Kasparov
04.12.07 @ 13:35:30. Archivado en Globalización, Política Exterior
Kasparov es un hombre inteligente que abandonó la lucha en el tablero de ajedrez y se volcó en la lucha democrática. Hay países que disfrutan formalmente de modelos democráticos con tantas particularidades que en ocasiones nos cuesta atribuirles esa condición. Los casos de Venezuela y de Rusia son muy distintos pero comparten un problema de calidad democrática. La democracia no es solo acudir a las urnas. El control de los medios de comunicación, la estigmatización y persecución de la oposición son inaceptables si queremos hablar de democracia. Así surgen los disidentes y nuestro deber es amplificar su situación de indefensión si pretendemos ser coherentes con nuestro compromiso democrático. No se trata de practicar la injerencia en asuntos internos sino en mostrar un mínimo de solidaridad con aquellos que ponen en riesgo su vida para defender allende nuestras fronteras unos valores que consideramos de vocación universal. Kasparov, lo conozco porque coincidí con él en Praga en una reunión de disidentes, es un ejemplo de quijotismo eslavo que merece nuestro respeto y solidaridad.
Jorge Moragas
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