El guiso de hoy no puede ser otro que las deliciosas patatas con chorizo a la riojana. A los aromas de pimiento gürtel, muy picadito, suspendidas sus filtraciones hasta que se aproximen las elecciones autonómicas, se han añadido esta última semana unas incesantes ristras de chorizos municipales, mayormente socialistas, solos o en compañía de otros, y un toque de sobrasada que podría usarse como novedad, siempre en cantidad mínima, tipo Unió Mallorquina, para darle al caldo una consistencia y un sabor inéditos. Luego están los chorizos catalanes, pero esos son de otra especie.
Corre la mierda por las calles de España como un río de lava. No es agua podrida, es la descomposición del Régimen que suelta un magma verde, un 'churrete' continuo de indecencia. El Gobierno que nos arruina dedica todas las armas del Estado a acabar con la oposición que debía sacarnos del desastre. La oposición que había de salvarnos no es capaz ni de salvarse a sí misma y una corte de capullos-loden, falsos chicos bien que se arrimaron a la política para medrar, han dejado al partido con más militantes de España convertido en el partido con más militontos, miliaturdidos, pobres, al ver lo que han hecho aquellos en quienes depositaron su honra.
La existencia de España es ya puro voluntarismo. Una ilusión. Dejamos su continuidad en manos de los dos únicos partidos a los que parecía importarles, y hoy los vemos disolverse en sus propios feudos: los señores de la guerra ya no temen al rey cuando el rey ha dejado de tener ejércitos, recaudadores, alguaciles, jueces. Las federaciones son ya más fuertes que la Federación, controlan prebendas, presupuestos, contratos. Pueden hasta endeudarse sin límites. Como el Estado. Como los pequeños estados que son. Eso es el poder. Lo otro es una foto, una rueda de prensa, un triste edificio de oficinas donde se ocupan algunas plantas, mientras los amos de las regiones controlan miles de metros cuadrados de oficinas. Y miles de metros cuadrados de cargos.
“El paro se come el ‘efecto Plan E’”, titulaba El País en su edición digital del pasado viernes. La información completa producía escalofríos. Desciende imparable la afiliación a la Seguridad Social, lo que, de seguir así, pondría en peligro todo nuestro sistema de protección social. Exactamente eso en lo que el Gobierno dice que se está gastando el dinero. El nuestro. El mismo con el que los socialistas catalanes pagan informes para controlar a los periodistas, y saber quién es afecto y quién no, en lugar de leer los periódicos.
Jueves, 16 de febrero
Juan Fernandez Krohn
Antonio Javier Vicente Gil
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Pedro Fernández Barbadillo
Rufino Soriano Tena
Enrique Zubiaga
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Raúl González Zorrilla
Pedro Rizo