Jesús Arameo

El pasaje del joven rico (desde el arameo)

28.01.18 | 12:00. Archivado en Sólo se entiende en arameo

Me gusta el lenguaje de Jesús. Me gusta cómo habla, cómo se expresa. Y me gusta la lengua que Dios escogió para Jesús. En la Peshitta (la Biblia en arameo) hay bellezas cuyo origen es el modo concreto de Jesús de usar el lenguaje; pero también hay otras bellezas que son propias de la lengua en sí. Por ejemplo, si vamos al pasaje del joven rico, ése que pidió a Jesús que le indicara cómo podía ir a más en su camino espiritual, vemos que ninguna traducción posible es capaz de recoger, al mismo tiempo, 1) lo que el pasaje quiere decir y 2) lo que el pasaje dice. O haces una traducción literal (y pierdes la literaria), o haces una traducción literaria (y pierdes la literal). Porque ambas traducciones son posibilidades legítimas del texto. Concreto más para que se me entienda. El pasaje es largo (Marcos 10:17-25), pero nos centraremos en tres versículos: después de que Jesús le haya dicho al joven rico “Una cosa te falta: Ve, vende todo lo que tengas y dalo a los pobres, y habrá para ti riqueza en los cielos; y toma la cruz y ven detrás de mí”», dice el Evangelista:

ܗܽܘ ܕ݁ܶܝܢ ܐܶܬ݂ܟ݁ܡܰܪ ܒ݁ܡܶܠܬ݂ܳܐ ܗܳܕ݂ܶܐ ܘܶܐܙܰܠ ܟ݁ܰܕ݂ ܥܰܝܺܝܩܳܐ ܠܶܗ ܐܺܝܬ݂ ܗ݈ܘܳܐ ܠܶܗ ܓ݁ܶܝܪ ܢܶܟ݂ܣܶܐ ܣܰܓ݁ܺܝܶܐܐ

Palabra por palabra: [él] dên [sin embargo] 'eṯkëmar [se entristeció] bëmelṯâ' [por la palabra] hâᶁe' [esta] we'çal [y se marchó] kaᶁ [mientras] °ayyîqâ' [angustiada, apenada] leh [para él] 'îṯ [una existencia] (h)wâ' [quedó] leh [para él] ġêr [pues] neḵse' [bienes] saġġiye'' [muchos].

Habría dos maneras de traducir el texto: 1) La primera es captar el sentido del mismo: «y se marchó angustiado porque tenía muchos bienes». 2) La segunda es ceñirse a la dura literalidad: «pero él se entristeció por estas palabras, mientras angustiada quedó para él una existencia con muchas posesiones».

Si me tuviera que inclinar por una de estas dos para una edición en castellano de la Peshitta, puesto que hay tantas versiones de los Evangelios en nuestra lengua que traducen el sentido de las palabras del Evangelista (es decir, la versión 1), optaría por la segunda, para así enriquecer la narración de los hechos de Jesús con todas las posibilidades que da el lenguaje de Jesús.


Juegos de palabras que sólo se entienden en arameo

21.01.18 | 12:00. Archivado en Sólo se entiende en arameo

Los juegos de palabras son habituales en Jesús, pero la mayoría de ellos sólo son reconocibles en arameo. Jesús es un maestro de todo, también del lenguaje. A Jesús le encantaba jugar con esta posibilidad de la lengua, ya fuera para enseñar más a los que amaba o para defenderse mejor de los que querían ser enemigos suyos. Estoy leyendo, por ejemplo, el pasaje de Marcos 9:38-50. En una Biblia al uso (BLPH) leemos:

Mar 9:38 Juan le dijo: — Maestro, hemos visto a uno que estaba expulsando demonios en tu nombre y se lo hemos prohibido, porque no es de los nuestros.
Mar 9:39 Jesús contestó: — No se lo prohiban, porque nadie puede hacer milagros en mi nombre y al mismo tiempo hablar mal de mí.
Mar 9:40 El que no está contra nosotros, está a nuestro favor.
Mar 9:41 Y el que les dé a ustedes a beber un vaso de agua porque son del Mesías, les aseguro que no quedará sin recompensa.
Mar 9:42 A quien sea causa de pecado para uno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que lo arrojaran al mar con una piedra de molino atada al cuello.
Mar 9:43 Si tu mano va a ser causa de que caigas en pecado, córtatela. Porque más te vale entrar manco en la vida eterna que con tus dos manos ir a parar a la gehena, al fuego que nunca se apaga,
Mar 9:44 [donde el gusano que los roe no muere y el fuego no se extingue].
Mar 9:45 Y si tu pie va a ser causa de que caigas en pecado, córtatelo. Porque más te vale entrar cojo en la vida eterna que con tus dos pies ser arrojado a la gehena,
Mar 9:46 [donde el gusano que los roe no muere y el fuego no se extingue].
Mar 9:47 Y si tu ojo va a ser causa de que caigas en pecado, arrójalo lejos de ti. Porque más te vale entrar tuerto en el reino de Dios que con tus dos ojos ser arrojado a la gehena,
Mar 9:48 donde el gusano que los roe no muere y el fuego no se extingue.
Mar 9:49 Todo ha de ser salado al fuego.
Mar 9:50 La sal es buena, pero si se vuelve insípida, ¿cómo recobrará su sabor? ¡Tengan sal en ustedes mismos y vivan en paz unos con otros!

Pero hay palabras o frases que no acaban de entenderse, o que pierden su gracia original. Por ejemplo, en esta versión que hemos usado, el versículo “Si tu mano va a ser causa de que caigas en pecado” pierde por completo los guiños lingüísticos que refleja el original:

ܐܶܢ ܕ݁ܶܝܢ ܡܰܟ݂ܫܠܳܐ ܠܳܟ݂ ܐܺܝܕ݂ܳܟ݂ ܦ݁ܣܽܘܩܶܝܗ

Palabra por palabra: 'en [si] dên [por tanto] maḵshëlâ' [(es) la que hace tropezar] lâḵ [a ti] 'îᶁâḵ [tu mano] pësûqêh [córtala]. Un makshëlânâ' es un obstáculo, algo que te hace tropezar. No nos podemos hacer una idea de cómo debió llamar la atención de su auditorio a menos que lo traduzcamos literalmente: "si te tropiezas con tu mano...". Más chocante aún debió ser el último de los ejemplos: "si te tropiezas con tu ojo", pero, para entonces, el auditorio ya había comprendido que ese tropezar al que se refería Jesús no era en un sentido literal, sino cualquier forma de cometer un error. Porque no se trataba de decir cosas raras ni de confundir a la gente sino de llamar su atención para luego transmitirles un mensaje.

Toda pérdida de lenguaje -aunque sea en un matiz mínimo- es algo a lamentar, tratándose de una Revelación. Otras veces, nos encontramos con que el versículo está bien traducido, pero, al no contar con los recursos del idioma original, no se comprenden. Por ejemplo, el versículo 49 (“Todo ha de ser salado al fuego”) es correcto. En arameo dice:

ܟ݁ܽܠ ܓ݁ܶܝܪ ܒ݁ܢܽܘܪܳܐ ܢܶܬ݂ܡܠܰܚ

Palabra por palabra: kul ġêr [pues todo] bënûrâ' [con candela] neṯmëlaḥ [será salado]. Es correcto; pero no se entiende. Sabemos que se usaba la sal en diversas ceremonias religiosas [tal como se deduce de Levítico 2:13: «Sazona con sal todas tus ofrendas de grano, para acordarte del pacto eterno de Dios. Nunca te olvides de poner sal a las ofrendas de grano»]. Bueno, es un dato a tener en cuenta. Pero la realidad es que el versículo sigue sin comprenderse. El hecho de que la traducción sea correcta no la hace más comprensible en castellano. El secreto de este versículo reside, de nuevo, en un juego de palabras del arameo de Jesús. La raíz verbal de “salar” M-L-Ḥ también significa “dispersar”: Cfr. LS2: 766[390]; DJPA: 309a; DJBA: 677b; Jastrow: 788; Drower/Macuch: 260a; Payne-Smith:~2133; J. Payne-Smith: 276; Levy Ch-W: 2:37; Audo: 2:58. Por tanto, la primera parte del versículo también significa: “Todo a base de fuego será dispersado”. Jesús les está queriendo decir a sus discípulos que los van a dispersar a fuerza de fuego (de tormentos, de persecuciones, de infierno en la tierra) y a él lo van a “salar”, como se hace con las víctimas de los sacrificios.


La maldición de la higuera en arameo

14.01.18 | 12:00. Archivado en Sólo se entiende en arameo

Por alusiones en el post de la semana pasada, entramos en el pasaje más extraño y complicado de todos los Evangelios: la maldición de la higuera. Empecemos citando los dos textos del Evangelios (Marcos y Mateo) que narran el asunto:

* Y al día siguiente, cuando iba desde Betania, tuvo hambre. Y vió a distancia una higuera que tenía hojas. Y vino a ella a ver si encontraba algo. Y cuando llegó no encontró nada excepto hojas, porque no era tiempo de higos. Y le dijo (a la higuera): «Ahora y por siempre no comerá ser humano fruto de ti» (Marcos 11:12-14)

* Pero por la mañana, cuando él volvió a la ciudad, tuvo hambre. Y vió una higuera junto al camino y fue a ella. Y no encontró nada en ella, excepto hojas. Y él le dijo a ella: «No habrá fruto en ti otra vez nunca más». E inmediatamente se secó esa higuera (Mateo 21:18-19)

Así pues, según los Evangelios, tanto en Mateo 21:18-19 como en Marcos 11:12-14, Jesús maldijo. Bueno, lo entendamos más o menos, en la tradición semita (desde el Génesis al Corán) la maldición es uno de los instrumentos que tienen los profetas, los santos, y Dios mismo, para mantener el orden de la Creación. Pero ¿qué es lo que Jesús maldijo? Es inaceptable que Jesús hiciera algo tan injusto como lo que se nos cuenta en el pasaje de la higuera, así que la exégesis de este suceso tendría que partir de que ha habido una malinterpretación por parte de los dos evangelistas que cuentan el hecho. Es probable que el suceso se escribiera originalmente en arameo y se tergiversara al traducirse al griego. Y voy a defender los argumentos por los que pienso así. "Higuera" y "arrepentimiento", en arameo, son de la misma familia léxica y, prácticamente se escriben igual, tittâ' (higuera) y têttâ' (arrepentimiento). Y la polisemia persigue incluso a los sinónimos: basta con abrir un diccionario arameo, por ejemplo, el de Brockelmann [Cfr. Carl Brockelmann's lexicon syriacum LS2: 1626(818) ] para comprobar que “higuera” (caprificus) también se dice tûbâ', de la misma familia léxica y parecido a como se dice “arrepentimiento” (taybuṯâ' ; en árabe, tauba). Está claro que en arameo, las nociones de “higuera” y “arrepentimiento”, por una de esas curiosas asociaciones mentales que establecen las culturas, y sin duda ninguna, van de la mano. Por eso la tradición nos dice que Judas, arrepentido por haber entregado a Jesús, se colgó de una higuera. La higuera, para los arameos, es el árbol del arrepentimiento.
 
Considerando estos nuevos datos, ¿qué es más probable: que Jesús pasase hambriento al lado de una higuera que no daba higos, porque no era tiempo, y enfadándose con ella la maldijera, y la higuera se secase? ¿O que estemos ante una parábola, tal vez evocada por la visión de una higuera seca, en la que Jesús, contando con que su auditorio entendía la doble acepción de la raíz léxica T-W-B, se refieriera al falso arrepentimiento, el arrepentimiento de los hipócritas, que no da fruto, madera de un árbol estéril del que sólo podemos esperar que nos caliente cuando, ya seca, se echa al fuego? Israel no acababa de dar fruto y los profetas enviados por Dios para denunciar la inmoralidad de su pueblo eran asesinados uno tras otro. Y los más culpables de esta situación eran precisamente los líderes religiosos de Israel: saduceos, escribas y fariseos habían malinterpretado el espíritu de la Ley. El Templo mismo, y no sólo por culpa de los romanos, había caído en la corrupción. Significativamente, como ha puesto de manifiesto Xabier Pikaza, el pasaje de la higuera en Marcos está contado en dos tiempos: se maldice la higuera, se expulsa a los mercaderes del Templo, y se cuenta cómo la higuera efectivamente se ha secado. Es imposible no darse cuenta de que estos hechos, originalmente, eran uno solo. Y que la higuera no es el protagonista de esta historia. Pero, para eso, hay que leer el pasaje desde el arameo.


¿Qué condición debe tener la oración para ser escuchada?

07.01.18 | 12:00. Archivado en Sólo se entiende en arameo

Después del pasaje de la higuera, que aún no hemos explicado, Jesús les dice a los discípulos cómo hay que pedir las cosas a Dios, y les da una clave que, o se lee en arameo, o la perdemos. Estamos en Marcos 11:23, y leemos en nuestras Biblias en castellano que cualquiera que diga a un monte que se desarraigue y se eche al mar, esto sucederá, con tal de que no abrigue dudas en el corazón y tenga fe en que se va a cumplir eso que pide. Así, leemos, por ejemplo, en:

(BTX3) y no dude en su corazón, sino que crea que lo que habla sucede...
(EUNSA) sin dudar en su corazón, sino creyendo que se hará lo que dice...
(JÜNEMANN) y no vacilare en su corazón, sino creyere que lo que habla, se hace...
(KADOSH) aquel que no dude en su corazón, sino que confíe que lo que dice sucederá...
(LBLA) y no dude en su corazón, sino crea que lo que dice va a suceder...
(NT BESSON) y no dudare en su corazón sino creyere que lo que dice se hace...
(NTV) Pero deben creer de verdad que ocurrirá y no tener ninguna duda en el corazón.
(RCB) y no dude en su corazón, sino que crea que lo que está hablando sucede...
(SRV) y no dudare en su corazón, mas creyere que será hecho lo que dice...
(TNM) y no duda en su corazón, sino que tiene fe en que va a ocurrir lo que dice...

La mayoría de estas Biblias se refieren, como vemos, a “un corazón que no duda”, “un corazón que no vacila”, como la condición fundamental para que sea escuchada nuestra oración. Pero, en arameo, Jesús no está diciendo eso, sino: wëlâ' [y no] neṯpal·lag [esté dividido] bëlebbeh [en su corazón]. La raíz verbal P-L-G no ofrece dudas: dividir, separar. Para entender qué es una persona “con el corazón dividido” hay que comprender antes qué es una persona “con el corazón unificado”, y aquí nos encontramos con un abismo de falta de información en la tradición cristiana que los traductores no saben resolver. Así que transforman “no tener el corazón dividido” en “no albergar dudas en el corazón”. Pero las dudas son sólo uno de los síntomas de un corazón dividido. ¿Qué podemos hacer? Yo creo que ésta es una buena oportunidad para poner en práctica el diálogo interreligioso: tendríamos que irnos a dos tradiciones hermanas de la cristiana, que nunca acabaron de separarse de la cosmovisión semita, me refiero a la judía y a la musulmana, y preguntarles con humildad cómo la Unidad puede hacerse cargo del corazón humano. No sé mucho de la tradición judía, pero me consta que, en este sentido, la idea islámica del tauhîd podría arrojar mucha luz al texto. No es mi cometido hacerlo ni aquí ni ahora; pero el asunto es importante. Puesto que tenemos muy pocas declaraciones de Jesús en primera persona (por no decir que esta es la única) en la que sepamos con qué actitud interna oraba, cómo procesaba internamente el hecho de estar pidiendo algo a Dios y la posterior obtención de lo pedido. Perdiendo, por culpa de las traducciones, la expresión aramea de este versículo, arrojamos a la basura una información valiosísima para nuestra vida espiritual.

El pasaje en arameo dice así:

ܐܰܡܺܝܢ ܓ݁ܶܝܪ ܐܳܡܰܪ ܐ݈ܢܳܐ ܠܟ݂ܽܘܢ ܕ݁ܡܰܢ ܕ݁ܢܺܐܡܰܪ ܠܛܽܘܪܳܐ ܗܳܢܳܐ ܕ݁ܶܐܫܬ݁ܰܩ݈ܠ ܘܦ݂ܶܠ ܒ݁ܝܰܡܳܐ ܘܠܳܐ ܢܶܬ݂ܦ݁ܰܠܰܓ݂ ܒ݁ܠܶܒ݁ܶܗ ܐܶܠܳܐ ܢܗܰܝܡܶܢ ܕ݁ܗܳܘܶܐ ܗܰܘ ܡܶܕ݁ܶܡ ܕ݁ܳܐܡܰܪ ܢܶܗܘܶܐ ܠܶܗ ܡܶܕ݁ܶܡ ܕ݁ܳܐܡܰܪ ܀

Palabra por palabra: 'ammîn [con seguridad] ġêr [pues] 'âmar-'nâ' [yo (soy) el que dice] lëḵûn [a vosotros] dëman [que quien quiera] dëni'mar [que diga] lëṭûrâ' [al monte] hânâ' [este] de'shta(q)l [que te desarraigues] wëᶂel [y arrójate] bëyammâ' [en el mar] wëlâ' [y no] neṯpal·lag [esté dividido] bëlebbeh [en su corazón] 'el·lâ' [sino que] nëhaymen [crea] dëhâwe' [que existente] haw [ese] meddem [asunto] dâ'mar [que dicente] nehwe' [será] leh [para él] meddem [el asunto] dâ'mar [que dice]. En castellano plano: «Pues, con seguridad yo os digo que quien diga a este monte «¡Que te desarraigues! ¡Y arrójate al mar!», siempre que tenga el corazón íntegro, creyendo que lo que dice es así, eso que dice será».


Viernes, 21 de septiembre

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