1ª de feria en Jerez. Los rejones de muerte ensombrecen una brillantísima jornada a caballo
09.05.07 @ 21:39:24. Archivado en Toros, Crónicas
Con el ambiente característico por elegante, respetuoso y entendido en esta clase de festejos cuando acontecen en Jerez y ante un buen encierro de Fermín Bohórquez, el hijo del ganadero de igual nombre cuajó una tarde sensacional salvo a la hora de matar, por lo que perdió cuatro orejas. Pablo Hermoso de Mendoza casi otro tanto, sobre todo su gran faena al segundo toro en el que también falló a espadas perdiendo otros dos apéndices aunque después logró uno del muy débil quinto frente al que anduvo templadísimo, mientras que Antonio Domecq cortó una merecida oreja del tercero y perdió la del sexto por la mima razón que sus compañeros.
Plaza de toros de Jerez de la Frontera (Cádiz). 9 de mayo de 2007. Primera de feria. Tarde calurosa con tres cuartos de entrada. Seis toros para rejones de Fermín Bohórquez, bien presentados. Bravos y nobles en distintos grados de fuerza y acometividad, destacando por mejores y más completos el primero, el segundo, el cuarto y el sexto. En lo negativo y por su evidente flojera, el quinto desentonó del estupendo envío. Fermín Bohórquez Domecq: Tres pinchazos y rejonazo contrario, ovación. Pinchazo y otro muy hondo, oreja. Pablo Hermoso de Mendoza: Pinchazo muy hondo sin soltar y otro pinchazo, gran ovación. Pinchazo y rejonazo, oreja. Antonio Domecq: Gran rejonazo, oreja y petición de otra. Dos pinchazos y rejonazo, gran ovación.
Como la mayoría de mis lectores saben y aunque no soy lo que se dice un entusiasta de las corridas de rejones, me encantan las que tienen lugar en Jerez por el magnífico y señorial ambiente que las rodea, como también el conjunto de su feria – Real incluido -que este año, como tantos otros, coincide con la primera parte de San Isidro de Madrid. En mi caso particular y dadas las circunstancias que recaen en mi persona a estas alturas de mi vida profesional, cuando me puse a comparar lo que me esperaba en Las Ventas hasta el día 15 de mayo y lo que se anunciaba en Jerez desde ayer 9 hasta el 14, no dudé un segundo en pegar el cambiazo. Así llegaré al violento y arisco foro venteño con las pilas totalmente cargadas por el buen sabor de boca que nos ha dejado la feria de Sevilla y espero que lo mismo me suceda con la de Jerez. ¿Ustedes me entienden? Creo que muchos, sí. Y los que no lo entiendan, bien poco me importa. Lo importante es mantener viva la ilusión y la afición tan difíciles de sostener en la llamada primera plaza de toros del mundo. Y ahora mismo me hago una apuesta: Si en estos siete días se cortaran en Las Ventas solo la mitad de orejas que las que se van a cortar en Jerez, prometo no dar el cambiazo nunca más. Que así no sea.
Aunque por la de ayer con los rejones, casi empecé a perder la apuesta pese lo brillante que resultó la tarde. Cada uno de los contendientes cortó una oreja. Pero si no es por lo que los tres fallaron con el rejón de muerte, se habrían cortado al menos diez. Si, si, diez. Cuatro Fermín Bohórquez, colosal por lo clásico y sin una sola concesión a la galería en sus dos toros, cortó la oreja del cuarto pese a pincharlo por lo excepcional de su actuación global. Cumbre como siempre Pablo Hermoso con el segundo toro del que perdió las dos orejas por pinchar y superior al lograr sostener con excepcional temple en las distancias cortas al muy débil quinto del que cortó un trofeo pese a pincharlo porque la gente quiso premiar su labor de conjunto. Y una oreja del tercero para Antoñito Domecq que asimismo cuajó en su estilo más juvenil y enrazado alternando la alta escuela con la espectacularidad. Lo mismo que con el sexto del que perdió otro trofeo por lo mismo que sus colegas.
Por lo demás, destacar las maravillas de Fermín con su caballo “Libanés” y, sobre todo, con “Sinfonía” frente al cuarto, sin olvidarnos de la bellísima yegua con que salió, “Rubia”. Pero ese caballo llamado “Sinfonía” es un prodigio no solo por como torea sino por cómo es. Torea como los mejores de a pie porque además de guapos, de bien plantados y de valientes, lo hacen con arte y con sentimiento. Todo un espectáculo este “Sinfonía”, ayer la gran estrella entre tantos maravillosos equinos.
También merecen nombrarse los de Pablo Hermoso. Magnífico el siempre infalible “Chenel” frente al segundo toro. E impresionante “Sarmata” por su torería e increíble valor en los dos toros, que Pablo le utilizó también en la parte final con el quinto. Y, ¡cómo no!, los dos que sacó Antonio Domecq, “Pituso” con en tercer toro y “Pistolín” con el sexto. Hasta mañana que aquí torean Ponce, El Juli y El Fandi con toros de Torrestrella. Mejor que en Madrid, ¿verdad?
Comentarios:
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
José Antonio del Moral
autor
Contacto


