Jesús Arameo

Pensar con el corazón y amar con el hígado

12.08.18 | 12:00. Archivado en Sólo se entiende en arameo

La semana pasada comentamos el pasaje en el que el evangelista Lucas decía “María guarda todas estas cosas, y las interpreta (P-Ḥ-M) en su corazón” (Lucas 2:19). María puede interpretar con el corazón porque el corazón está hecho para meditar. Hay más textos en los Evangelios en los que queda claro que el corazón sirve para pensar. Incluso usando otras raíces verbales que también significan “pensar”. Por ejemplo:

Lucas 5,22: «¿Qué caviláis (Ḥ-SH-B) en vuestros corazones?»

Mateo 13,15: «Y con el corazón entiendan (S-K-L)»

El corazón en arameo se dice lebbâ', correspondiente al árabe lubb y el hebreo lebb o lebâb, con el significado orginal de “núcleo, semilla”, y –en sentido figurado– “el significado oculto, la esencia de una cosa”. Es lo contrario de la cáscara, y de ahí el dicho popular árabe: «¡Escoge el lubb y arroja la cáscara!». En árabe, el verbo labba-yalubbu significa “abrir y sacar el hueso de la fruta”. El corazón es el centro. Lebbâ' es el término que poéticamente usa Jesús cuando dice que va a estar enterrado tres días: «Así estará el Hijo del Hombre en el corazón (lebbâ') de la tierra tres días y tres noches» (Mateo 12:40).

Nosotros -los occidentales- amamos con el corazón; pero para los semitas el corazón no era la sede del amor sino la de la inteligencia. Nuestra inteligencia está en el cerebro, la de los semitas en el corazón. Es importante poner cada palabra en su contexto cultural y cada personaje en su mundo, para poder entenderlo mejor y así poder amarlo mejor.

En un estudio excepcional de la lengua hebrea (El libro de José o sobre el lenguaje arcano) escribía en 1571 Benito Arias Montano: «El hígado es el órgano del amor y de los sentimientos apasionados, como está escrito: “Hasta que una saeta le traspase el hígado” (Prov 7:23). Y “Mi hígado fue derramado en la tierra por el quebrantamiento de la hija de mi pueblo” (Lam 2:11)».

Por todo ello, no nos sorprende escuchar a Job decir a Dios: «Tú has cerrado su corazón a la razón» (Job 17:4). Es cierto que, tanto entre los hebreos como entre los árabes, encontramos expresiones relativas a lo afectivo que se atribuyen directamente a otros órganos. Por ejemplo, leemos en Proverbios 23:16: «Se regocijarán mis riñones». Pero el órgano por excelencia de los afectos es el hígado. Todavía hoy en Marruecos una madre le dice a su niño como expresión de cariño: “Yâ, kibdi” (“Ay, hígado mío”), o escuchamos en las canciones populares de amor «Tú me has roto el hígado».

Así que Jesús, y María, y los apóstoles, y Moisés, y Muhammad..., todos ellos semitas, amaban con el hígado.


María, exégeta

05.08.18 | 12:00. Archivado en Sólo se entiende en arameo

Me sorprende el verbo que usa Lucas en el pasaje 2:19, hablando de María, porque no se emplea nunca más en los cuatro evangelios. Voy a empezar por el principio. Lucas acaba de describir los acontecimientos sobrenaturales que rodean el nacimiento de Jesús, cómo se aparece un ángel a los pastores y cómo éstos van a ver al niño. Tras de lo cual, Lucas escribe:

ܡܰܪܝܰܡ ܕ݁ܶܝܢ ܢܳܛܪܳܐ ܗ݈ܘܳܬ݂ ܟ݁ܽܠܗܶܝܢ ܡܶܠܶܐ ܗܳܠܶܝܢ ܘܰܡܦ݂ܰܚܡܳܐ ܒ݁ܠܶܒ݁ܳܗ

Maryam [María] dên [entonces, así que] nâṭrâ'-(h)wâṯ [guardadora-fue] kulhên [todas ellas] mel·le' [palabras, cosas, asuntos] hâlên [estas] wamᶂaḥmâ' [e interpretadora] bëlebbâh [en su corazón]

Me fijo en la forma verbal mëᶂaḥmâ': tercera persona femenino singular del participio activo del verbo peḥam (interpretar). Es el mismo verbo que aparece en I Cor 2:13, donde Pablo nos dice: «[hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu], interpretando (P-Ḥ-M) lo espiritual con palabras espirituales»:

ܘܰܠܪܽܘܚܳܢܶܐ ܪܽܘܚܳܢܝܳܬ݂ܳܐ ܡܦ݂ܰܚܡܺܝܢܰܢ

Walrûḥâne' rûḥânyâṯâ' mëᶂaḥmînan

María intérprete de los signos; María exégeta. Y vuelvo a lo que dije al comenzar el post... En los cuatro Evangelios, este verbo no se usa ni una sola vez más aplicado a nadie más que a María. Ni siquiera respecto de Jesús.


En arameo no dice "Para los hombres de buena voluntad"

29.07.18 | 12:00. Archivado en Sólo se entiende en arameo

Abro los Evangelios por el pasaje del nacimiento del niño Jesús. Y escuchamos cómo los ángeles dicen (Lucas 2:14):

 

ܬ݁ܶܫܒ݁ܽܘܚܬ݁ܳܐ ܠܰܐܠܳܗܳܐ ܒ݁ܰܡܪܰܘܡܶܐ ܘܥܰܠ ܐܰܪܥܳܐ ܫܠܳܡܳܐ ܘܣܰܒ݂ܪܳܐ ܛܳܒ݂ܳܐ ܠܰܒ݂ܢܰܝ ܐ݈ܢܳܫܳܐ

En las Biblias que tenemos en castellano (traducidas desde el griego o el latín) lo que piden los ángeles es de los más variopinto:

(NVI) Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz a los que gozan de su buena voluntad.
(TNM) Gloria en las alturas a Dios, y sobre la tierra paz entre los hombres de buena voluntad.
(KADOSH) ¡En el más alto cielo, gloria a Yahweh! ¡Y en la tierra, Shalom entre las personas de buena voluntad!
(BLPH) ¡Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres que gozan de su favor!
(DHH) ¡Gloria a Dios en las alturas! ¡Paz en la tierra entre los hombres que gozan de su favor!
(EUNSA) Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres en los que Él se complace.
(NTV) Gloria a Dios en el cielo más alto y paz en la tierra para aquellos en quienes Dios se complace.
(LBLA) Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz entre los hombres en quienes El se complace.
(RCB) ¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz entre los hombres de Su complacencia!
(BTX3) ¡Gloria a Dios en las alturas, Y en la tierra paz entre los hombres de su elección!
(JÜNEMANN) Gloria en lo más excelso a Dios, y sobre tierra paz en hombres de beneplácito.
(NT BESSON) ¡Gloria en las alturas a Dios, y sobre la tierra paz, en los hombres benevolencia!
(NT BAD) ¡Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra para los que procuran agradarle!

Pero en arameo lo que han dicho los ángeles es (Palabra por palabra): Teshbûḥtâ' [Gloria] la'l·lâhâ' [a Dios] bamrawme' [en las alturas] wë°al [y sobre] 'ar°â' [la tierra] shëlâmâ' [paz] wësaḇrâ' [y esperanza] ṭâḇâ' [buena] laḇnay [para los hijos de] 'nâshâ' [los hombres].

Los ángeles expresan su deseo; proyectan su voluntad de que las cosas sean de un modo. Cuando ese deseo se refiere a Dios lo llamamos “alabanza”, porque el deseo de una criatura respecto de Dios no puede cambiar a Dios; cuando ese deseo se refiere a los seres humanos, o a cualquier otra criatura, lo llamamos “oración”, porque ese deseo puede cambiar la realidad sobre la que se proyecta. Estamos acostumbrados a oír que los ángeles “alaban”, pero solemos olvidar que los ángeles también “oran”. Y, en este caso, rodeando al niño Jesús, están pidiendo a Dios por los seres humanos.

Y digo “por los seres humanos”; no por “algunos seres humanos”. En la Peshitta no aparece la distinción “para los hombres de buena voluntad” o “para los hombres en que Dios se complace” o “para los hombres de su elección” o “para los hombres que procuran agradarle”, como vimos antes. Lo que se nos dice en la Peshitta es “paz y esperanza buena para los hijos de los hombres”. Por tanto, para todos. Tengan o no buena voluntad, sean objeto o no de la complacencia de Dios, procuren agradarle o no.

Por tanto, en la versión aramea de la Biblia no hace falta la exégesis que tienen que hacer muchos biblistas para explicar que el que los ángeles pidan algo para unos seres humanos (la paz) no supone que pidan lo contrario para otros (la guerra).


Jesús es un nombre de Dios

22.07.18 | 12:00. Archivado en Sólo se entiende en arameo

Esta semana nos encontramos con una frase de Jesús profunda y sugerente, que necesita de explicación. Estamos en Juan 12:27-28

ܗܳܫܳܐ ܢܰܦ݂ܫܝ ܗܳܐ ܫܓ݂ܺܝܫܳܐ ܘܡܳܢܳܐ ܐܺܡܰܪ ܐܳܒ݂ܝ ܦ݁ܰܨܳܢܝ ܡܶܢ ܗܳܕ݂ܶܐ ܫܳܥܬ݂ܳܐ ܐܶܠܳܐ ܡܶܛܽܠ ܗܳܢܳܐ ܐܶܬ݂ܺܝܬ݂ ܠܗܳܕ݂ܶܐ ܫܳܥܬ݂ܳܐ ܀

«Ahora mi alma está turbada, ¿y qué diré?: “¿Padre, líbrame de esta hora?”. ¡Pero si por esto he venido a esta hora! “¡Padre, alaba tu Nombre!” (Juan 12:27)».

Este versículo nos despierta dos perplejidades. La primera es: ¿Qué quiere decir Jesús con “Padre, alaba tu Nombre”? La respuesta se saca por el contexto, si continuamos leyendo el versículo siguiente. Jesús ha dicho en Juan 12:27 'Aḇâ' shaḇaḥ shëmâk [Padre, alaba tu Nombre], y el evangelista continúa 12:28

ܐܰܒ݂ܳܐ ܫܰܒ݁ܰܚ ܫܡܳܟ݂ ܘܩܳܠܳܐ ܐܶܫܬ݁ܡܰܥ ܡܶܢ ܫܡܰܝܳܐ ܫܰܒ݁ܚܶܬ݂ ܘܬ݂ܽܘܒ݂ ܡܫܰܒ݁ܰܚ ܐ݈ܢܳܐ ܀

«Entonces, vino una voz del cielo: “Le alabé y de nuevo Yo le alabaré” (Juan 12:27-28)».

Así que ese Nombre de Dios que Jesús pide al propio Dios que alabe es... ¡Jesús mismo! Es decir: Jesús (según el mismo Jesús) es un Nombre de Dios.

El caso es que ésta no era la primera vez que Jesús pedía a Dios que lo alabase. En Juan 17:5 ya había dicho: «Hazme shûḇḥâ' tú, Padre, junto a ti, con el shûḇḥâ' que tenía junto a ti antes de que el mundo existiera».

Pero ahora nos surge una segunda pregunta. ¿Dios puede alabar algo que no sea él mismo? La resolución de la segunda perplejidad nos exige ir a cada una de las concordancias de la palabra shûḇḥâ' (alabanza) en los Evangelios. Y, tras hacerlo, podemos certificar que sí, que Dios comparte con las criaturas su asombro por la perfección y la belleza; que no sólo Jesús podía proponerse como objeto de la alabanza divina, sino que cualquier criatura puede aspirar a ella. Nosotros podemos hacer shûḇḥâ' a unos vestidos extraordinarios, al esplendor de los reinos del mundo o a lo que nos parecen virtudes (según deducimos de la aparición de la palabra en los Evangelios). Pero lo que es seguro es que, si algo es digno de nuestro shûḇḥâ', es porque antes ha merecido el shûḇḥâ' de Dios.


Y le pondrás por nombre “Jesús”

15.07.18 | 12:00. Archivado en Sólo se entiende en arameo

Hoy estoy leyendo el versículo de Mateo 1:21, en el que el ángel le dice a José:

ܘܬ݂ܶܩܪܶܐ ܫܡܶܗ ܝܶܫܽܘܥ ܗܽܘ ܓ݁ܶܝܪ ܢܰܚܶܝܘܗ݈ܝ ܠܥܰܡܶܗ ܡܶܢ ܚܛܳܗܰܝܗܽܘܢ

 
Palabra por palabra: Wëṯeqre' [y llamarás] shëmeh [su nombre] yeshshû° [Jesús] hû ġêr [pues él] naḥḥêw(hy) [revivirá] lë°ammeh [a su pueblo] men [de, desde] ḥëṭâhayhûn [sus errores]

Algunos comentaristas nos dicen que la palabra “Jesus” significa “Yahweh salva”. Y no digo que no sea así, sino que hay que entender esta “salvación” en un sentido absoluto, que comprenda todos los niveles de la persona. Vamos paso a paso:

Ἰησοῦς (Iesús) es una transliteración griega de Yeshû° (que es la forma abreviada de Yehôshûa°, que aparece ya en Éxodo 17:9 s, Num. 11:28, etc). Después del destierro de Israel, se usó más la forma abreviada del nombre; en tiempos de Jesús este nombre gozaba de mucha popularidad. Tras el escándalo de Jesús, el nombre volvió a su forma antigua, a su forma extensa. El Judaísmo rabínico optó por no nombrar a Jesús de Nazaret con el nombre de Yeshû°, y menos aún con la forma teófora Yehôshûa°, sino que le llamaba más bien Yeshû. En ello había una intencionada mutilación del nombre. Los nombres son importantes, especialmente en este mundo semita, y, por eso, uno de los modos de querer hacer daño a alguien es alterar su nombre. La pérdida de la tercera raíz del nombre, la ayn (ese cerito que hay tras la û en Yeshû°) obedece a la misma mala intención con la que los enemigos de un andaluz de nombre Manuel podrían llamarle jocosamente “Manué”. Porque en la región de la que provenía Jesús esa ayn final se perdía, como en Andalucía la “ele” final del nombre Manuel. Era una forma chusca del sacerdocio de Jerusalem de hacer ver que Jesús era un provinciano, un pueblerino (ignorantes de que la gente de los pueblos a menudo son más sabios que nadie, porque están más cerca de la tierra).

Pero no nos perdamos... Yehôshûa° es la contracción de Yehôvâh yâsha°. La raíz verbal Y-SH-° en su significado-raíz es “estar abierto, ancho, libre”, y, por extensión, “abrir, liberar, dar la victoria, dar prosperidad, poner a salvo”. Jesús (Yeshû° = Yehôshûa° = Yehôvâh yâsha°) literalmente, tendría múltiples significados: “Dios libera, Dios da la victoria, Dios protege, Dios da prosperidad, Dios abre (nuestros horizontes, nuestra realidad), etc..., todo relacionado con la vida de los creyentes. Esto quiere decir, ante todo, que, en el mundo semita al que pertenecía Jesús, lo que entendemos por “Salvación” debe ser identificado a “Vida”.


Jesús riñe mucho

08.07.18 | 12:00. Archivado en Esencial para entender a Jesús

La semana pasada dejamos a Jesus en Lucas 4:38-39 peleándose con la fiebre de la suegra de Pedro. La frase “y riñó con” [waḵ'â' b-] era muy clara. Lo cierto es que Jesús, en los Evangelios, riñe mucho. Esta raíz verbal K-'-' (que es la que veíamos que se usaba en el pasaje de la suegra de Pedro) aparece en la Pёshîṭtâ' en 20 ocasiones, referida a lo que Jesús hace o dice que hay que hacer.

Bueno, ya sabemos que Jesús no se llevaba bien con los fariseos y los escribas de su tiempo, y que son muchas veces las que les riñe o les amenaza. Pero ellos no son los únicos que reciben el reproche de Jesús. También Jesús reprende a los discípulos cuando no comprenden (Marcos 8:33, Lucas 9:55), reprende a los discípulos también cuando han comprendido para que no cuenten lo que ha sucedido (Marcos 8:30), reprende a los que han sido curados para que no vayan por ahí pregonando a los cuatro vientos que han sido curados (Mateo 9:30, 12:16, Marcos 1:43), reprende a los demonios que atormentan a la gente (Marcos 1:25, 3:12, 9:25...).

Junto con el pasaje de la fiebre de la suegra de Pedro, quizá el que me llama más la atención es el de la tempestad en la barca (Marcos 4:39, Mateo 8:26), cuando Jesús dormía y sus discípulos temían que fueran a zozobrar. Acabaron por despertarle...

ܘܩܳܡ ܘܰܟ݂ܐܳܐ ܒ݁ܪܽܘܚܳܐ ܘܶܐܡܰܪ ܠܝܰܡܳܐ ܫܠܺܝ ܙܓ݂ܺܝܪ ܐܰܢ݈ܬ݁ ܘܫܶܠܝܰܬ݂ ܪܽܘܚܳܐ ܘܰܗܘܳܐ ܢܰܘܚܳܐ ܪܰܒ݁ܳܐ

wëqâm [y se levantó] waḵ(')â(') [y reprendió] bërûḥâ(') [al viento, con Espíritu] we(')mar [y dijo] lëyammâ(') [al mar] shëlî [calma, cesa, calla] çëgir [controlado] (')a(n)t [tú] wëshelyaṯ [y se calmó] rûḥâ(') [el viento, el Espíritu] wahwâ(') [y fue] nawḥâ(') [sosiego] rabbâ(') [grande]. En castellano plano: «Y se levantó (Jesús) y reprendió al viento y dijo al mar: “Cálmate, contrólate”. Y se calmó el viento y hubo un gran sosiego».

En resumen, Jesús, cuando tiene que reñir, riñe. Sea a las personas, a los demonios o a los elementos climáticos. Porque todo está vivo. Y si todo está vivo, tenemos la capacidad de relacionarnos con todo.


Escucha el Padrenuestro en arameo

04.07.18 | 13:45. Archivado en Acerca del autor

https://youtu.be/N93li9Djnpg


La enfermedad está causada por un demonio

01.07.18 | 12:00. Archivado en Sólo se entiende en arameo

Está bien que los occidentales hayamos pasado una Ilustración, que hayamos racionalizado el mundo y tengamos explicaciones científicas para todo. Pero no me gustaría que nos sintiéramos superiores a la gente que rodeaba a Jesús, a sus explicaciones de las cosas y a su manera de mirar el mundo. Jesús pensaba y actuaba como la gente de su tiempo. Y, en su tiempo, toda enfermedad estaba causada por un demonio. Hago esta reflexión tras la lectura del pasaje de la curación de la suegra de Pedro.

Estamos en Lucas 4:38-39

ܘܰܚܡܳܬ݂ܶܗ ܕ݁ܫܶܡܥܽܘܢ ܐܰܠܺܝܨܳܐ ܗ݈ܘܳܬ݂ ܒ݁ܶܐܫܳܬ݂ܳܐ ܪܰܒ݁ܬ݂ܳܐ ܘܰܒ݂ܥܰܘ ܡܶܢܶܗ ܡܶܛܽܠܳܬ݂ܳܗ ܀ ܘܩܳܡ ܠܥܶܠ ܡܶܢܳܗ ܘܰܟ݂ܐܳܐ ܒ݁ܶܐܫܳܬ݂ܳܗ ܘܰܫܒ݂ܰܩܬ݂ܳܗ

Palabra por palabra: waḥmâṯeh [y la suegra de él] dëshem°ûn [de Simón] 'alîṣâ' (h)wâṯ [acosada fue, constreñida fue] be'shshâṯâ' [con la fiebre] rabbëṯâ' [grande] waḇ°aw [y pidieron] menneh [de él] meṭṭul·lâṯâh [por causa de ella]. Wëqâm [Y se alzó (él)] lë°el [por encima] mennâh [de ella] waḵ'â' [y riñó] be'shshâṯâh [con la fiebre de ella] washḇaqṯâh [y la abandonó]. En castellano plano: «(...) Y la suegra de Simón estaba aquejada con mucha fiebre, y ellos le rogaron por ella. Y él se alzó por encima de ella, y riñó con la fiebre, y ella (la fiebre) la dejó (...)».

Obsérvese el significativo verbo que usa la Peshitta en este pasaje. «(Jesús) riñó (K-'-') con la fiebre». El sentido de la raíz verbal K-'-' no ofrece dudas: “regañar, reñir, reprochar, reprobar”. Jesús se relaciona de un modo íntimo con todas las cosas; incluso las más inmateriales. Pero, ¿cómo se puede regañar a una enfermedad? Evidentemente, no es a ella a quien reprende Jesús sino al demonio que la causa. Y, puesto que la enfermedad es causada por un demonio, “exorcisar” y “curar” para un semita son la misma cosa. Para curar a alguien lo primero es ser bien conscientes de que el mal existe.


Lo que se le ordena en arameo le obliga a resucitar

24.06.18 | 12:00. Archivado en En arameo "sabe" mejor

Estamos en la Resurrección de Lázaro (Juan 11:1-11:46). Desde Betania vienen a darle la noticia a Jesús de que su amigo Lázaro está enfermo. Jesús tarda dos días en ponerse en camino, y, cuando llega a Betania, Lázaro ya ha muerto y lleva enterrado cuatro días. Se acerca Jesús a la gruta donde está enterrado y dice unas palabras. Estas palabras son bastante diferentes dependiendo del idioma en que las transmitamos. En griego, leemos deûro exo («¡Acá!» «¡Fuera!»); pero Jesús no hablaba griego, y, aunque lo hubiera podido hablar, nunca se habría dirigido en ese idioma a gentes arameo-parlantes. En latín, leemos veni foras («¡Ven fuera!»); pero Jesús no hablaba latín, y, aunque lo hubiera podido hablar, nunca se habría dirigido en ese idioma a gentes arameo-parlantes. Las biblias al uso en castellano recojen traducciones que corresponden más o menos al griego o al latín. Pero la Biblia de los cristianos de culto siriaco (muchos de ellos católicos) recoge matices en las palabras de Jesús que no sobreviven a la traducción a ningún idioma, así que deben explicarse.

En la Pëshittâ' leemos (Juan 11:43):

ܠܳܥܳܙܰܪ ܬ݁ܳܐ ܠܒ݂ܰܪ

«Lâ°çar (Lázaro), tâ' lëbar». En arameo tâ' lëbar, de la raíz verbal '-T-Y, significa varias cosas a la vez; no sólo «ven fuera», sino también «triunfa fuera», «fructifica fuera», «transfórmate fuera». No es un simple imperativo para que Lázaro salga de donde está, sino una orden múltiple que, completamente obedecida, le obliga a resucitar.

No es la invocación de un ser humano corriente; es el grito de un hombre de dimensiones cósmicas al que las fuerzas todas de la naturaleza obedecen. Y en cualquier idioma que no sea el de Jesús esta vibración cósmica queda menguada, apagada, casi ensordecida.


Amar más a Jesús en arameo

24.06.18 | 11:00. Archivado en Acerca del autor

Video de la conferencia para el que no pudo asistir:
https://youtu.be/oSshyiO8iaQ

o también este otro link (es lo mismo):
https://www.youtube.com/watch?v=oSshyiO8iaQ&feature=youtu.be


Fuera de los pobres no hay Salvación

17.06.18 | 12:00. Archivado en Sólo se entiende en arameo

"Fuera de los pobres no hay Salvación", decía Jon Sobrino. Es lo primero que se me viene a la cabeza al leer el pasaje de Lucas 4:18 en que Jesús se ha levantado en una sinagoga de Nazaret y lee del Tanaj unas palabras de Isaías que dicen:
 

ܪܽܘܚܶܗ ܕ݁ܡܳܪܝܳܐ ܥܠܰܝ ܘܡܶܛܽܠ ܗܳܕ݂ܶܐ ܡܰܫܚܰܢܝ ܠܰܡܣܰܒ݁ܳܪܽܘ ܠܡܶܣܟ݁ܺܢܶܐ

 
Palabra por palabra: rûḥeh [el Espíritu de Él] dëmâryâ' [del Señor] °ëlay [sobre mí, conmigo, cerca de mí, hacia mí] wëmeṭṭul [y por causa de] hâḏe' [esta (cosa)] mashḥan(y) [me ungió] lamsabbârû [para albriciar]  lëmeskînne' [a los pobres].

Me parece maravillosa la expresión lamsabbârû lëmeskînne' (para albriciar a los pobres). La Buena Nueva que trae Jesús, encomendado para ello por el Espíritu del Señor, es para los pobres, para los meskînne' (que ha dado en castellano por una desafortunada derivación “mezquino”). El verbo S-B-R “anunciar, predicar, declarar, llevar”, de la misma raíz que subbârâ' (“anunciación”) o mësabbërânâ' (“mensajero”).
 
Estas palabras son del Tanaj, de Isaías (61:1-3), y Jesús simplemente las lee. En la Peshitta las tenemos en arameo según las cita el Evangelista. En el Tanaj hebreo no difieren demasiado: Rûaḥ [El Espíritu] 'Aḏōnāy [del Señor] Yahweh [Dios] °ālāy [sobre mí] // ya°an [porque] māshaḥ [ha ungido] Yahweh [Dios] ’ōṯî [a mí] lëḇashshêr [para predicar] °ănāwîm [a los afligidos, a los pobres, a los humildes, a los oprimidos].
 
Los que reciben la Buena Nueva en el texto de Isaías (los °anāwîm ) y en el texto de Lucas (los meskînne') son y no son exactamente la misma gente. Los °anāwîm son quienes se inclinan (de por sí, o quizás ante otros o ante ciertas situaciones), los que se doblegan, los humildes. Los meskînne' son los pobres, los que “están quietos”, aquellos que han dejado de moverse para buscarse la vida; a eso sabe la raíz verbal S-K-N. Pero, por eso mismo, porque ya no son capaces de alimentarse por sí mismos, la Presencia [la shejiná de los judíos (SH-K-N), la sakîna de los musulmanes (S-K-N)] los acoge y los protege. Los profetas son profetas de la Presencia, y la Presencia busca el lugar de la pobreza y la humildad para hacer su morada. Se aleja de los que ya son, y de los que tienen. El Evangelio es un auspicio de lo que les espera a los que lo han perdido todo. Menos a Dios.


Barrabás en arameo, ¡qué extraño apodo!

10.06.18 | 12:00. Archivado en Sólo se entiende en arameo

Esta semana he seguido leyendo la Pasión de Jesús. Despierta mi interés el nombre, o el apodo, de ese personaje que Pilatos pone junto a Jesús, para que el pueblo libere a uno de los dos: Barrabás.

Leemos en la Peshitta (Marcos 15:7):

ܘܺܐܝܬ݂ ܗ݈ܘܳܐ ܚܰܕ݂ ܕ݁ܡܶܬ݂ܩܪܶܐ ܒ݁ܰܪ‌ܐܰܒ݁ܰܐ ܕ݁ܰܐܣܺܝܪ ܗ݈ܘܳܐ ܥܰܡ ܥܳܒ݂ܕ݁ܰܝ ܐܶܣܛܰܣܺܝܢ ܗܳܢܽܘܢ ܕ݁ܩܶܛܠܳܐ ܒ݁ܶܐܣܛܰܣܺܝܢ ܥܒ݂ܰܕ݂ܘ

Palabra por palabra: wi'yṯ-(h)wâ' [y había] ḥaᶁ [uno] dëmeṯqëre' [que era llamado] bar'abba' [Barrabás] da'sîr-(h)wâ' [que atrapado fue] °am [con] °âḇday [los que hacen] 'esṭassîn [sedición] hânûn [esos] dëqeṭlâ' [que asesinato] be'sṭasîn [en sedición] °ëḇaᶁ(w) [hicieron]. En castellano plano: «Y había uno que era llamado Barrabás, que fue atrapado con los que hacen sedición, esos que hicieron asesinato en su sedición».

¡Qué extraña coincidencia! ¡Qué situación tan absurda! Pilatos da a elegir al pueblo entre dos personas: la una era llamada Bar'abba' [que, literalmente, significaría “bar (el hijo de, la criatura de) 'abba' (el padre)”] y la otra Jesús [que dice de sí mismo que es bareh Abba' “El Hijo de Él/La criatura de Él; del Padre”]. La pregunta al pueblo podía escucharse casi como un trabalenguas: «¿Qué queréis que os suelte: a Barabba' o al bar-Abba'?». Y, por si fuera poco, hay fuentes que revelan que ambos se llamaban “Jesús”; reseña Renan en su Vida de Jesús, «El nombre de “Jesús” (que tenía Barrabás) ha desaparecido de la mayor parte de los manuscritos. Esta lectura tiene, sin embargo, a su favor muy grandes autoridades» (ed Edaf. Madrid, 1985. pág. 275).

¿Se ha desdoblado el recuerdo de Jesús en dos personas distintas, por alguna clase de distorsión en la narración de la Pasión, y Jesús y Barrabás eran la misma persona? ¿Existía de verdad ese Barrabás y ponerlo junto a Jesús fue una estratagema de Pilatos, para confundir al pueblo y que dejaran libre a Jesús? De hecho, que Pilatos era un hombre sutil lo sabemos por alguna que otra muestra que nos da su lenguaje en los Evangelios. En Marcos 15:12 cuando ya el pueblo ha elegido liberar a Barrabás, le da una última oportunidad para que reflexionen, con un maravilloso “que vosotros llamáis”:

ܗܽܘ ܕ݁ܶܝܢ ܦ݁ܺܝܠܰܛܳܘܣ ܐܶܡܰܪ ܠܗܽܘܢ ܡܳܢܳܐ ܗܳܟ݂ܺܝܠ ܨܳܒ݂ܶܝܢ ܐܢ݈ܬ݁ܽܘܢ ܐܶܥܒ݁ܶܕ݂ ܠܗܳܢܳܐ ܕ݁ܩܳܪܶܝܢ ܐܢ݈ܬ݁ܽܘܢ ܡܰܠܟ݁ܳܐ ܕ݁ܺܝܗܽܘܕ݂ܳܝܶܐ

Palabra por palabra: hû [él] dên [entonces] pîlaṭâws [Pilatos] 'emar [dijo] lëhûn [a ellos] mânâ' [qué] hâḵîl [por tanto] ṣâḇên-'ë(n)ttûn [deseantes vosotros] 'e°beᶁ [hacedor] lëhânâ' [a éste] dëqârên-'ë(n)ttûn [que llamantes vosotros] malkâ' [el rey] dîhûᶁâye' [de los judíos]. En castellano plano: «Él, entonces, Pilatos, dijo a ellos: Así pues, ¿qué queréis que haga con éste que vosotros llamáis “El Rey de los judíos”?».

La pregunta de Pilatos tiene toda la intención: no dice "que se llama a sí mismo", o “que llaman”, “que hay quien llama”, sino “que vosotros llamáis”. Pero la sutilidad de Pilatos no puede nada frente a la brutalidad de los que odiaban la inocencia de Jesús.


Miércoles, 15 de agosto

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