Luchando titánicamente contra la caída de los párpados, conseguí resistir despierto y ver por la tele el ansiado debate McCain-Obama. Mi impresión es que ninguno de los dos candidatos se atrevió a llevar el duelo al abismo de un cuerpo a cuerpo definitivito. El resultado podríamos calificarlo de empate abierto y por lo tanto, continuamos para bingo. Quedan tres debates todavía y el paquete Paulson de medidas anti crisis sigue negociándose. Parece como si los dos candidatos hubiesen preferido reservar su capacidad de desafío para la siguiente ocasión.
Los Estados Unidos viven inmersos en un ambiente de desconcierto general a causa de una crisis económica de magnitud hasta ahora desconocida. Los patrones de conducta habituales, las recetas ortodoxas y principios sacrosantos del libre mercado se encuentran en cuarentena. En estas circunstancias, los ciudadanos americanos buscan confianza en su futuro líder. Es lógico que ninguno de los dos aspirantes quisiese correr el riesgo de aparecer con un perfil ansioso, ocurrente e inestable. Por eso el debate de ayer no nos ofreció lances dignos de la expectación creada.
Mención obligada exige la referencia a España. Obama afeó el gesto de McCain de no comprometerse a recibir a Zapatero siendo éste primer ministro de un país aliado en la OTAN. Lo cierto es que el argumento de Obama es impecable, máxime cuando España está presente en Afganistán en el marco de una operación de la Alianza Atlántica. El senador de Arizona no quiso entonces entrar al trapo y recordarle a su contrincante que ese primer ministro fue el primero en insultar a su país el día en que, en un ejercicio de soberbia infantil, decidió quedarse sentado ante el paso de la bandera de EE.UU. Este argumento queda en el cajón republicano. Lo bueno es que se habló de España, lo malo es que Obama lo hizo para referirse a un país cuyo único mérito parece ser su pertenencia a la OTAN. Gracias de nuevo a don Leopoldo Calvo Sotelo y todos los atlantistas que el sucedieron en la Moncloa.
Los comentarios para este post están cerrados.
Ni es la Champions league, ni nuestro sistema financiero es el más fuerte (es distinto al USA, más lento y de más intervención del Estado pero esperemos a ver los efectos en las cuentas de resultados del "ladrillo, sus compradores y sus promotores". Ni el engolamiento de la voz, las pausas, los ritmos y la solemnidad pueden evitar que lo considere un mentiroso. Ni ETA es amiga, ni ETA quiere la paz. Ni la economía está sana..etc..etc. Después de lo anterior el paro habrá aumentado en al menosy, por el momento, en un millón y medio de parados, osea 3 millones de votos que, comprobarán que el solemne es un MENTIROSO y la MENTIRA su predica.
Efectivamente,Jorge...son tiempos dificiles y ningún candidato quiso arriesgar,no obstante este debate me recordó al debate Kennedy-Nixon.La gente piensa que hay que ceder la antorcha a una nueva generación y el candidato del cambio es Obama.Sinceramente,creo que la gestión de la crisis es correcta Paulson conoce mejor que nadie wall st despues de 40 años en Goldam Sachs y Bernanke es un especialista en la crisis del 29. A mi lo que me preocupa es España dirigida por el gobierno más inepto desde fernando VII y una oposición que no sabe canalizar descontento ni da la impresión de tener un proyecto para España.
Sábado, 18 de febrero
Jorge Moragas
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Cesar Sinde
Toni García Arias
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Francisco Rubiales
Antonio Javier Vicente Gil
Carlos Ruiz Miguel