El blog de José Arregi

La cruz no nos salva

21.04.11 | 09:19. Archivado en Religión

El título puede sonar escandaloso a oídos de muchos cristianos, más en estos días en que alzamos la cruz para cantar al Hermano Herido. Hace ya dos mil años que dura el grave malentendido, y son demasiados los que aún lo sostienen, pero hoy es insostenible. No es la cruz la que salva, sino aquello de lo que nos hemos de salvar. En realidad, el equívoco es muy anterior al cristianismo. En infinidad de excavaciones arqueológicas de África, Asia, América y Europa se encuentran restos de cruces de hace ocho mil años. De México a Perú y de China a Babilonia, la cruz fue utilizada como símbolo de vida.

Muchos representaron al dios sol en forma de cruz: así hicieron los egipcios con Osiris (que es, además, el dios de la muerte y de la resurrección), y los acadios, asirios y babilonios con Shamash. Desde Europa hasta la India, todos los pueblos arios utilizaron también la cruz gamada como símbolo del sol más o menos divinizado. Odín cuelga de un árbol. El árbol tiene forma de cruz. El árbol vive del sol. La cruz es el árbol, es el sol, es la Vida en las cuatro direcciones del cosmos.

Si la pobre humanidad, desde la noche de los tiempos en que aprendió a guardar el fuego –fuego del sol o del rayo– e incluso a encenderlo cruzando y frotando dos palos de árbol, si la pobre humanidad hubiera guardado el Fuego y cuidado la Vida, también nosotros podríamos seguir venerando la cruz como el signo más sagrado, el signo de la Vida. Pero la pobre humanidad, para su gran desgracia, hizo de la cruz un instrumento de muerte.

Cuando esta especie humana que llamamos dos veces Sapiens dominó la tierra, construyó ciudades, ordenó el poder y organizó religiones, entonces taló un árbol e inventó la cruz para matar al enemigo condenado como culpable. Babilonios, persas y egipcios, griegos, cartagineses y romanos convirtieron el signo de la vida en el más cruel instrumento de tortura y de muerte para esclavos, sediciosos y prisioneros enemigos. Y llamaron Dios al Poder, e hicieron de Él el Gran Legislador, el Supremo Garante del orden del más poderoso, siempre injusto. Y dijeron: “Dios castiga al culpable”, pero era simplemente para poder ellos castigar con la conciencia tranquila. Nadie explicó nunca por qué Dios exige expiación, ni quién gana qué con que el culpable expíe. Eso hicimos de Dios, ¡pobre Dios! Más bien, ¡pobres nosotros!, pues ese Dios no existe, mientras que nosotros sí existimos y seguimos crucificándonos. ¡Maldita cruz!

Miles de años más tarde, un viernes de abril, crucificaron a Jesús, uno más de tantos. El Sanedrín de los sacerdotes le acusó de querer destruir el Templo. El Pretorio romano le condenó por amenazar el orden imperial. El Sanedrín tenía razón según la ley vigente en la religión del templo, y el Pretorio tenía también razón según la ley del Imperio. Pero ambas leyes eran la misma, y ambas eran perversas. Eran la ley del poder y del orden, de la culpa y del castigo. No eran la ley de Dios, la santa ley de la bondad y de la vida. De modo que Jesús fue crucificado contra la voluntad de Dios, que solo puede querer que vivamos y hace salir el sol sobre buenos y malos.

Pero los cristianos entendieron muy pronto la cruz de Jesús de acuerdo a las viejas categorías de la religión del templo: la culpa y el castigo, el sacrificio y el perdón. Eso sí, los cristianos, con Pablo al frente, dieron la vuelta al argumento y dijeron: “Dios exigía que alguien expiara todos los pecados, pero ha sido el Justo quien ha expiado en lugar de los pecadores. Era necesario que alguien cargara con las culpas, pero ha sido el Crucificado quien ha cargado con todas nuestras culpas”. Los cristianos olvidaron la historia del Sanedrín y de Pilato, y comprendieron la cruz, en clave cultual, como un sacrificio de expiación. Dieron la vuelta al argumento, pero mantuvieron el viejo marco de la culpa, la pena y la expiación.

Y llegaron a decir que, en realidad, fue Dios el que crucificó a Jesús. ¿Quién puede creer hoy en un Dios que exige expiar culpas, a veces al propio culpable, a veces al inocente en lugar del culpable? Ese dios sería un monstruo terrible, y la verdadera piedad empezaría por combatirlo. Pero tales monstruos hemos creado, y les hemos consagrado templos, doctrinas y sistemas penitenciales, un siniestro edificio que descansa sobre un dogma erigido en una especie de principio metafísico de carácter absoluto: “Toda culpa debe ser expiada”. Una religión de la expiación universal, en la que lo más importante ni siquiera es que aquel que ha hecho daño a alguien lo repare y trate de curarle, sino que pague, que sufra, que se pudra en la cárcel, que se muera (se oyen gritos de multitudes). Terrible religión, y terrible sociedad, la que así grita.

No es esa la religión de Jesús. El principio absoluto de Jesús es otro, absolutamente distinto: “Toda herida debe ser curada”. A Jesús no le importó el pecado (¿qué es el pecado?), sino el sufrimiento: la gente que sufría y la gente que hacía sufrir. No le importó la culpa (¿qué es la culpa?), sino el daño: la gente herida, y la gente que hería, y todo el que hiere es porque está herido, y lo que necesita es sanación, no castigo. En última instancia, ni siquiera le importó quién tenía la culpa, sino que alguien, cada uno en su lugar y a su manera, se hiciera responsable y dijera: “Yo respondo. No quiero herir, quiero curar. Y también al que hiere quiero curarlo, porque también él está herido. Yo quiero hacer algo para que no haya daño. Y sé que eso es arriesgado, porque el poder es ciego y cruel, y está en todas partes aunque no es nadie. Pero yo lo haré”.

Eso hizo Jesús. Corrió el riesgo, y le crucificaron. Pero sus discípulas y discípulos no dejaron de amarle. Dijeron que estaba vivo. Tan ciertos estaban de que lo que Jesús había dicho y hecho era divino, la vida misma y la bondad misma que es inmortal como Dios. Los cristianos le veneraron primero en figura de cordero, de buen pastor, de pez y de ancla. Y al cabo de trescientos años, empezaron a venerarle en figura de cruz. Y la cruz –el maldito instrumento de tortura y de muerte, impuesto por los poderosos a los sediciosos y profetas– volvió a convertirse en signo de la Vida, en árbol de vida, cargado de frutas y medicinas saludables.

Pero aún persiste el equívoco y hay que despejarlo. El Dios de la expiación nunca existió, y la religión de la expiación ha de ser borrada. El dolor no es lo que salva, sino aquello de lo que hemos de ser salvados. Y la salvación no consiste en ser absueltos de una culpa ni en expiarla, sino en ser curados de todas las heridas. Eso es lo que quiso hacer Jesús. Pero en su vida y en su cruz, no es la cruz la que nos salva, sino la libertad arriesgada, la bondad solidaria, la proximidad sanadora. La suya y la de todos los hombres y mujeres buenas. Benditos sean todos los crucificados, y malditas sean todas las cruces, también la de Jesús.

Es el Hermano Herido el que nos salva. Todas las hermanas y hermanos heridos por ser buenos nos salvan, a pesar de la cruz. Por supuesto, no sin la cruz. Pero ciertamente, no por la cruz.

José Arregi

Para orar

"Un Dios de corazón y no de ley.
Una mirada de calor y no de hielo.
Un Señor de los nuestros, no distante.
El padre para todos, no el príncipe de algunos.
Una Palabra que habla en los gestos:
 
el pan compartido,
la fiesta de los impuros,
la denuncia del soberbio,
la bienaventuranza del pobre,
el envío de los débiles,
la amistad con los solos,
la mano firme que alza a la adúltera,
la risa y el llanto de quien está vivo,
la plegaria del hombre angustiado,
el silencio ante el juez injusto,
los brazos clavados en una cruz,
el grito de perdón,
un sepulcro sin muerto,
los destellos del que vive para siempre.
 
¿Qué hay en el corazón de Dios?
Un Amor eterno, cercano y apasionado.
Una pasión que sepulta a la muerte..
Un grito que da sentido a la historia.
La voluntad inquebrantable
de abrirnos paso a la Vida."

(José María Olaizola)


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Comentarios
  • Comentario por Blanca 22.05.11 | 17:02

    Respecto al comentario de Santiago Agrelo, quiero apuntar, con toda humildad, que no soy teóloga, pero por eso no me siento descalificada a la hora de leer o vertir una opinión sobre una exposición u opinión de contenido religioso. Qué pasa, que Jesùs murió y resucitó sólo para los expertos y exégetas?.. ?La Palabra sólo está escrita para los "elegidos"?. Pues yo creo , muy al contrario, que jesús de Nazaret eligió para estar con El a los más pobres y menos doctos. ¿Cree el sr. Agrelo que los imternautas no merecemos poder limpiar nuestras heridas y orar y reflexionar en la Palabra?.....No conozco el método ciéntifico aplicado a la fé , ni tampoco a la Palabra de Dios, ¡ya me gustaría que mi fé fuera igual a una ecuación o a 2+2= 4!. Pero es algo más gracioso y complejo, o quizás mucho más fácil,¿quién sabe?.

  • Comentario por alain 10.05.11 | 22:14

    ¿cómo es posible que el ser humano, sea tan depredador, tan violento? ¿es que tiene en sus entrañas, esa violencia, quizá heredada de los sanguinarios guerreros, que desde la antigüedad, han empapado el mundo de sangre y no han sentido el dolor de los demás: matando y cortando cabezas.
    El mono humano, desde que bajó del árbol no ha hecho sino rajar, cortar, matar y siente el odio en sus venas, odio y rabia por acumular, poseer y dominar a sus semejantes. ¿ de dónde le vendrá ?
    Ser humano, eres una mota de polvo, habitante de un minúsculo planeta perdido en el océano inmenso del cosmos.
    ¿qué sabes tú de Dios?

  • Comentario por Luis 04.05.11 | 21:19

    He leido esta Semana Santa el nuevo libro del Papa Benedicto XVI que escribe como teólogo sobre la pasión de Jesús de Natharet y ciertamente dice algo muy parecido a lo que aquí se plantea (y que escandaliza al parecer a algunos bienpensantes). En el libro se deja muy claro que que Jesús no murio por nuestros pecados si no a causa de nuestros pecados. La diferencia es clara. Como muy bien se dice también aquí 'nos redime el amor, no el sufrimiento'. Qué veamos al Cristo en quien sufre injustamente, en el débil, en el maltratado, en el herido por la vida. Cristo es Dios porque amó hasta la muerte. ¡Bendito sea el cordero de la nueva alianza con el Dios del amor y la misericordia! !Maldita sea la cruz que utiliza el poderoso! Qué el amor del Cristo nos redima a todos.

  • Comentario por Arzipreste 30.04.11 | 02:56

    Parroko: gaineko artikuluak dioena biraoa da. Gurutzeak berak, zurezko objetu horrek, ez gintuen salbatu. Hori banekien. Kristo Berak salbatu gintuen gurutzean, objetu hortan, sufritu eta bizitu zuenagatik. Gurutzea, finenan, Kristoren maitasuna adierazten duen ikurra da. Berak, libreki bizitza hantxe eman zuen gugatik. Egiten didazun zuzenketa "obvioa" da, ez dut uste inork kontrakoa ulertuko zuenik. Ez zaitez puntualizazio bitxi eta lekuz kanpokoetan sar.
    Niretzat gurutzea etaKristoren nekaldia gogoeta sakonerako gaiak dira inondik ere aunitzetan eukaristia ospatzean, konsagrazio berean, hartan pentsatzen dut eta oso lagungarri zait. zure iruzkina sobran zen.
    Bestalde Etzazu Arregi defendatzearren nere kontra egin. Personaia hau iguangarria da. Herejiatik harata dagoen norbait. Gazteleraz Blasfemo erranen genioke.Galdu zuen bere kreditua, bere fama eta izan zezakeen ospe teologiko eta intelektuala Munillaren aferarekin. Jaunak barka diezaiola.

  • Comentario por franz 28.04.11 | 17:32

    Además no cuentan los dos francotiradores con que entre los "sacerdotes" hay también pastores a la imagen de Jeús que "no ha venido para condenar, sino para salvar. Una esperanza también para los dos jueces sin rostro. ¡Bendito sea!

  • Comentario por franz 28.04.11 | 17:22

    "De paso", otros francotiradores ridículos. Como si el habito hiciera el monje, y al sacerdote fuese condición sine qua non para salverse. ¿Quién se habrá salvado entonces en los primero siglos cando en las iglesias cristianas no se conocía un sacerdocio particular? Al menos se esconden cobardes tras un anóminato, para esconder lo limitado e ignorante que son.

  • Comentario por Rezo por Usted 28.04.11 | 13:27

    +
    ¿Arregui, cuando mueras pediras un sacerdote para pedir los sacramentos?
    Espero que sí.
    Será Cristo en su CRUZ el único que le salvara

  • Comentario por voy de paso 28.04.11 | 11:27

    Arregui, sin hábito ya no eres nadie, ya no interesas más que a 2 ó 3, ya no predicas en ningún sitio, te has convertido en un predicador sin parroquia. Mientras has sidi fraile has servido para atacaer a la Iglesia, pero sin hábito ya no sirves para nada. Has sido un torpe instrumento en manos de los enemigos de la Iglesia, pero ahora ya no sirves, te has convertido en un juguete roto. Eso te pasa por soberbio y por creerte en possión de la verdad. Ahora te vas a air enterendo de que no eres nadie, te irás disolviendo en el tiempo como un azucarillo en un vaso de agua caliente.

  • Comentario por Heráclito 27.04.11 | 21:00

    Arregui, no hagas caso de tanto fanático que no tiene ni idea de cristianismo, peró sí de Inquisición y caza de herejes . Lo suyo es la excomunión y la hoguera. Hasta el mismo Jesús se vería hoy en apuros ante ese Torquemada que asoma por arriba, un tal Bustamante, Luis Fernando.
    Franz, eres un auténtico mosquetero, pero al revés: uno contra todos, todos contra uno. Ánimo, que al final triunfará la verdad y el amor que falta por aquí.
    El tema de Arregui ya lo publicó Jairo, con la misma profundidad y finura. Y aparecieron las mismas aves de rapiña, y el cuervo mayor.
    Está claro que la idea de un Dios que disfruta con la muerte de Jesús y la sangre de los sacrificios es un invento de los hombres y no tiene nada que ver con el Dios de Jesús de Nazaret.
    Habría que revisar la Biblia adecuándola a la mentalidad moderna del hombre real de hoy y no identificar la palabra de Dios con la forma de pensar de otras épocas. Dios es más grande que todos esos modelos sacri...

  • Comentario por franz 27.04.11 | 18:06

    Para el lector: Quién tiene el Evangelio como guía, no necesita pasar a los protestantes u a otra confesión critiana, los hay en todas. "Lo que separa viene del hombre, lo que une viene de Dios" (Juan xxIII). Lo cerrado, lo dogmatico, lo fundamentalista, lo fanático, lo ecluyente es diametralmente opuesto a lo que - según el sentido de la palabra - significa "católico" (katholon en griego). Ahí ustedes.

  • Comentario por franz 27.04.11 | 17:56

    Típico: A falta de argumentos, ataques a la persona. ¡Que bajeza!

  • Comentario por Yo 27.04.11 | 12:37

    Que cantidad de barbaridades, deja de pensar tanto y reza más.

    "Si alguno es ocasión de pecado para cualquiera de estos pequeños que creen en mí, mejor sería para él que le ataran alrededor del cuello una ruedade molino de las que mueven los asnos, y fuera echado al mar."

  • Comentario por Lector 27.04.11 | 11:59

    franz:
    ¡Verdad única! ¡Magisterio infalible! ¡Qué soberbia! Y, quien no acepta esa arrogancia, ¡fuera!, ¡suspendido! ¡excomulgado! Esto se llama imponer.


    No, eso se llama catolicismo. Y si no le gusta, no hay mayor problema. Se convierte usted en protestante y todos felices, sobre todos los que somos católicos, que no necesitamos a gente como usted en nuestras filas. ¿O acaso no son cristianos los protestantes como para que no quiera irse con ellos? No lo dude. Entre ellos está su lugar.

  • Comentario por Jak 27.04.11 | 11:57

    Blasfemo... ojalá te conviertas antes de morir...

  • Comentario por franz 27.04.11 | 04:15

    ¡Verdad única! ¡Magisterio infalible! ¡Qué soberbia! Y, quien no acepta esa arrogancia, ¡fuera!, ¡suspendido! ¡excomulgado! Esto se llama imponer, no exponer como lo hace Arregi y otros por esta traición del Evangelio donde Cristo les dice: No se den de padres, de jefes, de maestros. No se porten como los tiranos de este mundo, y Pablo: No somos dueños de vuestra fe, sino servidores de vuestra alegría, y Pedro a los obispos: que cuidan a sus confiados no como teniendo señorío sobre ellos. Tan claras palabras que no necesitan dictámenes "infalibres" de quienes no lo quieren acatar.
    Cristo: SÍ, Iglesia, Pueblo de Dios que sigue a Jesús:SÍ. A los que quieren otra vez esclavizarnos: NO. NO y NO.

  • Comentario por Entender lo que se lee 27.04.11 | 02:09

    Querido José, qué espectáculo tan poco virtuoso el que dan los que se automanifestan como los auténticos y verdadeos cristianos... En doctrina y dogmas del magisterio infalible y oficial sacarán sobresaliente o matrícula de honor...Pero en comprensión lectora, tan necesaria e imprescindible para comentar un texto, no llegan ni al "muy deficiente uno"... Señores de la Verdad Única: vayan al colegio.
    Un abrazo y bendiciones, hermano y compañero de camino Arregui.

  • Comentario por franz 26.04.11 | 23:29

    Hay quien ve el dedo sin entender lo señalado.

  • Comentario por Oscar 26.04.11 | 17:22

    Hay quien ve el dedo, y no lo que el dedo señala..
    ¿Han visto a muchos cristianos cargando pesadas cruces de madera? Por supuesto que no, en todo caso cargamos con nuestros pesares, y la cruz que llevamos como emblema es un símbolo de esta situación.
    Jesús le dio un nuevo significado a la cruz, y lo transformó en símbolo de redención, aquello que antes era un abominable método de muerte, lo transformó en instrumento de redención.
    Por ello el que sufre, no sufre en vano, como se decía antes de la venida de Cristo “Tu naciste lleno de pecados” (Juan 9.34) Sino que junto con Cristo, participamos de la redención “Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana".(Mateo 11.28)

  • Comentario por franz 26.04.11 | 16:08

    Por no entender nada, o por falta de argumentos, o por simple apatía, o por amargura, o sabe Dios, muchos comentaristas no comentan sobre el contenido de las opiniones o noticias del autor, sino descalifican a este mismo con lo cual creen tener razón. No falta el fanatismo que parece añorar la inquisición. Generalmente son los mismos que por miedo a identificarse utilizan seudónimos o ni esto. Responder a esta gente es bajar a su nivel y tiempo perdido. Se debería simplemente ignorarlos.
    Otras intervenciones son valiosas, se aprende o estimulan para profundizar en el tema. Gracias o todos y todas ell@s.

  • Comentario por Chinto. 26.04.11 | 08:53

    "Con la iglesia hemos topado" dijo el Quijote a su escudero. A Arregi le acaba de pasar lo mismo. No hay más que ver la polvareda que ha levantado su acertado comentario. Si los exaltados bloggeros, que critican lo que dudo que hayan entendido, tuviese más formación que la que les brinda el catecismo de Astete y o el cura de su parroquia, no se escandalizarían de las ideas que expone el P. Arregi, sobre los conceptos de rescate, expìación y la teoría anselmiana de la compensación. El sufrimiento no salva, salva el amor.

  • Comentario por Ben Gabirol 26.04.11 | 07:54

    Después de ver tanta estupidez contra el hermano Arregi, yo le declaro todo mi apoyo y mi admiración. Luis Fernando y compañía. Bueno... están heridos, también necesitan sanación.

  • Comentario por franz 26.04.11 | 06:44

    Oscar, no se contradice en lo que afirmo, con un pequeño pero, no por eso en un importante detalle.
    "Quien no toma su cruz y me sigue, no es digno de mi" y "él que no carga con su cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo".
    ¿Qué llevó a Jesús a la cruz? ¿Porqué los discípulos llegan al martirio? ¿Porqué Jesús amaba la cruz, o los discipulos el martirio?
    Ya lo dije en todas las variantes lo que los Evangelios demuestran con toda claridad: amar como Jesús ha amado en un mundo prepotente e injusto, lleva al enfrentamiento con los dominantes, sean estos religiosos o políticos. Y la hisitoria lo confirma. Y estos no tienen miseri-cordia, el único sacrificio que agrada a Dios. Persiguen, marginan, torturan, asesinan, con istrumentos que les conviene, en el caso de Jesús y, según la leyenda de Pedro, era la CRUZ. Según el único creterio en el juicio final, no será la devoción a la cruz el criterio de vida o muerte, sino el amor al prójimo, arriesgando la cruz, no amándolo...

  • Comentario por Oscar 26.04.11 | 04:45

    El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí. EL QUE NO TOMA SU CRUZ Y ME SIGUE, NO ES DIGNO DE MÍ. El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará. (Mateo 10.37)

    Entonces Jesús dijo a sus discípulos: "El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, QUE CARGUE CON SU CRUZ Y ME SIGA. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida a causa de mí, la encontrará (Mateo 16.24)

    EL QUE NO CARGA CON SU CRUZ Y ME SIGUE, NO PUEDE SER MI DISCÍPULO.(Lucas 14.27)

  • Comentario por Oscar 26.04.11 | 03:57

    El tema de la cruz es simple, ¿Hasta donde llega el amor de una persona por sus semejantes?
    En el caso de Cristo, hasta la muerte, y muerte de cruz.
    Tanto amó Dios a los hombres que se entregó a la infamia, al flagelo, y a la muerte, nunca renegó de ello.
    El hecho que suplicara al padre, es para que entiendas que el sufrimiento que estaba por soportar, no era para satisfacer sus deseos personales, sino para cumplir la voluntad del Padre.
    Tal fue Su obediencia, y Su amor al Padre que acepto su destino al punto de abrazar la cruz con amor.
    Eso es para nosotros, los Católicos el símbolo de la cruz, aceptar con amor y pacientemente, lo que viene de Dios
    Ahora bien, hay congregaciones de evangélicos, que no aceptan este hecho, consideran a la cruz motivo de oprobio, y a los católicos un objeto de conversión. Yo considero que estas personas no son respetuosas de las convicciones ajenas, y se entremeten hasta el hartazgo.

  • Comentario por Pakorro 26.04.11 | 00:03

    Arzipreste, zuretzat biraoa dena beste batzuentzat argi eta gogoeta iturri da. Gurutzeak ez gaitu salbatu, Kristok salbatu gaitu

  • Comentario por franz 25.04.11 | 21:55

    Sí se puede separar, estimado "Lector" (raro nombre) Jesús y la cruz. A Jesús lo han separado de la cruz al descolgarlo. "Porqué no se venera látigos con que ha sido martirizado, o las espinas, con que ha sido coronado"?. El crucificado y la cruz, son dos cosas distintas, ¿o no? A Jesús hubieran podido apedreas,
    ahogar, quemar o ahorcar cómo a seguidores suyos, y, con la lógica suya, los "fieles", venerarían la piedra, el agua, el fuego o las sogas. La víctima inocente sería en todo caso el mismo, los medios diferentes. Tan de sencillo.

  • Comentario por Arzipreste 25.04.11 | 20:43

    Kristoren gurutzeak salbatu zuen gizona Arregi, zure lumatik jaiotzen den guztia biraoa besterik ez da.

  • Comentario por Lector 25.04.11 | 20:07

    franz dice que Jesús es venerable y no la cruz. Los católicos sabemos que no se puede separar a Cristo de la cruz donde derramó su sangre por nuestros pecados. Por eso nos gloriamos con San Pablo en la cruz de Cristo. Por eso adoramos la cruz.

  • Comentario por franz 25.04.11 | 19:41

    Disculpe los errores ortográficos en la áltima frase. Debe decir: "Misericordia quiero, y no sacrificios", no cruces, sino un camino que puede l l e v a r n o s a la maldita cruz.
    Por otro lado entiendo porqué se puede venerar la cruz. Se la toma como "pars pro toto", y se olveda que el "toto", es decir Jesús, es venerable, y no la cruz. En esto esto se da la confusión y no nos entendemos.

  • Comentario por franz 25.04.11 | 19:22

    Jose Delgado, si analizas bien mis comentarios, puedes darte cuenta que estamos totalmente de acuerdo. Decir que la cruz como medio de tortura, lo maldice con toda razón.
    En cuanto a la libertad, dejé bien claro que para él que sigue a Cristo, se arrodilla solamente ante Dios que nos habla por la conciencia, más no ante hombres. Sí "Las citas del NT en que Jesús anuncia su muerte en cruz son muy numerosas", pues sabía que le va pasar, si sigue con su celo por el Reino de Dios que no es al estilo de este mundo. Faltaba solamente que tire a los mercenarios del templo, arruinando el negocio con lo sagrado del Sanedrín, para que se pase a su ejecución. Así es: "Me han perseguido a mí, le perseguirán también a ustedes", quienes me siguen y de una u otra manera les crucificarán. "Misericordia quiero, y no sacrificios", no cruces sino un camino que puede llebars a la maldita cruz.

  • Comentario por Carlos 25.04.11 | 17:52

    Qué lujo poder leer, escribir sobre las creencias. Opinar es el resultado del evangelio, podernos liberar de la doctrina antigua, del acatamiento sin reflexión.
    No sé si Arregui tiene o no la razón, pero me parece que es muy interesante reflexionar sobre distintas opiniones. Ser hermanos, ser iguales a los ojos de Dios, sin insultarnos, sin imponernos es señal de que la buena nueva tiene futuro.

  • Comentario por Francisco José Delgado 25.04.11 | 17:36

    Franz, no digo que no seas cristiano. Eso no lo sé. Digo que quien blasfema de la cruz de Cristo no lo es.
    En cuanto a la oración del huerto, deberías leer algo de lo que escribió San Máximo el Confesor. Benedicto XVI lo resumió así muy acertadamente: "Ser como Dios era el deseo de Adán, es decir, ser completamente libre. Pero no es divino, no es completamente libre el hombre que se encierra en sí mismo; lo es si sale de sí, en el “sí” llega a ser libre; este es el drama de Getsemaní: que no se haga mi voluntad, sino la tuya. Transfiriendo la voluntad humana en la voluntad divina nace el verdadero hombre, así somos redimidos. En pocas palabras, este era el punto principal que quería comunicar san Máximo y vemos que está en juego todo el ser humano; está en juego toda nuestra vida."
    Las citas del NT en que Jesús anuncia su muerte en cruz son muy numerosas. Podrías aplicarte lo que San Pablo dice a los que predican un evangelio distinto del de Cristo.

  • Comentario por Alejandro Arce 25.04.11 | 15:38

    Arregui es muy dueño de aborrecer la Cruz, aborrecimiento que no sabemos si es reciente o si lo llevaba dentro desde hace muchos años. En ese último caso, qué hipocresía la suya al cantar con toda la Iglesia, año tras año, el “Mirad el árbol de la cruz donde estuvo clavada la salvación del mundo. Venid a adorarlo”. Hoy aborrece la cruz. Como Satanás. Allá él. Pero lo que no se puede entender es como a alguien así se le llame desde una parroquia o se le acoja en lugares que se pretendan católicos. Se ha terminado de retratar por si no lo hubiera hecho suficientemente antes. A gente que odia de ese modo la Cruz de Cristo nec ave dixeris. Ni los saludéis. Y a quienes les acojan como profetas de una nueva Iglesia, que dicen es la verdadera de Jesucristo, tampoco.


  • Comentario por Alejandro Arce 25.04.11 | 15:37

    El Jueves Santo, justo un día antes de que todos los católicos adoráramos la Cruz en la que murió y nos redimió Nuestros Señor Jesucristo, el exfranciscano José Arregui, personaje friky donde los haya, hirió los sentimientos de todos los católicos con esta blasfemia. Su errática conducta, reveladora tal vez de un desarreglo psíquico, le había llevado al abandono de los Orden seráfica y a solicitar la secularización. En su día creyó que podría echar al obispo que Roma había nombrado para San Sebastián, utilizando toda clase de medios, incluso la calumnia, y se encontró como el gallo de Morón: sin plumas y cacareando. Y más sólo que la una.
    Arregui es muy dueño de aborrecer la Cruz, aborrecimiento que no sabemos si es reciente o si lo llevaba dentro desde hace muchos años. En ese último caso, qué hipocresía la suya al cantar con toda la Iglesia, año tras año, el “Mirad el árbol de la cruz donde estuvo clavada la salvación del mundo. Venid a adorarlo”. Hoy aborrece la cruz. Como Sat...

  • Comentario por Pasquino 25.04.11 | 12:45

    ¿Y tú no has pensado, José Arregui, que la cruz que maldices es, sobre todas las cruces, la cruz de tu fracaso en la política? Visto así, estoy completamente de acuerdo contigo, la cruz no va a salvar tu personal peripecia ideológico-política.

    Mira que Jesús lo avisó, pero quienes estáis en la teocrática –que no teológica- unión de política y religión, una fusión que es casi siempre confusión interesada, no es fácil que veáis lo que es bastante evidente: la cruz de Jesús es el fracaso de la “solución” política.

  • Comentario por franz 25.04.11 | 07:09

    Otro que lo ve tras su cristal.
    ¿Acaso Jesús no ha suplicado a Dios en el huerto de Getsemai, para que no le deje tomar este cáliz? Ya lo dije más ántes: A pesar de prever lo que le esperaba en Jerusalén, Jesús iba un paso más adelante en su misión, la coronaba, aúnque le cueste la vida. Lo que le importaba, era cumplir con la voluntad de su Padre que no quiere sacrificios sino miseri-cordia. La misericordia de Jesús no pudo evitar ser "luz del mundo" aúnque el mundo odie la luz, "porque pone al descubierto su iniquidad". José Delgado, ¿quién eres que me juzgas?. Si no es cristiano él que, por amor a Cristo y su causa que es también la causa del hombre, dejó padre y madre, su lindo país Tirol del Sur, para llevar la Buena Nueva a otro Continente, dedicando toto su vida al servicio de la palabra, quién lo es entonces. No me tengo por perfecto e infalible. Pero, el que me juzga es únicamente Dios, el Dios amoroso de Jesús.

  • Comentario por Francisco José Delgado 25.04.11 | 05:36

    Atención a la sentencia del franz ese: "Si en el N.T. hay algo histórico, Jesús no buscaba la muerte, se lo impusieron poderes religiosos y políticos." La copio antes de que desaparezca. Es increíble que alguien que habla con la soberbia de este individuo pueda ser a la vez tan ignorante.
    "Nadie me quita la vida; yo la doy voluntariamente" (Jn 10, 18). Te conviene, franz, estudiar un poco más y hablar menos, que a tus años no se está para quedar tan frecuentemente en ridículo.
    Por cierto, me sumo a lo dicho por algunos. Alguien que blasfema contra la cruz NO ES CRISTIANO.

  • Comentario por Oscar 25.04.11 | 04:59

    Conozco una persona, la cual se lleva mal con su jefe, y para hacer público su despecho, no tiene mejor idea que contradecirlo haciéndole cuestiones allí donde él juzga que más pueda dolerle.
    Conozco también a un francotirador cibernético, el cual se oculta tras un Nick , y dispara sus comentarios contra cualquiera que opine distinto a lo que a él se le ocurra en ese momento.
    Uno puede ser un buen, mal, o regular practicante del catolicismo o de alguna otra religión, que siempre se lo podrá juzgar por los propios códigos que rigen su práctica religiosa.
    Los francotiradores en cambio son unos inimputables, que no tienen códigos escritos, y de tenerlos, los mutan, según convenga a sus intereses.

  • Comentario por franz 25.04.11 | 03:00

    Gracias a los que me quieren dar buenos consejos.
    Sepan, sin embargo que mi primer consejero es mi conciencia. y esta me dice: maldita la cruz como instrumento de tortura, bendita la víctima colgada en ella. Maldito la maldad en el hombre que crucifica, bendito el hombre que anda según la voluntad de Dios, aunque el mundo lo cuelgue a la cruz. Más claro no puedo dicirlo.

  • Comentario por Nova 24.04.11 | 23:12

    franz, bonito, espera sentado y, si es leyéndote el Catecismo de la Iglesia Católica mucho mejor, que buena falta te hace.

    La señal de cristiano es la Santa Cruz y quien la maldice, blasfema gravemente y ofende a los cristianos. Además, el señorito Arregui ha pedido que la religión católica sea borrada. "Simpático", el muchacho.

    De modo que no cambio ni una coma.

    Lector, gracias por su apoyo. Tiene usted mucha razón, ¡Qué harta estoy de tanto hereje que se arroga el nombre de cristiano!

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