Optimismo: kit de urgencia
31.05.06 @ 15:01:38. Archivado en Gente Genial

Los científicos nos enseñan que el optimismo y el pesimismo dependen del comportamiento de la glándula pineal y de la composición de determinados cócteles hormonales. Esta interpretación de las emociones resulta desagradable, incluso angustiosa, para determinadas personas.
Sobre todo para las pesimistas.
Sin embargo, cuando alguien te dice que se lo ha pasado bien contigo, o cuando tú y esa persona decís algo exactamente al mismo tiempo y os miráis el uno al otro con ojos iluminados por la sorpresa (los ojos iluminados por las sorpresas agradables suelen brillar de una forma inusualmente atractiva) entonces las hormonas hacen de las suyas y el pobre hipotálamo cae rendido a los pies de un optimismo irrefrenable.
Así que cuando me lo paso bien conmigo mismo, y además, lo reconozco, no lo oculto, e incluso, caiga quien caiga, lo proclamo, mi hipotálamo emite destellos de confianza, entusiasmo y ganas de vivir.
Nunca deberé olvidar que la persona más próxima a mí mismo soy yo, y que, por lo tanto, nunca sonseguiré seducir a nadie si considero que lo que le ofrezco no es algo estupendo: no seduciré a nadie si previamente no me he seducido a mí mismo.
Y esto no tiene nada que ver con la autosugestión: yo no quiero ser objeto del deseo, sino fuente de felicidad.
Los buenos seductores distinguen perfectamente entre lo uno y lo otro.
Comentarios:
Aún no hay Comentarios para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
José Hermida
autor


