Hoy comienzo una nueva columna. Clausuro por un tiempo –todo es “provisional y limitado” cuando lo ignoramos- mis “Crónicas malabares”, que estuvieron conmigo y con ustedes durante casi veinte años, de Diario 16 a La Opinión (y desde hace casi cuatro años, en Periodista Digital), y que fueron de la voluntad radicalmente literaria de esperpento y astracán con que comenzaron, casi relatos, a la exigencia moral del alarido contra la impostura de este régimen minador de los años recientes.
“Harto ya de estar harto, ya me cansé…” de este desierto cansino de un gobierno felón, de estrellar las palabras en la mentira y la estupidez de un régimen que nos ha conducido al peor de los abismos: el de la aceptación silente de la ruina, el de la conformidad con el despeñamiento de la nación que fuimos.
Miércoles, 30 de mayo
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
José Pómez