La tragedia de España no es que Cataluña quiera ser independiente, sino que no quiera serlo, ni lo haya querido en plenitud nunca. Escindida entre una masa indiferente y ajena (la mano esclava que usaron para enriquecerse, charnega y abstencionista), y el núcleo de fe de la casta dominante que hizo de la nazión imaginaria el filtro de su tiranía dulce, el catalanismo ha ido creciendo sobre la permanente frustración de quien vive en la doblez, de quien desea lo que sabe que no le conviene alcanzar.
Divididos dramáticamente en su corazón entre el odio a la Castilla que se constituyó en la sangre de España y siempre les rebasó en grandeza, y la servidumbre fenicia del interés comercial, esa escisión es su verdadera seña de identidad, el origen de su resentimiento y de la corrosión que han ido expandiendo por una España que se nos cae a pedazos, disuelta en las taifas legales y sentimentales con las que nos han contaminado a todos.
Hoy, tras la miserable sentencia de un Tribunal Constitucional que sólo ha defendido sus intereses corporativos, la Cataluña peor, la nazionalista, ha conseguido sancionar legalmente lo que ha sido el sueño eterno del catalanismo durante los últimos ciento cincuenta años: convertir por la vía del chantaje a España en Espanya, un hipermercado bajo su estricto control, un arrabal de masas consumidoras a las que explotar sin mezclarse con ellas, manteniendo intacta su pureza intocada, la lengua que esgrimen como religión, como precepto y admonición contra los desafectos. Es la situación de privilegio neocolonial la que queda inalterada tras el fallo del Estatut, la Confederación Catañola ya es legal y la cobardía española su única causa.

Así pues, ya somos, según las leyes, de tres categorías: los forales, vascos y navarros, con la amenaza de un terror al que deben su intolerable estatus económico; los catalanes, un estado en pie de igualdad frente al Estado, a cuyos gobiernos, además tienen siempre acogotados gracias a una ley electoral que les hizo albaceas de la España a la que odian; y los hispanii o conejos para el arroz, todos los demás, condenados al cuarto de las criadas de la Historia, esta historia canalla que para España siempre termina mal.
Lo que el Estatut consagra es esencialmente la desigualdad de oportunidades, la diferencia: la de poder acceder a los puestos públicos, cerrados para los hispanii de lengua española en todas las regiones nazionalistas, de derechas o de izquierdas, mientras que ellos seguirán pudiendo competir y moverse libremente; la de la financiación autonómica, obligada a un previo acuerdo con la Generalitat, tras el cual el remanente será entregado a la plebe de los hispanii para que nos lo repartamos como perros; la de obligar a invertir, por un lado, e imponer vetos en su territorio , por otro, a las decisiones del Estado en materia de infraestructuras, por ejemplo un canal o el trazado de una carretera, es decir, que se reconoce legalmente lo que ya hace tiempo que ocurre: que el Estado no existe allí; la de implantar estructuras administrativas diferentes y superpuestas, las veguerías, que no harán sino aumentar el pesebre nazionalista y el gasto público que nos ha arruinado; la de gozar de derechos y deberes distintos; la de contar con selecciones nacionales deportivas ajenas a las españolas, lo menos importante, sin duda, pero lo más visible y emocional para nuestra futura vergüenza; la de considerar 'anormal' el uso del español, al que han echado de la vida pública y sueñan con expulsar definitivamente en algunas generaciones; la de establecer un sistema educativo distinto a los demás, impidiendo la libertad de movimientos real entre ciudadanos que ya, en efecto, no pertenecemos a la misma nación. Porque todo el Estatut se hizo, oh ‘salvapatrañas’ de la Ziquierda, para dar sentido y arquitectura institucional a la nación catalana. Y eso lo sabíais desde el primer momento.
Ni en sus fabulaciones más calenturientas imaginaron nunca que un Gobierno, unas Cortes y un Tribunal españoles consentirían la disolución nacional uniendo los términos nación y Cataluña, fijados ya en el texto -lo glosen como lo glosen- para la Historia de la estupidez y la vileza de una clase política y unas instituciones que un día soñamos democráticas. Mas aún: como recordó Miquel Iceta, portavoz del Partido Socialista Charnego o PSC, el mismo día en que la sentencia se hizo pública, “el PSOE es el padre del Estatut”.
Ahora se rasgan las vestiduras y mandan a sus plañideras a llorar por la sentencia. Son una antología del fariseísmo. Escuchar al cordobés Montilla, en su catalán gangoso, hablar de la nación ofendida (la historia de la Cataluña conversa es la que va de los "humillados y ofendidos" del poema de Vázquez Montalbán a estos montillas y chacones de hoy) es de lo más vomitivo a que hemos asistido en los últimos milenios. Las sanguijuelas son más decentes. Ríen por dentro y saben que han obtenido cuanto buscaban: un régimen de práctica impunidad en el que podrán mantener sus prebendas, sus redes de corrupción y mafias identitarias, fuera del control democrático de un Estado al que, como en Sicilia, han conseguido mantener a raya.
Y esa es la última y esencial de las diferencias: la de confirmar que en Cataluña la democracia no duró más que aquellos años prodigiosos de la Transición, justo hasta que el nazionalismo se alzó al poder y comenzó la construcción de su Régimen. Porque la democracia y el nazionalismo son incompatibles. El catalanismo consiste en el uso de unas determinadas adscripciones políticas, sentimentales y lingüísticas para conformar un grupo dominante y someter al resto.
Y esa es la Cataluña a la que el social-comunismo ha contribuido, converso y traidor, en primera línea de la infamia: aquella en la que el núcleo formado por la burguesía de sangre, negoci y lengua, y los capataces de sus fábricas, ascendidos a los cargos públicos, pero nunca al verdadero poder, controlan férreamente esa “realidad nacional” refrendada sólo por el 35% de la población. La parte que ocupa y usufructúa la nazión y que, al votar el Estatut, no votaban una ley: se votaban a sí mismos.
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Estoy seguro, marc, de que tú fuiste uno del millón y medio de catalanes “catalanistas” que se manifestaron sin provocar incidentes.
Estoy igualmente seguro, marc, de que fuiste uno de los catalanistas que se infiltró y promovió disturbios en la celebración de los Españoles para después poder decir que están por debajo de los catalanes en la escala evolutiva.
En la única escala en la que los “catalanes catalanistas”, que no los otros, están por encima del resto de españoles es en la de la felonía, la manipulación, la tergiversación, la demagogia… y en definitiva el hijoputismo ilustrado.
El sabado, 1 millon y medio de ciudadanos se manifiestan por las calles de Barcelona, resultado: ningún incidente.
Domingo, 50.000 españoles celebran el mundial en Barcelona, resultado: contenedores, arboles y paradas de autobus quemados, mas de 100 personas en el hospital, detenidos, choques con la policia...
Conclusión: catalanes y españoles dos estadios diferentes en la cadena evolutiva...
VANDALISMO EN LOS SEAT
Me han comentado en un taller de automóviles, que cada vez es más frecuente que se presenten a reparación coches SEAT (especialmente de las últimas matriculaciones), con pequeños arañazos y desperfectos originados por actos vandálicos, y que estos incidentes son más frecuentes cuando se producen agresiones o insultos desde Cataluña.
Estos hechos son repudiables, pero también lo son noticias como las que muestran odio y rechazo hacia lo español desde Cataluña .
Creo que el asunto hace mucho tiempo que se nos ha ido de las manos y que lo mejor es que cada uno se vaya por su lado.
Un Estado, una nación, lo mismo que un matrimonio o un contrato, exige una básica lealtad y respeto entre las partes. No puede durar un matrimonio donde una parte esté continuamente insultando o amenazando con la separación. Cuando la afección no existe, el mal menor es la separación amistosa, que da más miedo en Cataluña que en el resto de España....
es una descripción exacta.
Me duele enormemente tener que decir que tiene vd. razón. Pero la tiene.
Excelente artículo, Javier. ¡Qué gran culpa tiene el PSOE, tanto sus dirigentes, desde Montilla a Leguina y Guerra, que votaron el esattuto en las Cortes a sus votanes! Estos últimos serán los que más sufran la nueva situación, en Andalucía, Extremadura y Cataluña, pero ¡qué más da! Lo importante es que no gane la 'deresha'. ¿Fletamos un avión para huir a Texas o a Chile?
Habrá sorprendido mi firma, Rafael Casanova i Comes , pero como en este peronaje se basa uno de los mitos fundacionales del nuevo nacionalismo catalán, o no tan nuevo, era ese que contrató a pistoleros para que sus fábricas trabajaran 24 horas a principios del siglo XX. A lo que iba, este señor al que dan por muerto los nacionalistas, murió de muerte batural muchos años después bajo el gobierno de Felipe V que le había amnistiado. Por supuesto reconoció al Gobierno Borbónico, ya que su lucha no era contra España, sino dentro de España para seguir con los antiguos privilegios bajo la dinastía de los Austrias.
SAludos
Si por favor separación de Cataluña, ya, pero ya por favor; por supuesto mediante un referendun porque para eso estamos en una democracia bajo una Constitución, que exige que el resto de España vote, o no pero da igual como la Constitución se cambie sin que l votemos , pués se flexibiliza y a correr. Al señor Pepe le juro que voto a favor, y si sale , se analizan los resultados en Cataluña, se divide territorialmente como se dividió Palestina y otros estados. Por supuesto lo mismo para los activos de la empresas catalanas, una parte proporcional al nuevo Govern y otra a la parte española. Se pide a los israelíes, que tienen experiencia en construcción de muros, una pequeña obra en la Marca del Ebro, y aquí paz y después gloria. Pero por favor déjenos en paz. La properidad tanto de cataluña y País Vasco se hizo a costa del interior , de esa malharada Castilla y otras regiones, con Leyes proteccionistas que obligaban a comprar productos más caros dentro de nuestras fronteras. Un saludo
SIN COMENTARIOS, LUEGO SE USAN EN MI CONTRA
Lo más lamentable es que estos sujetos nacionalistas ultras necesitan descalificar, insultar y despreciar a todo lo español para sentirse ellos alguien. Eso es propio de miserables, de ruines y cobardes. Sin generosidad un pueblo mezquino es ignorado por los demás pueblos. Siendo rácanos por genética no se puede esperar otra cosa. Abren embajadas por doquier, ¿por qué no se les denuncia por ello? Eso es ilegal. Impiden que se estudie el castellano en sus escuelas, ¿por qué no se les denuncia? Ëso es ilegal. Dicen que son una nación, y el TC este de pacotilla no se atreve a decir la verdad: no son una nación, son un grupo de pueblerinos acomplejados. Una nación se forja con sangre, con valentía, con generosidad, como hicieron los asturianos, castellanos, leoneses, aragoneses, ganando la península a los árabes. El reino de Aragón poseía todo el territorio que hoy es Cataluña, ¿ALguien ha oído hablar del "reino de Cataluña"? Hua, hua! resentidos.
Hay la manía de las infraestructuras de Cataluña, pues nos iba mejor sin autonomía. Cuando España era centralistas aquí se hacía de todo y ahora que están transferidas no hacen nada, se gastan el dinero en embajadas, en que los franceses aprendan catalan, en comprar lanzas indias a 100.000 euros la pieza, etc. Lo malo de Cataluña es que no servimos para gobernarnos, por eso cuando Felipe V suprimió el Parlament, la Generalitat y el Consell de Cent, Cataluña se desarrolló pues los catalanes dejamos de tener unos gobernantes que solo miraban para ellos y tiraban el dinero en tonterías. Suerte de Felipe V pues, en otro caso, Cataluña sería miserable como lo había sido siempre, salvo Barcelona. No confundamos Barcelona con Cataluña, pues nunca han tenido nada que ver.
Ahora Barcelona está gobernada por no barceloneses y todo es una mierda. Yo votaría por la autodeterminación de Barcelona de Cataluña, pues nos tienen esclavizados. ¡Viva Barcelona!
Sr Iscle y Sr.Cobarde,
Aun no han entendido que España cada vez pesa menos en las exportaciones catalanas, que Europa es el gran mercado y que ya nadie piensa como ustedes. Quien no ha pasado del marco estatal al europeo no ha entendido que ha ocurrido en el mundo desde 1986.
Respecto al crecimiento de Madrid, ha sido a expensas de las otras autonomías, como la Aragonesa o la Valenciana. Lo triste es que no se den cuenta. Madrid ha centralizado todo y solo quedan las comunidades forales y Cataluña, el resto ha sido absorvido por el gran Madrid.
Creo que pocos empresarios se irían a Aragon o Valencia con infraestructuras que no les permiten conectarse con Europa,... yo creo que para la gente que vive aquí, dejar España no es ningún problema y más cuando podamos pagarnos infraestructuras que hoy no nos dan.
Es un modelo que no compartimos, por eso nos vamos.
Dejen de encasillarse en argumentos que están obsoletos o no que están lejos de la realidad.
Soy catalán (3/4 catalán multisecular) y cada vez más "estoy harto de todos nosotros". Yo si no fuese catalán, votaría por que el resto de España reclamase el "derecho a la exclusión" del Cataluña y el País Basco. Hace 30 años, esto hubiese sido un problema para el resto pero creo, que hoy en día, con el espectacular desarrollo de Madrid, gracias quién más ha hecho por dicha ciudad, tras Carlos III y Franco, es decir, Jordi Pujol (le deben un monumento), no creo que se notase mucho.
Probablemente se produciría una salida de empresarios catalanes a montar sus empresas en Aragón y Valencia, pues con los productos catalanes identificados claramente en los códigos de barras, no iban a vender absolutamente en la nueva España. Todo ello supondría un empobrecimiento catastrófico en Cataluña y un paralelo enriquecimiento de Aragón y Valencia.
Frente al derecho a la autodeterminación, el derecho a la exclusión.
Comentario por Pepe 06.07.10 | 12:04
No compro en las tiendas que me desprecian. Si usted lo hace, aleluya.
No volveré a contestarle, Pep, la mujer de pep, la suegra de pep.......
Sr Cobarde,
El mercado es el mundo, como puede observar nadie se ha muerto porque usted se prive de los fantásticos productos catalanes. Si su espíritu está más tranquilo por ello, es que su espíritu es rencoroso y terrenal.
Yo compro cosas españolas si valen la pena, al igual que francesas, inglesas, americanas...
Gracias a usted nuestra economía se internacionaliza hasta poder pasar de España.
Creo que el camino correcto es primero aclarar la situación política y luego ya nos pondremos a trabajar para ganar dinero.
¿Qué hacer?. Muy sencillo, no comprar nada catalán. Yo lo llevo haciendo muchos años y mi tranquilidad espiritual está asegurada.
Pues eso, como España es Castilla, os la regalamos entera para los castellanos. Los catalanes ya hace tiempo que debíamos dejar el barco, pero siempre se ha buscado el pacto y el acomodo sin problemas ante el absolutismo castellano.
En una España que ya no ofrece nada, solo artículos llenos de ignorancia y odio como este, nos podemos ir sin pedir permiso. Y la presión crecerá hasta que por convicción y hartazgo el imperio español quede reducido a la mundana Castilla.
Por cierto, todos los españoles pueden acceder a puestos en la administración catalana, pero como es lógico deben conocer el catalán, igual que los catalanes deben saber el castellano para ir a trabajar a Madrid. Lógico no?
Això és mala baba de la que si et mossegues la llengua mores envetzinat.
Una mica justet aquest article, no?
Miércoles, 30 de mayo
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