Está en la naturaleza de la izquierda el gen totalitario. Los que estudiamos el marxismo y conocimos el funcionamiento de los partidos socialistas y comunistas nunca deberíamos haberlo olvidado. Pero entonces nos engañaron. Aún recuerdo las convocatorias alrededor de un gran canuto para reivindicar la libertad de consumo del cannabis, y cómo las tabletas y lor tarros de maría aparecían como señas de identidad libertarias de un PSOE y un PCE que hoy convierten a los fumadores ¡de tabaco! en reos de heterodoxia, sospechosos de corrupción burguesa o revisionismo ideológico, cuestiones que en los sistemas socialistas conducían a un campo de concentración, y en la España de ZP a que te cierren el bar.
Caído el muro, sin alternativa alguna al capitalismo, por muy hijoputa que sea (tanto como los seres humanos), la vocación totalitaria de la izquierda ha sido incluida en el catálogo de los vicios de la Señorita Pepis. Pero ahí está. Ridícula, pero indemne.

No tendrían sentido si no nos dijeran cómo vivir, cómo comer, cómo relacionarnos, cómo pensar. Su intromisión mesiánica en nuestras vidas ya no puede consistir en derrotar al capitalismo, empeño en el que fracasaron durante cien años, sino en infectar nuestra intimidad. En meter un comisario en cada casa (ahora las mujeres, pronto empezarán con los hijos), en los ámbitos del trabajo, del ocio. En cómo hemos de morirnos y en lo que podemos consumir para hacerlo. Y en arbitrar un inmenso sistema de delación que poco a poco irá penetrándolo todo De la invención del género, que ya ha destruido muchas familias y parejas (y esto no tiene nada que ver con la aplicación de la ley a los agresores, sean del sexo que sean), a la persecución del fumador, que ya ha entronizado a esas figuras tan odiosas que son los chivatos, imprescindibles en los sistemas totalitarios, y hasta a organizaciones de consumidores como FACUA y UCE que se han puesto a la cabeza de la delación, al modo de las asociaciones independentistas que en Cataluña canalizan las denuncias por no rotular en catalán.

Todo es lo mismo: dividir, sembrar el odio y el recelo, demonizar a una parte de la población, salvar a los hombres de sí mismos, porque ellos, el Partido, siempre saben lo que nos conviene mejor que nosotros. Se trata de someter, de reprimir, de aterrorizar al que se aparta del ‘colectivo’.
Si no te multaran por ello –recuerden que ya hay antecedentes de represión legal contra quienes ellos deciden considerar homófobos, por ejemplo, no sabemos si defender el humo con la palabra será también delito en este inacabable mundo zapasocialista-, sería para descojonarse que los mismos que les cuentan a nuestros chicos que el sexo de cada uno se puede elegir como los caramelos, nos prohiban fumarnos un cigarro en un local privado y multar a su dueño.
Pero este esperpento es España, aquel país donde la vida y los vicios eran libres y dulces, y que hoy una partida de mamarrachos totalitarios ha convertido en el paraíso de las trincheras ideológicas y los delatores. No nos queremos dar cuenta, pero lo que se va con el humo es nuestra libertad.
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Fumando un puro sigo a la bartola. ¡Viva el vino!
cuidadin con tarzan que es muy follonero. De donde será?
Por cierto, soy muy aficionado a los toros y lo digo con la cabeza muy alta. No tiene nada que ver con lo que hablamos, o eso creo yo, pero visto lo visto qué más da. Como taurino me siento perseguido, pero como no fumador me siento liberado. Así es la vida, puritita contradicción, qué se le va a hacer, Esceptico (sin tilde).
Ya, ya... Lo del gen totalitario, vamos, muy oiriginal. Nada nuevo. Por cierto: yo sí he fumado mucho, pero siempre contra mi voluntad, así que esta ley también me beneficia. ¿De qué puñetas discutimos entonces? Curiosa conclusión a estas alturas. Cada vez entiendo menos de qué va esta vaina.
'Amigo' tarzan. No me gustan las tildes, ni la selva.
Por cierto, observo poca reciprocidad por su parte. Le molesta que le traten de 'tronco' por quien no le conoce. Lógico. Pero, a su vez, usted me trata a mi de 'amigo', con cierta condescendencia, a propósito de lo de las tildes. Espero que usted no sea de esos de: consejos vendo y para mi no tengo.
En cuanto a lo de 'cambiar un par de palabritas, y hacer de esta forma el argumento reversible. Pues que quiere
que le diga, la verdad es que no me convence mucho. Puesto que, que yo sepa, la 'persecución' aquí ha sido hacia los fumadores, no hacia los NO fumadores. Al igual, que anteriormente lo fue, y lo es, hacia los católicos,
los taurinos, los de derechas... Es decir, cualquiera que no comulgue con el DOGMA progre y políticamente correcto.
Por cierto, yo no he fumado nunca. Y, por tanto, esta ley me beneficia. Pero como decía aquel: 'una cosa es una cosa y otra, otra'.
Para El que pasaba: muy interesante su argumentación. Tomo nota, que diría Juncal. Y por supuesto feliz año sin (malos) humos.
La hostia, Tarzán, eres más pesao que El Plomo: uno de mi pueblo que no se ganó el mote en la tómbola precisamente. Dicho sea con absoluto afán descriptivo y desde luego nula voluntad ofensiva. Creo que debías hacértelo mirar, pa mi que la mona Chita se echó al porro por no suicidarse y tú al notar el bañador atufado por el humo, caíste en el desquicie absoluto. ¿Cómo, pobre alma, has podido vivir con tanto humo y tanto mal olor por el tabaco? En lugar de tanto cartel del plan E debieran haberte dado a ti una compensación por tanto humo sufrido y podrías vivir en medio de un trigal manchego: móvil en mano podrías vigilar la llegada de fumadores y llamar a la Guardia Civil. Me parece andas algo nervioso con esto de zp y los humos, anda a fumarte algo, relaja mucho. Y por supuesto feliz año nuevo.
Termino. Usted escribe: "Dígame por qué quiere impedir en zonas que Vd. no entraría que otros fumasen". ¿Le damos la vuelta? Yo pregunto: "Dígame por qué usted se empeña en fumar en lugares a los que si yo acudo me estará obligando a respirar su humo". Usted sabe, como lo sé yo, que en un local de copas, por ejemplo, no es posible delimitar ámbitos diferenciados para fumadores y no fumadores. ¿Dos discotecas en una? Más aún: la legislación anterior estaba cogidísima por los pelos, usted lo sabe también. Excluía radicalmente el humo en los lugares de trabajo, pero la excepción parecían ser los camareros y la hostelería. Hubiese bastado la demanda bien fundada de uno de esos camareros hartos de humo para que un juez con sensibilidad sobre el asunto hubiese puesto todo patas arriba. Desengáñese: con el tabaco no hay medias tintas, o se puede fumar o no se puede fumar. Esta ley, con todos los matices que se quiera, ha hecho justicia a la mayoría silenciosa y aplastante de no fumadores.
Más para juan bravo madrid. Ya lo dijo Bob Dylan: "The Times They Are a-Changin" (los tiempos están cambiando). Como ve yo también hago citas cultas, que la suya de la caverna platónica me ha dejado un pelín epatado. Es la conciencia creciente de los no fumadores la que ha traído el cambio y la nueva ley. ZP y la Pajín serán muy tontos para otras cosas (de hecho lo son), pero en ESTE asunto, le guste o no, han apadrinado una ley oportuna, necesaria y justa. En su mayoría (es mi experiencia) los fumadores nunca han tenido medida ni tacto, han querido fumar en todos sitios y a todas horas. Y claro, la cuerda se ha roto de tanto tirar. No hay en rigor prohibición de fumar, como no hay en rigor derecho a fumar, al menos no distinto del derecho que pueda haber a montar en bicicleta. Pero el derecho de otros a fumar o a montar en bicicleta no incluye también el derecho a atropellarme a mí con su bicicleta o con su cigarrillo. Creo que se entiende, ¿no?
Mire, juan bravo madrid, lo de "territorio enemigo" no era más que un recurso dialéctico, hombre, no saque las cosas de quicio. Lo que pasa es que usted cree tener un infalible detector de progres y así le va. Comete usted el mismo pecado que Spitfire: no sabe nada de mí, pero da por hecho que este debate se debe sustanciar en el terreno ideológico. En otras palabras: yo pienso como pienso porque soy del PSOE, o de ZP, o de Izquierda Hundida, o progre mal reciclado o todo junto. Si yo no tuviese esa tara de origen seguro que pensaría como usted, ¿verdad? Y por eso también soy sospechoso de antitaurino, proabortista, admirador del doctor Montes y muchas otras acusaciones igual de terribles. Fíjese, y yo, qué ingenuo, pensando que hablábamos de tabaco y humo. Seguro que a usted no le parecería bien que con sus intervenciones en este blog por toda razón, yo dijese que usted es un fachón, gatoadicto, pepero irredento, neoliberal convicto y otras hierbas ¿verdad? Pues eso, hombre, pues eso.
Para Escéptico (con tilde, amigo, con tilde): "Primero vinieron a por los católicos pero como yo no era católico, luego fueron a por los peperos pero como yo no soy del pp, posteriormente a por los taurinos pero como a mi no me gustan los toros, después a por los NO fumadores pero como yo fumo... " ¿Se da cuenta? Basta cambiar un par de palabritas de sitio para que su argumento sea perfectamente reversible. Saque conclusiones. Las últimas estadísticas hablan de un treinta por ciento de fumadores en nuestro país frente a un setenta de no fumadores. Que hasta hace cuatro días fuese casi imposible tomar una copa o un café sin respirar humo ajeno demuestra bien a las claras hasta qué punto la situación que padecíamos los no fumadores era atrozmente abusiva. Y nadie ante ese abuso permanente utilizaba el argumento peregrino de que era víctima de una persecución equiparable a la que padecieron los judíos por los nazis. Su victimismo es más falso que un duro de madera.
"Primero vinieron a por los católicos pero como yo no era católico, luego fueron a por los peperos pero como yo no soy del pp, posteriormente a por los taurinos pero como a mi no me gustan los toros, después a por los fumadores pero como yo no fumo... "
Comentario por Tarzán 07.01.11 | 17:58
Además ya hay sitios para fumar en las empresas donde no obligan a nadie a entrar
Que yo sepa en los restaurantes hay zona de fumadores, no me extrañaría que hubiera vagones para fumadores
Puede explicar cuál es su problema, no me diga que ha tragado mucho humo. Dígame por qué quiere impedir en zonas que Vd. no entraría que otros fumasen
Espero que no haya sido muy complicado para Vd., el progrés no lo domino. Ya sabe que en la caverna de Platón cuando uno ha salido al exterior ya no se cree que la realidad sean las sombras
Comentario por Tarzán 07.01.11 | 17:58
Tiene mucho que ver, lo que pasa que donde no hay mata no hay patata... Se lo voy a explicar de forma más sencilla aún
Es muy fuerte que diga que yo quiero imponer por decir que por qué no puede haber sitios o zonas para fumadores donde si un no fumdor entre pueda... ¿tiene problemas de comprensión lectora?
Cuando uno trata de demostrar incoherencia tiene que poner otros ejemplos: se dice que las chicas de 16 años pueden abortar sin permiso pateron, que se puede votar, incluso si te sientes triste que te puede ayudar el Estado a suicidarte pero nunca nadie es lo suficientemente maduro para decidir si puede entrar a un sitio de fumadores o no
Lo del territorio enemigo lo aclara todo, multitud de giliprogreces. Y encima ya no le queda ni la lucha de clases que todos somos de la misma entiendo, sino lucha de personas libres con los que la secta les tiene comido el tarro y dicen culaquier bobada para...
Para Spitfire: lamento decepcionarle, pero no voy de empotrado fijo en el blog de nadie, y menos en el del señor Orrico. He entrado en este blog para debatir en territorio enemigo sobre un asunto que me interesa. Nada más. Por el tono que emplea, usted sí parece un palmero habitual (el pelota de toda la vida, vamos) de este blog. Que tomando como referencia mis opiniones sobre el tabaco (lo único que conoce de mí) usted se permita hacer una radiografía completa de mi perfil ideológico, demuestra hasta qué punto el radikalismo y la saña habituales de Orrico han calado en sus pretorianos. Dice usted que yo canonizo con ansia y furor, qué risa. ¿Ha leído usted bien el artículo de su admirado blogger? ¿Le parece tibio, blandito, conciliador? Mire, Spitfire, he tragado y respirado demasiado humo ajeno a lo largo de mi vida como para añorar ahora ese país ficticio que Orrico define como aquel en que "la vida y los vicios eran libres y dulces" (¿Cursilandia acaso?).
Contigo, Javier. Adecuada la fotocopia que nos pasas acerca de los neo-falangistas (PSOE) y sus sicarios todos. ¡Mira si no con qué ansia y furor canoniza el postero Tarzán...que es otro más de los palanganeros del Gran Timonel y de sus huríes. Este desnudito de cuerpo y de alma -Tarzán- debe de ir de empotrado fijo en tu blog, Orrico.
Efectivamente juan bravo madrid: lo que usted dice no casa ni con cola. Es más: yo creo que hasta carece de sentido. Más aún: ni siquiera parece tener demasiada relación con el tabaco, que mientras no se demuestre lo contrario es el tema que nos ocupa. Lo que usted pretende (más o menos inconscientemente, no lo sé) es ajustar cuentas con ZP a cuenta del tabaco. Ya sabe: aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid... Sus insinuaciones sobre la eutanasia, la mayoría de edad o el libre albedrío son meras cortinas de humo (hablando de tabaco, ya se sabe, je, je) que no vienen al caso. Y encima, créame, las suyas son opiniones simples y poco elaboradas que no hacen sino banalizar temas complejos. ¿Qué tal aviones, autobuses y trenes para fumadores? ¿Qué tal fumódromos en los centros de trabajo? ¿Qué tal bares y restaurantes con la leyenda "Obligatorio fumar" en la puerta? ¿Se da cuenta de lo absurdo de estas proposiciones? Pues entérese: no hay vuelta atrás, el humo para los fumadores.
Comentario por Tarzán 07.01.11 | 13:03
¿Y qué problema hay en que haya zona de fumadores con la tecnología para que no afecte a los demás? ¿Qué problema hay en que haya locales para fumadores?
Lo del gen totalitario de la izquierda es indudable, ellos saben siempre lo que te conviene y pueden decidir por ti. Y luego son contradictorio
Por un lado dicen que puedes decidir si el estado te suicida o no y piden el voto desde los 16 años (porque son más fáciles de manipular estos, claro) y por el otro te dicen que te tienen que proteger de ti mismo haciendo que no te metas en una zona de fumadores o local de fumadores, esto no casa ni con cola...
Más todavía. Les contaré, amigos fumadores, el caso de mi oficina. En ella, antes que saliera la ley anterior que prohibía fumar en los centros de trabajo, todo intento de conciliación, negociación o transacción se demostró imposible. ¿Saben por qué? Porque mis compis fumadores (enrollados que son, oiga) querían fumar sin restricciones, y cualquier intento de poner medida o mesura a su hábito de incinerar cilindrines lo tomaban como una agresión personal. Así de tonto como suena. De manera que invocar ahora la tolerancia para que se mantenga ese estado de cosas o hacer una lectura ideológica del asunto ("el gen totalitario" de la izquierda del que habla el señor Orrico en su opiáceo y esquizofrénico comentario) no es más que una burda y necia coartada. Cuando se prohibió fumar en los aviones muchos listillos ya anunciaron el apocalipsis y sin embargo no pasó nada. Ahora se dice que los bares se quedarán semivacíos, pero el tiempo demostrará que no es sino otra predicción interesada.
Con la venia, me permito hacerles algunas precisiones, hermanos fumadores que diría el santo de Asís. Mire usted, jam (por cierto, gracias por esa entrañable y respetuosa forma de dirigirse a mí: "tronco", qué bonito): la clave está contenida en el comentario enviado por juan bravo madrid: "no se puede obligar a nadie a aguantar el humo de los fumadores". Pues bien, para conseguir esto, la experiencia (que es muy terca) ha demostrado que no hay medias tintas. El fumador no sólo exige fumar donde le dé la gana (misa incluida), sino que exige fumar TODOS los cigarrillos que le dé la gana, a destajo, a mansalva, a lo bestia. Si uno tomaba un café (¡qué gusto poder hablar en pasado de este apestoso asunto!) con un fumador al lado, no era raro que ese simpático y siempre tolerante individuo se fumase tres o cuatro porretes en media hora. El fumador empedernido siempre ha dado a su comportamiento la importancia de una simple travesura, pero en realidad era un flagrante y permanente abuso.
Leyendo esto creo que todos en realidad estamos de acuerdo: no se puede obligar a nadie a aguantar el humo de los fumadores.
Lo que nos diferencia y creo que pensándolo bien no tanto es si los fumadores tienen derecho a tener locales cerrados. Si está permitido fumar por qué no voy a tener un local donde poder fumar, y por qué no pueden entrar ahí no fumadores que saben donde van, y por qué uno camarero no fumador no puede trabajar ahí si le compensa (los mismos que dicen que si uno lo desea el estado le tiene que sucididar).
Corrección:
Para Tarzán: lo siento tronco pero no llevas razón: con la anterior ley contra tabaco se abría la posibilidad de que los propietarios de bares optasen por prohibir, o no, fumar en sus locales (ojo: ¡antes también existía esa posibilidad!); el caso es que la gran mayoría de los dueños de bares optaron por no prohibirlo, ¿sabes porqúe? ¡Porque la gran mayoría de la parroquia fija de cada bar suelen ser fumadores! Y muy tonto tiene que ser uno para tirarse piedras sobre su propio tejado.
Ese fracaso de la ley anterior es lo que ha causado el endurecimiento de la norma; los integristas de la cosa calculaban que sólo se podría fumar en un 20% de locales, pero para su consternación comprobaron que no se prohibía en un 90%... ¡resultados! ¡Idiotas! Desarrollaron una ley estúpida que marcaba objetivos al tuntún, sin ninguna previsión sensata, y claro, si la gente no hace lo que los sociatas dicen, entonces hay que obligarla. A eso se llama autoritarismo.
Para Tarzán: lo siento tronco pero no llevas razón: con la anterior ley contra tabaco se abría la posibilidad de que los propietarios de bares optsen por prohibir o no fumar en sus locales (ojo: ¡antes también existía esa posibilidad!); el caso es que la gran mayoría de los dueños de bares optaron por no prohibirlo, ¿sabes porqúe? ¡Porque la gran mayoría de la parroquia fija de cada bar suelen ser fumadores! Y muy tonto tiene que ser uno para tirarse piedras sobre su propio tejado.
Ese fracaso de la ley anterior es lo que ha causado el endurecimiento de la norma; los integristas de la cosa calculaban que sólo se podría fumar en un 20% de locales, pero para su consternación comprobaron que no se prohibía en un 90%... ¡resultados! ¡I.diotas! Desarrollaron una ley estúpida que marcaba objetivos al tuntún, sin ninguna previsión sensata, y claro, si la gente no hace lo que los sociatas dicen, entonces hay que obligarla. A eso se llama aurotarismo.
Amigo que pasaba y continúa pasando: contesta usted con la rabia, la cerrildad y la desesperación de quien continúa en la selva. Se lo digo yo, Tarzán, que de eso sé un rato largo. Yo no tengo certeza mesiánica alguna: hablo de cosas más prosaicas que todo eso, verificables y cuantificables, hablo de malos humos y de peste a tabaco. Y de que ya está bien, la broma ha durado demasiado. Usted no entiende que lo que de verdad ha cambiado es la conciencia social sobre este asunto y me temo que no hay vuelta atrás. Si desea fumar, fume, pero crece y crece el número de quienes no estamos dispuestos a permitir que lo haga a nuestro lado, atufando el aire que tenemos que compartir, sin remedio alguno, con usted o gente tan "tolerante" como usted. Comparar todo esto con la represión franquista de Cataluña o de Villatortas de Arriba (¿¡qué tendrá que ver una cosa con la otra!?) es un disparate que sólo puede ser entendido si viene de un fumador bajo los efectos de un mono como una catedral.
No se entiende que hable la gente de que aguanta el humo de los demás cuando fuman.
¿Esta gente no camina por la calle y huele la gasolina de los coches que apesta y mata directamente?. Como se puede tener tanta hipocresía. En muchas calles; desde no hace mucho, hay un olor a fritangas desagradables y que parece ser que nadie dice nada de esto.
Se fuma desde que Colon lo trajo de allí y nunca ha sido malo en si; como todo. Lo que si es malo es prohibir y asediar.
Y decían al principio de la democracia: "prohibido prohibir" y "..libertad, libertad, sin ira libertad..." y lo decian estos mismos que nos están jodiendo ahora con sus leyes.
No solo no han leido la historia de España, sino que creen que han inventado la forma correcta de vivir. Esta gente; sobretodo la susodicha ministra, creo que no tiene ni puñetera idea de los flecos negros que destructuraron la segunda República. Es cierto que los españoles, (no se como) pero nos hemos vuelto muy obedientes: no somos capaces de desobedecer las leyes y menos tratándose de decretos como este último del tabaco. Al margen de los denunciantes gratuitos anormales cerebrales.
La prensa y la tele, se encargan de embaucar haciendo creer lo increible a la gente; sacan cien que dicen que les molesta el humo, los que dicen que no les molesta o que fuman, no los sacan. País de hipócritas, farsantes y manipuladores, que no tiene parangón en la historia del mundo.
Ah, y en el extranjero no es como en España que, muchos apoyan la similitud para convencer.
Siempre he sentido profundo asco por los que escondidos entre el paisanaje y, sobre todo, el silencio, se suman enseguida a la lógica triunfante. No sé si es tu caso pero desde luego desde el respeto a tus derechos a no respirar mis humos y la prudencia ahórranos, por favor, tu vómito oprimido.
Tarzán es claro que desde que abandonaste la selva andas perdido. Tu certeza casi mesiánica me recuerda, como una gota de agua a otra, el discurso de los nacionalistas catalanes –o de cualquier lugar- a saber: donde más reprimió Franco fue en Cataluña y a quien más reprimió fue a ellos. Tanto que casi casi solo lo hizo en Cataluña mientras el resto andábamos poco menos que de rositas. Todos los que no somos nacionalistas resulta ahora que somos centralistas opresores. Y tú haces la misma cuenta: sois los más y casi únicos oprimidos del mundo y yo por fumar resulto ser un terrible opresor de tus derechos. Tan tremenda opresión esta que ha generado las grandisimas manifestaciones de anti-humosymalosholores de las que todos hemos sido testigos. Como las que hacen contra el humo de los coches y chimeneas varias o cuando los ríos, llenos de mierda, huelen a cuerno quemado. Siempre he sentido profundo asco por los que escondidos entre el paisanaje y, sobre todo el silencio, se suman ensegui...
¿Totalitaria la Ley del Tabaco? ¡Y un pimiento! Es el comentario más zombi, tonto y tremendista que he leído sobre el asunto del tabaco. Y mira que se han dicho sandeces estos últimos días... No hace falta ser demasiado listo para darse cuenta de algo elemental: el aire de los lugares públicos que comparten fumadores y no fumadores debe estar limpio sí o sí. Lo dice el sentido común y no ese rollo macabeo de la supuesta dictadura giliprogre que este blogger utiliza como comodín hable de lo que hable. La auténtica dictadura ha sido durante años y años la de los fumadores, incapaces en su mayoría de hacerse estas sencillas preguntas antes de encender cada cigarrillo: ¿dónde estoy?, ¿con quién estoy?, ¿es oportuno fumar aquí y ahora? Todavía me apesta a tabaco la ropa que llevaba puesta hace unos días cuando tomé unas copas en un garito tras la comida de empresa. Lo verdaderamente totalitario (muy propio de exprogres como usted, Orrico) es su lenguaje gratuito, tronitronante y ofensivo.
Admirado Javier,
Pensaba este amanecer que el enemigo típico de esta gentuza es un hombre, heterosexual,católico,casado (con una mujer), con hijos, trabajador, decente, que respeta a sus mayores,
con valores tradicionales y de sentido común y, desde ahora, fumador de la yerba que sea.
En verdad,que son enemigos de todos nosotros, gracias por la palabra, Javier.
Sigue en la trinchera.
Mis respetos sinceros.
Efectivamente, no se debería prohibir fumar por ley en los espacios cerrados, igual que no está prohibido escupir o emitir ventosidades digestivas. El fumador debería tener la cortesía de no fumar en lugares donde sabe que puede molestar, porque es muy desagradable volver a casa oliendo a humo, igual que lo sería volver oliendo a comida, por ejemplo. Hablar de libertad para fumar es como hablar de libertad para hacer aguas en la vía pública. ¿Se le ocurriría a alguien mientras está en un restaurante ponerse a tocar los bongos, cosa que no está expresamente prohibida? No, por educación. ¿Y por qué no se aplica lo mismo con el tabaco? De este modo no harían falta prohibiciones.
Saludos
Para Eduardo: estoy por completo de acuerdo en que se prohíba en los lugares públicos, como ya estaba: instituciones y edificios oficiales. Pero los bares y restaurantes son lugares privados, negocios con dueño y derecho de admisión, que en un país libre deben poder decidir sus condiciones de trabajo, y ustedes entrar o no. O yo, entrar o no. Y dejé de fumar hace quince años. No estoy defendiendo el tabaco, sino la libertad de quien quiera fumar en lugares a los que a ningún enemigo del tabaco se le obliga a ir.
Saludos
Creo Javier que lo que han prohibido es fumar en lugares públicos cerrados Me parece que siguen dejando fumar en el resto de sitios . O sea que si alguien quiere fumar en la calle o en su casa creo que sigue pudiéndolo hacer. En el ejercicio de su libertad y respetando la mía, que no fumo y llevo aguantando estoicamente sin decir ni mú 58 años.
Tío, no puedes ser más repipi escribiendo
Miércoles, 30 de mayo
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
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Juan Fernandez Krohn
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Julio César Izquierdo
José Pómez