Estamos tan acostumbrados a los desvaríos y las dilaciones de la justicia que se nos olvida elogiarla cuando hace su trabajo y lo hace bien. En este jueves han coincido dos reconfortantes resoluciones, rápidas, eficaces y templadas, contra la decisión de un paranoico y contra las patrañas de un grupo de conspiranoicos.
Sin la más mínima extravagancia, sin ruido y con justeza el Tribunal Constitucional admite a trámite los recursos contra la consulta de Ibarretxe, la suspende cautelarmente y agiliza la resolución habilitando el mes de agosto.
Por otra parte, en apenas quince días después de la vista oral, el Tribunal Supremo ha dictado sentencia sobre la masacre del 11-M. Sin extravagancias, corrige en algunos aspectos la resolución de la Audiencia Nacional, la ratifica en otros, pero mantiene la línea general. Supongo que para la desesperación de 'mulás', psuedoperiodistas, psicópatas y peones irreductibles.
Abrazo solidario a los 'téoricos', a esos incansables 'peones' comprometidos con la verdad, la luz y los agujeros. Ya lo decíamos algunos adictos a la "versión oficial" que modestamente discrepabamos de lo del "golpe de estado": no puede ser bueno el bórico, que lo mismo sirve para conservar rojizos los gambones de Sanlucar de Barreda que para evitar el molesto olor de pies.
Pero, claro, entonces todo servía para engordar la tesis paranoica y había altavoces políticos prestos a multiplicar el mensaje afín al contubernio.
Primero la Kangoo, luego la Orquesta Mondragón, después la mochila de Pocholo, luego el bórico con txapela. Animo, aunque son malos tiempos para la lírica, los pseudoinvestigadores siempre podrán dedicar esfuerzos a encontrar a Elvys. Dicen que sigue vivo.
Cuando un extranjero obtiene sus papeles, alcanza un puesto de trabajo y se integra plenamente para residir durante varios años en España deja de ser un inmigrante para convertirse en un español. Hace semanas un sociólogo me apuntaba la contradicción que a su juicio supone que los inmigrantes que residen en nuestro país, y en nuestro país pagan impuestos, no puedan ejercer su derecho al voto y si lo puedan ejercer españoles que residen muy lejos de España desde hace décadas y viven alejados de los retos, problemas y realidades de aquí.
El PSOE anuncia su intención de que los inmigrantes legales -principio de reciprocidad con sus países mediante- puedan votar y ser elegidos en las próximas elecciones municipales. Algún estará tentado de politizar este asunto pero sería bueno debatir, al menos, si nuestros vecinos de escalera, esos que tienen nuestras mismas obligaciones, deberían tener nuestros mismos derechos. Por lo menos que se debata.
En apenas unas semanas el PSOE ha ido a ocupar el sitio que ocupó, día a día, minuto a minuto, el PP. No, no es el centro. Es la soledad, ese lugar que existe en el Congreso de los Diputados y que te sitúa frente a todos lo demás.
Cuantas mañanas y tardes los del 'otro Rajoy' se han quedado sólos, votación tras votación, con aquellas peculiares y siempre exageradas iniciativas parlamentarias teledirigidas desde fuera de 'Génova'. El 11-M, aquel grito histriónico del 'se rompe España', las batallas pérdidas de las banderas, ese profundo desconocimiento -o ceguera voluntaria- de cómo es la España moderna, la de 2008.
En cuanto se ha quitado la caspa y las ataduras y ha mirado a los ojos a los españoles y a sus problemas resulta que el PP ya no está sólo, es capaz de entenderse con todos. Mal que le pese a algunos. Más bien pocos.
Los chicos, muy activos en los últimos meses, del PP en el distrito de Salamanca (Madrid), -una de las mas glamurosas zonas medio-altas de la capital-, han editado un video muy 'chulo' con el reiterado objetivo de meterle el dedo en el ojo a Mariano Rajoy.
Con la banda sonora del 'Jump' de los melenudos Van Halen, estos postmodernos reivindican a Sarkozy, Cameron, Hillary, Obama y ... Zapatero para reclamar el sistema de primarias gracias al cual estos megalideres y futuros megalideres ostentan u ostentarán el ansiado poder. Mismas primarias con las que José María Aznar llegó al liderazgo del PP, claro...
No se enteran (dedicado a Nuñez Feijoó). Cabemos todos (sobreimpresionado sobre Esperanza Aguirre). Que pereza ...
Total que después de dos semanas de que sí pero no y de tal vez o es posible, Juan Costa nos anuncia que, finalmente, no liderará una candidatura alternativa a Mariano Rajoy. Por cierto, dijo que antes que nadie revelaría su decisión final a los órganos de dirección del PP y al propio Rajoy pero ha ido, como era fácil prever, a las páginas del diario 'El Mundo', que vive la crisis 'popular' con más pasión que el afiliado con carné número uno, que debe ser un coetaneo de Manuel Fraga.
Pero después de tres semanas sólo sabemos que Costa ha constatado, primera paradoja, que las bases sufren una "crisis de ilusión". No sabemos a que bases se refiere este diputado castellonense que no ha visitado agrupación local alguna. Dice que es urgente un "nuevo liderazgo". Legítima y tal vez razonada reflexión. Pero más allá de esas generalidades nos quedamos sin saber cual era el proyecto alternativo que manejaba contraponer con el de Rajoy.
Cómo pensaba relanzar el PP en el Páis Vasco y Cataluña, 'agujeros electorales' del partido. Como articular las relaciones con los nacionalistas moderados. Como vencer los recelos que el PP genera, como reconoce desde la A de Acebes a la Z de Zaplana. ¿Por que ha parecido esté candidato tan artificial? ... Por cierto, la fotografía de 'El Mundo': simplemente memorable.
Bien es cierto que la crisis, o debate precongresual, del PP no ayuda. Cierto es, también, que los nuevos ministerios salidos de las urnas del 9-M necesitan tiempo para redefinir y reordenar competencias nuevas o llegadas de otros departamentos. Cierto es que algunos 'pipiolos/as' ministros/as estan recibiendo un curso acelerado de los más veteranos antes de salir al ese 'ring' de la política que es el Congreso y el Senado.
Todo eso, como digo, es comprensible. Pero también es indudable que el Gobierno ha comenzado la legislatura con una olímpica pachorra. O como decía ayer el portavoz adjunto del PP en el Congreso "de vacaciones, tirado a la bartola y de campo y playa". Todos sabemos que la legislatura acaba de comenzar y que, además, esta nueva etapa va a ser más de desarrollo de leyes ya aprobadas que de nuevas iniciativas legislativas.
Pero, visto lo visto, el Ejecutivo podía acelerar o, por lo menos, visualizar que tiene la situación bajo control. Dos ejemplos: Zapatero podía haber recibido hace semanas a los líderes sindicales y empresariales para abordar la negra coyuntura económica. Y, no valen disculpas congresuales, podía haber recibido a Mariano Rajoy. Agenda hay, voluntad ...
Tengo que confesarlo. Llevo unas semanas preocupado por la ausencia de los garantes únicos de la independencia periodística o los únicos salvadores de "la verdad". El PP perdió las elecciones del 9-M y desde ese día ni una sóla noticia reveladora, ni una sóla luz en la negrura ni un sólo agujero negro contra la "versión oficial" del 11-M.
Tampoco, -esto no se echa de menos, claro-, ningún reproche-insulto al juez instructor, el vapuelado Juan del Olmo; al sentenciador, Javier Gómez Bermúdez; o la fiscal, Olga Sánchez.
¿Que sucede?, ¿se han cubierto las lagunas?, ¿se han aclarado las mochilas?, ¿se han jubilado los 'peones?, ¿se sabe ya todo de las conspiración más grande desde el asesinato de Julio Cesar?
Y me pregunto: ¿Qué fue de aquellos peudoperiodustas de investigación que lo mismo sabían de dinitrotolueno, de cadena de custodia o de confidentes de puticlub?. ¿Donde están? España los necesita
Significativo desmarque de Esperanza Aguirre, Angel Acebes y Eduardo Zaplana del locutor Federico Jiménez Losantos. Significativo cierre de filas de los tres con su compañero de partido, que no amigo, Alberto Ruiz Gallardón. Significativos movimientos en el seno de la Conferencia Episcopal con un encendido debate sobre el futuro de la COPE.
Significativo desinfle de la candidatura alternativa de Juan Costa, por falta de apoyos y falta de equipo de garantías. El nuevo PP "simpático, posible, necesario y lógico" suelta lastre. Algunos piensan que los 10 millones de votantes 'populares' piensan como el centenar que se manifestó en 'Génova¡ -tienen 'mono' de manifestaciones, de AVTs y de Peones- pero son muchos, muchísimos menos. Ya lo decía áquel, "que mala es la 'madrileñitis'. Pero hay vida fuera de la capital.
Cada día parece más claro que el sector de dirigentes del PP que se opone a la continuidad de Mariano Rajoy al frente del partido es consciente de que, con el actual modelo de avales, es imposible articular una candidatura alternativa a la del actual presidente. Incluso por que los críticos proceden de lugares muy diferentes y tienen muy distintos proyectos para el partido.
Por ello, la estrategia parece encaminada a torturar emocionalmente a Rajoy. La marcha de Zaplana y Acebes representa el portazo al líder de sus dos más próximos colaboradores. Las advertencias de José María Aznar los reproches del mentor. La de María San Gil y José Antonio Ortega Lara el plante sentimental de dos símbolos de las bases del PP. Y la de Gabriel Elorriaga el desmarque de uno de los estrategas de Rajoy en los últimos cuatro años y uno de los dirigentes que comparten con el líder puerta de despacho.
Si Rajoy se para a reflexionar en solitario, sin asesores aúlicos, cinco minutos puede verse afectado por un enorme vértigo anímico. En eso confían muchos. Rajoy presume de fortaleza pero el camino hacia Valencia se le va a hacer muy, muy largo.
La profunda crisis que atraviesa el PP tras la derrota del 9-M se encamina a un debate entre quienes defienden que el partido no se puede mover ni un milímetro de unos determinados principios y valores y otro sector que apuesta por combinar esos valores fundamentales, recogidos en el ideario histórico del centro derecha español, con una estrategia política nueva basada en una nueva comunicación e imagen en las zonas, sobre todo País Vasco y Cataluña, en las que el PP no logra resultar atractivo para los votantes.
En estos últimos cuatro años, el PP, con Mariano Rajoy a la cabeza, ha hecho un ejercicio permanente y continuado de exhibición de sus principios. Ha salido a la calle junto a los obispos y a los movimientos sociales más conservadores en defensa de un determinado modelo de familia; junto a un sector de las víctimas para defender una política antiterrorista incuestionable e inmatizable; ha recogido firmas en la calle contra el Estatut y contra cualquier avance o modernización del actual modelo territorial. Con esos valores y principios como ariete de su acción política, Rajoy ha vuelto a salir derrotado en las urnas, principalmente por los espléndidos resultados del PSOE en Cataluña y el País Vasco.
Por eso, el círculo que rodea ahora a Rajoy le ha convencido de que es necesario, más que principios, es hacer ahora "estrategia política". San Gil ha entendido, como un importante sector de su partido, que estrategia es "renuncia" a los principios y "traición" al ideario. Ahí están.
Ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio, decía el clásico. El PP se desangra, sin que nadie haga el mínimo esfuerzo por evitarlo, si no todo lo contrario, y se halla inmerso en un diabólico puzzle que comienza a ser preocupante.
Entre los periodistas que cubrimos habitualmente la información de los populares cunde un mensaje: no apagar el móvil, no librar. De aquí a junio cada minuto será un titular. Rajoy quiere dulcificar el mensaje y renovar la comunicación. Los duros interpretan, no se sabe muy bien por qué ya que no lo explican, que eso supone la renuncia a los valores esenciales del partido.
Pero, ¿acaso el Mariano Rajoy de hoy se ha caído del caballo y es defensor de la España plurinacional, del diálogo con ETA y de la connivencia con el PSOE?. No se engañen. Poder. Se trata de purito poder y de ambiciones.
Tengo que comenzar reconociendo que siento debilidad por mi vecino de 'blogosfera', Gustavo de Arístegui. Pero al margen de ello, creo que es elogiable el papel que en las últimas semanas desempeña el portavoz popular de Exteriores en esta 'hormigonera' en la que se ha convertido el debate interno del PP: que pasa lo mismo de la ideoneidad de Mariano Rajoy a las primarias, que del 2012 al sucesor de Angel Acebes en la secretaría general del partido.
Si no va a haber candidatura alternativa a la oficial, bien por que no se quiere o no se puede, qué menos que los dirigentes de ese partido digan en voz alta, no lo que Rajoy tiene que hacer si no lo que ellos creen que se debe hacer, única forma de enriquecer el debate precongresual más allá del manido 'quitaté tu para ponerme yo'.
Eso de que no se puede acabar de un plumazo con una generación de políticos que no ha cumplido los cincuenta años y que hace ocho años, con Aznar, eran demasiados jóvenes; y ahora, de golpe y porrazo, se pueden convertir en prejubilados, tiene un nombre: descapitalización. Rajoy sabrá ...
¿Una negligencia intolerable o una acertada maniobra de distracción?. La alerta alimentaria decidida este pasado viernes por el Ministerio de Sanidad contra el aceite de girasol en España, un clásico en la mayoría de los hogares españoles, deja evidentes incógnitas aunque de ella se extrae una conclusión clara: la actuación del departamento que dirige Bernat Soria ha sido, siendo benévolos, manifiestamente mejorable.
¿Por qué no se concretaron las marcas exactas susceptibles de contaminación para limitar los daños a un sector en el que trabajan miles de familias? ¿Por qué lo que no era consumible el viernes lo es perfectamente el lunes?. ¿Es primero el consumidor y luego los intereses comercial o viceversa? ¿Fue exagerada y alarmista la decisión del ejecutivo?
Hay quién ve en esta decisión de inmovilizar el aceite, -las alertas de este tipo provocan siempre un gran impacto social y mediático- una maniobra de distracción para desplazar de la primera plana la revisión de las perpectivas económicas del gobierno o los preocupantes datos del paro. O el ministro se explica bien o la segunda hipótesis no sería nada descartable.
Delante de las cámaras de televisión, en riguroso directo y en un lugar tan señalado como un salón de plenos municipal, el ex edil socialista Isaías Carrasco fue asesinado anoche, por segunda vez.
Un indigno concejal de Esker Batua -de los de ANV no esperabamos nada, claro- tuvo un ataque de filosofía equidistante para justificar su 'no' a la moción ética -esto viniendo de Mondragón se las trae- en que rechaza la división entre "buenos y malos". Este muchacho no debe saber, mejor no quiere, que si los hay, malos que matan, buenos que mueren.
La abstención de la edil del PP, que sólo por serlo merece infinito respeto, es simplemente impresentable. Es decir, dificilmente presentable.
Resulta curioso comprobar cómo aquellos que asintieron silentes prietas las filas cuando el dedo todopoderoso y divino de José María Aznar eligiera en 2004 a Mariano Rajoy como heredero de su trono y candidato a La Moncloa -la mayoría criticaba la decisión en privado pero en público ni 'mú'- se desgañitan ahora reclamando transparencia, democracia y ... primarias. Pero, entonces, ¿qué ha sido el PP en estos últimos ocho años?.
Por que hace cuatro, tras la derrota, se pusieron como un sólo hombre detrás del Rajoy derrotado. ¿Por qué lincharon en aquel congreso tras la derrota a Alberto Ruiz Gallardón cuando en su discurso ante el plenario dijo aquello de "algo hemos debido hacer mal" en el más mínimo mensaje de autocrítica que, por cierto, nadie hace ahora?.
¿Por que nadie, ni los impulsores de la famosa enmienda salvadora dijeron nada cuando Esperanza Aguirre laminó a Gallardón en el congreso del PP madrileño con las mismas armas, avales y estatutos, que ahora estan obsoletas?.
Y por cierto, si quieren saber que tal funciona el sistema que telefoneen a 'Ferraz' y pregunte por los señores Borrell y Almunia. Ellos tienen los apuntes.
Liberalismo o socialdemocracia. Esperanza o Rajoy. Baronías o militantes. El PP está en el diván. Ninguna novedad. En la historia de la democracia española el partido derrotado ha vivido su catarsis particular e incluso su refundación. Le pasó a Alianza Popular en 1982 y a la derecha de Fraga le costó catorce años encontrar un líder, José María Aznar; una apuesta estratégica, el "centroreformismo" y unas siglas: PP.
La conquista del poder por el centroderecha español dejó en el diván al PSOE. Los socialistas, envueltos en crisis intestinas larvadas durante la etapa de miel y gloria, quemaron a Josep Borrel y a Joaquín Almunia hasta que en 2000 José Luis Rodríguez Zapatero y su gente revolucionó el partido y lo llevó al Palacio de la Moncloa.
El PP está ahora en esto, tras cuatro años, más lo que cuatro que vengan, de travesía del desierto. Y está en el debate lógico del 'quién' y del 'que'. Pero debería hacer antes una reflexión más sencilla: la razón por la que una mayoría de españoles les ha dado la espalda. Si se miran a su ombligo y a sus incondicionales tendrá un problema. Lo dice la historia
"Capitán, mande firmes". Sólo tres palabras para hacer normal lo que es normal, o cómo decía el ex presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, hacer normal en la política lo que es normal en la calle.
Sorprende que algún troglodita, -perdón por el calificativo pero no merece otro- haya dicho que es un "insulto" para las Fuerzas Armadas nombrar una ministra "mujer, catalana y embarazada". A quién no conozca los aconteceres del Ministerio de Defensa cabe advertirles de que en los dos últimos años ha sido realmente una mujer quién ha gobernado, y bien, los tres ejércitos: Soledad López.
A Chacón habrá que juzgarla, cien días de gracia mediante, por sus decisiones y su gestión. No por su sexo, por haber nacido en Esplugas de Llobregat, o por estar embarazada. España del siglo XXI, amigos. Simplemente eso.
Me decía uno de estos días de debate de investidura un diputado del PP: "Rajoy tiene una tienda". Me gusto un análisis político y electoral que paso a contarles, a ver que les parece. Rajoy tiene una tienda. Es un buen comercio que tiene más de diez millones de clientes. Son clientes fieles, extraordinariamente fieles, que piensan que Rajoy les vende un género de calidad. Son todos del mismo barrio y van a la tienda con puntual frecuencia, unos, claro, con mayor entusiasmo que otros.
Pero he ahí que un auditor de ha dicho al señor Rajoy que necesita un millón más de clientes o su tienda está destinada a la quiebra. Pero resulta que como todos sus clientes residen en el mismo barrio, le ha sugerido hacer una campaña de publicidad en barrios cercanos. Allí Zapatero tiene otra tienda y algunos clientes tradicionales 'mosqueados' con el género de los últimos cuatro años ...
Mañana, cuando acceda a la tribuna del Congreso de los Diputados para desgranar su proyecto político para los próximos cuatro años, José Luis Rodríguez Zapatero sabrá que los españoles, en esta ocasión, van a juzagr sus hechos y no sus palabras. Sabrá que se va a vigilar su compromiso y su trabajo por los consensos nacionales con el PP y no sólo sus palabras en favor de esos acuerdos. Deberá saber que no valdrá con enunciar iniciativas en materia económica y social si no que deberán ser visibles y reales y pronto.
Pero cuando mañana Mariano Rajoy acceda a la tribuna del Congreso de los Diputados sabrá, o al menos debería saberlo, que parte de la responsabilidad de su derrota el 9-M radica en buena medida en su pasada estrategia de oposición. No valen ya alarmismos infundados, obsesiones conspirativas, acusaciones mayúsculas infundadas. Esta bien lo de los nuevos rostros pero se precisan nuevas formas y nuevos mensajes.
Se atribuye a un veterano político de la transición una frase que bien podría hacer suya en estos últimos días Mariano Rajoy: "Todos al suelo, que vienen los nuestros".
Sorprende la pública hostilidad con la que los medios teoricamente afines a los electores populares han recibido la decisión del líder del PP de continuar al frente del partido y sus primeros nombramientos para la 'nueva etapa'.
Los mismos que fabricaron camisetas con el lema AdioZ, dedicadas al presidente del Gobierno, parecen querer utilizar el fracasado excedente textil para dedicarselo al antes admirado Rajoy.
La virulencia, -amén de impresentables incursiones en su vida privada-, con la que los referentes mediáticos del PP han recibido a Soraya Saenz de Santamaría pone bien a las claras con quién se ha jugado los cuartos el PP en los últimos cuatro años y da una pista de los "recelos" que el propio Rajoy reconoce que suscita su partido en ciertos sectores de la sociedad española y en algunos territorios.
Estos medios están en su derecho legítimo de practicar el "fuego amigo". Pero tal vez sería más interesante que defiendan publicamente su alternativa antes de atizar a quién ni siquiera ha tenido los habituales cien días de gracia.
Una vez comprobado tras el 9-M que la niña de Rajoy ni se llamaba 'esperanza' ni tampoco 'victoria', hoy hemos sabido por fin erl nombre de la dichosa niña: se llama Soraya, Soraya Saez de Santamaría.
De su nombramiento, cantado por los 'pepólogos' en los últimos días, se deduce que Rajoy quiere en un cargo clave una persona escasamente estridente, moderada, discreta, trabajadora y más dada a encontrar soluciones y consensos que a generar problemas y broncas.
Unas cualidades, por cierto, en las que Saenz de Santamaría coincide con su nuevo homólogo socialista José Antonio Alonso. Esto tiene buena pinta.
Además, Rajoy lanza un nuevo mensaje a los que tratan de teledirigir de al PP como han tratado, y a veces logrado, hacerlo en los últimos cuatro años. Parece que Rajoy no quiere ser 'peón' de nadie.
De las muchas incorreciones, exageraciones o simplemente sandeces que se han repetido a lo largo de la recien concluida legislatura una queda desmentida radicalmente tras el 9-M: que el Gobierno de España, sea el que sea, es rehén de los nacionalistas radicales o de los extremistas de la izquierda.
Izquierda Unida está en coma político y Esquerra Republicana en guerra civil. El odiado Carod Rovira es una caricatura de sí mismo y la llave que exhibía desafiante en 2004 será seguro la que abrirá su retiro político. De Gaspar Llamazares nada que hablar: es el 'cadáver político' de un sistema electoral injusto y una formación compuesta por banderías y egos incontrolados.
¿E Ibarretxe?. El gran retador. El que iba a romper España. El que iba a proponer un referendum de secesión, como bien se encargó Mariano Rajoy de recordarle a Zapatero en los dos debates televisivos. Pues resulta ahora que Ibarretxe será, si es necesario, sacrificado por el PNV a mayor gloria de la gobernabilidad y los acuerdos con el PSOE. De momento está en el patíbulo a la espera de la sentencia. No somos nada.
Una vez confirmada la permanencia de Mariano Rajoy al frente del PP, por que ningún dirigente popular osará impulsar una candidatura alternativa, quién más y quién menos en la cúpula de los populares toma posiciones. En el mismo día, este jueves prevacacional, el hasta ahora portavoz parlamentario, Eduardo Zaplana, ha anunciado que da un paso atrás, renuncia a cualquier tipo de responsabilidades al frente de su grupo parlamentario y se convierte en "diputado de a pie".
Minutos antes, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, confirmaba -si es que alguién lo dudaba- que sigue al frente de su cargo y que revalida su "apoyo incondicional" a Mariano Rajoy.
Pudiera parecer que uno es el pasado y otro es el futuro pero tanto Zaplana y Gallardón pertenecen a una generación de políticos populares con amplia trayectoria. Eso sí, con una diferencia: Zaplana lo ha sido todo el la política nacional y Gallardón aún nada.
Al PSOE: Que no se puede gobernar España tratando de arrinconar a un partido, el PP, que en las peores circunstancias no sólo es capaz de consolidar su suelo electoral si no de incrementarlo
Al PP: Que no se puede gobernar España sin entender las particularidades de Cataluña, País Vasco y Andalucía. Que hay al menos que reflexionar sobre esa "otra España"
A IU y ERC: Que no se puede tener la inmensa oportunidad de contribuir a la gobernabilidad de un país comportandose como políticos de taberna. El electorado no quiere "políticos gamberros"
Al PNV: Que no se pueden equivocar las prioridades, que lo importante no es saber que queremos ser de mayores sino garantizar que en el País Vasco todos tengan el derecho a ser mayores
Son pocos, escasamente preparados, menos viajados aún. Pero aunque sólo existiera uno sería igualmente denunciable y condenable. En torno a algunas universidades habita un joven bautizado como "independentista radical" reconvertido en matón de discoteca y en juzgador de quién tiene en España etiqueta de demócrata.
Son estos universitarios, perdón para el resto, protagonistas de la gran paradoja: tachan a los demás de fascistas utilizando ellos mismos las peores artes de lo que reprochan a otros.
Lo que ha ocurrido con María San Gil o Dolors Nadal en los últimos días es condenable sin ambiguedades ni matices.
En los últimos días de precampaña el PP parece dispuesto a encontrar un problema para cada solución que los 'estrategas' de 'Génova' parecen haber puesto en marcha para que Mariano Rajoy lleve la iniciativa.
En un país dónde en los últimos años apenas ha habido dos problemas puntuales sobre el uso del velo islámico en las escuelas, -han oído bien, sólo dos-, el PP plantea la supresión del hiyab pero, añaden a continuación, en todos los sitios salvo en Ceuta y Melilla. Debe ser que la prenda en cuestión es discriminatoria si la usan las inmigrantes musulmanas pero es normal si la llevan las musulmanas españolas.
Luego propone el PP rebajar la edad penal de los menores para apostar por la vía más punitiva en lugar de la resocializadora. Toda la ley para el menor delincuente pero bueno sería ver las estadísticas de delitos en este país para determinar la gravedad de los delitos que plantea esa franja de edad. Y buscar la causas de que un adolescente acabe delinquiendo antes de utilizar el garrote vil. El populismo es legítimo pero peligroso. Baste mirar a algunos países europeos ...
El manual del candidato. El arma más eficaz para no meter la pata se convierte en algunas ocasiones en el mejor instrumento para crear "fuego amigo" en el propio partido al que uno representa. En el PSOE, en esta precampaña y en la campaña que se avecina, va a haber una sola voz y un solo 'producto' a la venta. Se llama Zapatero y es, además del candidato a la presidencia del Gobierno, una marca a vender entre los españoles. Todos los demás candidatos, como un solo hombre/mujer, se limitarán a reproducir fielmente el argumentario del día.
En el PP, Rajoy intenta protagonizar la estrategia y monopolizar el mensaje en un cuerpo a cuerpo personal con su adversario. Se han acallado las voces de Angel Acebes y Eduardo Zaplana. Pero, ¿que pasa cuando los candidatos se olvidan de manual y argumentario?: pues que meten la pata. Si no que se lo digan a Miguel Arias Cañete, capaz de por sí sólo de dinamitar una de las propuestas estrella de su jefe de filas. Camareros no sé; pero políticos, no los hay como los de antes.
En España hemos llegado esta legislatura a tal nivel de estulticia, y me refiero también a nosotros los periodistas, que de la desmesura se pasa a lo intolerable en apenas un segundo.
Resulta que un ministro de Asuntos Exteriores realiza una gira por el continente africano, verdadero drama internacional que nos costará caro si seguimos dándole la espalda, y tiene la deferencia de hablar ante su colega congoleño en una de su lenguas oficiales, el lingala, con unas breves palabras que para algunos periódico suenan muy graciosas. "Nadingi cotondo", dijo Moratinos, para burla y escarnio de algunos.
Los mismos palmeros que no dijeron ni pío cuando un presidente del Gobierno español habló en mexicano en el rancho de Bush en una esperpéntica comparecencia. En fin.
Es evidente que las relaciones entre el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y algunos colectivos de víctimas del terrorismo, con la AVT a la cabeza, han sido en la presente legislatura más que malas. Que al calor del fracasado 'proceso de paz' se han escuchado palabras más que gruesas contra el jefe del Ejecutivo e injustificados ataques gubernamentales al papel del presidente de la AVT, Francisco José Alcáraz.
No obstante, me parece incomprensible e injustificada la ausencia del presidente del Gobierno, de la vicepresidenta o del ministro del Interior en el IV Congreso Internacional de víctimas, a pesar de la evidente animadversión de los organizadores hacia el actual inquilino de La Moncloa. Pero este era el mejor foro para que Zapatero hiciera pedagogía con las víctimas, escuchara los reproches de las mismas, y tratará de lograr un mínimo acercamiento con el que redoblar el vigente combate contra ETA.
Porque, al fin de al cabo, en este Congreso va a hablar el presidente de Colombia, Alvaro Uribe, el mismo que ha puesto sobre la mesa una oferta de dialogo a la guerrilla, más bien a los terroristas y narcotraficantes, de las FARC.
Crack, desplome, batacazo, crisis, recesión. En menos que canta un gallo, en lo que Bush anuncia un paquete de medidas que encierra el reconocimiento de que la economía estadounidense entra en recesión, las bolsas europeas, con la española a la cabeza, se vienen abajo de forma espectacular.
Sin dedicarle al asunto dos minutos de analisis frío y riguroso, algunos profetas de la catastrofe, -ya saben, los de la España se rompe, luego se rinde, ahora se quiebra-, mezclan churras con merinas, arman la hormigonera y concluyen apocalípticos: la crisis ya esta aquí. O como dijo Fernando Arrabal en su recordado y delirante episodio televisivo: la apocalipsis va a llegar.
Pero en lo que EEUU anuncia un recorte de tipos para insuflar ánimos a las cuentas de casa, las bolsas se vienen arriba y vuelven a la normalidad de un mercado global que oscila en función de lo que pasa, no sólo aquí, si no también allá.
En fin, cosas de los desastres, que como vienen, se van.
Atenuado, menos de lo que quisiera Mariano Rajoy, el efecto del 'tsunami Gallardón, toca hablar del flamante fichaje del PP, el ex presidente de Endesa, Manuel Pizarro. Es evidente la categoría profesional del empresario, su gestión brillante tras el vodevil de las OPAs contra Endesa, y sus buenos contactos en el mundo económico. Pero, además, a Pizarro le acompañan unas dotes mediáticas y un lenguaje gestual y político que para sí quisieran decenas de los 250 diputados que han ocupado escaño en la presente legislatura.
Sin embargo, en términos electorales puramente estratégicos: ¿Que aporta Pizarro al caladero de votos del PP?. En el escenario sociológico español está demostrado que para ganar las elecciones los dos grandes partidos necesitan el apoyo de sus respectivos electorados y la suma de votantes del adversario o de los que fluctuan en ese "centro" que los más radicales de la derecha banalizan y desprecian tanto.
Un centro en el que la figura de Gallardón es, guste o no, un referente. ¿Hubiera sumado Rajoy más con Pizarro y Gallardón juntos?. Si es así, ¿porque renunció al ticket que ampliaba su caladero de votos?
Siempre me ha sorprendido y molestado la incapacidad de los políticos españoles, los de todos los signos, para asumir que cuando ganan las elecciones dejan de ser políticos de partido para convertirse en responsables institucionales. Porque un alcalde o un presidente autonómico o, también, un presidente del gobierno, gestionan desde su cargo una acción de gobierno dirigida no sólo a los que les han votado sino también a los que no.
Por eso me sorprende mucho la disposición de Esperanza Aguirre ha abandonar sus responsabilidades como presidenta de la Comunidad de Madrid, para la que fue elegida de forma mayoritaria hace apenas ocho meses, simplemente para figurar en una candidatura electoral y, simplemente, para neutralizar la presencia de su compañero Gallardón -cuyo cargo si era compatible con el de diputado- en esa misma lista.
Las responsabilidades institucionales deberían estar por encima de los intereses partidistas. Y si la preferencia es la segunda la solución es tan simple como no concurrir a la primera.
Mariano Rajoy, al grito de "dejadme sólo", ha decido subir al olimpo, si gana el 9-M; o descender al infierno, si las pierde, asumiendo la más personal de las responsabilidades. Suyo fue el 'fichaje' de Juan Costa, suya la incorporación de Pizarro, suya la decisión de eclipsar el fichaje de su último y principal activo político, y suya la de permitir que se hiciera pública la delirante reunión con Gallardón y Aguirre con amenazas de dimisión incluidas.
Hay quién piensa que Rajoy sale reforzado por su puñetazo en la mesa y su demostración de autoridad. Pero eso sería cierto si hubiera sabido ser capaz de cerrar este debate perverso para el PP hace meses. Ha permitido que se evidenciara que dos de sus máximos valores expliciten que no creen en su victoria visto su órdago para estar en el Congreso junto a él. Lanza un mensaje muy poco atractivo para el votante desencantado con el PSOE que podía ver en Gallardón un activo para un proyecto al que acercarse. Y, además, deja fuera del Congreso dos personas que podrían asumir la renovación del partido si fracasa en su segundo intento de acceder a La Moncloa. La respuesta: el 9-M.
Lunes, 13 de febrero
Pedro Fernández Barbadillo
Antonio Javier Vicente Gil
Raúl González Zorrilla
Toni García Arias
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Miguel Torres Galera
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Francisco Rubiales
Enrique Zubiaga
Graciano Palomo