Estamos tan acostumbrados a los desvaríos y las dilaciones de la justicia que se nos olvida elogiarla cuando hace su trabajo y lo hace bien. En este jueves han coincido dos reconfortantes resoluciones, rápidas, eficaces y templadas, contra la decisión de un paranoico y contra las patrañas de un grupo de conspiranoicos.
Sin la más mínima extravagancia, sin ruido y con justeza el Tribunal Constitucional admite a trámite los recursos contra la consulta de Ibarretxe, la suspende cautelarmente y agiliza la resolución habilitando el mes de agosto.
Por otra parte, en apenas quince días después de la vista oral, el Tribunal Supremo ha dictado sentencia sobre la masacre del 11-M. Sin extravagancias, corrige en algunos aspectos la resolución de la Audiencia Nacional, la ratifica en otros, pero mantiene la línea general. Supongo que para la desesperación de 'mulás', psuedoperiodistas, psicópatas y peones irreductibles.
Abrazo solidario a los 'téoricos', a esos incansables 'peones' comprometidos con la verdad, la luz y los agujeros. Ya lo decíamos algunos adictos a la "versión oficial" que modestamente discrepabamos de lo del "golpe de estado": no puede ser bueno el bórico, que lo mismo sirve para conservar rojizos los gambones de Sanlucar de Barreda que para evitar el molesto olor de pies.
Pero, claro, entonces todo servía para engordar la tesis paranoica y había altavoces políticos prestos a multiplicar el mensaje afín al contubernio.
Primero la Kangoo, luego la Orquesta Mondragón, después la mochila de Pocholo, luego el bórico con txapela. Animo, aunque son malos tiempos para la lírica, los pseudoinvestigadores siempre podrán dedicar esfuerzos a encontrar a Elvys. Dicen que sigue vivo.
Cuando un extranjero obtiene sus papeles, alcanza un puesto de trabajo y se integra plenamente para residir durante varios años en España deja de ser un inmigrante para convertirse en un español. Hace semanas un sociólogo me apuntaba la contradicción que a su juicio supone que los inmigrantes que residen en nuestro país, y en nuestro país pagan impuestos, no puedan ejercer su derecho al voto y si lo puedan ejercer españoles que residen muy lejos de España desde hace décadas y viven alejados de los retos, problemas y realidades de aquí.
El PSOE anuncia su intención de que los inmigrantes legales -principio de reciprocidad con sus países mediante- puedan votar y ser elegidos en las próximas elecciones municipales. Algún estará tentado de politizar este asunto pero sería bueno debatir, al menos, si nuestros vecinos de escalera, esos que tienen nuestras mismas obligaciones, deberían tener nuestros mismos derechos. Por lo menos que se debata.
Viernes, 9 de enero
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Francisco Rubiales
Doctor Shelanu
Manuel Molares do Val
José López
Rufino Soriano Tena
Juan Luis Calbarro
Vicente A. C. M.
Raúl González Zorrilla