Feria de Santiago en Santander. Un espectáculo de ínfima categoría, echa por los suelos la reaparición de José Tomás
24.07.08 @ 00:31:10. Archivado en Toros, Crónicas
Un lote compuesto por desiguales y muy bastos zambombos, imagino para que nadie pudiera poner reparos a la presencia de la corrida de Victoriano del Río - en su mayoría deslucidos y cuyo peor lote correspondió al de Galapagar -, contrarió la gran expectación levantada mediante la campaña propagandística más desproporcionada que diestro alguno haya tenido jamás en parecidas circunstancias. Y como el esperadísimo torero no tuvo suerte ni subió una sola vez al trapecio por evidentemente desfondado – ayer no se jugó un solo alamar –, no logró convencer en serio y menos asustar frente a su desclasado primer toro con el que se pasó de metraje en una masiva faena absolutamente vulgar, como tampoco con su algo más entonada aunque aún más larga y premiosísima labor frente al quinto, que fue premiada con una oreja de pueblo por los que la pidieron exclusivamente para rentabilizar su apuesta tras sólo levantar pasiones con las cinco manoletinas que dio al borde de sonar el segundo aviso y que, increíblemente, espació con medio minuto entre una y otra.
José Antonio del Moral
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