminario de motivación que se impartía durante un fin de semana en el monasterio de La Fuencisla, al pie del Alcázar, y por lo tanto muy cerca de la iglesia templaria de la Vera Cruz, edificio al que, como muchos de ustedes sin duda ya están al tanto, se le atribuye ciertas connotaciones mágicas.
El seminario en cuestión consistía en que se capacitaba a los participantes para que pudiesen caminar descalzos sobre brasas al rojo vivo. Se trata de una técnica de motivación frecuentemente aplicada en la costa oeste de Estados Unidos. En España se viene practicando desde hace miles de años y todavía hoy se conserva en la localidad soriana de San Pedro Manrique, donde cada año, en la noche de San Juan, los lugareños, realizan esa hazaña ante cientos de personas. También se practica ritualmente en determinadas localidades de India, Japón, Australia y varios países centroafricanos. En la foto que ilustra este reportaje podemos ver a monjes Yamabushi, místicos budistas, que llevan a cabo este ritual una vez al año en el monte Takao (se encuentra en el área metropolitana de Tokio).
Yo acudí al seminario de Segovia al que me refiero en calidad de alumno; es decir, no fui un ratito, entrevisté al profe y me largué, como hacen hoy la mayoría de los becarios, sino que seguí las instrucciones del monitor, hice acopio de valor y fe (el meollo del asunto consistía precisamente en eso) y caminé descalzo sobre brasas de roble que estaban por encima de los mil grados de temperatura a lo largo de un sobrecogedor pasillo incandescente de unos cinco metros de largo (la ceremonia se realiza de noche, así que pueden ustedes imaginarse el espanto que produce esa lengua de fuego en medio de las tinieblas).
Cuando haces una cosa así, te sientes capaz de hacer cualquier otra cosa. De mirar por encima del hombro a alguien poderoso, de escribir un poema arrasador, de amar como una fiera, de decir la verdad, de comerte al mundo. De ser tú.
Ojalá pudiésemos hacer cosas así sin necesidad de tener caminar sobre brasas al rojo vivo.
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19.01.06 @ 19:49:40. Archivado en Gente Genial
Un dicho asumido como dogma dentro del mundo del periodismo es el de perro no come carne de perro. Se supone que esto quiere decir que un periodista no debe meterse con el resto de los periodistas en base a un supuesto código deontológico no declarado, pero asumido con todo rigor.
Se trata de una creencia estúpida.
Llevo en el mundo editorial desde 1971 y desde entonces he visto la suficiente mezcla de talento, descaro, hipocresía, cobardía, pobreza intelectual, incompetencia profesional, audacia, coraje y honestidad, tanto entre los periodistas como entre los médicos, los gerentes de compañías, los físicos nucleares y los futbolistas, por citar tan sólo algunas profesiones a cuyos portavoces he entrevistado. En todas partes hay gente buena y gente que no lo es tanto. Así funciona esa cosa a la que venimos llamando vida.
Digo esto con el coraje que me provee el hecho de no haber comido jamás en ningún pesebre. Jamás. Y conozco a docenas de muy buenos periodistas que tampoco lo han hecho (dicho sea de paso, algunos las han pasado tan canutas como yo en ciertos momentos).
"Rubias, alcohol y soborno" es el cóctel con el que los periodistas norteamericanos se refieren a los persuasores ocultos que tratan de conseguir un determinado titular o un enfoque especial de cierta noticia.
Un periodista que sienta respeto por sí mismo, se busca sus propias rubias (o rubios), su propio alcohol (o refresco de zarzaparrilla) y su propia gratificación, como por ejemplo, una buena lectura, una conversación inteligente o una experiencia recomendable al prójimo.
La mayoría de los periodistas, que no le quepa a usted la menor duda, son personas honestas.
Después están los que comen en determinados pesebres.
Pero todo el mundo tiene el suficiente sentido común como para distinguir entre los unos y los otros.
Y creo que la mayor parte de los lectores también poseen ese mismo sentido común.
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16.01.06 @ 20:46:14. Archivado en Gente Genial

Hoy he escuchado hablar en chino en un restaurante chino. La noticia no tendría nada de insólito, salvo por el hecho de que quien hablaba en chino era un padre de familia con rasgos centroamericanos:
-Bueno, rico todo, traer cuenta ahora no chupito yo prisa - decía el centroamericano, quien pronunciaba la erre, ya que se echaba de ver que su dominio del idioma chino era bastante reducido.
Y todo había sido porque la camarera le había preguntado:
-¿Tú aola quelel chupito?
Y yo, pobre de mí, sin darme cuenta, cuando ella me preguntó lo mismo, respondí:
-Yo no chupito tampoco gracias (también pronunciando la erre, claro).
Decía Ortega que el mundo se echaría a temblar en el momento en el que se viese asomar una coleta tras los Urales. Los chinos de hoy en día no llevan coleta, pero, cuando Rodolfo Casadei escribe sobre la globalización, ¿tiene en cuenta estos inquietantes fenómenos lingüísticos?
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15.01.06 @ 13:04:05. Archivado en Gente Genial

A partir de la década de los años sesenta, equipos de sociólogos y psicólogos han venido desarrollando estudios científicos sobre el nivel de felicidad estimado en las personas (de hecho, el Eurobarómetro realiza un estudio bianual que indaga acerca de la percepción de los europeos sobre este asunto). Obviamente, cada grupo cultural tiene sus propios estándares, e incluso cada persona puede establecer evaluación privada y única acerca de lo que entiende como felicidad(por ejemplo, mi guitarra eléctrica, que es la que sale en la foto y con la que llevamos juntos treinta años, me hace feliz).
Lo que sucede es que, aparte de nuestras singularidades y preferencias, hay aspectos importantes que sí son compartidos por la mayoría de las personas con indiferencia de su posicionamiento político, localización geográfica o religión (como el hecho de dar y recibir amor, la seguridad económica o el sentirse respetado desde el punto de vista profesional, por ejemplo). Por si fuese poco, dado que se tiende a equiparar el bienestar social con el económico, se vincula la percepción de felicidad de la ciudadanía con los indicadores socioeconómicos macrosociales. Eso puede resultar útil a los gobernantes, pero no sirve de gran cosa a las personas.
Antiguamente, la felicidad de los siervos dependía de sus amos. Hoy en día, en cambio, los accionistas de las grandes empresas empiezan a darse cuenta de que el nivel de satisfacción personal de los empleados influye directamente en los dividendos: “si vosotros no sois felices, nuestros bolsillos tampoco lo serán” –parecen decir. La felicidad va siendo poco a poco una cuestión más práctica de lo que se venía creyendo hasta ahora.
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13.01.06 @ 22:04:31. Archivado en Gente Genial

La versión tradicional de este asunto al que hemos convenido en llamar vida, consiste esencialmente en dejar que pase el tiempo mientras llevamos a cabo apenas unas cuantas tareas de dudosa utilidad social, cultural e histórica.
Hoy les desvelo el verdadero y profundo sentido de la vida si tan sólo se toman la molestia de pulsar aquí.
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12.01.06 @ 21:48:11. Archivado en Gente Genial
Los tally sticks son las herramientas prehistóricas de las islas británicas que se utilizaban para anotar cantidades (de cereal, de ganado) o para, entre otras funciones, la transmisión de mensajes. Cumplían una función similar a los “bastones de mando” de la Edad de Piedra tallados en hueso o las tarjetas de arcilla babilónicas para el recuento del ganado (por cierto, idénticas en tamaño y formato a las actuales tarjetas de crédito). Pues bien, los niños irlandeses de la segunda mitad del siglo XIX llevaban colgados del cuello tally sticks de madera: si alguien les escuchaba hablar en gaélico, hacía una marca en el objeto y cuando el niño llegaba a casa… recibía una paliza. Se trató de la primera "normalización lingüística" que tuvo lugar en Europa.
Mi madre, monolingüe catalana, aprendió a hablar español en Coruña (que es como en el lenguaje de la calle, los galaicoparlantes nos referimos a esta ciudad, salvo los cursis decimonónicos que dicen "Marineda") por lo que se expresaba en el idioma de Cervantes con acento gallego, pero contaba y rezaba en catalán. Quienes han estudiado un segundo idioma y lo hablan con fluidez, sabrán sin duda a qué me refiero.
Yo hablaba en catalán con ella, pero estudiaba clandestinamente el idioma gallego, dado que los padres de la época nos prohibían el conocimiento de esa lengua por tenerla como propia de gente rústica e incivilizada, una actitud que, después de todo, únicamente mostraba la rusticidad e incivilidad de los padres.
En el colegio, por supuesto, recibíamos clases en español. Así pues, he tenido una educación trilingüe, y tal como ustedes ya habrán advertido, no me expreso del todo bien por lo menos en uno de los tres idiomas a los que acabo de referirme. Añadiré que mi padre hablaba vascuence (participaba en Bilbao en los cursos de este idioma que se impartían en la radio, antes de la guerra civil, mediante el Método Assimil) porque era perito agrícola y tenía entre sus cometidos como funcionario del Gobierno Vasco el instruir a los paisanos de los caseríos acerca de la lucha contra plagas, nuevos cultivos y demás aspectos relacionados con la economía rural. La mayoría de los paisanos, por aquel entonces, no hablaba una sola palabra de español, de modo que era necesario comunicarse con aquellas personas en su propio idioma. Mis amigos vascos me aseguran que a principios del siglo XX, en las ciudades vascas, también se tenía por poca cosa a quienes sólo sabían hablar en éuscaro. Parece ser que hoy en día afortunadamente ya ha desaparecido ese ridículo prejuicio... ¿o no?
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09.01.06 @ 09:36:27. Archivado en Gente Genial
Por las mañanas suelo ir a entrenar al parque de El Retiro. A veces voy por Sáinz de Baranda y a veces por Ibiza. Toda la zona se encuentra plagada de contenedores en los que se arrojan los escombros de obras de renovación de negocios o de casas particulares. Eso te permite encontrarte con cosas interesantes, como por ejemplo, mil o dos mil folios de papel continuo, en perfecto estado, de los que se utilizaban para las antiguas impresoras de arrastre de papel, piezas de madera para pequeños arreglos domésticos y cosas así. Los contenedores son como Leroy Merlín pero sin carritos ni colas en la caja.
Ayer rescaté de uno de esos contenedores el libro cuya portada ilustra este post. Fue una experiencia emocionante. Algo así como encontrarse a un bebé abandonado en el portal de tu casa, pero en versión libro. Es una edición de 1955, perfectamente conservada. La obra consiste, tal como se desprende del dibujo de portada, de un manual para sacarse unas perrillas mediante la confección de pantallas de lámparas, bolsos, escurridores de vajilla, figuritas de belenes y cosas por el estilo. Era la década del plato único, el zurcido continuo, el deseo de sobreponerse a la miseria. Mucho antes de Cuéntame cómo pasó.
En aquella época los españoles estaban muy atrasados y no habían descubierto todavía la enorme utilidad de la envidia. Hoy en día casi todo español se ha convertido en un envidioso profesional, gracias a lo cual la economía nacional avanza con pasos de gigante. Pero, ¿por qué la envidia resulta tan útil?
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