Éxtasis
09.06.08 @ 13:23:17. Archivado en Toros, Artículos
Aquí tienen lo que ha dicho Ignacio Ruíz Quintano en ABC.
Si el miércoles Madrid había sido Ronda con Cayetano, el jueves fue Málaga, pero con Javier Conde de cabo gastador en el desfile militar de José Tomás, que tiene por objetivo igualar el registro de El Cordobés: dos corridas, ocho orejas, concedidas por el muy exigente público venteño sin otra oposición que la de Cañabate, que hablaba de orejillas para dar caña. Aquello, como era una dictadura, se llamaba vivir en pleno triunfalismo del Régimen, mientras que esto, como es una democracia, se llama vivir en pleno Régimen de opinión pública. Ahora mismo, José Tomás es el Brian (el Brian de «La vida de Brian») de Madrid. ¿Cómo se explica tanto entusiasmo, si, después de seis años, todo discurre según lo previsto? Previsto el público: público artista. Previsto los toros: toros artistas. Previsto el presidente: presidente artista. («¿Para qué se guardará este hombre las orejas?», se preguntaba la gente cuando no se las quiso dar ni a Urdiales ni a Morenito, el de Aranda. Pues ahí las tienen. Porque los presidentes de toros son como los árbitros de fútbol: unos días te dan y otros días te quitan. Y siempre dan y quitan a los mismos.) Prevista la descortesía: descortesía de artista (no sacó a los compañeros a saludar y tampoco brindó al Rey, que es lo que, al parecer, hace de él un gran republicano, pues el republicanismo en España nunca consistió en leer a Plutarco, sino en ser maleducado). Andares previstos: andares artistas. Orejas previstas: orejas artistas. Críticas previstas: críticas artistas (aunque, tratándose de un torero de izquierdas, haya que echar de menos la de Joaquín Vidal). El único imprevisto, ay, es que no hubo inmolación, y ahí radica el entusiasmo delirante del público. «El son de la trompeta es tan delicioso / en las tardes solemnes de celestiales vendimias, / que se infiltra como un éxtasis en todos aquellos / de quienes ella entona las alabanzas». He ahí el éxtasis de lo imprevisto, según Baudelaire. De haber matado bien, ahora habría dos medios rabos victorianos en los palos de las banderas. Es igual. Mi querida amiga Pilar, que es marquesa, ha de sentarse con Salva en el 7 por una promesa, versión taurina de la historia de Felipe Igualdad.
Comentarios:
Tú mismo. Vive en tu mundo, pero en el mundo real eres un desgraciado absolutamente desprestigiado; necesitas ayuda. Si quieres te buscamos un trabajillo de becario en alguna revista de toros...
jose moreno
¿tanto te angustia de que seamos reales?¿porqué?¿significaria que somos muchos y a ti te angustiaria menos pensar que ninguno somos reales nada más que tú.Que solo entras para darnos 24 horas para identificarnos.Pues la solución es muy facil.solo tienes que pensar que todo es un invento,que ninguno existimos,ni tan siquiera Del Moral.solo existes tú.¿o tú tampoco?
paco martin
saludos.
josé Diaz
En fin nadie dude que este es èl espacio taurino no solo màs visitado, sino visitado por todos los profesionales (periodistas, ganaderos, impresarios y hasta toreros) y aficionados de verdad (aunque no necesariamente compartan todas sus opiniones).
Por esto espero veremos pronto tu nueva obra, la web que parece que pronto vas a estrenar! Suerte!!
(quien dirà que esto lo ha escrito delmoral y no yo? Seguirò habrà algun enfermizo que analizarà este breve texto segùn sus conocimientos de ps...
"La histórica tarde del 5 de junio de José Tomás, su entrada por la Puerta Grande en los anales de la Tauromaquia, ha traído la infelicidad a quienes desde su vuelta han abanderado una campaña tenaz. Algunos, acostumbrados a cambiar de chaqueta como de mujer, han girado en el aire en pirueta gatuna para caer de pie: ¡Oh, sí, José Tomás! Otros se han agazapado en un sentimiento de frustración iracunda, también con cosas de gatos, pues se arañan la cara con uñas de porcelana. Y atacan otros, que suman escritores que presumen de haber corrido delante de los grises en los sesenta y plumillas que van de anárquicos burlones de la Monarquía y el sistema, por el flanco político de José Tomás. La cuestión es dar hostias."
Sin más comentarios porque, lo que dice este señor, habla por sí solo.
Pobre hombre.
Deje de hacer el rídículo, por favor, don José Antonio o "uno" o como quiera firmar la próxima vez...
Mi vecino dice...
Ja ja ja ja ja ja ja
dependen del sobre.
La imagen del Tomás a toda pastilla y el pobrecito M.A.Perera, el auténtico triunfador de la temporada en Madrid, se tiene que pagar publicidad en las revistas taurinas. ¡¡Golferío!!
Por primera vez en muchísimos años todo el mundo habla de un torero gracias a su arte y no por cuestiones extrataurinas.
Por primera vez en muchísimos años los toros se convierten en un acontecimiento nacional.
¿Y qué hacen algunos? Poner a parir al artífice de este milagro. ¡Qué país...!
Tomás, cuando no le ayudan las reses se convierte en un trompo, porque no es buen torero, sino que tiene valor y quietud. El próximo domingo, con los toros de Puerto de San Lorenzo, lo más fácil es que tenga que recurrir al "arrimón", que no gusta en Madrid, La pregunta es: ¿como responderan, incluidos los del 7? Ya veremos.
Y por eso le pagan?? Ah, no, claro.
Y por eso le pagan?? Ah, no, claro.
Y por eso le pagan?? Ah, no, claro.
"El último gran torero
Matar y morir como en el Coliseo romano: hay espectadores feroces en los toros que gozan con la agonía del legendario animal y que desean secretamente la mítica del torero, y otros sensibles, poéticos, incluso compasivos, que se conmueven con el drama y creen acercarse a la divinidad, a la eternidad.
Hay un torero llamado José Tomás: dicen los amantes de su danza de expiación que es el último gran sacerdote. Para ellos, tras él sólo hay vacío, ateísmo.
Comenzó con 21 años y se retiró como el más grande a los 27, en 2002. Volvió en marzo de 2007 a Barcelona, para revitalizar la declinante y casi perseguida afición catalana.
Desde entonces ha recibido, junto con grandes triunfos, terribles cornadas: hay quien dice que buscadas.
Este verano cumple 33 años, peligrosa edad para un dios. Es tabú para los taurinos que temen un terrible final: José Tomás busca al toro en faenas suicidas, como para morir entre vítores.
En Madrid José Tomás acaba de resucitar la Fiesta: durante un mes hubo corridas en Las Ventas en las que, para los aficionados, ni toros ni toreros habían hecho una sola faena redonda.
Más que las acciones de los antitaurinos, ese fracaso explicaría el desinterés creciente de los jóvenes por el sangriento rito milenario.
Pero llegó José Tomás y ahora gritan alborozados. Y en el Parlamento Europeo los diputados taurófilos de distintas nacionalidades creen haberle demostrado a los enemigos de la lidia que su crueldad es solamente el último símbolo salvaje y primigenio del dominio del Hombre sobre la Naturaleza.
Observando la sociedad española actual parece descubrirse que esta fiesta se extingue lentamente, y que José Tomás puede ser el último gran torero: y si cae, esto podría estar medio acabado.
Aunque hay aficionados que advierten que detrás viene el francés Sebastián Turzack Castella y que todo vuelve a empezar..."
Injustamente Del Moral no está en los medios donde merecia estar y hasta es legitimo que tenga celos,envidia no porque no es nada envidioso..Es hombre honesto y cabal..Discrepo politicamente mucho con él,aunque como buen hombre de mundo es liberal y tolerante...y sobre todo es un magnifico escritor y cronista taurino.Comprendo que os inquiete,y querais trivializar lo que hace...pero es tarea dificil..mientras tenga un espacio donde hacer llegar su opinión..Mientras tanto ,¡adelante a inventar teorias de como y porque hay tanta devoción por el blog de Del Moral.
Pablo del Arco Mendoza
un saludo..y tranquilidad,,,sigamos todos aportando teorias sobre el éxito de éste blog
jose moreno
La opinión de Jorge Arturo Díaz sobre José Tomás.08/junio/2008
Encontrándome bastante identificado con los conceptos del médico Jorge Arturo Díaz en nota enviada a Alvaro Cruz, la remito gustosamente. Cordial saludo, Enrique Avilán A.
"No estuve en la plaza y no puedo valorar con absoluta certeza lo que pasó. Pero aun así, creo poder arriesgar algunas opiniones muy personales. Cuatro orejas en Las Ventas constituyen un aval casi que irrefutable. Vistas así, fuera de contexto. Pero he leído todas las crónicas y mirado varios videos de las dos faenas: encomiables ambas por la quietud y el abandono del torero, aunque manchadas (para mí) por los trompicones (hasta 11 conté en uno de ellos), una desarme que no sacan pero narra Zabala en el ABC, algunas descolocaciones, algún vaciado fuera, uno que otro pico, un desplante sin toro, el "no hacer la suerte" suprema en ninguna de las dos ocasiones; en la primera, atropellado con media espada tendida y trasera y en la segunda sorprendido por la embestida sin igualar del todo. Evidentemente el público, diferente al de San Isidro, estaba predispuesto a favor del torero (leer a "Barquerito", entre otros), cosa rara en Madrid, y pasó por encima de tales "minucias". He visto a Tomás en todas sus versiones, hasta en la de los 3 avisos en Madrid. Y no puedo nunca olvidar la forma como marcó el último lustro del siglo pasado. Su valor, su estoicismo, su vocación por el pase natural y sobre todo por el parar los pies. Eso es cosa que debemos agradecer siempre. Pero por otro lado he resentido las más de las veces en él una falta de temple, de mando de capacidad lidiadora, de norte, de arquitectura en sus faenas, notorias pese al empeño y acuciocidad que prodigan sus manejadores en escogerle toros y ocasiones a su acomodo. Un toreo que se debate entre los enganchones y las cogidas, un toreo en el que las telas y el torero andan por los aires y por el suelo respectivamente, un toreo que acompaña pero no impone, en fin una tauromaquia inerme, sobre la cual se planta con tanta temeridad en los terrenos del toro produce necesariamente un dramatismo al que los públicos de hoy en día, poco exigentes, poco hechos y muy trabajados por los medios, responden perdiendo las coordenadas, lo canones, los estribos. Hasta en Madrid. Y bueno, en fin, si a eso vamos recordemos que en el toreo el que más quieto se ha quedado es "Don Tancredo" ¿No? También debo confesarte que pese a que admiro esa valentía, esa bizarra sequedad castellana, estéticamente me dice poco, no encuentro sublimidad artística, no hay lirismo, no lo siento, no me llega. Y ya que tu hablas de "cincuenta años" debo decirte, porque los he vivido como aficionado, que no puedo colocar a Tomás en mis recuerdos al nivel del mejor Ordóñez, del mejor Camino, del mejor Paula, del mejor Curro, ni siquiera del mejor Morante. Perdóname, ya se que tu opinas diferente. Pero ambos tenemos derecho a nuestros gustos. De todas formas creo que el "fenomeno" favorece la salud económica de la fiesta, como en tiempos anteriores la han favorecido otros "fenomenos" taquilleros. Es me alegra, siempre y cuando la afición (minoritaria) no pierda de vista que la pureza es otra cosa. Desde que vi a Ordoñez en el 52, hasta hoy, comenzando por él he descubierto grandes toreros, admirables toreros, pero ningún "monstruo" y siempre he tratado de ir a la plaza con el criterio de Lalanda: "Yo no soy de ningún torero, yo soy del que torea" y también convencido de que cada faena es una obra diferente, única, y lo que juzgamos es esa obra. Cuando veo a Tomás, con toro, dando todo de sí, me conmuevo, claro, lo disfruto, pero tratando de mantener las cosas claras. Por supuesto se puede fruir la obra de cualquier artista sin exigir que sea perfecta, pues como decía Hemngway, el estilo es la suma de nuestros defectos".
El Torero Republicano. 08/junio/2008
"SÓLO le falta Lupe Sino, y las gafas negras de Camará, y los zapatos blancos y marrones, y Angustias Sánchez, qué pena, pena, y la leyenda de la bandera de España en la Monumental de México. Sus partidarios son los nietos y bisnietos de los que empeñaban el colchón para ir a ver a Manolete. En cuanto a «Islero», sus exégetas, los tomistas del Aquinate de Galapagar, aseguran que quizá ya lo ha parido una vaca. Todo esto del tomismo me suena. El tomismo es siempre lo mismo. Qué me van a contar a mí, que en tiempos de Pepe Luis Vázquez mi padre era manoletista, a muerte, y en casa se conservaba como una ejecutoria de nobleza el extra que sacó «El Ruedo» cuando lo de Linares. El sueño de la razón produce monstruos, y cuando España está en crisis, todo el mundo tieso y sin poder llegar a fin de mes, produce estos monstruos, más mediáticos que los relojes que anuncian los Rivera Ordóñez o que el tigre de Jesulín. Al precio que va el gasoil volveremos pronto al gasógeno, por lo que es completamente lógico que haya aparecido el Manolete de turno.
Castilla del Pino decía que la manoletina era como el saludo falangista brazo en alto, un «¡Arriba España!» con la espada y la muleta. Y que esa estética del hieratismo tenía el verticalismo de los sindicatos franquistas. Miro lo que ahora vuelve locos a los tendidos, pone la reventa a reventar, congrega a los pintamonas de toda España, saca a pasear la palabra «histórica» y abre los telediarios, y quedo sumido en la perplejidad. Con los mismos mimbres éticos y estéticos con que fabricaron al taciturno, raro, serio, distante y enigmático Califa del Franquismo, ahora montan el tinglado de la nueva farsa del Torero Republicano. ¿Cómo la misma manoletina antes era facha y ahora progre? ¿Cómo pisar esos terrenos era con El Cordobés recurso de la dictadura para enajenar al pueblo y ahora plasmación de los valores republicanos? ¿Cómo puede haber un Torero Republicano? ¿Es que hay toreros monárquicos? Y si es el Torero Republicano, ¿por qué en barrera, Dios mío de mi alma, está Su Majestad, reincidente en su masoquismo de que le haga el feo de no querer brindarle, y está la Corona hocicando ante el tricolor sin ninguna necesidad, y no está, un poner, Gaspar Llamazares?
Esto cada día lo entiendo menos. El Pipo le inventó al Cordobés la leyenda del robagallinas que se hace torero para quitar el hambre en la casa de los hijos de un fusilado. El mito de «O llevarás luto por mí». La gente iba a la plaza para ver si la hermana del Cordobés se compraba o no un vestido negro. Esto es como lo del Cordobés, pero con Sabina y la III República en el papel de Lapierre y Collins. Los toros al alcance de los que les importan un pimiento, pero como El Republicano está de moda, hay que ir, como si fuera la ópera. ¿Pero qué tontuna es ésta del Torero Republicano? ¿Es que la gente va a la plaza no para ver si sale por la Puerta Grande, sino para ver si la Familia Real sale por la puerta chica de La Zarzuela, camino de Cartagena, mientras el Torero Republicano da la vuelta al ruedo con el Rey tragando allí, en barrera, de jet-set y oro, de pintamonas del cuché, y la Infanta, encima, pidiéndole la oreja? ¿Con la banda tocando «Gallito»? No: tocando el Himno de Riego. Y con Sabina, Víctor Manuel, el Gran Guayomin y los del «No a la Guerra» (grandísimos aficionados, tararí, que el toro va a salir), sacándolo a hombros, pues son capitalistas en todos los sentidos de la palabra.
Es como lo de la salvación de la Fiesta. Dicen que El Torero Republicano ha salvado la Fiesta. Y se lo creen. No, mire usted: a la Fiesta la salvan los chavales que sueñan con ser toreros, cuyos padres hipotecan el piso para que puedan poner y los pongan; la salvan los ganaderos a los que les cuesta un dinero mantener el hierro que heredaron; la salvan los anónimos hombres de plata; los profesionales que no son ni figuras, ni figurones ni figurantes, y que cuando el Torero Republicano estaba retirado, en la playa, rascándose la barriga, rico podrido, sudaban fatiguitas negras en el verano sangriento por las plazas de los pueblos, ¡váyase usted al cuerno con el cuento de la salvación de la Fiesta! ¿Tomista yo? ¡Tequiyá! Yo sigo siendo aristotélico de Ordóñez, de Curro y de Pepe Luis, porque esta moda de ahora es como lo de El Cordobés, pero con III República en vez de montería con Franco."
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José Antonio del Moral
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