Recién ha sido aprobada la nueva ley del aborto, a la que han bautizado como Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de Interrupción Voluntaria del Embarazo. Sólo el nombre da para una tesis sobre cómo usar el lenguaje para encubrir la realidad, para distorsionarla. Llamar salud reproductiva a la eliminación del feto -que ya será legal hasta las 22 semanas, pues siempre se encontrará, como pasa con la actual ley, una justificación ‘sanitaria’- es, sencillamente, una indecencia no sólo moral, sino estrictamente lingüística.
Miércoles, 30 de mayo
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
José Pómez