5ª de San Isidro en Madrid. Oasis novilleril: El futuro nos llega de Albacete
12.05.08 @ 22:05:49. Archivado en Toros, Crónicas
Rubén Pinar y Miguel Tendero cortaron una oreja por coleta y debieron salir a hombros de no haberse negado la presidencia a concederles otra más de sus otros dos novillos por miedo a la enemiga que hacia ambos sostuvieron los del tendido 7 pese a que fueron solicitadas con suficiente petición. Señal por otra parte inequívoca del futuro más que prometedor de los dos aspirantes. En cambio, respetaron las pésimas actuaciones de Chechu que dio un recital de incompetencia y fue visto por la mayoría para fatal sentencia. Magníficamente presentados los novillos de Montealto (cinco de los seis con hechuras y pesos de toros) aunque de juego desigual con el denominador común de la nobleza que exhibieron en distintos grados de bravura y de fuerza porque algunos mansearon ostensiblemente en el primer tercio.
Madrid. Plaza de Las Ventas. 12 de mayo de 2008. Quinta de feria. Tarde agradable con más de tres cuartos de entrada y lleno en las localidades de sombra. Seis novillos de Montealto, muy bien presentados y hasta sobradamente salvo el primero que fue el único que tuvo el menor trapío correspondiente a una res de su edad. Varios de pelo y de bonitas hechuras, dieron juego desigual, destacando como mejores el sexto. El más difícil con mucho fue el quinto que, esta vez, sí que fue el peor del envío. El lote formado por los toros primero y cuarto quedó inédito por la pésima lidia que recibieron tanto por parte de su matador como de los miembros de su cuadrilla. José Ramón García “Chechu” (negro y oro): Media tendida baja y estocada, silencio. Estocada caída atravesada, silencio. Rubén Pinar (lila y oro): Gran estocada, oreja. Buena estocada, petición suficiente y gran ovación negándose a dar la vuelta al ruedo al ser protestada por los del tendido 7. Miguel Tendero (grosella y oro): Estocada tendida ligeramente atravesada, aviso, petición sobrada y vuelta al ruedo inicialmente protestada por los mismos de siempre. Estocada, oreja. Muy bien a caballo, Ángel Rivas. En la brega destacaron Alberto Martínez, Niño de Belén, Rafael García y Alberto Molina. Y en palos, éste último y Basilio Mansilla.
Cuando empezábamos a estar cansados de no haber visto nada realmente importante en cuanto a buen toreo se refiere en lo que llevamos de feria, cambió la decoración en la novillada de ayer con dos de los más destacados aspirantes de la actualidad, Rubén Pinar y Miguel Tendero. Pinar triunfó por su gran y natural capacidad sin mayores adornos, que ya es bastante aunque no es de los que tienen clase pero le sobran valor, inteligencia, destreza y recursos. Y Tendero por lo mismo y por mucho más porque éste es de los que pueden llegar a ser figura del toreo de largo recorrido.
Me interesaron mucho ambos espadas y, como digo, me encantó Tendero solo al verle como torea de asentado a la verónica y con el capote en general – magnífico su recibo por delantales al sexto - con los dos pies en el suelo sin moverlos y nada de lo ahora tan común del pasito atrás que es lo que últimamente hace hasta el potito. Me encantó aún más ver como se templa. Es decir, que no se dejó enganchar nunca las telas y, además, imprimiendo al toro menos velocidad que la que tenía en su embestida inicial. También cómo, cuando y por qué cosió los pases, unos a otros sin solución de continuidad, asimismo templados en la más amplia acepción de la palabra como acabo de explicar, y cómo le ganó o les perdió a sus dos toros los pasos exactos que hubo que ganar o perder según y conforme a sus maneras de embestir de modo que, la ligazón de las tandas, aconteció como el que lava y el resultado del conjunto, solvente y convincente. También cómo estructuró sus faenas de principio a fin. Y como, además, es un torero espigado, con muy buena figura y bien parecido, pues miel sobre hojuelas.
“¡Oiga¡, que ha escrito usted la palabra toro y lo que Tendero y Pinar torearon ayer fueron novillos”, escucho decir. Pues, si señor, que las reses de Montealto fueron anunciadas como novillada pero el caso fue que, salvo el primer novillo, los demás tuvieron pesos y hechuras de toros. Desde mi niñez y hasta llegar a mi segunda juventud, nos hartamos de ver reses parecidas y aún más pequeñas en está misma plaza con las que triunfaron grande e indiscutiblemente los Pepe Luís Vázquez, Luís Miguel Dominguín, Antonio Bienvenida, Julio Aparicio y Litri padres, Antonio Ordóñez y hasta los posteriores Diego Puerta, Paco Camino y El Viti. Y, no digamos, El Cordobés porque éste fue quien más chicas e impresentables reses mató en Las Ventas y quizá el más culpable del cambio que hubo que dar a la edad, al peso y al volumen de los toros porque, reconozcámoslo, Benítez abusó demasiado del inmenso poder que tuvo en su época.
Pero bueno, dejemos aparte la evolución del toro a lo largo de los últimos sesenta años y centrémonos en lo de ayer. Tarde en la que todos los que asistimos y supongo que cuantos vieron la corrida por televisión salimos más de satisfechos por lo que para el inmediato futuro del toreo representó encontrarnos con estos dos nuevos toreros que nos han llegado de Albacete. Todos menos los del tendido 7 y el señor del bigote que presidió ayer a quienes pareció disgustar o molestar que la mayoría del público solicitara las orejas que se pidieron para Pinar y Tendero tras matar por cierto pronto y muy bien a sus cuatro toros respectivos. Inútil su enfurruñamiento con lo que, además, volvieron a caer en el ridículo porque en el fondo, que solamente cortaran una oreja cada uno, dio lo mismo. Porque cuando sucede algo así, los despojos auriculares que se otorgan o no para certificar en números los resultados de una corrida, es lo de menos. ¿Quién se acuerda ahora de si Antoñete cortó o no cortó orejas tras su maravillosa faena al toro ensabanado de Osborne?, ¿quien de qué le dieron a Ordóñez tras cuajar aquel faenón antológico al toro de Urquijo en la feria del 68?, ¿quién y qué más dio que a Ponce solo le dieran una oreja por la faena capital de su sin par carrera al por él famoso “Lironcito” de Valdefresno?...
En fin, que una vez más, los del 7, con su manera sistemática de intentar que los dos novilleros no triunfaran, lograron que lo consiguieran en el pensamiento y en los corazones de la mayoría. Y es que no tenéis remedio, tíos. Cada vez que os ponéis en contra de un torero, lo señaláis como figura. Y al revés, cuando os entusiasma alguien u os calláis como muertos sin decir ni pío, como ayer con la calamidad de Chechu cuando, tanto como lidiador que como torero, dio evidentes pruebas de su absoluta incapacidad para ser alguien en esto, pasasteis del petardo sin hacerle la más mínima censura. Como, por cierto, también anteayer con la tremebunda mansada de doña Dolores.
Y cuando os metisteis a gritos con Miguel Tendero porque no hacía en su primera faena lo que queríais que hiciera, colocarse cruzado para citar en cada pase, en vez de hacerlo como se debe para ligar como ligó, quedasteis otra vez en evidencia de lo malos aficionados que sois. Y cuando después hicisteis lo mismo con Rubén Pinar tratando de negar el incuestionable mérito que tuvo su valentísima faena al mal novillo quinto con el que, cada vez que hizo lo que él quería, el animal pasó sumiso y los pases le resultaron templados. Y cada vez que os hizo caso, los enganchó inconvenientemente para la posible mejora de su embestir punteando por arriba metiéndose para dentro y hasta poco faltó para que el bicho se lo llevara por delante. ¡Hombre, por favor¡. No se os puede aguantar más ni se os debería tolerar más tanta y tan injusta murga. Por eso, la gente os chilló tanto para que os callarais de una vez.
Finalmente comentar lo equivocados que están - lo estuvieron sobre todo ayer Chechu y sus malísimos peones - tanto los profesionales como los espectadores que gustan de que a las reses muy abantas y que no cesan de salir sueltas de cada suerte o de los continuos e infructuosos intentos de llevarlas a los terrenos acostumbrados para que sean picadas, los contrarios a las puerta de chiqueros, sean persistentemente llevadas a tal lugar con lo que se les pegan infinidad de inconvenientes capotazos. Es mejor dejarlas que se piquen solas para así evitar que se estropeen más. Así les advertía siempre Antonio Ordóñez a los miembros de su cuadrilla y así se solía hacer hasta que alguien que ya ha muerto, Alfonso Navalón, propagó e impuso que en las corridas de toros se actuara como en los tentaderos y, encima, que en las plazas de primera todos los toros, fueran como fuesen, tuvieran que ir tres veces al caballo. Y, ¿qué paso? Pues que pasamos los años más aburridos de nuestra vida en las plazas donde cundió la moda y que triunfar con la muleta casi fue imposible. Tanto que, en Bilbao, por ejemplo, casi tuvieron que cerrar la plaza porque la gente desertó en masa. Pues eso. Y es que, como ya dijo Gregorio Corrochano, las corridas de toros y de novillos no son tentaderos. Son y deben ser un espectáculo.
Comentarios:
Tomastofobia:Dicese del que por justificados motivos,unas veces objetivo y otros subjetivo,no encuentran méritos suficientes a un torero para tenerle"rendida admiración".
Cobarde:Dicese de aparente hombre caval,que en lugar de dar la cara,como hace su adversario,escondese en un anonimato o intenta agredir de palabra a otro no atreviendose a nombrarle.
Valiente:Dicese del caballero que dice las cosas por su nombre-sin dañar reputaciones ni opinar de las vidas privadas-.Ejemplo:José Antonio del Moral.
Yo siempre digo lo mismo, si Ponce-Juli-Morante-Cid...torearan toros con éstas hechuras y con un público más respetuosos, todos éstos también llevarían su esportón de puertas grandes.
Por éso, más que hablar de puertas grandes y estadísticas, a mé me gusta más hablar de Tauromaquias y del toreo de cada uno.
Crono-tauro
Comentario por crono-tauro 12.05.08 @ 23:23
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José Antonio del Moral
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