Hoy la Voz de Galicia se hace eco del post de la Mochila "el pinchazo" y se pregunta qué entiendo yo por gallegos profundos y añade "¿qué rasgos les definen, señoría? ¿tienen rabo?". Gustosamente paso a aclarar mi expresión con el deseo de que la Voz me de voz: entiendo por gallegos profundos aquellos que han forjado su existencia en el trabajo duro, en el esfuerzo sostenido, aquellos que trabajan la tierra y el mar o aquellos que tuvieron que emigrar a Europa y América para mantener a sus familias sin olvidar un instante la Galicia que les vio nacer. Son gallegos profundos los que han trabajado y triunfado en mi Cataluña natal ofreciendo trabajo a tantos, proyectando talento y sentimiento de identidad incluyente y no excluyente. Gallegos profundos son los que no se pierden en ornamentos superfluos y valoran lo material por su utilidad y no por el resplandor que proyecta en los demás. Son gallegos profundos los que no buscan el respeto ajeno por lo que tienen sino por lo que son. Me parecen gallegos profundos los emprendedores e innovadores que ha dado esta tierra y que nos sirven al resto de españoles para apreciar el talento del trabajo bien hecho, la idea brillante bien ejecutada y la creación sencilla y elegante que rompe fronteras. Son gallegos profundos los que sienten rechazo ante el despilfarro de los nuevos pijos que se envuelven en un ortopédico galleguismo de yates, coches millonarios y mobiliario de nuevo rico. Son gallegos profundos aquellos que no aceptan que se les arrastre a un nacionalismo mimético de vascos o catalanes que disuelve y sacrifica la identidad del galleguismo inteligente. Entiendo por gallegos profundos aquellos que se revelan cuando algunos aprovechados pretenden secuestrar su lengua para convertirla en una lanza que divide en lugar de una bella herramienta para unir personas y comunicar sentimientos también profundos. Para mi son gallegos profundos aquellos mayores que defienden su dignidad cuando los ladrones de sentimientos quieren llevarles del ronzal como ganado a hoteles de carretera para soltarles la plática y la doctrina del manual al uso. Son gallegos profundos los muchos que no son superficiales. Son gallegos profundos la mayoría de ciudadanos de esta bella tierra que reclama el retorno al sentido común, a la inteligencia y a la unidad. Esos gallegos no tienen rabo sino cerebro. Gracias a la Voz por abrir sus paginas a esta bitácora amiga.
Miércoles, 30 de mayo
Jorge Moragas
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
José Pómez
Antonio Cabrera