15ª de feria en Sevilla. Al fin cesó la lluvia, pero diluviaron desgracias sobre los empresarios, el ganadero y los toreros
11.04.08 @ 23:37:18. Archivado en Toros, Crónicas
La caprichosa decisión de la empresa Pagés al anunciar para esta feria nada menos que dos corridas de Juan Pedro Domecq y una de Parladé se saldó ayer con un inapelable fracaso que también pagaron muy caro los diestros que actuaron. Y no en cuanto a las puntuales pérdidas económicas para ninguno de ellos, pero sí por lo mucho que afectó a sus respectivas situaciones y prestigios, como también al prestigio de la Plaza de la Real Maestranza que, entre tanta suspensión y tanto ganado sin suficiente presencia ni casta, terminó por los suelos. Ante la falta de triunfos, los comentarios de la tarde se centraron más en la fulminante destitución del presidente que anteayer creyó ser el emperador de Abisinia que por lo que lograron Curo Díaz - que dejó escapar al único toro fácilmente aprovechable de la tarde -, como El Cid quien, aun resultando el mejor librado, apenas le duraron los dos toros de su lote fallando demasiado a espadas, y Miguel Ángel Perera que llegó con ganas de ser el triunfador del ciclo y terminó escaldado, tanto por la mala suerte que tuvo como por lo torpemente que encaró el compromiso.
José Antonio del Moral
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