Inauguración de la temporada en Barcelona. Ni el magisterio de El Juli consiguió tapar la vergonzosa corrida preparada para José Tomás
20.04.08 @ 22:58:30. Archivado en Toros, Crónicas
Abecerrados pese a su volumen y sin apenas cara los tres primeros de Garcigrande, y anovillados aunque algo más aparentes de cara los demás, incluido el sobrero que sustituyó al devuelto tercero, sin fuerza ni raza ni apenas importancia, tan solo se dejaron el soso segundo con el que José Tomás solo se templó en su recibo con el capote, el cuarto aunque duró muy poco por lo que Finito de Córdoba cortó por lo sano un trasteo escandalosamente ventajista, y el más difícil sexto que fue el que tuvo más movilidad que aprovechó El Juli para construir una magistral faena que pudo ser premiada con dos orejas – cortó la única del festejo – si lo hubiera matado con mayor seguridad. También perdió la del tercero por repetir pinchazos tras una firmísima faena, mientras el de Galapagar pegó el petardo más celebrado que uno haya visto jamás. Y es que la tomatosis regresó a La Monumental con más fuerza e incondicionalidad que nunca al tolerar y ovacionar hasta el delirio todo lo que hizo el ídolo de la afición local y de sus seguidores que casi llenaron la plaza sin que importara nada la indecorosa presencia del ganado, ni su pobrísimo juego, ni la infinidad de enganchones y tropiezos que ensombrecieron sus dos vulgares, premiosas e inacabables obras que cerró a pinchazo limpio echándose fuera con vergonzante descaro e incluso con la desfachatez de salir luego del burladero para saludar. José Tomás fue recibido al aparecer en la puerta de cuadrillas con una inmensa ovación que se repitió tras el paseíllo hasta obligarle a saludar solo aunque, luego, el de Galapagar invitó a sus compañeros a compartir los aplauosos del respetabilísimo público.
Barcelona. Plaza Monumental. 20 de abril de 2008. Segunda y última del mini abono inaugural de la temporada en la Ciudad Condal. Tarde en principio lluviosa aunque escampó tras la lidia del segundo toro y casi lleno con notorios claros en los tendidos altos. Siete toros de Garcigrande-Domingo Hernández, pobre y desigualmente presentados con dos absolutamente inadmisibles, los primeros. El que hizo de tercero tras ser devuelto por muy flojo el anunciado, más aparente y más discreto de cara aunque anovillado como los que le siguieron. Resultó simplemente manejable en las manos de su matador. Bastante más fácil por dócil aunque soso fue el segundo. Los demás se vinieron abajo en la muleta, resultando más noble y más fuerte el cuarto aunque duró poco, como también el sexto que fue el que tuvo mayor movilidad aunque embistió sin clase alguna. Finito de Córdoba (burdeos y oro): Pinchazo a paso de banderillas y media atravesada de igual guisa, pitos. Pinchazo hondo trasero y cinco descabellos, más pitos. José Tomás (tabaco y oro): Dos pinchazos echándose fuera, estocada trasera tendida y descabello, dos avisos e increíble gran ovación con improcedentes saludos. Tres pinchazos echándose fuera, estocada caída atravesada perdiendo la muleta, aviso y nueva gran ovación con más e improcedentes saludos desde el tercio. El Juli (marino y oro): Dos pinchazos y estocada muy trasera, gran ovación. Media estocada tendida, oreja y escasa aunque ruidosa petición de otra.
No pocos tuvimos ayer que frotarnos los ojos para cerciorarnos de que la algarabía y hasta el entusiasmo que, en forma de continuos olés y enfervorizadas ovaciones, se le tributaron a José Tomás durante y tras cada una de sus intervenciones con el capote, con la muleta y hasta con la espada pese a los pinchazos que recetó echándose fuera descaradamente. Y en cuanto al toreo se refiere, en su mayoría deleznable por sucio, arrugado y tropezado cuando no fabricado con desesperante y estudiada premiosidad, sin que nadie se alterara lo más mínimo. Como tampoco nadie o casi nadie osó protestar por lo indecoroso del ganado que trajeron por encargo e imposición del, en los despachos, todo poderoso diestro de Galapagar. En definitiva y a pesar del incondicional – e injusto – comportamiento del público tomasista, una vergüenza tan monumental como el escenario en el que tuvo lugar un enfrentamiento que, ya sabíamos, iba a ganar EL Juli aunque, por su deficiente manejo de la espada, no terminara en baño oceánico como el del año pasado en Ávila, sino en aplastante barrida profesional.
Y si he dicho profesional es porque como maestro consumado que es Julián López, ayer quedó de nuevo ratificado con sus dos actuaciones en las que, tanto en la lidia con el capote como en sus faenas de muleta, no solo resolvió la papeleta que le presentaron los dos toros de su lote, sino que por inteligencia en el planteamiento de ambas obras, por valor sereno e inagotable, por temple y, no digamos, por mando, cuanto logró El Juli ni remotamente tuvo posible término de comparación con lo que hizo fatalmente José Tomás. Salvo en su recibo de capa a su primer toro por lances semiarrodillado en los que el de Galapagar templó, su consabido y ayer también más limpio que de costumbre quite por gaoneras en el segundo toro de finito, dos o tres redondos asimismo limpios, unos cuantos naturales decentemente interpretados en sus dos faenas y las inevitables y escalofriantes que no limpias manoletinas con que cerró su primera "cosa", lo demás, un sin fin de imprecisiones técnicas y horriblemente estéticas en las que lo único que sobresalió fue el aguante impertérrito del torero aunque no en todas las ocasiones porque también corrió lo suyo varias veces, pegó varias giñas y respingos, y hasta perdió el equilibrio por torpe y desasistido de sí mismo. Y punto final.
Imposible será montar los reportajes de televisión porque, si aquello no había por donde cogerlo in situ pese al coreo de las palmas, las exclamaciones y los gritos de ¡torero, torero¡, no quiero ni imaginar lo que costará limpiar y luego medio empalmar lo único relevante que se pueda mostrar. ¿Cómo va a querer este señor que le televisen las corridas? De ninguna manera lo debe consentir y, como se lo aceptan y hasta se lo jalean, hace muy bien en negarse cerrilmente. !Faltaría más¡.
Respecto a El Juli, con su primer toro se complació en hacer lo mismo que dicen que hace Tomás solo que de verdad, más cerca, más quieto y más limpiamente, sin un solo enganchón. Su arrimón final fue admirable precisamente por templado sin que luego se usara tal maravilla para compararla con el desastre de Tomás, pues a los dos se les ovacionó con la misma intensidad. Y con el sexto, que se metía para dentro y tuvo genio, un dechado de seguridad y de poder hasta lograr que tan incierto animal terminara obediente a la muleta gracias a la técnica y a la precisión con que El Juli resolvió el trasteo, a los exactos toques que dio para citar y para que el toro fuera por donde no quería ir, y a la también exactitud donde se colocó. Imagino, no obstante, el disgusto que tendrá El juli por haber matado tan mal. Porque, si hubiera matado bien…
Sin embargo, además de todos los elogios que merece don Julián López Escobar desde el punto de vista profesional, también tengo que decirle que, moralmente, no debió aceptar el enfrentamiento con José Tomás para matar lo que éste escogió en una plaza de la categoría de la Monumental de Barcelona. Una corrida en su primera mitad de plaza de tercera y en la otra, de segunda. Y esto no puede aceptarlo una de las dos máximas figuras del toreo actual. O sea, Juli, que al igual que le dije a Ponce tras lo del año pasado en Alicante, te digo a ti ahora que con una corrida como la de ayer, ni una más con José Tomás. Como también hemos de dar un serio aviso al mismo empresario que elogiábamos ayer, Antonio Matilla, por la sencilla razón de que estos llenos, o casi llenos, pueden terminar antes de lo que él mismo piensa porque por mucho que la gente acuda alegre y confiada, por mucho que pretendan en la plaza que Tomás triunfe a lo Zapatero, como sea, si se persiste en ponerle ante esta mierda de ganado, la gente terminará por quedarse en sus casas.
Finalmente, tres cosas más. Primera: Que este fenómeno de la tomatosis se parece cada día que pasa y con mayor nitidez al fenómeno del currismo. Y es que la gente no le aplaude por lo que hace, como pasaba con el Romero de sus últimos quince años, sino exclusivamente porque lo hace él sin entrar en ninguna clase de matices ni distingos, pues le vale todo, hasta lo peor de lo peor. Segunda: Que basta ya de poner a Finito por delante porque, ¡menudo contrincante¡. Y tercera: Que debo pedir perdón aquí a El Cid por haberle puesto pegas en mi crónica de anteayer. Visto lo que hizo José Tomás - ya veremos cómo le trata la prensa establecida y la amueblada hoy y en los próximos días - no hay derecho que a unos les midamos con milimétrico rigor y al señorito de Galapagar sin ninguno. Entono el mea culpa, pues, y hasta la feria de Jerez.
Comentarios:
juan antonio morillo
Eduardo samper
Juan manuel delgado
juan antonio roman
juan antonio roman
Perdonen mi entrada en este debate que tan entretenido y aleccionador está resultando a propósito de mi crónica sobre la segunda corrida inaugural de la temporada en Barcelona. Gracias a todos los que están participando sean de la cuerda que sean. Y tengan la seguridad de que, si entro, es para no tener que escribir otro artículo sobre lo que vengo diciendo en varias ocasiones. Pero, sobre todo, porque muchos lectores me están pidiendo tanto por teléfono como en los comentarios de este blog que dé la cara al respecto de lo que se acaba de publicar en la revista “6Toros6” que es, sin duda, el buque insignia del tomasismo más exacerbado y delirante al tiempo que la fábrica de las teorías más estrafalarias que uno hay leído jamás a favor de un torero.
Y, en efecto, leo lo que me acaban de enviar por correo electrónico sobre lo publicado en el último número de la subsodicha revista y compruebo alborozado que, finalmente, se ha producido un milagro: Que su director ha dicho la verdad sobre la corrida de José Tomás en Barcelona aunque, ¡pecata minuta¡, en la última página de las cuatro que dedican a los festejos inaugurales de la temporada en la Ciudad Condal y en un pequeño recuadro que titulan “lo que no puede ser”.
En tan breve texto que contrasta con los siempre abultados, desproporcionados y archisabidos por tantas veces repetidos elogios que suelen dedicar al torero de Galapagar, se culpa de la escasa presencia del ganado con que consiguió verdaderas maravillas y en primer lugar, al matador que mandaba en el cartel sin dar su nombre. Pero también y en segundo término a quien esa tarde presidió el festejo y a los veterinarios que aprobaron el lote de Garcigrande-Domingo Hernández, sugiriendo que tal aprobación pudiera haber sido un boicot contra José Tomás.
Afirmación desde luego sorprendente porque, primero, esta ganadería es una de las dos predilectas de José Tomás tras la de Núñez del Cuvillo; segundo, que el propio torero suele ver y hasta elegir o rechazar en el campo lo que quiere que se embarque; y tercero, que ¿quién tuvo la culpa entonces, el que mandaba en el cartel, es decir, el mismo José Tomás, o la autoridad y los facultativos que aprobaron el envío en los preceptivos reconocimientos con la intención subrepticia de “boicotear” el esperado triunfo del figurón?.
Pero, hombre por Dios, esto último es lo que nos faltaba por leer sobre una actuación de José Tomás. Porque tiene, desde luego, gracia que un presidente y unos veterinarios obviamente presionados por la enorme expectación que había levantado esta corrida, a sabiendas de que la plaza se iba a llenar con gentes llegadas de muchas partes e incluso del extranjero, y ello sin contar con la presencia de varias docenas de medios de comunicación, tengan la obligación de salvar de sí mismo a José Tomás. Esto es de risa, a parte de una barbaridad más del perpetuo hagiógrafo del inigualable matador madrileño.
Resulta por o menos penoso que el director de “6Toros6” haya escrito esto después de un magnífico y equilibrado editorial sobre los toros de Juan Pedro Domécq que se lidiaron en la pasada feria de Sevilla. Y lo es, porque intentar echar la culpa del vergonzoso ganado que se lidió el pasado domingo en Barcelona al presidente y a los veterinarios que actuaron ese día, es el colmo de los colmos. Quien tiene que llevar toros de primera a las plazas de primera es José Tomás. Y si no es capaz de hacerlo, que no vaya. Como también El Juli y su apoderado, Roberto Domínguez, de ninguna manera deberían haber sido cómplices del desaguisado. ¿O no?
Los toros que como, efectivamente, se dice en “6toros6”, mataron en Barcelona José Tomás (los dos de su lote) y el primero de El Juli, fueron impresentables y, por cierto, los más pequeños que ha matado Tomás en las tres corridas que lleva sumadas en La Monumental desde que regresó a los ruedos. O sea, que en vez de elegir este segundo año de su vuelta los que todos - incluidos sus más acérrimos partidarios - creíamos que iba a elegir tras la temporada de “rodaje” anterior, han sido aún más inadmisibles. Como también la mayoría de los que lleva matados esta temporada que, José Tomás, estaba obligado a afrontar con definitiva seriedad. ¿O es que los que mató en la pasada feria de Castellón, en las Fallas y en Málaga el Domingo de Resurrección no fueron parecidos o todavía más pequeños, sin que en “6Toros6” hayan dicho lo mismo que de los de Barcelona?
Éste es un pésimo ejemplo que nos lleva al famoso dicho que siempre se utilizó para denunciar los abusos de las figuras cada vez que los cometieron: “El toro chico y el billete grande”. Toro que, en el caso de éste José Tomás en su reaparición, cada día que pasa está siendo más insignificante, más flojo y menos encastado, y lo que cobra, mucho más grande hasta llegar a cifras realmente astronómicas. Inadmisible.
Pero, en fin. Enviamos nuestra más cordial enhorabuena a “6Toros6” porque, al menos, esta vez no han tenido reparo en criticar una corrida de José Tomás, aunque lo hayan hecho con la boca pequeña.
Tu periodico seguro que necesita los ingresos de publicidad antes que tu blog.¿te imaginas?la empresa de "comunicación" Telefonica,"incomunica a Del Moral y a sus lectores. ó Iberdrola deja a Del Moral -tirado a la Bartola-.Espero que sea al revés y estas grandes empresas apoyen tu blog.
juan i. sanchez
ALGUNAS EMPRESAS QUE SE ANUNCIAN EN PERIODICOS DONDE ESCRIBEN CRITICOS,QUE HEREDARON LA TRIBUNA DE PAPÁ,TIENEN RESPONSABLES DE PUBLICIDAD QUE SON FANS DE UN TORERO MÁS QUE DE OTRO.
ESTOS RESPONSABLES PUBLICITARIOS -DE EMPRESAS ELECTRICAS Y DE TELEFONIA-MUEVEN MUCHO DINERO EN PUBLICIDAD.HE VISTO QUE SU PUBLICIDAD TAMBIEN APARECE EN "PERIODISTA DIGITAL".A CAMBIO DE SEGUIR MANTENIENDO LA PUBLICIDAD EN ESTE PERIODICO¿PUEDEN PEDIR LA CABEZA DE DEL MORAL? DEMOS TIEMPO AL TIEMPO.OJALÁ ME EQUIVOQUE-POR DEL MORAL-Y POR LA CREDIBILIDAD DE LA DIRECCIÓN DE ESTE PERIODICO-.
genaro hernandez
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José Antonio del Moral
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