Recién ha sido aprobada la nueva ley del aborto, a la que han bautizado como Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de Interrupción Voluntaria del Embarazo. Sólo el nombre da para una tesis sobre cómo usar el lenguaje para encubrir la realidad, para distorsionarla. Llamar salud reproductiva a la eliminación del feto -que ya será legal hasta las 22 semanas, pues siempre se encontrará, como pasa con la actual ley, una justificación ‘sanitaria’- es, sencillamente, una indecencia no sólo moral, sino estrictamente lingüística.
No voy a entrar en el debate, porque desde que hace unos años pude ver, como todos, lo que es un feto de cuatro o cinco meses, perfectamente formado, perfectamente humano –esto es lo que la ministra Aído dijo que era un ser vivo pero no humano, y siguió siendo ministra, no sabemos si humana-, para mí en ese instante se acabó el debate. (Abajo el feto a las 14 semanas.)
Nadie que haya visto esas imágenes puede negar que el aborto es un crimen, legal pero crimen. Estoy en contra de que una mujer vaya a la cárcel por cometerlo, pues entiendo la desesperación, pero estoy muchísimo más en contra de haber convertido el aborto en un mero método anticonceptivo, que es lo que hace esta ley nefanda.
En cualquier caso, mi opinión no importa, porque soy un hombre, no sé si humano, no sé si vivo, pero aún sueño que escribo y soy un hombre. O sea, un ente desposeído de cualquier implicación o derecho sobre la vida. La mitad de la humanidad carece en España, a partir de esta ley, de toda capacidad de decisión sobre la perpetuación de la especie. De eso que la Internacional, antes de las feministas, llamaba “el género humano”, esa antigualla en la que hombres y mujeres soñaban juntos la emancipación. A esto llaman el PSOE, los comunistas traidores a ese ‘género humano’ y los nacionalistas catalanes, vascos y de todo el resto de pelajes, la salud reproductiva: a conceder a las mujeres el derecho exclusivo a decidir si seguimos sobre la tierra o nos extinguimos. Esa es sólo una de las barbaridades derivadas de concebir el aborto como un derecho.
Pero estamos tan acobardados que ni siquiera he leído una sola queja masculina sobre esta atrocidad incomparable. Supongo que la mayoría andamos ya en retirada, mientras otros han visto abierto el nuevo cielo laico: lógicamente, si se nos quita el derecho también se nos quitará la responsabilidad. Es decir, a partir de ahora ninguna mujer podrá reclamar una prueba de paternidad, puesto que tener o no a su hijo ha sido su decisión y su derecho. Ya no habrá que preocuparse: que lo hagan ellas. Otra vez el progreso socialista consiste en volver atrás, a cuando las madres decían “ten cuidado, hija, que la que pierdes eres tú.” ¡Y yo que creía que la verdadera lucha de las mujeres consistía en compartir el destino de la humanidad en igualdad con los hombres…!
Lo que me temo, sin embargo, es que a los hombres se nos excluye de las decisiones pero no de las consecuencias. Al fin, toda esta política zapatera está dirigida por el feminismo más resentido, que casa a la perfección con el resentimiento del propio Zapatero. Y para ese feminismo el auténtico sueño, aunque sea en metáfora, consistió siempre en el aniquilamiento del varón: en reducirlo, en efecto, a una condición subalterna, esclava, limitado a mero macho al servicio de las hembras que no los amaron nunca.
La tragedia estúpida que vivimos consiste precisamente en eso: en que hemos vivido muchos siglos bajo hombres que no amaban a las mujeres, y parece que ahora comienza el imperio de las mujeres que no amaban a los hombres. Qué pena ver a las mujeres convertirse en aquello contra lo que siempre lucharon.
(Publicado en Tribuna La Muralla, de Murcia, enero de 2010)
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y todo sin que nadie se moleste en alterar el código civil, que sigue diciendo que al concebido se le tendrá por nacido para todos los efectos favorables. está claro que menos uno.podían haberlo derogado....
Para Mar:
compromiso, romanticismo, futuro en común...
¿en serio no has pensado ni por un momento que la equivocada puedes ser tú?
¿de veras te has creído la película? No sé si estás casada o no ni si tienes hijos o no, pero sí se cuánta quina las mujeres que creen en esas cosas tienen que tragar. Y las que no creen a menudo también. Lo único que queda es beberse grandes dosis de realidad, para no salir malherida por culpa de estas "creencias". Sé honesta y dí cuánto has tenido y tienes que tragar.
Y reflexiona, que hay muchas mujeres que piensan que a las mujeres les va tan mal como les va (trabajando sin descanso fuera y dentro de casa mientras "sus" hombres siguen haciendo lo que les dá la gana, y con querida incluída) porque hay mujeres como tú. Aún.
Mirad, en verdad en verdad os digo,
que si el varón pariera
la ley del aborto existiría
desde la era de las cavernas.
Sí, el PP también tiene su parte de responsabilidad y tendrá que demostrarne claramente su posición contraria a estos asesinatos o jamás lo votaré, como dejé de votar al PSOE.
Estoy totalmente de acuerdo con el articulista sobre lo que él entiende que es la lucha de las mujeres, ésa ha sido mi lucha siempre, : "la verdadera lucha de las mujeres consistía en compartir el destino de la humanidad en igualdad con los hombres…!" y no quiero que esas radicales que se dicen feministas sigan haciendo daño a mi causa, déjando solas a las mujeres ante un embarazo, eximiendo de su responsabilidad al padre, tratando de que nuestra sexualidad sea como la típicamente masculina: aquí te pillo aquí te mato y si te he visto no me acuerdo. Soy mujer y mi sexualidad de de otro modo: compromiso, romanticismo, futuro en común, de otro modo no me quedo satisfecha. ¿Qué quieren, tener la sexualidad de los tios? No gracias, feministas de pacotilla, no me representáis y me hacéis daño con vuestra actitud...
En el aborto, son culpables el psoe y nacionalistas diversos,pero el pp también lo es. Con la anterior y fraudolienta ley del aborto, las competencias para su aplicación correspondía las CCAA. ¿Alguna CCAA gobernada por el pp comprobó que se cumplía el supuesto psicológico al que se acogían el 90% de los casos? ¿Se inspeccionarón por las CCAA del pp las clínicas abortistas? Si el pp hubiese querido, la sangría en sus CCAA hubiese sido mínima.
Ahora el siguiente paso es el aborto dentro del sistema sanitario público y a machacar al que objete. Quizás médicos y ATS objetores escapen de la persecución pero ¿y la limpiadora que recoge los restos, y el que abre la puerta a las abortantes y a los abortadores, y el informático o el electricista que mantiene el sistema operativo?
Miércoles, 30 de mayo
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
José Pómez