3ª de feria en Jerez. Muy importante El Juli, derroche de El Fandi y ligera mejoría de Talavante
03.05.08 @ 09:40:21. Archivado en Toros, Crónicas
La entretenidísima corrida se saldó con cinco orejas de distinta valía: Dos indiscutibles para El Juli por su gran faena al primer toro. Podría haber cortado otra de no haber pinchado al cuarto. Una discutible y otra merecida con ruidosa y polémica petición de la segunda para El Fandi quien, como siempre, entusiasmó en banderillas y se volcó en dos generosas actuaciones que convencieron a la mayoría pero no a los aficionados autoproclamados selectos. Y otro apéndice del tercer toro para Alejandro Talavante por la impávida quietud y el temple de su faena más celebrada. Con el derrengado sexto, que terminó siendo un sobrero de Cortés por haberse matado el titular en los chiqueros, no hubo nada. Salvo el muy terciado quinto, la corrida de Victoriano del Río estuvo sobradamente presentada para la categoría de esta plaza y dio juego desigual aunque, en mayor o menor grado, todos se dejaron.
Plaza de toros de Jerez. Tercera de feria. Tarde medio calurosa con rachas de viento. Casi lleno. Cinco toros de Victoriano del Río, con sobrado volumen, buenas hechuras y cómodas aunque suficientes cabezas. Bajó mucho en trapío el terciado quinto. En sexto lugar se corrió un cuajado sobrero de Cortés por haberse matado el titular en los chiqueros. El primer toro vendió muy caro su noble embestir porque no cesó de mirar al toreo. El segundo, fuerte y altivo en los dos primeros tercios, se vino abajo en la muleta. El tercero no humilló pero embistió con fijeza y suavidad. Al cuarto, muy remiso y débil, hubo que “hacerle” en cada suerte. El quinto manseó pero resultó noble en la muleta. Y el sexto apenas sirvió por su ostensible falta de fuerza de los cuartos traseros. El Juli (nazareno y oro): Estocada trasera, dos orejas. Dos pinchazos y estocada trasera ladeada, gran ovación. El Fandi (turquesa y oro): Media baja tendida, oreja. Estoconzo trasero desprendido, oreja y fortísima petición de otra con prolongada bronca al palco por no concederla. Alejandro Talavante (burdeos y oro): Media tendida, oreja. Pinchazo y media, palmas. El Juli y El Fandi salieron a hombros.
La tercera corrida se inició con la muy importante y magistral actuación de El Juli que está que se sale. En mis notas tengo anotados varios adjetivos calificativos: Firmeza, temple, sometimiento, poderío, colosal. Es a lo que nos tiene acostumbrados. Lo lidio con perfección y tino de privilegiado tras lucirse en el recibo por apretados delantales y en un quite por finísimas y graciosas chicuelinas con añadidas tafallera y revolera. Y lo muleteó sobre su mejor pitón derecho y a total placer pese a lo mucho que le miró en una aplastante demostración de seguridad en sí mismo como solo los más grandes son capaces de lograr cuando apuestan de verdad. Y es que el toro no fue tan fácil ni tan bueno como pareció en las manos de Julián. Me encanta, me enorgullece, además, poder darme cuenta de ello y contarlo aquí por si queda alguien dudoso al respecto. Y como lo mató contundentemente, las dos orejas fueron unánimemente pedidas pese a la frialdad que suele haber en las plazas durante la lidia del primer toro. Había sido una obra inapelable. Por eso hizo mal la presidencia en remolonear en la concesión del segundo apéndice. ¿Qué tuvo que ver esta faena con la igualmente premiada anteayer de Cayetano por la señora del palco? Después de la corrida participé en un coloquio donde estaba la señora y ella misma afirmó que, si preside, es por la ley de paridad en vigor, no porque sea una experta. Me quedé patidifuso al escucharle decir eso.
Volvió El Juli a demostrar quien es con el feble cuarto al que tuvo que “hacer” en cada pase. Y así, siempre provocándolo, fue construyendo otra faena magistral aunque menos lucida que la anterior porque el toro perdió las manos en el remate de algunas tandas. Y es que no resistió más de tres pases seguidos. De todas maneras, si El Juli hubiera matado como lo había hecho al primero, habría sumado otra oreja. Bien por don Julián López Escobar. Y enhorabuena, maestro.
El Fandi es un caso aparte. Pocas veces habremos visto a un torero más definitivamente querido por la mayoría y más despreciado por esa ínfima minoría que presume de paladar y se desmelena en elogios con toreros considerados más artistas que, profesionalmente, son bastante peores. Y es que les pone de los nervios cada vez que arma la marimorena como la armó ayer en Jerez. Y yo disfruto viéndoles sufrir cuando mueven la cabeza de un lado a otro como diciendo, “!no es eso¡”, “!no es eso¡”, mientras la multitud se levanta de sus asientos rendidos al granadino. El pueblo llano no entiende de remilgos. Pero sabe detectar intuitiva y colectivamente quien se entrega y quien no. Y David Fandila se entrega a tope cada tarde. Como también sabe la gente que, con las banderillas y toreando a cuerpo limpio - sin el capote ni la muleta en sus manos - es el mejor que han visto en su vida. Pero, ¿por qué creen los listos que pone al público de pie cada vez que termina, dueño y señor del toro, sus tercios banderilleros? Lo siento, pero hay Fandi para rato. Así que, paciencia y barajar.
El derroche de generosidad y de entrega que El Fandi suele en donde actúa, se tradujo ayer con ovaciones incesantes en sus variadas y brillantes intervenciones con el capote, algo a lo que nunca renuncia; con alegres y prolongadas palmas por bulerías tras su mayor y espectacularísimo fuerte en banderillas; y con general agradecimiento tras sus dos trabajadas faenas de muleta en las que – ¡qué sí, que ya lo sabemos¡ – no anduvo fino porque, en este tercio, casi nunca lo es ni falta que le hace aunque con el quinto se templó como debía hacerlo. Tampoco anduvo fino al entrar a matar al segundo toro dejando un espadazo muy defectuoso que no importó a los que ya estaban deseando premiarle. Lo mayoritaria de la petición obligó reglamentariamente al palco para concederle una primera oreja.
El follón contra la presidencia – exagerado e incluso intolerable por intolerante e irrespetuosos en la imparable catarata de insultos que se produjeron -, vino con la petición de la segunda oreja tras matar mucho mejor al quinto. Y aunque a mí también me convenció el conjunto de su actuación, tengo que reconocer que yo tampoco hubiera accedido a conceder a El Fandi el segundo apéndice. Y es que ahí había quedado la gran faena de El Juli para ser utilizada como término de comparación. Dejemos, pues, las cosas en su sitio.
Y ligera mejoría de Alejandro Talavante con el tercer toro. Gustó al público y por eso también fue premiado. Pero en mi opinión y aún reconociéndolo, Talavante tampoco terminó ésta vez de sacudirse esa triste melancolía que parece aquejarle. Sufro viéndole porque él también sufre mucho y se le nota. Pero bueno, ojala que más pronto que tarde deje de hacer de veleta que gira al soso viento de sí mismo mientras el toro circula a su alrededor como un tío vivo moribundo. Prefiero y no renuncio a volver a disfrutar con el gran Talavante que me volvió loco hace dos años e, incluso, al principio de la pasada temporada. Fue una pena que el sexto que le echaron no sirviera para casi nada. Hubiera sido bonito verle salir a hombros con El Juli y El Fandi.
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Comentarios:
¡lo cojones que tiene Del Moral,siempre dando la cara , y lo cobardones que somos muchos que andamos por aqui con las falsas identidades.
En fin en cuanto a tu comentario,solo decirte que"a buenas hora,mangas verde".
juan i. lampion
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José Antonio del Moral
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