Inauguración de la temporada en Barcelona. El 4º de El Ventorrillo, llamado Lavador, fue un toro de bandera
19.04.08 @ 23:11:00. Archivado en Toros, Crónicas
Digno de indulto o, al menos, de ser premiado con una vuelta al ruedo, un ignorante presidente no sacó el pañuelo azul como debería haberlo hecho. De inmediato. ¿O es que se distrajo por la ruidosa petición de una segunda oreja para El Cid que, finalmente, concedió en estricta justicia pese a que tan magnífico ejemplar se fue sin cuajar completamente como hubiera merecido? Del resto de la corrida, digna aunque desigualmente presentada, los tres primeros toros resultaron tan bravucones como nobles pero inquietantemente mirones, el quinto un indomeñable barrabás, y el sexto un inválido que debió ser devuelto a los corrales. Ni el Cid con su primer toro, ni El Fandi con los suyos – el granadino, como siempre, la armó en banderillas - anduvieron todo lo acertados y valientes que de ambos cabía esperar, salvadas las distancias y los estilos de los dos, mientras Alejandro Talavante reeditó su prolongado atolondramiento pese a que con el tercero, por momentos, pareció despertar de su preocupante letargo.
José Antonio del Moral
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