Aquí sigo de campaña. Ayer fue el acto central del PP con Mariano Rajoy. Lo cierto es que hacía mucho tiempo que no asistía a un mitin político tan vibrante. Ya sé que para ser creible no hay que exagerar, pero lo de ayer fue realmente distinto: más de tres mil personas abarrotando el auditorio Juan Carlos I, tres mil gargantas gritando libertad, y una sensación de calor muy saludable para una fuerza política que vive extramuros del regimen nacionalista y expuesta al odio sin sentimiento de culpa de los monosabios de la nueva nación catalana. Pero lo que no quieren aceptar es que son muchos los catalanes que se sienten tan españoles como el toro de Osborne que indultaron, paradojas de la vida, los propios diseñadores catalanes. Ahí tenemos otro bucle identitario en forma de icono que me permito reproduciros en mi adaptación personal.
Es cierto que la refrescante victoria de España en el mundial sirvió de ungüento tipo Vips Vapor Up para descongestionar a unos militantes y simpatizantes del PP de Cataluña que necesitaban esta terapia de grupo tan saludable. Mariano se concentró en la idea de libertad como contribución política del PP a la política catalana.
Alberto Fernández recogió aplausos por su contumaz oposición al alcalde Clos que parece un personaje imposible en esta ciudad de los prodigios postmodernos. Rafa Luna vió reconocido su sordo trabajo en la sala de maquinas de la Secretaria General del PPC y Piqué hizo propio el eslogan de la selección "a por ellos, oe, oe, oe". Lo dicho, terapia de grupo bien coordinada y por fin sonrisas en las caras de una militancia de edad que no renuncia a seguir creyendo en España y en la fuerza de la democracia y la libertad. Estoy convencido de que si el domingo hubiese elecciones en lugar de referendum, el acto de ayer hubiera sido el prólogo de un subidón electoral.
Otra sensación que confirmo en esta campaña es que, pese a que suene a contradictio in terminis, la gente mayor tiene mucho futuro. Los mayores son un gran valor en unos momentos en los que la juventud y la espontaneidad son activos demasiado sobrevalorados en un sistema de opinión pública tan mediatizado por la imagen y la mercadotecnia. Nuestra concejal en Granollers, Angels Olano, recibió ayer en su casa una carta con una diana y sal. Lo de la sal no lo entiendo muy bien pero lo de la diana esta muy clarito. Esta tarde-noche me toca campaña en Vilafranca del Penedés con Dolors Montserrat y luego cena en Tarragona con Zaplana. Mañana seguimos.
Sábado, 11 de octubre
Jorge Moragas
Juan M. Delafuente
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente A. C. M.
Sancho Michell de Diego
Antonio Javier Vicente Gil
Manuel Molares do Val
Emilio Castellote Madrid.
Xoán Xulio Alfaya
Vicente Torres
Francisco Rubiales