3ª de San Fermín en Pamplona. Los del Conde, mejor de lo esperado. Y los toreros, salvo Serafín Marín, para el arrastre
07.07.08 @ 22:49:47. Archivado en Toros, Crónicas
Pese a la gran imponencia y a los terroríficos pitones de algunos toros, la mayoría tuvieron buen fondo limitado por la falta de fuerzas y tres, clase, como el segundo para Francisco Marcos al que se lo mataron en varas vergonzosamente; el tercero, muy bien toreado por el diestro catalán aunque falló espadas, y el cuarto, que se le fue a Miguel Abellán que fue quien, con diferencia, peor anduvo por lo anterior y por aterrorizado con el peor primero que le cogió afortunadamente sin consecuencias. Mucho y buen ambiente en la plaza dada la festividad patronal y, como siempre, muy mal las peñas insultando a la alcaldesa Barcina que presidió el primer festejo mayor.
Plaza Monumental de Pamplona. Lunes 7 de julio de 2008. Tercera de feria. Tarde suavemente veraniega con llenazo. Seis toros del Conde de la Corte, muy bien aunque desigualmente presentados entre los más descarados de cuerna como el primero y el sexto, y los de mejores hechuras muy en el tipo de los originarios de Parladé, procedencia de este histórico encaste. Todos con buen fondo aunque faltos de fuerza en distintos grados, destacando por mejores y más enteros, el tercero y el cuarto aunque, el que hizo de segundo, quizá podría haber dado excelente juego en la muleta de no haber sido masacrado en un larguísimo primer puyazo. Los demás, se vinieron abajo y se defendieron en demasía, resultando más incómodo el que abrió plaza que incluso desarrolló peligro. Miguel Abellán (blanco y azabache): Pinchazo, media muy atravesada trasera y descabello, silencio relativo porque las peñas no dejaron de canturrear en ningún momento. Pinchazo y estocada baja trasera, indiferencia general. Francisco Marco (celeste y oro): Pinchazo y casi entera fulminante, inapropiadas palmas de paisanaje. Dos pinchazos y descabello, leves palmitas. Serafín Marín (blanco y oro): Media estocada tendida trasera, silencio tan incomprensible como ingrato. Tres pinchazos y descabello, silencio. Muy bien en la brega el peón barcelonés Fernando Casanova. En banderillas destacó el también barcelonés Pepín Monje, asó como El Chano en el segundo par de los dos que puso al cuarto toro.
Ante el ambiente inequívocamente festivo, multicolor y alegrísimo que había en la plaza antes de que aparecieran los alguaciles por la puerta de cuadrillas, comenté con mis vecinos de localidad que, cada vez que asisto a una corrida del 7 de Julio en Pamplona, me parece estar en Navidad. Otro año más y van 43 en mi caso. Gracias a Dios, enterito y con la ilusión todavía a flor de piel. Sin embargo y tal como ocurre aquí cada día de San Fermín, las peñas la emprendieron a gritos y con canciones insultantes contra la alcaldesa Barcina que, como de costumbre, viene presidiendo cada primer festejo mayor de esta feria sin igual, mientras los espectadores de sombra le aplaudimos a rabiar. Y si digo a rabiar, es porque no les vendría mal a los del sol que eso que le llamaron a la alcaldesa, “nazi”, es precisamente lo que ellos deberían probar algunos años si un día llegaran a mandar los que tanto les gusta que ganen para que se enteraran de lo que vale un peine.
Pero bueno, dejémosles estar porque ayer, de lo que trataba la corrida fue de cómo iban a salir y qué juego podrían dar los toros del Conde de la Corte que reaparecían en Pamplona tras diez años de ausencia. Y la verdad sea dicha por delante. En mi opinión, los condesos, además de su impotentísima presencia, dieron bastante mejor juego del que, yo al menos, esperaba. Temía que se iban a derrumbar. En cuanto a fuerza se refiere, aunque les faltó, no tanto como otras veces. Y en cuanto a nobleza, suficiente y hasta sobrada para hacerles el toreo porque tres de los seis la tuvieron en grado superlativo. Malo, lo que se dice malo, solo el primero. Levamos cuatro, pues, calificados. Los dos restantes, ni fu ni fa aunque manejables. ¿Entonces?
Las gentes en la esta Plaza de Pamplona apenas prestaron atención a la lidia y tan solo se manifestaron para apoyar al torero local, hiciera lo que hiciese, por estar a estas alturas tan desvirtuada e ignorante como en casi todas las demás. No solo por ser en su mayoría público de aluvión, sino porque en la capital Navarra apenas hay nadie que les oriente. Y es que, ¡hay que ver qué petardo de críticos ocupan ahora las tribunas de los medios locales¡
Total, que salvo las palmitas que tributaron a Francisco Marco que luchó infructuosa aunque demagógicamente con desesperados y desesperantes detalles finales para la galería por ver si le arrancaba al menos una oreja al quinto toro para no quemar del todo el que pudiera ser último cartucho que le quedaba para poder volver a torear en esta feria y ello tras matar al segundo que le brindó al cónclave después de haber permitido que se lo mataran en el caballo pese a la clara nobleza que tuvo desde que salió, La mayoría del público de sombra también hizo caso omiso con notoria injusticia comparativa, no solo por el petardo que pegó Abellán, tapado en parte por la cogida y la caída que sufrió afortunadamente sin consecuencias, sino por la excelente, firmísima y templada actuación de Serafín Marín con el tercer toro, tanto como por cómo toreó de capa a la verónica como con la muleta por redondos y naturales. Pese a que su estocada no fuera correcta, al menos se le debería haber ovacionado con fuerza para que diera una vuelta al ruedo. Increíblemente, ni una sola palma escuchó el honestísimo diestro catalán.
No me gustó tanto Serafín con el sexto que se vino abajo pronto aunque también a éste le pegó algunos muletazos buenos con la derecha mientras le duró su escasa energía y al que pinchó tres veces después de pasarse de faena en su empeño por triunfar. Y me gustó aún menos en el quite que le quiso hacer por gaoneras al quinto porque, llevado de la moda tancredista que impera actualmente, supongo que nadie le habrá dicho que el toreo de frente por detrás con el capote hay que hacerlo adelantando el engaño para embarcar al toro y llevarlo toreado como en un lance normal acompañando su viaje mediante el giro de la cintura hasta rematarlo limpiamente, y no como lance de pasa toro, todo lo quieto que se quiera pero casi siempre con sucios resultados porque, así, son inevitables los enganchones y los trapazos o mantazos que, ahora también muchos toman como el súmun del toreo de capa. Pues no señor, así no se debe torear por gaoneras y, si no, que busquen vídeos antiguos de los toreros mexicanos que lo bordaban o de Luís Miguel y Antonio Ordóñez que los bordaron también.
Pero, claro, ahora apenas hay aficionados ni críticos con cultura taurina adquirida viendo toros durante mucho tiempo en todas partes y así está el panorama como está. Como ocurre cada vez que un torero anda dando vueltas y revueltas alrededor de un toro indefinido y no sabe qué hacer, sencillamente porque, como dijo Juan Belmonte, para que los toros se definan, tanto para bien como para mal, quien se tiene que definir primero es el torero. Que es lo que le pasó a Abellán con el buen cuarto. Que cuando, por fin, quiso calentar los ya fríos garbanzos, no hubo remedio de lograrlo por tardar tanto de decidirse a dar una tanda decente que fue la última que el animal aceptó. Y con el pavoroso que abrió plaza, peor, porque tantos pitones como tenía, le asustaron una barbaridad y, como el toro no quería pasar ni Abellán se puso en el sitio para comprobar si pasaba o no, la cosa terminó como el rosario de la aurora. Desarmado y con una cogida al entrar a matar.
Finalmente, decir que me da pena que alguien con tan buen concepto del toreo como Francisco Marco, nunca o casi nunca haya tenido valor suficiente para llevarlo a cabo. Y cada año que pasa, con aún menos valor que el anterior porque el tiempo no pasa en balde para nadie. Sobre todo para los toreros. Y hasta mañana, que será otro día.
Comentarios:
GAtitodelaloma
Laika
Pixi y Dixi
Mickey Mouse
El Ratoncito Pérez
La Ratita Presumida
La Rosquilla y el Salvador
Vaya nivel tiene este bloc, ¿¿eh, majetes??
(Todos tenemos un pasado y un presente)
Don Tito de la Loma me suena a alguno de los que todos los días, organizadamente, intentan cargarse este bloc. Que gente, por Dios.
Mucha tele, y poco talento para aprovechar lo que le dan.No evoluciona. Va como los cangrejos. Solo sus dos grandes banderilleros, "El Chano" y Jose Manuel "Moncholi,"le sacan las castañas del fuego.
Mucha tele, y poco talento para aprovechar lo que le dan.No evoluciona. Va como los cangrejos. Solo sus dos grandes banderilleros, "El Chano" y Jose Manuel "Moncholi,"le sacan las castañas del fuego.
Sr del Moral Serafin Marín estuvo perfecto con capote y muleta en su 1º toro, por cierto nada fácil aunque lo pareciera, el torero estuvo fime y valiente ¿Que hay que hacer en Pamplona para que al menos se te reconozca tu labor y puedas saludar ó dar la vuelta al ruedo?. A los toros condesos los he visto este año muy acordes con sus caracteristicas zootécnicas bajitos de agujas y terriblemente armados, algo mas recuperados que otros años pero aún sin alcanzar la cota de casta que les hizo apetecidos por las figuras en los años 60. !Que gran ganadería! !Que pena!
Un petardo de corrida, Moral, ¡¡¡un petardo!!!
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José Antonio del Moral
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