4ª del Aniversario. En venticuatro horas, Miguel Ángel Perera reventó las alucinaciones de los tomasistas
06.06.08 @ 22:48:00. Archivado en Toros, Crónicas
Ya lo había conseguido antes Alejandro Talavante con su faena de resurrección en Las Ventas al tercer toro aunque en menor medida que Miguel Ángel Perera que fue quien dio el golpe definitivo y mortal haciendo estallar en pedazos el enorme tinglado propagandista que, desde todos los medios, se ha montado en torno al suceso del día anterior. Ambos diestros extremeños cortaron una y dos orejas, respectivamente, por dos faenas que, se miren por donde se miren, superaron en todo y por todo a las del desproporcionado triunfo del “genio” de Galapagar. Muy especialmente la de Miguel Ángel Perera que cuajó el más perfecto faenón de estos días en Madrid, sublimando el toreo hasta lo inverosímil desde los parámetros más comprometidos que, sucesivamente, distinguieron e hicieron famosos a los maestros tenidos por los más grandes revolucionarios de la historia.
Claro que, para que lo consiguieran, contaron con dos excelentes toros de Núñez del Cuvillo aunque el quinto mejoró notabilísimamente su condición no del todo propicia gracias al valor sereno, al intratable sitio, a la total firmeza, al temple infinito y, en definitiva, al absoluto mando del ya consagrado como nuevo “monstruo” de Badajoz. Y ahora, amables y no tan amables discrepantes, ¿quien han quedado en el mayor de los ridículos? También El Cid volvió a rayar a gran altura en su media gran faena al cuarto toro hasta que se agotó antes de la cuenta y, además, pinchó, perdiendo la oreja que ya tenía ganada de haberlo matado pronto y bien. Así pues, las cosas quedaron en su sitio y el orden restablecido. Porque la plaza de Las Ventas también recobró el suyo más natural. El público que llenó la plaza se comportó con total normalidad premiando espontáneamente lo mejor, silenciando respetuosamente lo menos bueno y hasta lo malo, y reaccionando contra los muy pocos que, como siempre que se les antoja, intentaron desmerecer lo que acontecía en el ruedo. Desigualmente presentada y de vario juego la corrida de Cuvillo, tres toros propiciaron el éxito tanto de los ganaderos como de los toreros, y otros tres fallaron por falta de fuerza, no porque tuvieran mal fondo.
Madrid. Plaza Monumental de Las Ventas. Viernes 6 de junio de 2008. Cuarta de la Feria del Aniversario. Tarde por fin veraniega con lleno. Seis toros de Núñez del Cuvillo, bien aunque desigualmente presentados y varios de juego tal y como he descrito en la entradilla aunque quepa añadir la falta de clase que no de nobleza de los lidiados en primer, segundo y sexto lugares a causa de su, en distintos grados, escasez de fuerza. El Cid (lirio y oro): Estocada, silencio. Pinchazo hondo perpendicular, estocada atravesada que hizo guardia y descabello, ovación con saludos. Miguel Ángel Perera (marino y oro): Pinchazo y estocada trasera, silencio. Estoconazo trasero desprendido, aviso y dos orejas con vuelta clamorosa tras gran ovación al toro en su arrastre con previa petición de vuelta que la presidencia no concedió. Perera salió a hombros. Alejandro Talavante (nazareno y oro): Casi entera tendida ligeramente atravesada y descabello, oreja. Pinchazo hondo, dos pinchazos más y estocada, silencio. El Cid fue obligado por el público a saludar tras el paseíllo y el homenajeado invitó a sus compañeros de terna a compartir la ovación. Que es lo que se debe hacer por elemental cortesía en estos casos. A caballo, sobresalió en un gran puyazo al sexto el picador Miguel Ángel Muñoz. En la brega destacó El Boni. Y en palos, Alcalareño.
Miguel Ángel Perera es quien más está triunfando este año a golpe cantado en todas las ferias, sobre todo en las más importantes, y la verdad es que, paso a paso, va subiendo peldaños hacia la cima más alta del toreo actual, aunque sin apenas hacer ruido porque ni el de Badajoz ni su extraordinario apoderado, Fernando Cepeda, son de esos que van por ahí sacando pecho y haciendo declaraciones explosivas. Nada de codazos, nada de orquestadas campañas de prensa, nada de hacerse notar fuera de las plazas. En fin, que desde una discreción personal incluso excesiva y a la chita callando, Perera se está montando encima del todo el toreo. Y ayer, mismo, por encima también y de qué modo sobre lo que hizo José Tomás el día anterior sin necesidad alguna de que miles y miles de espectadores llegaran a Las Ventas como posesos adoradores de un ídolo al que, haga lo que haga, se le jalea y se le premia todo sin entrar en ningún matiz ni en ningún defecto aunque algunos sea garrafales.
En las portadas de todos los periódicos de ayer ocupaba sitio preferente la abultada apoteosis del mito y, en páginas interiores, no digamos. Y eso que todavía no han salido a la calle las revistas especializadas, sobre todo el “boletín oficial del estado” tomasista que deberían sacar un número especial porque, si de los éxitos menores han hecho montañas, ¿qué no harán ahora? Ni pensarlo quiero. Pero es que en las emisoras de radio y en las televisiones, la propaganda alcanzó grados nunca vistos con nadie que se haya vestido de luces. Ni siquiera con Cayetano, que ya es decir. Y, para qué hablar de lo que se ha escrito desde las tribunas taurinas más prestigiosas. Incienso, oro y mirra a toneladas, rendiciones incondicionales y hasta mensajitos con muy mala milk a los que seguimos sin comulgar con tantas ruedas de molino.
Bueno, pues todo este tinglado se vino abajo ayer con la sensacional y, ésta sí, incomparable faena de Miguel Ángel Perera al quinto toro de Núñez del Cuvillo. Pieza a pieza, este nuevo y rotundo escutor, este “Miguel Ángel” torero del siglo XXI fue desmontando, sin darle la menor importancia, palos, vigas, tuercas, tornillos y poleas. Hasta las grúas y el techo de lona que cubría el circo desmontó. Señores, ¡qué pedazo de faenón¡. La gente que había ayer en la plaza, desde luego inadvertida, fue extasiándose más y más hasta que, por completo convencida de que aquello era otra cosa y, además, tan superior a lo que habían visto el día anterior como si fuera el no va más de sus vidas porque así se lo habían hecho creer con tanto panfleto, de pronto rompieron todos a aplaudir y a mirarse unos a otros al tiempo de preguntarse: “pero, oigan, ¿no creyeron y dijeron ustedes y yo mismo dije y creí que lo de ayer eran las faenas más grandes que vieron los siglos?. ¡Pero si esta de Perera es y está siendo infinitamente mejor¡. Y eso que ya lo habían detectado en su quite por verdaderas gaoneras.
Y éste es el boca a boca de hoy como lo seguirá en los próximos días, mientras la bola de la propaganda intentará seguir rodando y agrandándose más y más aunque, desde lo de Perera del 6 de mayo con el quinto de Cuvillo, mirando de soslayo al enemigo e intentando ignorar y restarle importancia. Pero no tardará mucho tiempo en que las aguas vuelvan del todo a su cauce porque, como siempre pasa, el toro volverá a poner a cada cual en su sitio y este Perera, tal y como venía anunciándolo plaza a plaza desde el año pasado, está poniendo y va a poner a cavilar a todo el escalafón.
Impresionante su templar desde tan cerca del toro, que lo llevara una vez tras otra tan largo de sí y que, permaneciendo en el mismo sitio donde inició cada tanda y a pesar de que el toro se abría como desentendido por ya desrazado, Perera lo retomara con su mágica muleta obligándole a regresar junto a sus zapatillas. Y así tres veces seguidas después de haber toreado por redondos y naturales por lo clásico con valor sereno, intratable sitio, total firmeza, temple infinito y, en definitiva, absoluto mando. Porque Perera es de los que mandan en el toro no de los que torean a su merced como el ínclito de Galapagar. Y como manda en el toro, si sigue así, mandará en el toreo sin necesidad de que le monten tantas novelas como a quien más falsas mentiras y extrañas alucinaciones le siguen inventando.
Perera anduvo por encima del segundo de Cuvillo que, por débil, no rompió ni fue posible remediarle de su incierto embestir aunque para abrir boca hizo un quite por chicuelinas tan ceñidas como réplica al también muy limpio quite de Talavante por gaoneras sin que ni uno ni otros levantaran a la gente del asiento como habían hecho el dia anterior con algo peor. Y también por encima El Cid con el parecido primero hasta que, con el cuarto, el de Salteras volvió a sembrar el ruedo de Las Ventas con la pureza muletera que le caracteriza hasta el punto de que, pensamos, podría reeditar un nuevo faenón. Pero a mitad de la obra el toro se paró y lo que iba para grande porque muy grande estaba siendo, quedó en magnífica mitad digna de premio que, por pinchar otra vez, no pudo obtenerlo. Me preocupa este nuevo bache de El Cid con la espada. A ver si esta tarde en Ávila, a donde iremos, lo remedia. Por cierto que, también vamos a la ciudad de las murallas para volver a ver al renacido y, ayer en Madrid, resucitado Alejandro Talavante.
Porque, señores, también Alejandro pegó su particular golpe de gracia al desmadre del día anterior. Su faena al tercero, el primero y más completo de los mejores de Cuvillo, se acercó tanto a las mejores faenas que le habíamos visto, que otra vez y de nuevo podemos repicar a gloria y celebrar que este tanto tiempo sorprendentemente atolondrado y singularísimo diestro, está recuperado y que en cada feria a donde acuda volveremos a ir ilusionados por su sola presencia, como en sus mejores tiempos cuando iniciaba la carrera. Retomada ésta, pues, otro que tal baila sin bailar porque otra vez se queda más quieto que el que más quieto se quede y, como además, se templa con la líquida sutilidad de los ángeles más tiernos que haya en el Cielo, como un ángel con las alas por completo desplegadas sobrevoló ayer el ruedo de Las Ventas. Me felicito y felicito a los aficionados por esta recuperación. No se podía perder, no había derecho a que se perdiera este torero aunque le dieran una sola oreja por hacer algo mucho mejor que a quien el día anterior le dieron las dos.
En busca desesperada de cortarle otra al feble sexto para poder acompañar a su cuasi paisano en la salida a hombros, Talavante se eternizó en inútiles aunque encomiables intentos sin conseguirlo porque no hubo modo ni manera. No se inquiete. Tiempo al tiempo. Porque, si persiste y no cae en más aventuras o no sé si desventuras, volverá a salir disparado por la Puerta de la Calle de Alcalá. Y que uno lo vea.
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Comentarios:
Yo no conozco a este individuo, pero puedo afirmar rotundamente lo siguiente :
1° las burdas insinuaciones que contenìa su mensaje son mentiras y basura.El insulto y la maleducaciòn nunca han formado parte de mi cultura y de mi forma de ser, como saben perfectamente los que me conocen.
2° sepa este anonimo difamador que nunca en mi via he necesitado sicarios o intermediarios pues lo que tengo que decir lo digo con toda claridad y dando la cara, asì como ahora afirmo que quien inviò aquel mensaje firmandose Carlo es un mentiroso, un sin verguenza y un cobarde.
Un cordial saludo a los aficionados de este blog y a José Antonio Del Moral.
Gaetano Fortini
"¿Quién es José Tomás? Ni más ni menos que un grandioso torero, pero nada más que eso. En una época de rugoso sensacionalismo, de mórbidas terminales del gallinero mediático, no se acaba de aceptar que la fascinación que ejerce José Tomás es exclusivamente la de su tauromaquia en el límite y en la agonía de la verdad. Estamos ante un coleta que, con una poderosa atracción al vacío, cierto es, ha engendrado una insólita técnica ofensiva para lidiar toros. Frente a la acomodaticia expresión de otros toreros y restantes artistas, que se alivian y desdeñan la intensidad para dar a los públicos y auditorios emociones precocinadas, el diestro silencioso apuesta por atacar a todos los toros, sean buenos o malos. Ése el secreto de su vibrante y honda manera de torear. Por ello, no se acepta con facilidad por los cofrades de la cursilería josetomasista que sólo se trate de un hombre, de carne y hueso a carta cabal, que no tiene una aureola mística, sino una férrea voluntad de compromiso con lo auténtico, con la naturaleza salvaje. Y tampoco se tolera a este torero por sus detractores, ahora huidos en estas calendas de eclosión, que le desdeñan porque le cogen mucho los toros. ¿ Y cómo iba a ser de otra manera cuando se pisa el filo de la vida y la muerte?"
Pura y hueca retórica que no nos lleva a ninguna parte. ¿Por qué en La Razón no deciden de una vez que, de toros, solo escriba Juan Posada?.
!Pues claro que Del Moral empezó a poner bien a Perera a raíz del cambiazo a mejor que pegó el año pasado¡. Pregunte usted por ello al mismo Perera, a su padre y a Fernando Cepeda, su actual apoderado, y ya verá lo que le dicen de quién ha sido para ellos y, sobre todo, para el torero de Badajoz, José Antonio del Moral. El único capaz de señalarle los defectos que le atenazaban y el primero en descubrir sus enormes progresos. Lea en este mismo blog, no solo las crónicas negativas de las que usted habla, sino las poco a poco positivas del año pasado hasta desembocar en la que escribió de la feria de Palencia, cuando Perera rompió definitivamente sus propios moldes.
Pero he dicho que conozco a del Moral y sé de su absoluta independencia profesional,de su integridad y de su honestidad, y de su hombría de bien y de su categoría como persona.
Me da pena de los que entran en este blog, escudándose en el anonimato no con el ánimo de opinar sino únicamente con el de insultar. Pobres diablos.
Mi admiración y respeto, José Antonio.
Ánimo. Sé que no van apoder contigo. Un abrzo.
Marcos Vega.
-!repubilcana! - desde su exilio en "El Mundo" - al joven aunque avejentado heredero de la regia tribuna de ABC que el propio Ansón le ragaló en los tristes días del mortal accidente de su padre. Por cierto, don Luís María,!menudo petardo¡. Mientras que, en el nuevo ABC, "el malo" tras la salida de Ansón, también le pasa por la izquierda al heredero el inefable y retórico Barbeito, ese que es más pesado que un pastel de merengue relleno de guindas escarchadas; y, todo lo contrario, al revés, por la banda más derecha, tambien le pasa nada menos que Antonio Burgos que es el único que, por ahora, se ha atrevido a decir en el diario monárquico que Tomás se ciscó en El Rey la tarde de marras y que "!váyanse ustedes al cuerno con el cuento de que José Tomás es la salvación de la Fiesta¡". "¿Tomista yo?", sigue diciendo Burgos. Y "!Tequiyá¡", termina. No se lo pierdan. Señor del Moral, ¿Por qué no saca usted a la palestra en este blog éstos artículos en su integridad?.
Cuento esto para cambiar de tema.
Hay vida más allá del "fenómeno" JT.
!Zabalaaaaaaaaaaaaa!............!!!!!Tonto¡¡¡¡¡?. Pues eso mismo es lo que habría que gritarte ahora a ti. Hay que ver donde estás dejando a la tribuna taurina más importante de España.
En cuanto a lo de Perera, pues si, pues bueno, pues el chavalito no estuvo mal, bah...Cuando no hay empaque, cuando las tandas son tan mecánicas, con tan poquito brillo estético,cuando el duende no aparece por ningún lado, cuando no hay abandono, ni misterio,pues si, se pueden cortar dos orejas cuando sale un gran toro. Pero no se emocionará a la gente, no habrá lágrima, los pelos no ornarán escarpias...Y eso, justamente es lo que pasó.
El juli, Castella, Perera, buenos toreros que no han sido tocados por la varita mágica del duende por lo que podrán estar bien, correctos, pero jamás serán inspiración para los poetas.
Una buena faena del montón: con la izquierda una buena magnífica tanda, la que terminaa con un circular invertido; en las demás en el segundo muletazo siempre a merced del toro o ... el consabido enganchón. En fin Juan Luis, espero sus comentarios después de ver este video e intentar engañarnos.
Y en el caso de Perera, ¿a que nivel está este torero, en su corta pero ya fructífera carrera? ¿ Y Talavante?. El problema es que no son Sevillanos ni Madrileños, son Extremeños. Y lo dice un andaluz afincado desde hace ya años en Extremadura.
La rivalidad es buena. Me encantarí...
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José Antonio del Moral
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