Feria de Santiago en Santander. El gran Ponce de siempre cuaja una tarde ejemplar
23.07.08 @ 08:59:20. Archivado en Toros, Crónicas
Justo en el momento en que muchos empezaban a cantar y no pocos hasta celebrar el fin de su largo reinado, el más inagotable de los grandes toreros de la historia obtuvo un triunfo de clamor – desde luego el más importante de su vida en Santander - y absolutamente inapelable por el fondo y por la forma de cuanto hizo frente a dos nobles aunque mansitos y desigualmente rajados toros de Puerto de San Lorenzo sin que apenas le importara el moletísimo viento que sopló, incluidas las irreprochables y certeras estocadas con que los mató. Ello le valió cortar las dos rejas del que abrió plaza y una del cuarto con doble vuelta al ruedo, obligada la segunda por el público que había solicitado otras dos y el mismo presidente que antes había premiado con extrema generosidad una ramplona labor de Pérez Mota, había negado al valenciano la segunda en flagrante injusticia o quizá por simple desconocimiento. Buena aunque mansita y de excelentes hechuras la corrida salvo el segundo toro que apenas sirvió, tanto Sebastián Castella como Pérez Mota y sobre todo éste con el sexto que fue el único bravo, encastado y de revolución, dejaron escapar tres de los cinco toros del envío más que propicios para formar un alboroto.
Santander. Plaza de Cuatro Caminos. 22 de julio de 2008. Quinta de feria. Tarde fresca y muy ventosa con lleno total. Seis toros de Puerto de San Lorenzo, aunque dos con el otro hierro de Lorenzo Fraile. Muy bien presentados en tres y tres, resultando más bonito en conjunto el lote formado por los toros primero y cuarto. Los más cuajados y agresivos, el quinto y, sobre todo, el sexto. Precisamente, éste último fue con mucho el mejor de la corrida por más bravo y encastado además de noble. Como los demás, por cierto, salvo el segundo que fue el único no propicio. Los restantes, cumplieron manseando en varas en distintos grados de fuerza. Y conforme a las características clásicas del encaste Atanasio Fernández, rompieron para bien en la muleta aunque dos de ellos se rajaron con tendencia a tablas. Con mayor prontitud y definida querencia a toriles que los demás, el más dulce que abrió plaza y, sobremanera, el que hizo de cuarto que, en la faena, no cesó de intentar huir de cada muletazo. Enrique Ponce (azul pavo y oro): Media en la yema de efectos fulminantes, dos orejas. Buena estocada algo trasera, aviso y oreja que hubo que ir a buscarla al desolladero, fuerte aunque confusa petición de otra y dos vueltas al ruedo clamorosas con posterior bronca al palco. Sebastián Castella (pistacho y oro): Estocada tendida muy trasera, silencio. Estocada trasera caída tendida y algo atravesada, silencio. Pérez Mota (turmalina muy clara y oro): Estocada trasera desprendida, oreja misericordiosa. Sartenazo en el costillar, silencio. Exactos en varas Antonio Saavedra y Manuel Quinta. Soberbio en la brega Mariano de La Viña. Y bien en palos los hermanos Tejero. Enrique Ponce salió a hombros de la plaza sin que la inmensa mayoría de los espectadores la abandonaran para celebrarlo.
Lo cierto y verdad es que Ponce llevaba muchos años sin que le embistiera para bien un solo toro en Santander; que en la presente temporada tampoco en ninguna feria importante desde Fallas; y que, aún siendo muy proclives para él los dos que le correspondieron ayer por cuanto y por cómo domina el encaste Atanasio, no fueron para tirar cohetes porque el primero se rajó mediada la faena y el cuarto no cesó de huir de cada pase e incluso terminó yéndose a los terrenos anejos a la puerta de chiqueros. Para colmo, un viento cambiantemente racheado no cesó de soplar, impidiendo por simple prudencia que se pudiera torear a gusto fuera de las rayas, por lo que Enrique no pudo llevarse los toros a los medios y hasta tuvo que interrumpir varias veces sus dos trasteos y esperar a que Eolo dejara de enredar para reemprender una y otra vez sus faenas. Item más y aunque la gente no lo sabía, que el valenciano llegó a la capital Cántabra de camino a la segunda feria de su tierra desde Mont de Marsan donde, anteayer, un toro de Torrestrella le había cogió y zarandeado de muy mala manera al entrarlo a matar sin que ningún medio se hiciera eco del por puro milagro no costoso contratiempo porque, ahora mismo, de cogidas y de percances solo se habla de los muchos que busca y sufre uno que, dicho sea de paso, reaparece hoy en el coso de Cuatro Caminos.
A mi me gustaría saber qué pensarían ayer de cómo estuvo Ponce mientras sucedieron sus dos faenas, después de haber leído y escuchado las cosas que dijeron de él sobre su, según propia confesión del gran torero, última corrida en Pamplona. Pues bastó que pinchara la preciosa faena que le hizo al primer toro de Cuvillo de los Sanfermines para que cayeran sobre Enrique toda clase de epítetos negativos e incluso despreciativos. “Nada, éste ha dicho que aquí no vuelve más y, de paso, se va del toreo porque está acabado”. ¿O no?
Bueno, pues ayer tuvieron que volvérsela a envainar. Y es que parece mentira que no terminen de asumir ni, por lo visto, entender que, llevando Ponce los años que lleva en la cumbre y aunque, por el puro paso del tiempo, ya no tenga ninguna necesidad de hacer los gestos ni de repetir y superar las gestas que él como nadie ha coleccionado a lo largo de su inigualable carrera, de acabado, nada. Los grandes de verdad nunca se acaban so pena de que un toro les destroce del todo su cuerpo y su alma, por la sencilla razón de que el enorme valor que tuvieron todos los que lo fueron y tienen los que lo son, no lo dilapidan así como así, sino que saben administrarlo perfectamente para que el agua del famoso vaso no se agote nunca.
Yo entiendo que los que ven a cada torero solo cada vez que comparecen en las ferias de sus ciudades o pueblos, se muestren decepcionados o incluso sentencien campanudos los finales de los que, por lo que sea, no triunfan en sus plazas. Pero lo que de ninguna manera me explico es que, aficionados y, sobre todo, periodistas supuestamente especialistas en el tema del que escriben o hablan y van a todas partes para cumplir su misión, tengan la poca vergüenza de cantar el gori gori con quien más tiempo, en más plazas de todo el mundo y con toda clase de toros ha triunfado profusa e ininterrumpidamente en los últimos veinte años o, si me apuran, ninguno como Ponce en toda la historia del toreo.
Pues bien, ayer bastó que el por desgracia habitual pésimo matador Enrique Ponce, recobrara el sitio en la suerte suprema, enterrara a la primera su espada en lo alto de sus dos toros y que éstos doblaran enseguida, para que, unos con notoria satisfacción, como quien subscribe, y otros con el morro fruncido, hayan tenido que doblar la cerviz y tengan que seguir esperando que suceda el definitivo adiós de Ponce. Anhelo en que llevan malgastando su juventud y hasta convirtiéndose en viejos prematuros. Os doy mi más sentido pésame. Porque habría que ver la que le hubierais formado otra vez como en Pamplona y también hoy, sí, sí, también hoy, si llega a fallar con los aceros…
Y ¿qué fue, entonces, lo que hizo Ponce ayer? Pues lo que lleva haciendo toda su vida. Lidiar lo más exacta y convenientemente posible a sus dos toros con la ayuda de su extraordinaria cuadrilla. Torear acoplándose a cualquier circunstancia y conforme al comportamiento de las reses; llevarlo a cabo con oportunidad , tiempos, espacios y sentido común, natural limpieza, extremas facilidad, y elegante además de bella donosura estética; no atacar cuando no se debe y hacerlo cuando y en donde procede; estructurar las faenas al mismo tiempo técnica y artísticamente; y disfrutar sintiéndose feliz con solo notar lo felices que se muestran los que con él gozan mientras torea. Total, algo tan aparentemente sencillo como casi imposible lo lograr y mucho más repetir una tarde tras otra.
Los defectos que por rajarse o faltarle fuerza, como al cuarto, tuvieron sus toros, los corrigió Ponce a base de hacer lo que se debe. Esto es, no quitarles nunca la muleta de la cara y ganarles un paso a cada pase para que no se fueran del empeño y no tuvieran más remedio que seguir el engaño sin que el torero dejara nunca que los pitones engancharan la tela y se descompusieran. No solo el muletazo o los muletazos en sí mismos, sino el toro en su devenir, irse o venirse obediente o no al mando del torero, sin olvidar a qué altura, media o por bajo, en cada caso hay que llevar sostenida la muleta para que cada toro, en vez de sentirse dañado o estorbado, se sienta acariciado. Y en definitiva, torear con temple, con ritmo, con perfección angélica, como si eso no fuera “na”. Eso, eso que, en efecto, cuando lo hace Ponce parece no ser “nada” pero vale millones. ¿Verdad Enrique?
Como habrá docenas de crónicas que se habrán extendido en prolijos y, no dudo que en literariamente bellos pasajes como en no pocos detalles, hoy yo no lo hago. Como tampoco entro en lo que hicieron mal o no hicieron bien, tanto Sebastián Castella como Pérez Mota. El no hace mucho reconocido gran torero francés, anda, y bien que lo siento, en ese para todos los que lo padecen difícil y sumamente complicado trance espiritual por el que tan costoso resulta seguir toreando siendo tan valiente y a la vez con el sitio perdido. Es decir, sin confianza en sí mismo. Es como una de esas gripes que parecen no van a tener fin y que seguro superará Castella en cuanto descubra y asuma interiormente y sin complejos lo que le aqueja. Sebastián necesita urgentemente un confesor taurino y, o no lo encuentra, o no se decide a encontrarlo. Además, en situaciones parecidas, antes, los grandes toreros, cortaban la temporada y se iban al campo, mientras que ahora nadie se atreve a hacerlo. Ayer tuvo un toro Castella, el quinto, que si lo hubiera tenido hace tres años, se habría montado encima y, sin ninguna duda, habría acompañado a Ponce en su triunfal salida a hombros.
En cuanto a Pérez Mota, cuando le vimos hacer el paseo junto a Enrique Ponce y Sebastián Castella, me acordé de que el año pasado cortó tres orejas tras ser doctorado por el propio Ponce. Pero no me acordé de nada de lo que hizo aquella tarde. Ayer constaté que, con un lote de cuatro orejas, solo cortó una y de regalo, entre otras cosas porque torea más con el cuerpo que con el capote y la muleta. Véanlo en los vídeos y se darán cuenta. Y eso, mi querido amigo, hay que corregirlo. El gaditano apenas se puso delante de más toros tras su alternativa, y ayer dejó escapar los dos de su magnífico lote aunque, en determinados momentos, pareció que podría aprender a torear. Que persista en ello.
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Comentarios:
José Antonio Estévez
Lo del Glison es para referirme a un torero que han sido cogido muchisimas veces por los toros sin meritos alguno y por su incompetencia o su propria locura!
Obviamente era solo una alusiòn ironica y exagerada!
Un saludo
Y, claro!, la vuelta de JT es importantisima para la Fiesta ahora que el ambiente social y politico està bastante en contra.
Pero me molestan no solo las exageraciones sobre sus meritos, sino tambien la atenciòn que tienen sus frecuentes accidentes. Porque cuando los toros cogen a Castella, Liria, Fundi, Perera esto apenas se lee en los portales taurinos?
En lo que decia de Ponce hay un error mio: se me olvidò copiar tu comentario:
"Ponce habría tratado de encelar a los toros con su habitual maestría, y habríamos visto una hermosa y difícil labor técnica para aficionados, pero lejos de esa voluntad de triunfo mostrada por Tomás, que sólo se plasma jugándose los muslos"
El "solo" quiere decir que no me parece poco una labor tecnica para el aficionado cosa pari mi mejor que una labor al borde del dontancredismo del JT (sin ofender aunque parezca)
Como decia creo tenemos dos distinto...
Pero quizàs eres tambien un admirador del Glison, entonces??
Porque si dices que Ponce lo que hubiera hecho con esos toros del Puerto hubiera sido "solo" una , creo que tenemos dos conceptos del toreo muy distintos.
Yo respeto a tu concepto, aunque no lo comparto.
Pero serìa bueno que esto tambien pasara al revez pero, como aquì podemos ver, desafortunadamente no pasa.
Y serìa bueno que no tendrìamos que asistir a esta campana mediatica de mitizaciòn de JT haga lo que haga, bueno o malo, pero siempre "encima de todo"....
Mientras, torerazos como Perera hacen faenones mucho màs completos, perfectos y arriesgados bajo el silencio de todo los medios y con otro trato por parte de la critica!
Eso es justo?
01. Pack Dvd's: Tierra de Toros
02. Carteles Personalizados: Curro Romero y José Tomás
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04. Carteles Personalizados: Rivera Ordóñez y El Juli
05. Capote Ventoso
06. Dvd Pablo Hermoso de Mendoza
07. Lote profesional: Capote profesional, Muleta, Espada simulada
08. Agenda Taurina 2008
09. Muleta profesional
10. Cómo ver una corrida de toros
NO ME SORPRENDE,SIEMPRE HA SIDO DE LOS ESCRITORES TAURINOS COMTEMPORANEOS .EL QUE MAS HA VENDIDO.
Si Joaquin Lopez del Ramo y del Moral,cobraran derechos de autor por los DVD de "Tierra de Toros",estarian millonarios.
F.J.Martin
Si quiere le digo también que Ponce habría tratado de encelar a los toros con su habitual maestría, y habríamos visto una hermosa y difícil labor técnica para aficionados, pero lejos de esa voluntad de triunfo mostrada por Tomás, que sólo se plasma jugándose los muslos.
Pero si quieres, te preguntaria: què hubiera pasado "SI" a Talavante hubiese tocado uno de los del Puerto del 15J?
Se hubiera arrimado, vale.
Como hubiera hecho tambien el Juli.
Pero ellos no se hubieran dejado coger (y sobre todo por estar mal colocados).
Eso es dominar a un toro, no hacer de manera que huya.
Y dudo que a Talavante o Juli le hubieran dado rabos o patas, como casi estuvieron a punto de dar a JT el 5J.......
Sinceramente y sin acritud.
Esta comparaciòn (que se me olvidò) demuestra porque JT no es tan grande como se dice o por lo menos como lo era.
Y "obligar un toro a perder terreno y recular" como dices, para mi no es una señal de dominio del toro, sino una señal de mansuedumbre, creo.
y siento decir que por lo que vi de los videos el 15J y lo que vì en directo el 5J, JT no se cruzò tanto como se dicen.
Mas abajo hay un enlaces con interesantismas fotos.
En fin no soy yo que pretendo que JT corte dos orejas a cada toro, ya que cada uno tiene su caracteristica. Pero no me interessa ver a un torero en plan dontancredo o un samurai, lo siento.
Y de todas forma disfruto mucho cuando JT està bien, como el 5J...
Y los toros del Puerto del 15J se comportaron como siempre (por ejemplo como en la Resurrecion) y es una escusa decir que como “no daban opciones” JT hizo lo unico que podia hacer (dejarse matar?). Una figura ante de todo debe estar por encima de todos sus toros, dominadolos. Con los mismos toros del Puerto Enrique Ponce el otro dia en Santander estuvo cumbre!
Entonces no discuto que JT sea un gran torero, lo es sin duda! Pero no tanto como se dice y no siempre, ya que comete errores o busca cosas que no son relacionadas con la esencia del toreo.
Esta es mi modesta o...
La corrida de Victoriano fue una gran corrida de toros, y la del Puerto salió "pasada de rosca" dando esas inequívocas señales de mansedumbre y genio que suelen mostrar los hierros que dejan atrás un buen momento.Yo también prefiero con creces a ese José Tomás, que no es solo el del trienio dorado, si no el de hoy mismo. Descartada por la condición de los astados la posibilidad de hacer el toreo al que Vd. se refiere, decidió el 15 de junio optar por la única posibilidad de triunfo que permitían sus enemigos: entrar en sus terrenos, asumiendo el riesgo que comportaba y ateniéndose a las consecuencias. Mostró así el componente heróíco de su personaldad y,sinceramete, creo que eso también es toreo, aunque tanto Vd. como yo, y diría que también el propio José Tomás, prefiramos el que prodigó el día 5.
Con respecto a que a JT le cogen mucho, me he molestado en analizar algunas...
1) No sabemos, aunque nos gustaría, qué piensa Ponce del toreo de José Tomás, aunque sí sabemos que es lo que piensa José Tomás del toreo de Ponce.
2) Cuando Ponce se retire nadie se acordará de él porque es un torero que no permanece en la memoria. Mientras, así pasen los años y José Tomás ya no se encuentre en activo, será un torero en mente de todos los aficionados por siempre.
"Él tiene un concepto del toreo muy personal. Y en ese concepto entra jugar ese papel que la gente le ha criticado en su segunda tarde en Las Ventas. Pero los profesionales, por encima de la valoración estética, sólo podemos tener respeto hacia algo que consideramos que es muy difícil de hacer, prácticamente imposible. Es un homenaje a la pureza y a la integridad, y al resurgir de la integridad de los toreros. Es para quitarse el sombrero".
Lo dice... ¡¡¡EL JULI!!! Y en ¡¡¡6TOROS6!!! OH, OH, OH ¡¡¡HORROR!!! Lo peor que le puede pasar a Del Moral!!!
Sólo un par de puntulizaciones más: 1a cuadrilla de José Tomás se comporta durante la lidia como un auténtico reloj de precisión. Lo hacen todo a tiempo y en su momento.A la altura de la de Ponce y yo diría que un poquito más.2- Es el propio Enrique Ponce, con su amor propio lastimado, quien ha delarado al final de sus actuaciones de Madrid y Pamplona que tal vez habría sido la última tarde que se le viera torear en esos dos cosos.En fin, me decanto por Tomás, quien se muestra estratosférico en cuanto sentido de la exigencia y entrega delante de un toro se refiere, pero no dejo de admirar enormemente el toreo de Enrique. Juventud y recursos posee sobrados como para replantearse estas cuestiones y lograr ponerse en disposicion de plantar competencia real al de Galapagar.Que así sea.
El toreo de José Tomás, por serlo de emoción a flor de piel, llega a los tendidos con más inmediatez, lo cual no quiere decir en absoluto que busque, ni mucho menos, el aplauso fácil. Lo siento por el de Chiva, quien parecía que, efectivamente, iba a reinar a sus anchas en el toreo, con toda justicia,más años que nadie, pero reapareció Tomás y los ciclones arrasan y dejan memoria como no puede hacerlo la cálida y templada brisa. Si la presencia hoy en Santander del de Galapagar le sirvió de acicate para cuajar ayer una gran faena, eso que sale ganando la fiesta de los toros.
Espero y deseo que José Tomás sea hoy en Santander el que vimos en Madrid el dia 5 y no el del día 15, para bien del toreo y de los aficionados montañeses.
Cosa que ya hoy pasa pocas veces. Por ejemplo, el 5J sì pero el 15J para nada!
Si tienes dudas puedes ver esto: las imagenes valen màs de mil palabras!
http://www.desdelcallejon.com/foro/viewtopic.php?t=16087&sid=3c5c055808f3c4e3e4c2d0f3aea43552
Y si admiras al Maestro Ordonez, deberìa saber que hoy en dia sus herederos son nada menos que los Maestros Enrique Ponce y Josè Maria Manzanares.
Entonces, basta ya con los cuentos!
En fin Joseantonio, enhorabuena por tu cronica! Tambien me ha gustado la de un critico que no conozco Josè Miguel Arruego (una de las pocas buenas que se pueden veer en mundotoro...)
Ponce es la impostura en el toreo. Y José Tomás la verdad. Así de clarito.
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José Antonio del Moral
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