Campaña en el Raval o Ravalstan
28.02.08 @ 23:50:43. Archivado en Cataluña, España
Hemos empezado con Pepe que regenta un bar en la entrada del Raval por el Paralelo:Valle d'ouro o el Rincón del artista a donde acuden tras la función los actores de los teatros de la zona. Nos habla de robos continuos por los magrebies y de la necesidad de tener seguridad privada. Nos adentramos por la calle Hospital. La asociación de vecinos del arco del teatro nos habla de los pisos patera y de lo solos que se han quedado los mayores en el barrio. Los jóvenes se fueron y muchos de los que se quedarón murieron por la heroina. Hoy los viejos conviven rodeados de un entorno que no entienden y que no les respeta. En el bar Rufo se quejan de que les hayan instalado la narcosala enfrente. Paseando por la calle hospital uno tiene la impresión de encontrarse en otro mundo: todos los comercios son pakistanies, llenos de supermercados Spar semi vacíos, con productos no catalogados y sin precios fijos. Antes aquello se llamaba la calle de la Moda. Entramos en una de las mezquitas improvisadas, con respeto observo el trajinar de los files que se postran en dirección a la meca. Hay mucho chaval por la calle que debería estar en la escuela. Uno de los comerciantes magrebies que sí está integrado nos cuenta que por allí anda suelto lo peor de su tierra y que es necesaria una limpia de delincuentes. En una entrañable tienda de vinilos el propietario nos cuenta que las redadas de terroristas han acabado con la clientela de turistas. Su ayudante nos dice que tuvo que cambiar a sus niñas del colegio del barrio porque los hijos de inmigrantes son mayoría y retrasan el aprendizaje de los locales. Una tienda de ropa retro que fue asaltada hace poco se está planteando cerrar. Me cuentan que suena por allí una radio ilegal que alimenta las ondas con consignas radicales. Termino almorzando en Can Sergi en donde encuentro a un camarero que es un doble de Mariano! Como bien y barato con los miembros del Pp de la junta del distrito de Ciutat Vella. Gente buena, joven y bien preparada del barrio que sufre ante una transformación imparable. Me cuentan que hay una radio ilegal que alimenta las ondas con consignas radicales. Se trata de un misterio conocido como Pakcelona. Ya no hay calle Conde del Asalto, ni comercios locales ni barrio Chino. El Raval ha cambiado y ahora es conocido como Ravalstan.
Jorge Moragas
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