Miro a Jesús de Nazaret en medio de esta crisis que no cesa de agravarse. No porque piense que él –y mucho menos la fe cristiana– sea la única alternativa, ni siquiera necesariamente la mejor. Simplemente, cada uno tiene sus raíces, y las mías están en Jesús, a él le quiero y le sigo. Pero las raíces nos conducen a lo más profundo, al agua y el humus que a todos nos nutren, al Fondo sin nombre, a la Misericordia sin fondo, donde somos Uno.
Martes, 21 de mayo
José Arregi
Rufo González Pérez
Francisco Margallo
Francisco Baena Calvo
Julián Moreno Mestre
Jose Gallardo Alberni
Josemari Lorenzo Amelibia
Pedro Tarquis
Mariano Fresnillo Poza
Manuel Mandianes
Juan Fernandez Krohn